jueves 12 de noviembre de 2009

Lourdes de Abajo en el Ateneo de Madrid

Evento en Buenos Aires

El ciclo

FEDRO POESÍA

presenta a



MARISA NEGRI

GABRIEL RECHES

XIMENA MAY

MARTÍN PALACIO GAMBOA



Coordinan

Florencia Walfisch
Ana Lafferranderie

En el
CICLO DE CICLOS

Coord. Silvia Castro


CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543, Sala Jacobo Laks

Jueves 12 de noviembre - 19 hs

Carlos Candel presenta en Parla su nueva novela mañana viernes, 13

'bagual' y Bagual

bagual, la.

(De Bagual, cacique indio argentino).

1. adj. coloq. Par. y Ur. incivil.

2. m. Arg. y Ur. Potro o caballo no domado.

3. f. Arg. Canción popular del noroeste de la Argentina, de coplas octosilábicas y característicos ascensos tonales, que se acompaña con caja.


Bagual es, en efecto, un indio querandí que durante mucho tiempo ofreció resistencia a los primeros fundadores de la ciudad de Buenos Aires, por los que hacia el año 1610 fue finalmente apresado y obligado a poblar San José. De hecho, según el documento del que extraigo la siguiente imagen, no hubo un Bagual, sino dos.

El cacique Telomián Condié y su gente. Su mujer, los hermanos Bagual, dos
caballos cimarrones y dos plantas de tala, árbol auténticamente autóctono de
nuestra zona. (Pese a lo que se cree, el ombú no es americano). Adelante, los
guerreros de las tribus que le opusieron resistencia a Juan de Garay. (Del
Juego de Ajedrez “El Preámbulo”, Segunda Fundación de Buenos Aires).
Éstos imagen y texto salen de aquí.

A parte de todo el orgullo, por una parte, y ofensa, por otra, que puedan generar las acepciones de este término, le da a uno por pensar que desde cuándo hemos los hombres puesto un nombre que no se corresponda con una realidad natural. Es decir, que Bagual debió ser sustantivo o adjetivo antes que nombre de un ser humano: así es con todos los nombres y apellidos. Luego, esta etimología que nos da el DRAE puede que complete la del término castellano, no lo sé, pero desde luego hay una lengua anterior en la que bagual no sabemos qué significa, y que si no ha influido en las acepciones señaladas puede que sí haya sido decisiva en nuestra lengua en otras acepciones no recogidas o en la formación de otros vocablos. Pienso, yo.

Para escarbar un poquito más sobre esta cuestión, te invito a que visites esta página: Dicción Bagua, de Manuel Elvis Chugna Véliz. Lo más, para mí, es misterio.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Mar que se cruza, 12 de noviembre de 2009, Madrid

'Querida Quiela'

37

Ha pasado tiempo, querida Quiela:

y aún sigue en el aseo tu cepillo de dientes. Siempre violeta, nunca usaste de otro color.

Lo que sí he cambiado es de pasta dentífrica, he desistido de las que hacen efecto blanqueante por parecerme inútiles. El rastro de la vida no es tan fácil de borrar, tampoco en la dentadura.

¡Hala!, tenga usted. ¿Se ha manchado los pantalones de grasa? ¿Le ha caído encima sopa de tomate? ¿Una copa de vino tinto le ha dejado un antipático recuerdo violáceo imborrable? El quitamanchas Champimpún es la solución. Champimpún, contra las manchas, y contra el pun.

¡Hala!

También sigo utilizando tu enjuague bucal, y he comenzado a frotarme la lengua, supongo que en el temor de que arraiguen en ella bacterias y lo pierdan todo.

Tu secador de pelo se convirtió en un objeto ornamental, y no por su belleza. Pero sigue haciendo compañía, incansable, al espejo. Me dan ganas de tomarlo en mis manos y emplearlo en mi cabello.

Forman una pareja tan enternecedora. Siempre guardando la distancia. El secador mira de frente al espejo, y éste lo refleja indiferente, sin poder negarlo y sin afirmarlo con rotundidad. Nunca le concederá una mirada a los ojos.

Por lo demás, el teléfono de la ducha me pregunta por ti. Cada vez que lo descuelgo llora sin consuelo, y gime, el pobre. Es tan ridículo verle así. Pero sus lágrimas brotan de la memoria. Últimamente, al caer sobre mi costado, me hacen cosquillas.

En cuanto a tu albornoz, ha quedado tan vacío, querida Quiela. Es el que más ha perdido en esta guerra. Ha quedado suspendido y completamente deshabitado. A veces me tiende los brazos y dejo que me estreche. Le falta tanto tu cuerpo…

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes 10 de noviembre de 2009

'Country', continuación

snoopy, perrito faldero, vive sus últimos minutos

olisquea el tacho de basura
lo vuelca
muerde un tampón
corretea un aberrojo
gruñe a las ruedas de una mitsubishi
hace pis
se lame el culo
ladra con voz finita
persigue a una pitbull en edad de merecer
-ah, ese aroma-
la alcanza
salta infructuoso
juguetea
le ladra a las tetas
tira tarascones felices
-buen perrito garronero-

tan feliz el perro chico
que casi no siente
los dientes
cerrándose
sobre el cogote:

la colita le dice
sí al mundo
por última vez

y cruc

se come el garrón.

la señora T., anciana creyente, revisa sus convicciones religiosas

desde atrás de una cortina
espía a su hijo que habla por teléfono

escucha sus órdenes rasposas
sus ahora mismo
sus ése no me va a joder más

y esa risa de lobo malparido

entonces la señora T.
hace un gesto como de arrancarse la entraña
mientras piensa
que hasta dónde el aborto
es un pecado mortal.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

'Naturaleza viva', un poema de Jorge Guillén que comentamos en Sobre Cántico

NATURALEZA VIVA

¡Tablero de la mesa
Que, tan exactamente
Raso nivel, mantiene
Resuelto en una idea

Su plano: puro, sabio,
Mental para los ojos
mentales! Un aplomo,
Mientras, requiere al tacto,

Que palpa y reconoce
Cómo el plano gravita
Con pesadumbre rica
De leña, tronco, bosque

De nogal. ¡El nogal
Confiado en sus nudos
Y vetas, a su mucho
Tiempo de potestad

Reconcentrada en este
Vigor inmóvil, hecho
Materia de tablero
Siempre, siempre silvestre!

lunes 9 de noviembre de 2009

'Diógenes y el linyera', por Tabaré, en Clarín


sábado 7 de noviembre de 2009

Palabras Trashumantes: Valia Ilieva

Por el camino

Por el camino
vi el ave que volaba
sobre el maíz,
cultivado
en la primavera.
También vi el peine,
con que le peinaba el viento.
Y oí los rebaños desde lejos-
como fantasma les llevaba
la noche,
y de nuevo como fantasma
les devolvía.
Pero el ave odia la noche.
Entonces confianza busqué,
pero la confianza se rompió
y me encarcelaron
palabras y nubes.
Palabras y nubes...

 
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