martes, 14 de octubre de 2014

Algunos poemas de José Cereijo en “Límites”, Colección Melibea, 1994 (6, y fin)




El regalo

Algo obtuve de ti que no sabría decir, o agradecer, con las palabras:

Sé ahora que hay momentos que conservan, incluso en la memoria,

El poder increíble de hacernos más liviana

O aceptable la muerte.


Generosidad

Siéntate, bajo las ramas calladas de un árbol:

Un poco de agua fresca te bastará a sentir tu sed como deleite.

Guarda tu corazón por único tesoro,

Y no aspires a más: te será revelada

La generosidad nativa de los dioses: basta no esperar nada

Para gozarlo todo.


Sin esperanza

Cuanto traigan las horas,

Con el obsceno exceso de carmín de sus labios

No manche la esperanza; sea, escueto y desnudo, para sí suficiente.

No envilezcas la vida despreciándola:

Es más grande que tú.

No hay azar más difícil que saber valorar las cosas con justeza: el ojo que las mire sin venderlas,

Ni venderse a sí mismo.

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