viernes, 28 de septiembre de 2012

Muestra de "πoetas (primera antología de poesía con matemáticas)"

En la pasada Semana Complutense de las Letras expusimos contenido de la antología en imágenes preparadas para la ocasión por el antologado, maquetador y diseñador Julio Reija. Para esta misma ocasión yo preparé un texto. Hoy os doy el texto y mi poema editado por Julio Reija. En próximas ocasiones, viernes a viernes, más poemas en imágenes.

Aristóteles en su Poética distingue poesía didáctica de épica, y con ellas las obras de Empédocles y Homero; a resultas de que la ciencia y el verso ya entonces se avenían muy bien. Aunque, si me permites, prefiero decir que el romance entre ciencia y poesía es viejo, o, tal vez, si no te escandalizas, que se vienen amancebando desde antiguo.

Con πoetas pretendemos ofecerte dos cosas: un repaso a las relaciones previas entre poesía y matemáticas (¡con pelos, fluidos y señales!) y una muestra de la poesía actual más valiosa con elementos de matemáticas.

Estas palabras sé que no te asustarán, porque es probable que hayas visto parte de la muestra antes que este texto, pero por si acaso me permito una pequeña reflexión sobre su acercanza.

Estarás conmigo sin vacilaciones en que el elemento distintivo de las matemáticas es la abstracción, ¿cierto? Pues tampoco creo que te cueste mucho admitir que no hay poesía sin metáfora. No estoy con Ortega y Gasset cuando dice que “la metáfora es el álgebra superior de la poesía”, soy más radical: la metáfora es la aritmética elemental de la poesía, el simple y fundamental arte de contar.

Volviendo, ¿acaso abstracción y metáfora no son la misma cosa? ¿No es su común intención la de llegar a descubrir conexiones esenciales entre lo que a simple vista parece distinto? Abstracción y metáfora se sustentan en la identificación de realidades, circunstancias, hechos… de diferentes naturalezas.  En común, el número, por eso me refiero a él para enmendar a Ortega. ‘Un’, artículo indeterminado. Pues ese uno nos vale por igual para referir a un gato, un hombre o mujer, un pueblo, un país, un continente, un mundo; tanto para lo singular como para lo plural. ¿Hay metáfora más completa?

Aritmética, geometría, astronomía, álgebra, lógica, topología… son fuentes de belleza poderosísimas que encierran multitud de metáforas que el verso gana con incorporar. El de las matemáticas es un lenguaje viejo para un verso nuevo. La poesía, como el universo, no tiene sus límites cerrados, sino que están en continua expansión. Los autores de πoetas son exploradores audaces que superan las lindes del mundo conocido. ¿Quién dijo que el fin del mundo está en Finisterre? Aquel, aquellos, que quisieron encerrarnos en sus dominios.
Jesús Malia










2 comentarios:

Íntimo fárrago dijo...

Un texto estupendo y un diagrama bello, sencillo, diáfano.
Me ha gustado mucho.

Nená

Jesús Malia dijo...

Gracias, Nená. En una de mis líneas, trágico-dicharachero.