Así va a ser.
Años yendo a Lavapiés, a La Otra Movida, la de los poetas, que es la que nos queda, y ha sido en mucho por culpa de este lugar.
Y es que resulta que prima, en los tiempos que corren, permitir el trapicheo, la inseguridad, la delincuencia, la suciedad, las borracheras desmadradas en la plaza, el ruido..., antes que conceder licencia de apertura en horario de pub a un antro que ha sido nuestros pulmones y corazón, el de tanta caterva incontrolada y peligrosa de poetas, músicos, actores, fotógrafos, pintores... y qué se yo cuánta otra gente de peor calaña. Que de oferta a uno le sobraba, que es cortito y no da para tanto.
Pues eso, que nos echan a la calle, que prefieren nuestras autoridades que salgamos a la plaza de botellón y a pillar unos porros y a pegarnos de hostia si se nos tercia, o nos toca en desgracia, antes que estemos tomando una copa en un lugar que nos permite el encuentro.
Vosotros veréis sinos renta. Y si esa plaza llena de macarras es un lugar que nos permita esa conexión intercurtural que derrocha aún, hasta el 14 de Julio, Artépolis amado.
Pues nada, que nos están matando. Muera Lavapiés.
Gracias Jose, Jose Veses, por tu trabajo de años. Morimos contigo.