miércoles, 4 de agosto de 2010

'Naipes marcados', de Marcos-Ricardo Barnatán

Agradecer, primero, a Libros del aire que me haya compartido este libro en documento de Word. Facilita mucho mi labor. Lamentar, en segundo lugar, no haber hecho un comentario antes de su presentación en el Ateneo de Madrid, pero, en fin, mi labor no es venal y mi intención, por tanto, no es comercial. Para cerrar el preludio: aún sabiendo que mi comentario llega después de los de Ignacio Gómez de Liaño y Juan Cruz, no creo que desmerezca. Ironías aparte.

Lo que más me gusta de este libro es lo desconcertante. Nada viene a aclararnos Barnatán, Barnatán viene a meter ruido, a crear confusión. O, más bien, y por eso es poesía su retahíla de aforismos/sentencias/máximas, a mostrarnos sin reparos su propio desorden de ánimo y sus contradicciones. Para que me entiendas, escribe en Copia: 'Es un secreto a voces que La Gioconda que veneran los japoneses en el Museo del Louvre es una mera copia del cuadro pintado por Leonardo, y que la verdadera tela está colgada en permanente soledad en una sala del Museo del Prado'. Si no estuviéramos ante un libro de poesía, donde la verdad no ya no es necesaria sino que estorba para hallar verdad, tomaríamos por charlatán a Barnatán y le dejaríamos hablar para sí mismo en soledad. Pero no es el caso.

Pero ahí no queda, no puede quedar, pues resulta que Barnatán compone mayormente su libro a partir de citas textuales o consideraciones oídas a otros creadores (poetas, narradores, pintores... bajo todo poetas). Así, su atrevimiento de afirmar la copia por encima del original puede estar diciéndonos, qué importan ellos, importa que ese mensaje es ahora en mí. Al tiempo, también nos transmite la certeza de que debemos dudar de la veracidad de toda referencia. Barnatán afirma que miente cuando nos muestra Copia. ¿Pero dónde?

¿Dónde la mentira, dónde la contradicción? Búscalo. Con ellas Barnatán está siendo fiel a la realidad.

Próximamente, libre de la molestia del juicio, te ofreceré versos. Hoy es miércoles, ¿no? Pues cada miércoles a las 9 de la mañana hora española, hasta que se me agote.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Hola Jesús te acabo de añadir a mi blog.

Un saludo.

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Muchas gracias, Ricardo. Y ya sabes, cualquier cosa que me quieras compartir (un poema, un evento,otros poetas...)estaré encantado de recibirla.