martes, 7 de enero de 2014

"Cuadernos (1957-1972)" de Cioran (1)

Cuadernos (1957-1972), Cioran
Traducción de Carlos Manzano de la selección de Verena von der Heyden-Rynsch
Tusquets, 2004

Soy un filósofo aullador. Mis ideas -si ideas son- ladran, no explican nada, estallan.

Si hubiera llevado a cabo la décima parte de mis proyectos, sería con mucho el autor más fecundo que haya existido jamás. Por suerte o por desgracia, siempre me ha atraído más lo posible que la realidad y nada es más extraño a mi carácter que la realización. He profundizado hasta el menor detalle todo lo que nunca habré hecho. He ido hasta el fondo de lo virtual.

He buscado mi salvación en la utopía y solo he encontrado un poco de consuelo en el Apocalipsis.

El fondo de la desesperación es la duda sobre uno mismo.

Si el español sale de lo sublime, resulta ridículo.

He leído demasiado... La lectura ha devorado mi pensamiento. Cuando leo, tengo la impresión de "hacer" algo, de justificarme ante la sociedad, de tener un empleo, de escapar a la vergüenza de ser un ocioso... un hombre inútil e inutilizable.

El Mal es en la misma medida que el Bien una fuerza creadora. Ahora bien, es el más activo de los dos. Pues con demasiada fecuencia el Bien haraganea.

Y, en efecto, la amplitud y la profundidad de una inteligencia se calibran por los sufrimientos que ha aceptado para adquirir la sabiduría. Nadie sabe sin haber pasado por duras pruebas. Una inteligencia sutil puede ser perfectamente superficial. Hay que pagar por el menor paso encaminado a la sabiduría. (Utilizar esto para distinguir a los moralistas: Pascal, por un lado; Montaigne, por el otro.)

Nada puede echar a perder a alguien, salvo el éxito. La gloria es la peor forma de maldición que puede caer sobre una persona.

No pierdas el tiempo criticando a los otros, censurando sus obras; haz la tuya, dedícale todas tus horas. El resto es fárrago o infamia. Sé solidario con lo que es verdad en ti e incluso eterno.

1 comentario:

Eduardo de Benito dijo...

Unicamente tengo la impresión de ser eficaz, de hacer algo positivo, cuando me tumbo para interrogarme "indefinidamente y sin objeto" E.M. Cioran