jueves, 30 de septiembre de 2010

¿Quién las entiende, Gaturro? ¿Cómo contentarlas?



Viñetas sacadas de www.gaturro.com

Conocida la definición de doblete por el DRAE, profundizamos en su conocimiento con Ana María Platas Tasende...

y su diccionario de términos literarios. Ella recoge los siguientes:

frío, a.

(Del lat. frigĭdus).

frígido, da.

(Del lat. frigĭdus).

1. adj. Que padece frigidez (ausencia de deseo o goce sexual). U. t. c. s.

2. adj. poét. frío.


estrecho, cha.

(Del lat. strictus).

estricto, ta.

(Del lat. strictus, part. pas. de stringĕre, apretar, comprimir).

1. adj. Estrecho, ajustado enteramente a la necesidad o a la ley y que no admite interpretación.


delgado, da.

(Del lat. delicātus).

delicado, da.

(Del lat. delicātus).


Me ahorro las definiciones para no cansarte. Ya sabes dónde localizarlas.

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Boceto para el desarrollo del tema central

Me desperté debajo de la tierra, sin casa. Me levanté como
pude, arrastrándome. Y a aquel esfuerzo le llamé mi muerte.
Me dormí debajo del cielo, y en la sedición derribé casas,
di cauce a nombres usados en la vigilia. Y a aquel esfuerzo
le llamé mi nacimiento. ¿Cómo llamaré a este esfuerzo donde
no he podido despertar ni dormir, donde no hay tierra,
ni cielo? Doy este esfuerzo que nadie ha dado, para que los
nombres usados en la clandestinidad sean con los que responda
en mi nacimiento y en mi muerte.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ada Menéndez nos invita a recitar versos a los aquí señanalados

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

89
Así, hay una primera poesía que es puramente poesía: novedad, audacia; y una última poesía que no es poesía: recuerdo, resonancia.

90
Si no utiliza un lenguaje de futuro, si no habla de temas de futuro, si no adopta formas de futuro…es cosa del pasado.

91
El pasado sólo habla del presente vagamente. El presente del pasado poco dice del futuro.

martes, 28 de septiembre de 2010

Algunos versos más de 'Bagazo', poemario de Chago (Luis Santiago Méndez Alpízar)

DERECHO RESERVADO II

Estoy mirando los libros y las fotos
Esta rutina /
las mismas horas para desintoxicar
carpetas de ansiedades /
archivos que la memoria /

puta vieja /

encrespa /
desordena /

De dónde sales

Tú /
en qué hambre no me atosigaste

El hijo de qué tierra / te parió cuál de mis madres /

Estoy mirando tu cara /

La pilla lengua /
esa lengua tuya /
las reconvenciones /

constante de poner la bota
en mi falta /

En cuál poza zambullimos

Cuáles fueron nuestros surcos para la chapea
–el primer singao rocío–
plataneras enfangadas a las 8 de la mañana en el Caribe

Cuál de los aguadores eras tú en el Concentrado Augusto Cesar Sandino
frente por frente al Matadero Municipal

/ 11 años / 6tº grado /

De qué héroe quieres que te preñe

Yo / que un día me tragaron a Maceo /
nunca más probé las mismas setas /

nunca más cagué en el mismo trillo / ya lo he dicho antes /

Y tú / de dónde cojones sales


RAZONES

Para Enrisco, con cariño

Pongamos que todo es falso

tu cama /
la escuela de los niños
el parque de los monárquicos árboles y sus lagos /

las carpas
los patos

el tren y las iglesias /

Pongamos que no es natura /

que el tizne tizna y la melcocha:
dúctil

Por lo menos diferenciar:
cielo
del
pozo

La voz
del
gentío

Las cosas todas sellan una suerte
una manera de suceder lo inevitable

La vida ni siquiera es comienzo /
ni vida sea en la efigie de argamasa

Cualquiera puede repetir un nombre /
seguir las lucecitas
la mecánica
Conspirar con la inercia /

ser inercia
Olvidar que todo es falso /
sus tetas
los tomates
mi voluntad esnifada /

El que reparte la suerte:
bolita de algodón que sopla el viento /

y el viento moja

Unos versos de Javier Rico Suardiaz

Zacarías y el socialismo

Zacarías.
Rey
de las monsergas
y las cacharrerías.
Padre de todo lo mal rematado.
Señor de los derrumbes.
Zacarías.
El de la copa de ginebra a primera hora
y el error en la medida.
Equilibrista en el andamio. Inventor
de todas las virguerías
con un palillo de dientes
piropeando a las tías.
Zacarías.
Expresionismo ancestral
dice que son
las manchas de la cocina.
Y esas grietas en el techo
señora
mía
y esa puerta que no cierra
pura poesía.
Zacarías.
Mil quinientas
más transporte
y comida
en el bar que hay
en todas las esquinas.

El 'Diccionario del diablo' de Ambrose Bierce

H

Hablar, v. i. Ser indiscreto sin ser tentado, a partir de un impulso sin propósito.

Híbrido, s. Diferencia conciliada.

Hígado, s. Órgano rojo, de gran tamaño, que la naturaleza nos da previsoramente para permitirnos ser biliosos. Los sentimientos y emociones que asientan en el corazón --como sabe ahora todo anatomista literario-- infestaban el hígado según creencias más antiguas; e inclusive Gascoygne, hablando del costado emocional de la naturaleza humana, lo llama "nuestra parte hepática". En una época se le consideró la sede de la vida; de ahí su nombre (en ingles "liver", vividor). Para el ganso, el hígado es un don del cielo; sin él no podría suministrarnos el "paté de foie".

Hipócrita, s. El que profesando virtudes que no respeta se asegura la ventaja de parecer lo que desprecia.

Historia, s. Relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios.

Hombre, s. Animal tan sumergido en la extática contemplación de lo que cree ser, que olvida lo que indudablemente debería ser. Su principal ocupación es el exterminio de otros animales y de su propia especie que, a pesar de eso, se multiplica con tanta rapidez que ha infestado todo el mundo habitable, además del Canadá.

Homeopatía, s. Escuela de medicina que está a mitad de camino entre la alopatía y la Ciencia Cristiana. Esta última es muy superior a todas las otras, pues puede curar enfermedades imaginarias, cosa que resulta imposible a las demás.

Homicidio, s. Muerte de un ser humano por otro ser humano.
Hay cuatro clases de homicidio: felón, excusable, justificable y encomiable, aunque al muerto no le importa mucho si lo han incluido en una o en otra; la distinción es para uso de abogados.

Hospitalidad, s. Virtud que nos induce a alojar y alimentar a personas que no necesitan alojamiento ni alimento.

Humanidad, s. La raza humana, colectivamente, con exclusión de los poetas antropoides.

Humildad, s. Paciencia inusitada para planear una venganza que valga la pena.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Inodoro Pereyra 'Regalando su sombra al caminante'

De sonetos

Hace unos meses os solté mi rollo (o hice una exhortación, como prefiráis) contra el soneto...

(Perdonad la disgresión, pero me doy cuenta de que el DRAE no recoge las expresiones soltar el rollo ni tirarse el rollo. Apunto, pues:
Soltar el rollo: largar un discurso tedioso por repetido y sabido.
Ejemplos:
1)-Tocar la puerta, soltar mi rollo y vender o no vender la enciclopedia.
2)-Me encontré con Raúl y me soltó su rollo: que es por el trabajo que tarda tantos años en licenciarse en la universidad.
También decimos que soltamos el rollo cuando la impaciencia por decir nuestro discurso nos come.
Ejemplo:
1)-Salí a la pizarra, le solté el rollo al profesor y me quedé más a gusto...

Tirarse el rollo o enrollarse: acceder a compartir o dar algo a otro u otros.
Ejemplos:
1)-Tírate el rollo y compra una birras.
2)-Enróllate y ven conmigo, que no me mola ir solo.
Como se ve en sendas expresiones, pertenecen al habla coloquial, sobre todo la segunda es jerga juvenil.)

Volviendo al soneto. Abrimos la serie con Bartolomé Leonardo de Argensola (o Lupercio Leonardo de Argensola, que la autoría no está clara) en un verso sobre los afeites y la impostada belleza, y con Francisco de Medrano en un poema contra el artificio. La irónica intención espero fuera patente. En aquel momento no confesé de dónde salían estos versos, y creo que hoy conviene hacerlo: un precioso libro de la editorial Akal, a cargo de Elías L. Rivers, que lleva por título El soneto español en el siglo de oro. Lo digo no porque pretende eliminar confusión, sino porque en la recopilación de Rivers se admite la multiplicidad de fuentes y de ortografías y el caos es bastante notable y plausible, con lo que me remito a reproducirlo. Quien quiera saber la fuente de dónde extraigo el verso, que consulte la citada antología de Akal.

Al ir a copiar mi selección, primero he buscado los textos en internet (obviamente) y a partir del que aquí he encontrado, he traspuesto la versión del libro. Dos fuentes importantísimas para conocer el soneto del siglo de oro: Wikisource y la que ya te imaginas, sí, Cervantes Virtual. Así que comienzo el estudio del soneto por el Siglo de Oro español, en un primer acercamiento a través de la obra de Akal, pero luego...campo hay.

Pero, puestos a indagar en el soneto, ¿qué burla es esta de comenzar por el Siglo de Oro? ¿Es que el soneto no existe antes? En efecto, podríamos remontarnos aún más atrás y más lejos. Más lejos porque el soneto no nace en nuestra lengua, sino que nace en la lengua de Petrarca. Más atrás...hasta el duocento, a Jacopo da Lentini. Los textos de Lentini están accesibles en internet, pero el amigo (amici) italiano al que he pedido su traducción no puede satisfacerme tan ampliamente como yo quisiera (¡soy insaciable!). Mientras me mantengo en la búsqueda paciente de otro amigo que se preste a realizar la labor (perdona el lalaismo), te reproduzco un original de Lentini y la amable y libre traducción que el poeta Chus Arellano ha tenido a bien compartirme para que cuando menos nos hagamos una idea de la temática de aquellas primeras canciones. Gracias Chus.

Por último, el soneto que abre la continuidad de la serie lo he escogido por ser el único no en endecasílabos, está en alejandrinos. Para consultar otra variante, te ofrezco mi sonetillo, al que puedes acceder siguiendo la etiqueta "de sonetos". Al ataque, ya no te hago sufrir más.

SONETO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, CON OCASIÓN DE HABERLE GUIADO EN LAS TORMENTAS DEL ALMA

Como el triste piloto que por el mar incierto
se ve, con turbios ojos, sujeto de la pena
sobre las corvas olas, que, vomitando arena
lo tienen de la espuma salpicado y cubierto,

cuando , sin esperanza, de espanto medio muerto,
ve el fuego de Santelmo lucir sobre la antena,
y, adorando su lumbre, de gozo l’alma llena,
halla su nao cascada surgida en dulce puerto,

así yo el mar sulcaba de penas y de enojos,
y, con tormenta fiera, ya de las aguas hondas
medio cubierto estaba, la fuerza y luz perdida,

cuando miré la lumbre, oh Virgen, de tus ojos,
con cuyo resplandor, quietándose las ondas,
llegué al dichoso puerto donde escapé la vida.

Pedro Espinosa


Y yendo al principio, un soneto de Lentini y la traducción de Chus Arellano:

Lo viso mi fa andare alegramente,
lo bello viso mi fa rivegliare,
lo viso mi conforta ispessamente,
l'adorno viso che mi fa penare.

Lo chiaro viso de la piú avenente,
l'adorno viso riso me fa fare.
Di quello viso parlane la gente,
che nullo viso a viso li po stare.

Chi vide mai cosi begli occhi in viso,
en si amorosi fare li sembianti,
ne bocca con cotanto dolce riso?

Quand' eo li parlo moroli davanti,
e pare mi chi vada in paradiso,
e tegnomi sovrano d'ogn' amanti.

Jacopo Lentini


La visión me hace andar alegremente,
la bella visión me hace renovar la esperanza,
la visión me consuela a menudo,
la graciosa visión me hace penar.

La clara visión de la más adorable,
la graciosa visión me hace sonreír.
De aquella visión hablan las gentes,
que ninguna otra visión le puede hacer frente.

¿Quién vio jamás tan bellos ojos en una visión,
ni hacer tan amoroso semblante,
ni boca con tan dulce sonrisa?

Cuando le hablo muero ante ella,
y paréceme que vaya el paraíso,
y me tengo por el más afortunado de los enamorados.

Traducción de Chus Arellano del poema de Lentini

viernes, 24 de septiembre de 2010

jueves, 23 de septiembre de 2010

¡Ay! ¡Qué frialdad, Gaturro! O peor



Gaturro es un personaje de Nik. Estas viñetas salen de www.gaturro.com

Completemos las cónicas

Señalado, hemos, los dobletes parábola-palabra e hipérbola-hipérbole. ¿Qué sección cónica os falta por nombrar? La elipse, claro. Pues ahí va otro doblete:

elipse
.
(Del lat. ellipsis, y este del gr. ἔλλειψις).
1. f. Geom. Lugar geométrico de los puntos del plano cuya suma de distancias a otros dos fijos llamados focos es constante. Resulta de cortar un cono circular por un plano que encuentra a todas las generatrices del mismo lado del vértice.

elipsis
.
(Del lat. ellipsis, y este del gr. ἔλλειψις, falta).
1. f. Gram. Figura de construcción, que consiste en omitir en la oración una o más palabras, necesarias para la recta construcción gramatical, pero no para que resulte claro el sentido.
2. f. Gram. Supresión de algún elemento lingüístico del discurso sin contradecir las reglas gramaticales; p. ej., Juan ha leído el mismo libro que Pedro (ha leído).

Curiosísimo, a mi parecer, que las cónicas estén tan ligadas a figuras retóricas o la misma palabra. Tal vez tenga que ver con la hinchazón que provocan esas figuras, con su falsedad; pues falsean la realidad las parábolas, como las hipérboles, como las elipsis. Igualmente puede considerarse que a las secciones cónicas se les atribuía la característica de falsear la realidad, pues no se habían observado estas formas en la naturaleza: tuvimos que esperar a Kepler (siglos XVI-XVII) para darnos cuenta de que el movimiento orbital de los planetas es elíptico y a Newton (siglo XVII) para observar que un cuerpo que cae desplazándose en la horizontal describe una parábola. (Esta última afirmación la hago sin contrastar su veracidad, es sólo intuición.)

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

II

Herramientas de trabajo

2

Trabajo mordido por un mundo que no acabará jamás,
para oír el escándalo que hay bajo las alas de un pájaro
que pasó ayer y que hoy no ha pasado.
Dejo una luz para atraer todo lo que se ha ido,
y para que lo olvidado siga junto a mí.
Falta una luz adentro de la tierra.
No acabará jamás esta mordida en la nuca.

3

Limpiar astros, arar labios, herrar oscuridad
es mojar el abismo con vuelo,
cubrir con una manta el follaje seco que se hiela,
limpiar el pecho de montañas;
negar una habitación y habitar en la selva sucia.
Limpiar estas herramientas es secar la claridad
para que la mirada
truene.

5

Necesito comprender.
Necesito una palabra para abrir la palabra.
Necesito palabras cerradas adentro del universo oscuro.
Para romper la palabra ciega necesito ignorar.
Abro mis párpados,
el universo moja mi cerebro;
mis ojos ahogados
cierran la palabra y el libro.
Necesito abrir y cerrar el universo.

7

Herramienta del conocimiento, camino abierto por el machete
que lleva al punto donde comenzamos:
necesidad del lenguaje en el surco del antebrazo sin mano,
sin correspondencia con ningún camino terminado.
Voy a clamar por las herramientas que no conozco
y que se clavan en mi cerebro aturdiéndome.
Voy a clamar por la herramienta que me arrastra a la ignorancia.

10

Círculo del agua en la boa del tiempo que vomita todo:
vidrio donde leo lo escrito. El sol es como el tiempo,
desenreda sus anillos y me traga. Luego me vomita.
Borro lo que escribo y comienzo a conocer el ocio.
Con el vidrio corto el círculo y el tiempo mana y corre
hacia nadie.
Hacia donde yo estuve hace mucho tiempo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Poesía en Lavapiés, con Rodrigo Galarza y Blanca Morel


¿Qué pinta aquí Leopoldo María?

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

86
De alguna forma, entonces, la escritura nos acerca a alguien, a algunos muertos.

87
La escritura no es monólogo, es diálogo conlos muertos.

88
Y también la poesía es locura que, en ocasiones, a algunos salva de la locura.

'Naipes marcados' de Marcos- Ricardo Barnatán, y fin

LUCIDEZ
Ver el presente como una catástrofe permanente.

UN ANCIANO DE LA TRIBU ACHOLI DE UGANDA
La paz es cuando un hombre sólo tiene miedo a las serpientes.

VIVALDI
Fue. Dejó de serlo. Volvió a ser. Y ahora es.

CASTIDAD
Cuando la culpa congela el deseo.

ARTISTA
Aquél por el que nunca harás lo suficiente.

SOLDADO
Vivir atado a la culpa de haber sobrevivido.

COCINERO
Para John Le Carré resulta tan difícil hacer una película de una novela como “hacer un caldo de una vaca”.

MAURICE SACHS, 1943
No basta con tener genio, hace falta que la gente se dé cuenta de ello.

BAUDELAIRE
Deseo que esta dedicatoria sea ininteligible.

BAND (O) NEON
Hay un fuelle que rezonga

PELIGRO EXTENDIDO
En todas las casas hay un cuchillo que puede matar.

LEÍDO EN YEATS
Un sacrificio prolongado puede petrificar el corazón.

martes, 21 de septiembre de 2010

Algunos versos más de 'Bagazo', poemario de Chago (Luis Santiago Méndez Alpízar)


Otras postales de Madrid centro

IV

El de la sangre de lagarto

Cubierto de arena / traída
acaso

de las mismas entrañas del Desierto de Judea
donde los dátiles /
Phoenix dactylifera
son como dedos de gigantes
dulces como pezones de quinceañeras

Mimetizado frente a los maniquíes de El Corte Inglés

Sin más gracia que la de haber ganado la paciencia de pringarse /
sabe él de qué

pone el pañito para vaciarse dos cubas de arena

Arena del Desierto de Bet-avén
Que ya sabemos que todo tiene su código de barra

La Denominación de Origen

V

Plaza de Cibeles / Rea

Entre subterráneos para Bancos /
secretos militares

Lugar para la prisa y el encuentro

Para que te espere la noche que elijas
a la compaña de un fantasma del Palacio de Linares

que por ser fantasma sabrá mejor
dónde aliviar las piernas
echar un trago
otra vez vaciarme

Plaza de Cibeles /
Rea

Correos de Madrid /
Merengue de hormigón

Puertas que prometen todos los destinos
–cuál destino aguantará un pequeño edulcorante?–

Giran las puertas como sitios /
pequeñas letras en tantos idiomas como hojas

Tantos “te quiero” / “olvídame”

Alguna de las cartas llevará tu nombre /

Una foto con una historia como la tuya

Ah
las cartas que se quedan en Correos

Que no salen de una caja repleta de destinos errados

Cartas compartidas con vecinos fantasmas
las que se quedan en Correos de Cibeles /
Rea

Unos versos de Javier Rico Suardiaz

Autorretrato de veras

Empieza ahora por las pequeñas cosas.

Uno es un niño
por un momento.
Y entonces es la tierra encendida
y los monos dan saltos en las copas
y luce el sol y dice buenos días.

Pero de pronto uno crece
y un día se levanta con el gesto torcido
para ir a trabajar a una oficina de veras
y es que uno está cansado
y se monta en el coche
y dan ganas de estrellarse contra las farolas.

No pienses que estoy loco.
No sé explicarme bien.
Pero hay momentos
(y son los imborrables)
donde todo es una misma cosa.
Lo grande y lo pequeño se confunden.
Y nada es nunca lo que dice ser.
Algunas veces.

Empieza ahora por las pequeñas cosas.

El 'Diccionario del diablo' de Ambrose Bierce

G

Ganso, s. Ave que suministra plumas para escribir que, gracias a un proceso oculto de la naturaleza, están impregnadas, en distinta medida, de la energía intelectual y el carácter del ganso, de suerte que al ser entintadas y deslizadas mecánicamente sobre un papel por una persona llamada "autor", resulta una transcripción bastante exacta de los pensamientos y sentimientos del ave. Las diferencias entre un ganso y otro, tal como se manifiestan a través de este ingenioso método, son considerables. Muchos gansos sólo poseen facultades triviales e insignificantes, pero otros son, en realidad, grandes gansos.

Gárgola, s. Desagüe saledizo en los tejados de los edificios medievales, que por lo común tiene la forma de una grotesca caricatura de un enemigo personal del arquitecto o del propietario. Esto ocurría sobre todo en las iglesias y edificios eclesiásticos, cuyas gárgolas ofrecían una verdadera "galería de delincuentes" formada por los herejes y disidentes locales. A veces, al entrar en funciones un nuevo deán y un nuevo capítulo, las viejas gárgolas eran reemplazadas por otras, más estrechamente relacionadas con los resentimientos privados de los nuevos titulares.

Generoso, adj. Originariamente, esta palabra significaba noble por nacimiento, y se aplicaba rectamente a una gran multitud de personas. Ahora significa noble por naturaleza y va cayendo en desuso.

Gramática, s. Sistema de trampas cuidadosamente preparadas en el camino por donde el autodidacto avanza hacia la distinción.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Inodoro Pereyra en 'Civilización y barbarie'


www.negrofontanarrosa.com

Andrés Mencía, 'Y vuelves una y otra vez a detenerte'(y fin)

Odiaba a mi madre algunas veces,
sobre todo los domingos
que me vestía de payaso
y me prohibía manchar los pantalones,
pero también la odiaba
si pasaba Casasola
delante de la puerta
con el burro colmado de manzanas
y ella no me dejaba
aligerar la carga,
nunca podré entender
que ella fuera a prohibirme
la exploración de las fiestas
y de los mandamientos,
o que me amenazara con mi padre
cada vez que me asomaba a los pozos,
pero ha pasado el tiempo
y ya me cuesta menos
perdonar su ortopedia
y sus engaños
porque cada día que pasa aprecio más
que me enseñara con ahínco
a volver a sus brazos
cuando tenía miedo.


Las amapolas brotan multitud
y son cohibidas
y tan rojas por miedo,
las hormigas son muchas y trabajan
por la misma razón,
su miedo es su tamaño,
demasiado ostentoso
para esconderse siempre del gorrión
y demasiado pequeño
para hacerle frente,
la multitud sin embargo protege
el hormiguero,
y lo mismo sucede
con la abeja y los ñus
y las sardinas
y los enebros y las margaritas,
el miedo es muy creativo,
incluso las estrellas
son multitud para no verse solas
en el abismo,
o las gotas de agua, tan vulnerables
que las asusta el sol,
se juntan en las nubes obstinadas
por tener compañía,
¡y lo que no inventaron
esas gotas de lluvia con juntarse!,
el asombro de esta vida que zumba,
por poner un ejemplo,
y hasta los submarinos,
todo es obra de esas gotas tan tímidas:
pues pienso en estos miedos
de la naturaleza
y no puedo comprender que nos matemos
como la solución al miedo entre nosotros,
y ya no duermo
o me despierto más avergonzado.


Y vuelves una y otra vez a detenerte
sobre la misma tumba o en la misma cuneta,
bajo tus pies reposan los huesos de tu abuela
fusilada temprano o
los huesos de la madre que no te bautizó,
todos los huesos de tu vida o
todos los deseos que nunca fueron tuyos
porque naciste con el alma mellada,
y vuelves una y otra vez a detenerte
sin hastío aparente
sobre la misma tumba o en la misma cuneta
y todos los cadáveres, incluido tú mismo,
continúan señalándote
la dirección prohibida, la de siempre,
la única que no parece estéril,
la del deseo y la vida y la venganza
o el perdón,
y vuelves una y otra vez a detenerte...


Y niego mi derrota al padre
que abofetea a su hijo
porque el bicho se lo merecía
y niego mi derrota al maestro
que suspende al alumno
por pillo o por rebelde
y niego mi derrota al patrón
que paga al pringao que lo enriquece
a precio de mercado, o sea, poco
y niego mi derrota al juez
que condena al asesino
porque la ley organiza la vida
contra la vida o contra la clemencia
y niego mi derrota al general
que bombardea las ciudades doradas
antes de los saqueos
porque estoy convencido
que mi derrota estalla con más fuerza
y tiene más ventajas
que todas las bofetadas del padre
o los exámenes de los maestros
o la abundancia del patrón
o las sentencias violentas del juez
o el uranio que manipula el general.

Pedro Luis Ferrer, trovador imponente



Quienes el pasado día jueves 16 de septiembre acompañamos a Chago (Luís Santiago Méndez Alpízar) en su lectura en El Libertad, sabíamos que le acompañaría José Luis Medina (Habana Abierta), pero no contábamos con ninguna otra aparición. La de Pedro Luis Ferrer, lo fue. El vídeo que os comparto os da una muestra (bajo mi criterio, pésima) de su buen hacer. Gran cantante, gran músico (¡cómo toca la guitarra, qué virguería!), su hechizo nos tenía sumidos incluso cuando afinaba la guitarra. ¿10 canciones nos hizo? De alucine. Y yo mirando el reloj porque tenía que madrugar mucho el viernes. Qué rabia no poder quedarme a tomar unas copas con semejante monstruo.

Mientras le sigo conociendo, que gran interés tengo, te iré informanando: subiré más vídeos. Pero, madre, si puedes verle en directo, muchísimo mejor, eso sí merece muchísimo la pena. (En El Libertad tuvimos el privilegio adicional de que cantara sin micrófono. ¡La releche!)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Ellos y nosotros, Federico, de mirada alucinada (2)

¿Somos el perro a los pies de su amo o el ojo que los ve?

¿Somos el cuerpo yacente en el orden o los ojos que lo miran?

Fotografías de Federico Romero en www.photocritiq.com.

Un poema de Raúl Rivero

Propiedad privada

Esta mujer es mía
mi instinto de animal
no me permite prestársela a un amigo.
No la comparto
ignoro si me presento ahora
como un monstruo ante ustedes
pero no cedo, no la doy
no le permito que entregue a nadie más
su corazón que a mí.

Esta mujer es mía
míos son sus afectos y sus lágrimas
su amor, su juventud
su carne, su tristeza
sus desesperaciones, sus manías
sus malas noches, sus dolores
sus amarguras y sus sufrimientos.

Esta mujer es mía
no la comparto
no la entrego
la defiendo de extraños
la resguardo de cataclismos y epidemias
la alimento y alimento a sus hijos
la abrigo y la poseo
le canto y la fecundo.

Ésta es la realidad.
Juzgadme con mesura
profundizando bien sobre estas cosas
y vamos todos a firmar este poema
en La Habana
en la década del 70
en medio de una lucha feroz por ser mejores
porque más nadie escriba nunca esta mujer es mía
como si fuera un libro o una lámpara.

Firmemos, ayúdenme a testimoniar este momento
queridos contemporáneos míos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¿Qué pasa en Argentina para tanta viñeta? Pues aquí viene Nik




Nik hace el chiste político en otro gran diario, La Nación. Estos tres son recientes, del mes de septiembre de 2010 en curso. El gato que aparece en todos ellos como mero espectador es protagonista de otra tira; su nombre es Gaturro.

Extraídos de www.gaturro.com

Doblete

doblete.
8. m. Ling. Pareja de palabras con un mismo origen etimológico, pero con distinta evolución fonética; p. ej., cátedra y cadera, del latín cathedra.

Al fin sabemos que estos dobleces de la lengua tienen un nombre en lingüística, y él propio.
Debo agradecer este conociento a este enlace. El ejemplo que ahí se recoge de doblete es, agárrate (a mí al menos me sorprende mucho):
palabra.
(Del lat. parabŏla).
1. f. Segmento del discurso unificado habitualmente por el acento, el significado y pausas potenciales inicial y final.
2. f. Representación gráfica de la palabra hablada.
3. f. Facultad de hablar.
4. f. Aptitud oratoria.
5. f. Empeño que hace alguien de su fe y probidad en testimonio de lo que afirma.
6. f. Promesa u oferta.
7. f. Derecho, turno para hablar en las asambleas políticas y otras corporaciones. Pedir, conceder, tener, retirar la palabra; hacer uso de la palabra.
8. f. U. con las partículas no o ni y un verbo sirve para dar más fuerza a la negación de lo que el verbo significa. Con la partícula no se pospone al verbo, y con la partícula ni algunas veces se antepone. No logré entender palabra.
9. f. ant. Dicho, razón, sentencia, parábola.
10. f. ant. Metal de la voz.
11. f. pl. palabras que constituyen la forma de los sacramentos a distinción de su materia.

parábola.
(Del lat. parabŏla, y este del gr. παραβολή).
1. f. Narración de un suceso fingido, de que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral.
2. f. Geom. Lugar geométrico de los puntos del plano equidistantes de una recta y de un punto fijos, que resulta de cortar un cono circular recto por un plano paralelo a una generatriz.

Aunque bien mirado, no es tan descabellado. Dado el nulo conocimiento Matemático en Roma, es normal que sólo emplearan el término parábola para referir sucesos, y que de aquí se terminase por nombrar a los esenciales componentes del idioma para hacer esas narraciones: las palabras.

Seguiré informando. (Y opinando.)

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva, algún poema con matemáticas

Áspera cicatriz

3

Buenos días
teléfonos escritorios pinturas
Qué alegre estoy
Puede medirse mi alegría por centímetros cuadrados
puede abarcar kilómetros kilos de azúcar
El hombre sin piernas entra a la oficina
¡Buenos días pedazo de hombre!
¿Qué hace usted a estas horas con su tripa en ayunas?

Yo contesto una carta Buenos Aires o Londres
Veo por la ventana estremecimientos de ferrocarriles
(¿Cómo hacer que el mar participe de todo esto?
¿Cómo traerlo hasta aquí
enseñarle obediencia
compararlo vestirlo
darle nuevo azogue fértiles aserraderos?)

¿Y por qué aserraderos?

¡Un timbrazo acelera la sal de mis ideas!
Buenos días señor
buenos días señora....

4

¡El mar! ¡El mar! ¡El mar!
La idea del mar sus fuegos sus cometas
en las estancias de mi sangre
revolviendo mis cobijas
mis libros
interponiéndose entre mis amigos y los radios
en mis costumbres
Sube a los día con mis propias piernas
encima encima
de mi ánimo de mis montañas
Transformando mis viajes mis espadas
Si estoy cansado me levanta de la silla
me rescata del sueño me incendia me deshace
Florece en los vasos en los jardines
Hincha la noche profundiza su vientre
No me deja escribir anudado en mi lengua
revuelto en mi cerebro
¡El mar! ¡El mar! ¡El mar!

6

No está en ninguna parte
Cuando regresé de la oficina busqué su sombra
levanté un cuaderno
arrimé una silla a la mesa
y me puse a trazar su geometría
Tomé un vaso de agua y me sorprendió su dulzura
Busqué en mi traje en las gavetas de mi escritorio
Cansado sentí deseos de mujer pero no salí a la calle
Releí viejas cartas me puse a atar lazos con mi saliva
a construir amores perdidos con mis cabellos
habitaciones y amigos que un día conocí en mi frente
Pero sentía su presencia como un acoso
su lujuria dentro de mi estómago

(Tal vez en el jardín desenterraba plantas y buscaba hormigas
para la poderosa baba de su lengua entumecida como
escorpión)

7

Mientras tomo una taza de café repaso los poemas
que he escrito
¡Cuánta confusión! ¡Cuántas palabras perdidas!
¿Bajo qué impulso lancé mi pecho mis descomposturas
a la búsqueda de ese mar que no es claro ni habitable?
Si he dicho soledad árbol o cieno
fueron palabras imprecisas para extender mis brazos
para darle un vuelco al reloj y mostrar su desnudez
y sus caminos

He tomado conciencia de mis obligaciones
y he querido dar a los hombres nada más un relámpago

Debajo de una imagen ahora me duermo
ahora la doblo ahora la subrayo

Mañana despertaré en un mundo nuevo

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Poesía en Lavapiés

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

83
Pensando como Nietzsche (creo): la causa, el desequilibrio; el síntoma, la pregunta.

84
Cad viaje una herida; cada estancia, una deuda.

85
Uno hace sus primeros versos deslumbrado por apenas unos rayos de poesía, casi a ciegas; y entonces habla con su voz más pura. Luego, uno hace más lecturas y acumula deudas con tantos poetas…que no hace otra cosa que imitarsus voces, o recordarlas. En fin, deudo de sus antecesores, se olvida de sí. Se acabó el poeta.

'Naipes marcados' de Marcos- Ricardo Barnatán

THOMAS DE QUINCEY
Sintió, como sintieron muchos de sus congéneres, que la muerte se acercaba y que
él no había llegado a ser el hombre que era.

CASTIGO EJEMPLAR
Una costumbre inglesa , que se practicó hasta 1830, ordenaba enterrar a los suicidas en un cruce de caminos, y con una estaca clavada en el corazón.

TURBAMULTA
En los años finales de la época republicana malvivían en la Italia romana unos tres millones de esclavos, casi la mitad de la población.

EJERCICIOS
Arde la ardilla, luce el lucio, mana el manatí, enfoca a la foca, epata al pato,
y arrulla a la grulla.

PIRÓMANO
Quemó su cama para que el fuego borrara implacable todos sus sueños.

DELACROIX
Observó Eugene Delacroix que ser poeta a los veinte años tan sólo significa eso: tener veinte años, en cambio ser poeta a los cuarenta años significa ser poeta. Lamentablemente no nos precisó los significados en edades más avanzadas.

SECRETO
Lope de Vega agonizando no pudo resistirse a confesar un sentimiento que había
logrado ocultar toda su vida, y exclamó : "¡ Dante, me aburrió siempre ¡".

Obra de Escher: 'Orden y caos' y Mosaico II


martes, 14 de septiembre de 2010

Luis Santiago Méndez Alpízar (Chago) en El Libertad

El jueves 16, a las 21:30 horas, Chago hará una lectura de poemas en El Café Libertad de Madrid. Le acompañará su amigo Luis Medina-Habana Abierta- con sus canciones.


Como muestra de Bagazo, algunos poemas:

Otras postales de Madrid centro

Calles nubladas de Noviembre / Madrid
Hordas y manos asidas a bolsas de plástico con escritos de Rebajas
Mensajes para hostigar en el mareo
Profundización en cabeza que aguantará un solo recado
/mil átomos de la misma moraleja /

En la prisa que queda en vano apuro
–sofoco en calendario–

por almanaque /
inamovible

Puestos para castañas y batatas amarillas /

anaranjadas como los muertos egipcios /

Batatas que son boniato
que nada tienen de la gamba mojonera

Grapado en la tradición
–devenidas al glamour–

caprichos de la apariencia
sobrevividas en la historia las anaranjadas batatas
pinchadas en Las Barranquillas*
calientes como la sangre del yonqui al entrar su last picotazo

Llegadas desde la otrora hambruna las lujosas batatas de Gran Vía

*Se refiere a un poblado ilegal a las afueras de Madrid, mercado de drogas famoso,una vez y otra derribado y reconstruido.


II
“Soy un joven que vive en la calle y les voy a mostrar varios ejercicios de Contorsionismo. Luego ustedes me darán lo que bien puedan. La voluntad”

No digamos cómo hemos llegado al suelo del vagón del Metro

Ni la chispa que aún resulta al final de los ojos

Aquella pedrada que le dimos al cristal de la tienda
–el arrebato

Primer diente podrido / los calambres eternos

Hubo una vida

Ahora eres un joven con los dientes podridos que vendes un cuento en el suelo de un vagón de metro

Que pides para llenar de amoniaco los pulmones
–polvo al polvo y a tus pulmones base y amoniaco que va de chiforrover

Un enjambre de avispas:
dolores de no sentir más que dolores

Aquello que dices fue otra trampa

Una estrategia diseñada desde tiempos de la augusta Roma
Desde antes

Ya no estás en la baraja

Unos versos de Javier Rico Suardiaz

Los cabrones
1998, en el centenario del poeta

Qué hambre de belleza tiene el mundo.
Qué garras afiladas. Qué incisivos.
Te acosan desde que eres un chiquillo
cubiertos de abalorios y de humo.

Qué muerto está el poeta. Qué desnudo
y huérfano aquel verso nunca escrito.
Su nombre hace que lloren los gatillos.
Su sangre hace dibujos contra el muro.

Qué loca estupidez de los humanos
ahoga al ruiseñor y luego aclama
sus versos sin saber lo que nombraron.

Qué hambre de poetas tiene el hombre.
Qué flaca la memoria. Pobrecitos
si olvidan que los versos no se comen.

Qué hambre de venganza y de palabras
dejaron al llevarse tus canciones.
Los mismos que hoy te citan, Federico,
con voces engoladas. Qué cabrones.

El 'Diccionario del diablo' de Ambrose Bierce

F

Fanático, adj. Dícese del que obstinada y ardorosamente sostiene una opinión que no es la nuestra.

Fantasma, s. Signo exterior e invisible de un temor inferior. Para explicar el comportamiento inusitado de los fantasmas, Heine menciona la ingeniosa teoría según la cual nos temen tanto como nosotros a ellos. Pero yo diría que no tanto, a juzgar por las tablas de velocidades comparativas que he podido compilar a partir de mi experiencia personal. Para creer en los fantasmas, hay un obstáculo insuperable. El fantasma nunca se presenta desnudo: aparece, ya envuelto en una sábana, ya con las ropas que usaba en vida. Creer en ellos, pues, equivale no sólo a admitir que los muertos se hacen visibles cuando ya no queda nada de ellos, sino que los productos textiles gozan de la misma facultad. Suponiendo que la tuvieran, ¿con qué fin la ejercerían? ¿por qué no se da el caso de que un traje camine solo sin un fantasma adentro? Son preguntas significativas, que calan hondo y se aferran convulsivamente a las raíces mismas de este floreciente credo.

Fe, s. Creencia sin pruebas en lo que alguien nos dice sin fundamento sobre cosas sin paralelo.

Ferrocarril, s. El principal entre los medios mecánicos que nos permiten alejarnos de donde estamos hacia donde no estaremos mejor.. El optimista lo prefiere por su rapidez.

Fiesta, s. Celebración religiosa generalmente caracterizada por la glotonería y la ebriedad, que suele realizarse para honrar a alguien que se distinguió por ser un santo y un abstemio. En la liturgia católica hay fiestas móviles y fijas, pero los celebrantes se quedan invariablemente fijos a la mesa, hasta que se han saciado. En su estadio primitivo, estos entretenimientos asumían la forma de festividades en honor de los muertos; fueron celebradas por los griegos con el nombre de "Nemesia", y también por los aztecas y los incas, y en tiempos modernos son populares entre los chinos; aunque se cree que los muertos de la antigüedad, como los de hoy, comían poco. Entre las numerosas fiestas de los romanos, se encontraban las "Novemdiale", que según Tito Livio, se celebraban cada vez que llovían piedras del cielo.

Frontera, s. En Geografía política, línea imaginaria entre dos naciones que separa los derechos imaginarios de una, de los derechos imaginarios de la otra.

Futuro, s. Época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.

lunes, 13 de septiembre de 2010

'Ahí ta el güeso y no lo pise', Inodoro


Sacado de www.negrofontanarrosa. com.

Andrés Mencía, 'Y vuelves una y otra vez a detenerte'

El descuento, que no sus prestaciones,
fue el golpe de amor por tu Opel Astra,
y lo querías como se quieren las cortinas
de las rebajas o los últimos pantalones,
que estaban bien de precio,
un punto menos que ese cascabel
que se derrama
desde el collar antiparasitario
de tu perro o
el último cigarro
consumiéndose en tus dedos cenizos,
artículos, los dos,
satánicos e inútiles
y por lo tanto hermosos,
fue por eso que, cuando la farola te lo explicaba
violenta y retórica
en el rincón menos afortunado
de un Parquesur cada vez más feo,
reventadas las puertas y sus cuatro esquinas,
con la tapicería también sucia de amor
después de la escapada perdularia,
tus lágrimas dudaban entre el triste recuerdo
del crédito impagado y la póliza del seguro,
que sólo era a terceros.


El rincón del perchero es pornográfico,
lo mismo acoge prendas masculinas
que prendas femeninas,
todas amontonadas
y escandalizando,
sabe muchas maneras de gritar
ese rincón promiscuo,
sus colores chillones,
sus telas indiscretas,
cortes provocativos,
el perchero es un tipo afortunado
y un poco superficial,
se parece tanto a los camioneros,
también viven en rincones concurridos
y todos los abrigos se disputan sus brazos,
en el fondo te gusta su rincón,
le tienes tanta envidia a ese perchero
y estás tan harto de ser original,
o sea, fiel,
y gilipollas.


El perro es más feo que un anticristo
y entró en su vida como un enviado del infierno,
o más exactamente, del semáforo,
lo atropelló el saab índigo del notario
y lo sacudió bien, como a una nación árabe,
pero movía el rabo
y esta fue la señal de amor que prendió en ella
y se abrazó a un perro abandonado
y cruzó sofocada por el paso de cebra
y no paró hasta la clínica veterinaria,
y ahora el perro se comporta como un tirano
que la obliga a bajar corriendo del tercero
muchas veces al día
porque, si no, se mea en la escalera
para que se rían de ella las vecinas
por ser la dueña de semejante engendro,
pero esta señora ya no puede soñar
con otra vida
ni con otra persona.

Desde Caracas, Felipe Antonio Santorelli nos comparte su poesía cuántica

VOY VOLCANDO :

Voy volcando despertares sin preaviso ni protesta,
sin paciencia ni alegría, sin más paz que mi fealdad;
ya los sueños no son más que un ayer desvanecido;
ya no creo en avatares, ni en promesas ni en silencios
sólo creo en lo que veo
y lo que veo no es real...

Voy cayendo en picada sin saber de dónde vengo,
sin saber si lo que soy es tan sólo un sueño extraño,
o es apenas el botín de un pirata del pasado,
o es que acaso el bucanero es aliento del futuro
un futuro que se ahoga al volcarse hacia el presente,
un futuro apaciguado
lacerado y oprimido,
un futuro silencioso, casi mudo, derruido
en contraste tan confuso que semeja al caos fractal.

Voy volcando pesadillas para goce de este mundo
donde todo lo premiado es premiado por maldad,
y los héroes son caudillos que desmiembran o verdugos
que ejecutan sus sentencias sin cuartel y sin piedad.

Voy besando mis recuerdos sin saber si es que son míos
o prestados o comprados o tomados al azar.
Voy bebiendo de la vida lo poquito que me otorga
y sediento voy llorando lo que nunca quise dar.

Y no queda más remedio que seguir la misma senda
y cargando con el cuerpo que me sirve de prisión
ir pagando los pecados que son míos y no son.


FRACTALIDADES:

La mota de nieve que calla y calla el frío de su falda
El caracol astuto que grita a voces el bullicio de las olas
El verdear del brócoli temiendo su destino inexpugnable
El brillor galáctico aunado en súper cúmulos titánicos

La crisálida desnuda dejando su último aliento en unas alas
Las alas dinámicas batiendo su secreto en el silencio
La fiel orquídea que sueña los lamentos del poeta
La monda rosa que evoca carcajadas de una fiesta

Y la sonrisa plasmando su aguijón en mi intelecto
Fractal caricia emana suavemente de tu cuerpo
que, circundando,
se apresta a obnubilarme el pensamiento

viernes, 10 de septiembre de 2010

Te muestro una selección de fotografías de Federico Romero...haciendo mi discurso (1)

Somos un hombre dividido,

observado y sometido a juicio:


No pasar, no aparcar.

Fotografías de Federico Romero en www.photocritiq.com.

Poemas de Antonio Cillóniz

FRAGMENTO DE LA PIETA

Entró un loco
dando de martillazos a la Piedad.
Hasta que le saltó un ojo,
le quebró el tabique nasal,
le rasgó el velo, le cercenó una mano.
Como de mármol, resistía los golpes
impávida, al fin
el público impidió al loco que acabara
con ella, primero la rodeó, después lo maniató,
casi lo mata luego.
No tuvo piedad.
Sin abandonar su asiento
la madonna no soltó el cuerpo inerte de su hijo.
Quedó mirando al iconoclasta
sonsa,
tuerta,
fea como un boxeador.

UNA HISTORIA DEL PERÚ

Si preguntas a mi gente
por los grandes héroes de mi oueblo
te dirán que no saben no contestan
pensando en el hueco de su historia
pero ellos los nombran
removiendo las piedras de la geografía
porque no conocen
ni tú
ni yo
cuando dicen nosotros.

PASEO DE LOS MELANCÓLICOS

Salgo a recorrer las calles
de una ciudad cualquiera.
Y me veo como un fantasma
transparente
en los escaparates
más acogedores que mi casa.
Del bazar de las sorpresas
quisiera llevarme escondida
la sonrisa de esa muchacha que tiene
unos ojos más grandes
que los míos.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Calidad y cualidad, de qualitas, quialitatis

calidad1.

(Del lat. qualĭtas, -ātis, y este calco del gr. ποιότης).

1. f. Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor. Esta tela es de buena calidad.

2. f. Buena calidad, superioridad o excelencia. La calidad de ese aceite ha conquistado los mercados.

3. f. Adecuación de un producto o servicio a las características especificadas. Control de la calidad de un producto.

4. f. Carácter, genio, índole.

5. f. Condición o requisito que se pone en un contrato.

6. f. Estado de una persona, naturaleza, edad y demás circunstancias y condiciones que se requieren para un cargo o dignidad.

7. f. Nobleza del linaje.

8. f. Importancia o gravedad de algo.

9. f. pl. Prendas personales.

10. f. pl. Condiciones que se ponen en algunos juegos de naipes.


cualidad
.

(Del lat. qualĭtas, -ātis).

1. f. Cada uno de los caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas, a los seres vivos en general o a las cosas.

2. f. Manera de ser de alguien o algo.

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Para arrancar tierra con el tiempo

8

Atravesando el pueblo, llego hasta mi antigua casa. Mi padre
dormita en su hamaca, recién bañado, oliendo a agua de
colonia. No quiero despertarlo, porque podría ocurrir que se
levantara muchos años atrás y entonces no estaría yo y habría
un Tuxtla distinto.
–Parece que no tuviera sueños, sino que tuviera montañas–,
digo.
–¿Quién eres? –, me pregunta.
Frente a frente nos tomamos una copa, comiendo queso de
Rayón, camarón seco de Juchitán y carne de iguana traída de
Chicomuselo. Le digo:
–Para que me conozcas te enumeraré los árboles que una vez
me regalaste del huerto de la casa: pues yo, que era niño, te
seguía y te los iba pidiendo uno tras otro; y, al pasar entre
ellos me los mostrabas y me decías su nombre. Fueron cinco
mangos, siete jocotes y cuatro papausas.
–¡Cómo pasan los años!– dice él. Las venas de las manos le
palpitan. “Parecen águilas”, pienso. Caminamos por el corredor
de la casa.
–Qué abandonada está–, comento.
–Pero esta no es la casa–, me dice como buscando otra casa.
Entramos en un cuarto.
–Ahí naciste–, señala. Abrimos cuartos y más cuartos sin
encontrar la casa. En la cocina hay luz. Vamos a la cocina.
–Aurora–, murmura mi padre y se le llenan los ojos de
lágrimas. “No puede ser mi madre”, pienso yo, pero no digo
nada. Mi madre nos pregunta:
–¿Tienen hambre? Ya pronto va estar la comida–.
Llega hasta nosotros y nos abraza. Seguimos buscando. Aquí
estaba el tanque de agua. Allá los rosales, el limonero, la
palma de dátil, la granada; allá estaba el corral de las gallinas
y más allá, en el traspatio, la troje donde se almacenaba el
maíz que traían de Suchiapa y donde era el criadero de
culebras ratoneras y de tlacuache.
–¿Nos tomamos otra copa? –, le pregunto.
–Sí–, dice él.
–Para luego ya dormirme.
–Anoche soñé a tu madre. Recién muerta no la soñaba–; y yo
le digo: “bueno, si, hasta mañana, ya es tarde”.
–Ya es hora, sí, hasta mañana–, me dice él. Su bastón y un
libro reposan en la butaca de cuero. Desde el sueño me llama:
“¡De prisa, hijo!”, y agita su sombrero. Cierro la puerta de su
cuarto. Abro la puerta de mi casa.

9

Contando los minutos que restan del crepúsculo, mi casa viaja
hacia la noche. Mientras vemos el aparato de tv, mi mujer y
mis hijas se despeinan en la velocidad del viaje. Guerrilleros
guatemaltecos agitan sus armas en la pantalla, las caras
cubiertas con paliacates o pasamontañas. Hace mucho calor.
Destapo otra botella de vino blanco. Mis hijas bailan con la
música de un cassette. La madre también baila, y yo, el padre,
las acompaño trastabillando.
–¿Viajamos hacia la noche?, pregunto. Ya no hay imágenes en
la tv. Ya no hay música. Sólo la Tierra girando, agitando las
palabras y los cabellos que no pueden ser contenidos en las
palabras. Vegetal oscuridad mastico. Pasa un murciélago.

11

En Tuxtla la noche puede cortarse. Comienzo a arrancar tierra,
y en mi memoria se despierta un antiguo deseo. En el cielo no
hay ventanas, o al menos yo no sé dónde están.

12

Para arrancar tierra con el tiempo
dejo estas roncas preguntas recién caminadas.
La madrugada es respuesta no pronunciada todavía.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Delfín Yeste y María Sangüesa, a Miguel Hernández


Este viernes 10 de septiembre, a las 19:30 horas, en el Ateneo de Madrid, nos reuniremos algunos poetas, con la compañía de música y pintura en vivo, a recordar el verso de Miguel Hernández. Como cierre del espectáculo, los poetas leeremos un verso dedicado a Miguel. Dos de ellos son los que siguen, de Deflín Yeste y María Sangüesa.

PÚAS DE LUZ


Creo suponer que el tiempo no diluye

ni abandona las palabras a fuego escritas…

palabras, que nacieran y crecieran más allá

de la forma y sus pabilos más elementales:


“De cuanto nombras la voz en alto.

Espejo y cauce de cuanto afirmas.

De la sangre en pie no hay tormenta

O ludibrio, que convoque el látigo y la zarpa”.


Aquí está el hombre: reconocido canto,

Corazón, memoria, desatado río…

¡no podía ser de otra manera!.

El viento lo sabe –Miguel se llama-

Y no invita a quedar a medias tintas.

Delfín Yeste


DE BARRO Y VIENTO

Es tu barro, Miguel, barro del pueblo,

roja arcilla de sangre viva y entera,

alas de greda, de tinta herida,

imparable corriente de torrenteras…

Voz y palabra, verso y saeta,

roquedales quebrados de ancestral fuerza,

arrebato encendido de ascua y poema .


Es el viento, Miguel, viento del pueblo,

aire que hoy vuela, abraza y danza,

besa los surcos, aventa y siembra

simientes que lleva con tus palabras…

Eterna belleza de firmes luchas

surge en nosotros, florece en llamas

de este pueblo que vive. Y muere. Y canta.

María Sangüesa

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

80
¿Qué fue antes, la humanidad o el pensamiento?

81
La poesía es un medio sencillo y eficaz para crearse nuevas preocupaciones.

82
Cuando uno está inspirado ( como al enamorarse y ser correspondido), hunde sus raíces en la tierra y se desenvuelve feliz. Todo flor se da al mundo. Luego llega el momento de evaluar el verso: ¡qué insatisfacción!

'Naipes marcados' de Marcos- Ricardo Barnatán

BIN LADEN
El nombre de ese criminal desconocido pasará a la posteridad por haber inducido la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York en el 2001. Eróstrato, su precursor, incendió el Templo de Artemisa en Efeso la noche, del año 336 antes de Cristo, en la que nació Alejandro.

POETAS
El público nos examina o nos ignora.Nunca nos reconocemos en el público.

DOSIS
Una dosis de vulgaridad es imprescindible para que un libro halague al público. Un exceso de dosis puede ser crucial.

LA VERDAD
Para Nietzche sólo un intento de disfrazar el constante error.

COPIA
Es un secreto a voces que La Gioconda que veneran los japoneses en el Museo del Louvre es una mera copia del cuadro pintado por Leonardo, y que la verdadera tela está colgada en permanente soledad en una sala del Museo del Prado.

MORIR
Conmigo morirá el mundo. Seremos nada los dos. El tiempo dejará de estar en nosotros.

BIOGRAFÍA
Hay un comienzo que está borrado y un después que te empeñas en reconstruir.
Sabes que todo está muerto y sin embargo no dejas de mirarte en las borrosas
aguas del pasado.

INCORRECCIÓN
La democracia casi siempre concede el triunfo al mal gusto.

INCOMUNICACIÓN
Para Lezama Lima la poesía es la anotación a una respuesta, sin que exista
ninguna pregunta. Pero la distancia entre la contesta, el hombre y la palabra, hace
esa respuesta casi ilegible e inaudible.

Obra de Escher: Ojo y Manos dibujando


martes, 7 de septiembre de 2010

'Muñecas rusas', ciclo de poesía en Buenos Aires

Unos versos de Javier Rico Suardiaz

La nana del lobo blanco

Un lobo blanco
con una loba
van caminando
cola con cola
el lobo corre
corre la loba
saltan y juegan
sobre las lomas

dos hombres vienen
largas pistolas
por la ladera
entre las sombras

el lobo corre
corre la loba
suena un disparo
vuelan palomas...
el lobo ha muerto
la pobre loba
lame la herida
llora que llora

llora que llora

En una fiesta
una señora
casi marquesa
y otra señora
dueña de un yate
en Fuengirola
ríen y brindan
y así dialogan:

mira qué abrigo
pelo de loba
todos me dicen
que está de moda
es un regalo
de Maspalomas
y es que este hombre
tiene unas cosas...

en una jaula
vive una loba
y los turistas
tomas y tomas

tomas y tomas

El 'Diccionario del diablo' de Ambrose Bierce

E

Economía, s. Compra del barril de whisky que no se necesita por el precio de la vaca que no se tiene.

Ecuanimidad, s. Disposición de soportar ofensas con humilde compostura, mientras se madura un plan de venganza.

Egoísta, adj. Sin consideración por el egoísmo de los demás.

Ejecutivo, s. Rama del gobierno que hace cumplir los deseos del legislativo hasta que el poder judicial los declara nulos y sin efecto. Damos a continuación un extracto de un viejo libro titulado "El Selenita Perplejo" (Pfeiffer & Co., Boston, 1803): Selenita.--Entonces, cuando vuestro Congreso ha aprobado una ley, ¿va inmediatamente a la Suprema Corte para que dictamine si es constitucional? Terráqueo.--¡Oh no! la ley no necesita la aprobación de la Suprema Corte. A veces pasan años antes de que un abogado la objete en nombre de su cliente. Si el presidente la aprueba, entra en vigor en el acto.

Selenita-- Ah, el poder ejecutivo es parte del legislativo. ¿Y la policía también debe aprobar los edictos que hace cumplir? Terráqueo.-- Todavía no... En términos generales, sin embargo, todas las leyes exigen la aprobación de aquellos a quienes se proponen reprimir.

Selenita.-- Ya veo. La sentencia de muerte no es válida hasta que no la firma el asesino.

Terráqueo.-- Amigo mío, usted exagera. No somos tan coherentes.

Selenita-- Pero este sistema de mantener una costosa maquinaria judicial que sólo se pronuncia sobre la validez de las leyes mucho después de que han empezado a ejecutarse, y sólo en el caso de que un ciudadano particular las someta a la Corte, ¿no provoca una gran confusión? Terráqueo-- Así es, en efecto.

Selenita-- ¿Por qué entonces no hacer convalidar las Ieyes por la Suprema Corte, antes que por el presidente? Terráqueo-- Porque ese sistema no tiene precedente.

Selenita-- ¿Qué es un precedente? Terráqueo-- Algo que ha sido definido por trescientos juristas a razón de tres volúmenes cada uno. ¿Cómo podríamos saberlo?

Elector, s. El que goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros.

Elegía, s. Composición en verso, donde sin emplear ninguno de los métodos del humorismo, el autor intenta producir en la mente del lector la más profunda depresión. El ejemplo inglés más célebre empieza más o menos así: El perro anuncia el moribundo día, La grey mugiendo hacia el redil se aleja, A casa el sabio el lento paso guía Y el mundo a mis estupideces deja. (Parodia de la "Elegía en un Cementerio de Aldea", de Thomas Gray, que en la traducción castellana de Miralla dice: La esquila toca el moribundo día, la grey muriendo hacia el redil se aleja, A casa el labrador sus pasos guía, Y el mundo a mí y a las tinieblas deja.)

Emoción, s. Enfermedad postrante causada por el ascenso del corazón a la cabeza. A veces viene acompañada de una copiosa descarga de cloruro de sodio disuelto en agua, proveniente de los ojos.

Entendimiento, s. Secreción cerebral que permite a quien la posee distinguir una casa de un caballo, gracias al tejado de la casa. Su naturaleza y sus leyes han sido exhaustivamente expuestas por Locke, que cabalgó una casa, y por Kant, que vivió en un caballo.

Erudición, s. Polvillo que cae de un libro a un cráneo vacío.

Eucaristía, s. Fiesta sagrada de la secta religiosa de los Teófagos. En esta secta surgió una vez una infortunada disputa acerca de lo que comían. Dicha controversia ha causado ya la muerte a quinientas mil personas, sin que la cuestión se haya aclarado.

Excepción, s. Cosa que se toma la libertad de diferir de las otras cosas de su clase, como un hombre honesto, una mujer veraz, etc. "La excepción prueba la regla", es un dicho que está siempre en boca de los ignorantes, quienes la transmiten como los loros de uno a otro, sin reflexionar en su absurdo. En latín, la expresión "Exceptio probat regulam" significa que la excepción "pone a prueba" la regla y no que la confirma. El malhechor que vació a esta excelente sentencia de todo su sentido, substituyéndolo por otro diametralmente opuesto, ejerció un poder maligno que parece ser inmortal.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Inodoro Pereyra y el Mendieta en 'El güevo o la gallina'

Trabajo de Fontanarrosa extraído de www.negrofontanarrosa.com

Andrés Mencía, 'Y vuelves una y otra vez a detenerte'

Hasta hoy
el jazmín era un bosque
en la terraza,
tres años ha que ya no florecía
trepando deshilvanado y trágico,
disparatado, verde, incompetente,
pero anoche lo habitó un gorrión
en peligro de intemperie,
lo sé por la señal
del guano en las baldosas,
y esta mañana el jazmín amanece
con una flor abierta,
indiscreta de aromas y de nieve,
es para no creérselo:
si floreció el jazmín
por el amparo
de un pájaro en precario,
de lo que no será capaz la vida
en su fértil empeño por casar
todas las emociones con la luna,
si no la estorbáis mucho.


Estoy aquí,
sobre este montón de años,
y hace ya muchas chinas
que no me miro en los escaparates
ni las mujeres casi
reparan a mi paso,
sospecho que las discretas
hasta me compadecen,
los niños sin embargo
me gritan con extrañeza
como a la amapola abandonada
o a los perros caniche,
no lo niego,
he llegado hasta aquí,
pero hay días,
os sonará a otro cuento,
pero hay días que respiro
con el mismo entusiasmo
que un delfín abrazado a las olas,
con esa suficiencia del delfín
que lo sabe
que hay un mar a sus pies
para jugar
que no se acaba nunca
aunque se acaba.


Fue tu seguridad más que tu cuerpo,
aquella indiscreción de abrir la puerta
y meter la cabeza antes que la toalla,
nadie mira con tanta lentitud,
yo enjabonado y el baño sin cortina,
y tú con esos brillos de animal tan sincero,
de amenaza que nunca va a saciarse,
y cuando comenzaste a desnudarte
con esa calma que tan bien te dibuja
se confirmaba el final de la tarde,
que no podría escaparme de tus muslos,
y se confirma el resto de mi vida,
que nunca olvidaré el vicio de esos muslos
o el sabroso aroma de tu maestría.


Son muy pocos los ojos que me miran,
si acaso mi mujer
cuando no me perdona,
alguna vez mi hijo,
el jefe de sección si me equivoco
o algunos compañeros de trabajo
cuando vuelvo
si me ausenté a deshora del despacho,
y mi perro Jabato,
que nunca me ha fallado todavía,
pero esta mañana he observado
que también le intereso
al hijo de la vecina,
he tenido ocasión de comprobarlo
pues coincidimos en el ascensor,
acaba de nacer
y me estudiaba
con toda esa serpiente en la mirada
que siempre confundimos con la vida,
la madre está cañón y
tampoco me miraba, por supuesto.

En el Ateneo de Madrid, recuerdo a Miguel Hernández

sábado, 4 de septiembre de 2010

Cogido con alfileres

En esta dirección puedes consultar la actual definición en el DRAE de alfiler, y también la expresión:

pegado, prendido, o preso, con ~es.

1. locs. adjs. coloqs. Que material y moralmente ofrece poca subsistencia o firmeza.


En la 23ª edición, que se prepara, se recoge un caso más:

pegado, prendido, preso, o sujeto, con ~es.

1. locs. adjs. coloqs. Sabido o aprendido sin firmeza ni seguridad, para salir del paso.


pero parece ser que 'cogido con alfileres' es expresión tan vulgar que no merece ni formar parte del archivo de nuestra lengua. En fin, no digo 'pillado con alfileres' por no ofender, ni diré la frase que más se oye en clase antes de un examen: 'Lo traigo con alfileres' (donde el pegar, prender, apresar, sujetar, coger o pillar se omite). Académicos, están a tiempo. No me den las gracias, lo hago por mí, yo también quiero salir en la foto.





'Ciclón de poesía' en Chiclayo


Información adicional: la chela estará a 4 soles 50.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Poemas de Antonio Cillóniz

AHORA MÁS CLARO

Creían que cantaba tiempos idos,
historias de extraños reinos.
Pensaban que escribiría anécdotas.
Jamás se me quebró la voz.
Nunca me temblaron los labios.
Fue mi mano estremecida
la que siguió el curso
entrecortado
de los acontecimientos.
Suponían
que construía un abismo de silencios
y soledades
para tenderme
en la medida de mi desidia.
Sin comprender
que toda información acerca de las mil formas de censura
también due censurada.

TEMAS MÍTICOS

En que héroe
en cuál
batalla
voy aponer acento,
con cuánto afán
contaré los hechos
si aquí sin énfasis
como una balsa bajo el mismo sol
que contempló Parménides
junté los pies,
doblé las rodillas, estiré las manos,
incliné la cabeza
y apoyé los ojos
en las pesadas aguas de Heráclito
y quedé varado,
anclado
ante el horizonte fijo
que encerró Copérnico,
flotando inmóvil
en el mismo punto del círculo concéntrico
que sustentó a Ptolomeo.