lunes, 31 de octubre de 2011

Poemas de Nina Salinas en el taller

Autoretrato

Bolsón de piel marrón
sobre piel blanca
orinarse de miedo el primer día de clases
igual la primera vez ante un hombre.

Ensalada de tomates y cebollas
manos de mi madre
aromas ancestrales.

Vestidos blancos con lunares rojos
ropajes de anciana a los veinte años
empuñando el futuro con estrías en el
vientre.

Después del nacido,
delantal blanco sobre piel asustada
trabajando en la urgencia
sin tacones ni pintura
o el mayor tiempo disfrazada de claro
de rojo o de sucio barro
entre el humo y la metralla.

Miedo a las arrugas
a que nadie mire al pasar por mi lado
problemas de lavadora,de cazos y de cama
sin resolver
por impedir los tragos amargos.

Amantes platónicos menos que reales
miedo a morir como todos
miedo al dolor que duele
celosa hasta el disparate,
hoy escribiendo,no sé mañana.

Más miedo al falo que a cruzar de noche
una calle
una hoja llevada por el pájaro de nieve
hasta Madrid hace ya cinco años
los huesos ¿adonde irán a parar?
nadie lo sabe.


Retrato conmigo al fondo

Distinto como me ven
las mujeres
como ven los hombres
los niños o los ancianos.

Peligro si tiene pareja al lado
la próxima presa
si es hombre
mi hermosa profesora diría un niño
aunque los años y los kilos de más
me hagan diferente.

Lúgubres los pensamientos
cuando te vas de mi cama
apasionada
violenta a espasmos con lo que quiero
egoísta
ególatra
egocéntrica.

La compañera de grandes tetas diría otro
aventurera en el supermercado,
que le hace asco a la carne.

Sin sentido en palabras de despedida
leal y sensible diría mi hijo
loca,loca irreverente
haciendo topless en la piscina.

Grande, de ojos obscenos
poeta revolucionaria
que estará aprendiendo
hasta el último suspiro.

Rubia o morena según el ánimo
siempre demasiado pequeña
para los mas altos
muy obesa para los que las prefieren flacas.

Cocina tofu y también se le quema el arroz
de vez en cuando
generosa que es capaz de dar lo que lleva puesto

Aún ingenua, cree en las lágrimas de cocodrilo
del que dice no querer perderla.

Ausente de funerales importantes
no porque no quiera sino por que le ha sido
imposible subirse a los zapatos ese día.

¿Cómo me ven?
joven y vieja
sana y enferma
loca y cuerda
irresistible
del montón
irrecuperable de amor a la muerte revolucionaria
y abstemia en casi todo el sentido de la palabra.

2 comentarios:

Lidia dijo...

Ehhh, :) me alegro mogollón de que salgan cositas interesantes en el taller.

Qué envidiaaa¡¡¡
Un beso grande.

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Gracias, Lidia.

Un beso.