martes 8 de julio de 2008
lunes 7 de julio de 2008
Leo Zelada en 'La senda del dragón'
El invierno ha esparcido sus últimas escarchas de hielo.
Los guerreros han colgado sus armas de bronce.
Ni el vino, ni la ofrenda de los dioses
pueden aplacar ese exilio.
Las aguas del río Sechuan es la guerra
donde van a morir los señores del hierro.
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Jesús Malia Gandiaga
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sábado 5 de julio de 2008
Presentación de 'Nuevo Documento de Texto', de Rafel Sarmentero
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Jesús Malia Gandiaga
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viernes 4 de julio de 2008
Presentación de "Parque de destrucciones", de Rodrigo Galarza
Entre tanto desbarajuste, entre el caos de tantas voces sin voz, tan lejos de una identidad, Rodrigo Galarza acaba de editar en Amargord (en otra colección que no es la que él revisa), "Parque de destrucciones".
Rodrigo tiene voz, y escucharle sus versos puede ser un placer. Su poesía oída se sigue bien, y el desbordamiento de imágenes que se producen en este libro (le he oído algo en una ocasión) nos permite anclarnos a su discurso y evadirnos a nuestro universo.
Si en este blog buscas por la etiqueta Diversos, encontrarás poemas de Rodrigo Galarza.
Presentación: viernes 4 de Julio, 21:30 horas, Bukowski Club (C/San Vicente Ferrer, 25).
Disfruta.
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Jesús Malia Gandiaga
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Aprendiz de poeta con Rosario Castellanos
De 'Trayectoria del polvo'
I
Me desgajé del sol (era la entraña
perpetua de la vida)
y me quedé lo mismo que la nube
suspensa en el vacío.
Como la llama lejos de la brasa,
como cuando se rompe un continente
y se derraman islas innumerables
sobre la superficie renovada del mar
que gime bajo el nombre de archipiélago.
Como el alud que expulsa la montaña
sacudida de rafagas y voces.
Rodé como el alud, como la piedra
sonámbula de abismos
resbalando por meses y meses en la sombra
del universo opaco que gira en los elipses
trazados en el vientre de espiga de la madre.
Era entonces muy menos
que un río desenvolviéndose
y una flecha montada sobre el arco
pero ya los anuncios de mi sangre
caminaban sin tregua para alcanzar al tiempo
y el vagido inconcreto ya clamaba
por ocupar el viento.
Nací en la hora misma en que nació el pecado
y como él, fui llamada soledad.
Gemelo es nuestro signo y no hay aguas lustrales
capaces de borrar lo que marcaron
los hierros encendidos en mi frente.
Pero mi frente entonces se combaba
huérfana de miradas y reflejos.
Y así me alcé feliz como el que ignora
su inevitable cárcel de ceniza
y cuando yo decía la tierra, era la tierra
desnuda de metáforas, infancia
recién inaugurada.
Y no dudé jamás de que al nombrarla
me nombraba a mí misma
y a mi propia sustancia.
Yo no podia aún amar los pájaros
porque cantaban presos y ciegos en mis venas
y porque atravesaban el espacio
contenido debajo de mis párpados.
Yo no sabía quien se levantaba
imantado de estrellas polares hacia el cielo
ni en quién multiplicaban las yemas su promesa
si en el árbol compacto o en mi cuerpo.
Era el tiempo en que Dios estrenaba los verbos
y hacía, como jugando,
figurillas de barro con las manos:
atmósferas azules y planetas
no lesionados por la geografía,
muñecos intangibles para el sueño
que hiende como espada, separando
en varón y mujer las costillas unánimes.
Era el alba sin sexo.
La edad de la inocencia y del misterio.
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Jesús Malia Gandiaga
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jueves 3 de julio de 2008
Aprendiz de poeta con Juan Ramón Jiménez
NADA
A tu abandono opongo la elevada
torre de mi divino pensamiento;
subido a ella, el corazón sangriento
verá la mar, por él empurpurada.
Fabricaré en mi sombra la alborada,
mi lira guardaré del vano viento,
buscaré en mis entrañas mi sustento...
Mas ¡ay! ¿y si esta paz no fuera nada?
¡Nada, sí, nada, nada!... —O que cayera
mi corazón al agua, y de este modo
fuese el mundo un castillo hueco y frío...
Que tú eres tú, la humana primavera,
la tierra, el aire, el agua, el fuego, ¡todo!,
…¡y soy yo sólo el pensamiento mío!
Juan Ramón Jiménez,
padre de la Generación del 27
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Jesús Malia Gandiaga
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miércoles 2 de julio de 2008
Aprendiz de poeta con Rosario Castellanos
¿Estás ahí? ¿No estás? No importa, igual hablaré aunque nadie me oiga. El primero al que quiero dirigirme soy yo mismo, y ése, cuando escribo, suele estar presente.
Esto va sobre Rosario, Rosario Castellanos. En mi primer mi otro país, México, a Rosario Castellanos nadie le discute su autoridad, creo. Desde luego, el grueso de su obra está editado en el Fondo de Cultura Económica, recogida en un volumen que se llama ‘Poesía no eres tú’.
Su primer libro de poemas, ‘Trayectoria del polvo’ (no ocultaré que de aquí viene mi título original ‘Trayectoria estéril del tiempo’, hoy ‘Trayectoria del tiempo’ y aún en la forja), lo escribió en apenas una semana como reacción a la lectura en 1948 de ‘Muerte sin fin’ de José Gorostiza.
En unos buenos apuntes de poesía para un aprendiz de poeta, el que yo quiero ser, claro que el 27, y poco más después en la literatura escrita en la Madre Patria. Si no lo consideras así, perdona mi ignorancia y a otra cosa. Pero también en nuestras letras y en nuestra tradición, hemos de ir por ejemplo a México. En 1948 comienza Chayito, como la llama Jaime Sabines en su ‘Recado a Rosario Castellanos’, su obra literaria. Ya la verás, te la iré mostrando. En esto que comienzo también pretendo ser constante, así suele ser, aunque veremos. Lo que me gustaría que pensaras, Jesús, y a ver qué descubres, es en Chayito y Gorostiza, el 27 español, y qué carajo está pasando en la literatura española en esos años. ¿Te atreverás a concluir que la tradición española, después del 27, no continua en la península, sino en el exilio, en México, por ejemplo, y que es allí donde se da lo más granado de nuestra poesía después de Guillén, Lorca y su banda?¡Ay, Jesús, vaya senda peligrosa! Por inconsciente será que no pareces cobarde. ¿Cuánto habrá de verdad entre tanta chorrada?
Por cierto, ‘Dejemos que los muertos entierren a sus muertos’, escribe Rosario en su extenso (por eso no lo publicaré, aunque muchas veces bebo y beberé él) ‘Apuntes para una declaración de fe’. ¿Dónde utiliza este verso José Manuel Caballero Bonald? José Manuel, si es usted mismo quien me lee, o alguien que le trate que le lleve el mensaje, por favor, sea tan amable de dedicar unas líneas a decir sobre Rosario Castellanos, que me da que la conoce y que la quiere. Sería un privilegio recibir su palabra y colgarla en mi blog. Por otra parte, para lo que usted quiera, por supuesto..
Pues eso, Jesús, amigo mío, ponte a los versos.¡Qué verano me espera! ¡Viva el subsidio de desempleo! Y que no nos lo toquen, como la rosa.
Muy pronto aquí, en 'Poesía Abierta'.
(¡Qué viene, qué viene!Tsu,tsu.¡Qué viene, qué viene!)
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Jesús Malia Gandiaga
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