miércoles, 21 de abril de 2010

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

19
-¿Alguna vez has creído, Jesús, que no te saldría algún otro verso?
-Cada vez que lo intento.

20
-¿Para qué corriges tus versos, Jesús?
-Para amargarme la vida

21
Los poemas de amor, en su concepción, además de cursis me parecen pedantes. Cursis, cuando se limitan a expresar sentimientos propios; pedantes, cuando se arrogan el derecho de interpretar al otro.

2 comentarios:

santiago tena dijo...

duro, lo último

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Jejeje. Una cosa es la concepción intelectual que uno tiene de su quehacer como poeta (que suele coincidir con sus gustos como lector) y otra, muy diferente, es lo que, en efecto, hace como poeta. Como lector, detesto la cursilería, en la que, sin embargo, caigo como poeta. Pero es que como lector me gusta la poesía que me aporte preguntas y respuestas, y en cuanto a los sentimientos no necesito más opinión que la mía propia.
No sé si seguirá pareciéndote tan duro, pero, en fin, es mi parecer.