jueves, 10 de marzo de 2011

Un poema de Orión de Phantoseas

TRABAJOS MODERNOS

… bajábamos al corazón, a sus lagares, y allí, encendidos,
construíamos el rojo de la sangre, las fuentes de calor,
los rangos de memoria;
en nuestro deambular, Padre nos prestaba su pecho de violines,
- con un acorde infinito bajo tardes púrpura -
mientras volábamos con aquel sol inmortal en que nos era el ser
sin contemplar e idolatrar
la propia vida;
… ah los ámbitos del sur, su tibieza, la transparencia del mar
y los cestillos de Araí colmados de lirios y rosas
por doquier;
… no, regresar a esta edad nunca fue fácil;
las palabras omniscientes forjan hielo en la boca.

Orión de Phantoseas

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cierro los ojos y estoy ahí, viviendolo, sintiendolo todo despues de tantos años, gracias.

Jesús Malia Gandiaga dijo...

Gracias a ti, Orión, por compartirnos tu verso.
Un abrazo.

Antonio Justel dijo...

... sentir a los amigos es una delicia; Orión