miércoles, 8 de julio de 2009

'Querida Quiela'

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Pensar en Angelina Beloff me ha traído a la memoria a María Blanchard, querida Quiela:

Y el recuerdo de María me ha llevado a su pintura, y su pintura a La convaleciente, y La convaleciente a La niña enferma de Munch. Ese rostro materno que se oculta me conmueve. Y la resignación con que la niña se ve camino de la muerte… sólo ayuda a acrecentar el desconsuelo. ¿Lo recuerdas?

Debe ser tan duro para una madre perder a un hijo tan tierno.

Yo no me imagino sin nuestro Noné, querida Quiela. No me imagino perderlo, querida Quiela. Me consuela y me colma con su sola presencia.

Menos mal que le tengo, querida Quiela. Gracias. Es el regalo más hermoso que me han hecho jamás. Aunque tuvieras que marchar para tenerle de veras real, en triunfo.

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