miércoles, 30 de diciembre de 2009

'Querida Quiela', con el año, su fin

Última carta

Hoy vuelve a llover:

y, esta vez, no me ha importado salir y empaparme sin ningún cuidado, danzando en el jardín como una loca, entre peonza y cristo era mi baile.

Me ha gustado dejar que me cale, y he sentido que excitaba todos los poros de mi piel.

Y es que esta lluvia era Dios, querida Quiela, Dios que desciende en el agua a plantar en mí su semilla. Dios me ha elegido y yo me entrego a él con devoción y alegría.

Seré madre del Hijo de Dios, querida Quiela; padre, al fin.


Y al volverme,
no sé si era bruma,
era ella,
era él.

5 comentarios:

Rocío dijo...

Cuando leo esta sección se me despedaza el alma. Estupendo.

Saludos y feliz año!

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Te despedazo el alma y me lo agradeces. Gracias. Yo no entiendo a los huamnos. Je,je,je.

Como ves, aquí termina este breve relato. La próxima semana, miércoles también, 15 horas, aparecerá recogido en una sóla entrada, por si es de tu gusto tenerlo en orden y al completo, a la espera de que alguien se aventure a pagar su edición en papel.

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Amiga Rocío, rectifico. Querida Quiela está en pdf, busca la imagen en el lateral derecho del blog. Ahí lo tienes desde ya.
(En una entrada no voy a publicarlo que me supondría un trabajo de edición excesivo.)
Gracias. Espero que lo disfrutes y que no pierdas el alma por su lectura, sino que la enriquezcas. Ojalá.

Rocío dijo...

Gracias Jesús, lo tomaré en pdf. De todas formas si hicieras una versión en papel, yo lo pagaría, pero me costaría un océano conseguirlo.
Hace bien despedazar el alma de vez en cuando. Y a veces hasta se disfruta.

Gracias nuevamente.
Un beso.

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Gracias a ti, Rocío. Lo que me importa es que lo que escribo llegue a quien lo pueda apreciar, por eso estoy empeñado en sacar mi obra en este blog. Que salga en papel o no (¡qué ojalá!, claro) ya no depende sólo de mí.
Gracias por tu interés. Y espero que de veras disfrutes de mi Quiela.