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miércoles, 5 de marzo de 2014

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto XVII"

CANTO XVII

Si prés g-rans Inals un bém será gwardat

Si en tanto mal un bien se me recresce,
mi planto en gran plazer será tornado;
qu'el gozo a par del mal, mejor paresce,
y tanto vale el bien como es preciado.
Con un pequeño don que se le offresce
a un pobre, queda príncipe en su estado;
y a un rico avaro, el oro y la riqueza
no pueden defendelle de pobreza.
El modo de sacar contentamiento
d'allí, mi pensamiento mide y piensa;
Amor de verlo muerto está contento,
¡ved si hay poder suffrir tan grand'offensa!
Muda sus leyes en mí, por más tormento,
y contra sus decretos va y dispensa;
la esperiencia en mí faltó de presto,
y Amor no quiere ser señor en esto.
Quanto criado está debaxo el cielo,
calienta el sol, de invierno y en estío,
y Amor los coraçones de buen zelo,
si no es el vuestro, qu'en estremo es frío;
¿d'adónde procedió tal nieve o yelo,
que al fuego del Amor le da desvío,
pues echa de su celda al hermitaño,
y aun entra por allí deleyte estraño?
Phedra de puro amor de su entenado
en bivo fuego ardía y se abrasava,
y Lançarote fue tan bien amado,
qu'en fin murió por él quien le matava.
Crueles hados, vos que havéys juzgado
que amasse un coraçón de fiera brava,
hazelde blando, porque yo no basto
a resistir un rostro hermoso y casto.
Mil sinrazones haze Amor contino,
mas nunca tan injustas como agora;
de gran dolor me muero y desatino,
y vos muy más cruel de hora en hora.
En vos estoy, en vos sola ymagino,
y no hay salir de allí; mas, ¡o, señora!,
que en no querer mirarme veo y siento
quán libre tenéys siempr'el pensamiento.
Harán, si fuere amado, muy gran fiesta,
pues de tan mal estado havré salido;
y pues la hazen todos manifiesta
en ver ganar aquel que fue perdido,
los músicos no callen, noche y siesta.
Afilen los poetas su sentido,
los aldeanos salten, luchen, canten,
y los que bien amaren no s'espanten.
Cien mil se vanaglorian y levantan,
diziendo que al Amor han conoscido;
mas por oýdas solas lo han sentido,
y de sus hechos hablan y s'espantan.

miércoles, 26 de febrero de 2014

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto XIII"

CANTO XIII

Dona si us am nom graixcau, etc.

No agradezcáis a amor aver yo amado,
señora, aunque su fuerça no se niega;
agradeceldo aquel que os ha formado
tan alta, que en valor ninguna os llega:
a un bello rostro una alma bella ha dado,
no como prisionera se la entrega,
sino como a señora preeminente,
que al appetito dome blandamente.
Aunque trabajo siempre noche y día,
y por que me queráis jamás reposo,
compraros el querer por esta vía
no puedo, que su precio es muy costoso.
Bien es verdad que allá merescería,
teniendo mi morir por muy sabroso;
no es bien que me queráys sin vuestro grado,
ni quiero ser por fuerça bien tratado.
Siquiera agradescedrae, ¡o, alma mía!,
que yo que del Amor tan fuera estava
y un solo effecto suyo no escrivía
(mas antes de lo escrito me pesava),
por vos, y en vos la pluma cada día
el tiempo gasta, y quiere ser esclava
sin paga alguna; y si esto es, ¿quién me daña?
Harálo Amor, que es su costumbre estraña.
Pues quiere Amor que amor en mi s'estienda
por gran parte de vos que en mí he hallado,
y fue tan grande en mí, qu'en tal contienda
los dos mi cuerpo y alma han sojuzgado;
razón es no apartarme, aunque m'offenda,
pues el amor en mí por vos ha entrado,
y el ser perfecto y alto que en vos vido
me hizo a mí querer sin ser querido.

Por escusar la pena y descontento,
huý de amor un tiempo con cuydado,
y en ver tan gran beldad y entendimiento
rebuelvo en alegría el mal pensado;
al qual perdono, y todo aquel tormento
que sé que ha de venir, y no es llegado,
el qual propongo, yjuro de çufrillo,
aunque jamás de mí queráys sentillo.

Tenía yo, señora, castigados
a mis sentidos, por que ya no amassen.
Por vos les di licencia que penassen;
si ingratos fueren, ellos son culpados.

miércoles, 19 de febrero de 2014

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto XI"

CANTO XI

Leixant aparte Vestil dels trobadors

Dexemos el poeta apassionado,
con cuyo estilo la verdad se offende;
tomad el mío a ella afficionado,
lo menos no dirá que en vos entiende.
No me creerá quien nunca os ha mirado;
y aun quien os vee tampoco os comprehende,
que quien el cuerpo os vio y el alma ignora,
en creerme, y no sentirlo, gime y llora.
¿Qué ojo puede haver tan innocente,
que no juzgue por alta essa figura?
Mas no lo juzgará como el prudente,
qu'el otro no vee más de la hermosura.
Lo que se participa fácilmente
conoscerá el grossero, y lo procura:
cómo es color, y talle, y lindo gesto,
mas no la condición, ni el prosupuesto.
No hay moço, viejo, lego, ni letrado
que acabe de dezir lo que meresce
un cuerpo de beldad acompañado,
si guarda castidad, y allí floresce
vuestro divino seso, y estremado
se sabe assí regir que os engrandesce.
No soys virgen, señora, pero basta
que quiera Dios que aya de vos casta.
La buena massa os basta a vos, señora,
a do sus dones siempre Dios reparte.
Si ha hecho sabias, buenas hasta aora,
doña Teresa alcança mayor parte;
tan gran conoscimiento en ella mora,
que no podrá faltar de ninguna arte:
al más devoto ciega y le entretiene,
su entendimiento a otros mil mantiene.

Venecia en tanta paz no se sostiene,
como su seso, ni hay tal regimiento;
mil subtilezas siempre en sí mantiene,
no hay qué tachalle en habla o movimiento:
tal gozo el hombre sabio en verla tiene
y en occuparse en ver su entendimiento,
que aquel desseo del cuerpo no s'estiende
al appetito baxo, ni le offende.

miércoles, 12 de febrero de 2014

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto X"

CANTO X

No'm Pren axí com al petit

No soy como es el paje deligente,
que busca buen señor, y lo ha hallado:
quando haze frío le da lugar caliente,
y en el verano fresco y enrramado;
y tiénelo en tan poco el innocente,
que a tal señor como éste ha despreciado,
y viendo el mal camino, con mudarse,
trocar quiere su estado y mejorarse.
¡Ved cómo en su dolor podrá haver cura,
pues ha perdido el bien que posseía!
Bien vee, si no lo engaña su locura,
que no terná un estado qual tenía;
pues ¿qué hará con tanta desventura,
sino llorar el bien que allí perdía?,
pues s'engañó por sí, y es disparate
pensar que otro hallará que assí le trate.
Yo soy el que en invierno veo la gente
en grandes fiestas junto con su fuego,
y en nieve ando descalço, con la frente
al viento, y gozar pude aquel sossiego.
Sirvo un señor que mi servir no siente:
jamás sirvió, es libre, crudo y ciego,
y tiene un coraçón salvaje y crudo,
mas dize que faltarme nunca pudo.
Baxos desseos, señora, y fundamentos
son yervas que no ciegan mi sembrado,
que en este coraçón de vos prendado
jamás habitan viles pensamientos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto IX"

CANTO IX

Sí com un rey de tres ciutats senyor

Un rey que tres ciudades posseía,
como la guerra siempre le pluguiesse,
jamás un su enemigo le vencía
qu'el rey también a él no le venciesse:
si en la mañana aquél lo destruía,
pagávalo a la tarde, y como fuesse
un fuerte capitán al otro junto,
las batallas del rey venció en un punto.

La guerra entr'ellos fue tan importuna,
que fue de sus ciudades despojado,
mas no quedó al contrario sino una,
las dos le dexó luego de su grado;
diole omenage el rey de cada una,
como el vencido a dar es obligado,
y en la otra le mandó que no le entrasse,
ni verlajamás suya imaginasse.
Por enemigo un tiempo a Amor tenía:
si un día por vencido dél quedava,
tornávale a vencer el mesmo día,
su grave pensamiento fuera echava.
Una hermosa dama, a costa mía,
en su socorro vino, y de muy brava;
del alma tres potencias me ha forçado,
dos me dexó, la otra me ha quitado.
Y no penséys que aplaze este bocado,
ni es malo de gustar en su manera:
a no pensarjamás en lo passado,
por muy sabroso y bueno lo tuviera.
Con ser vencido nadie se ha holgado,
mas ¿qué fuera de mí, si no lo fuera?
Su lança hinque en mí el Amor crudo,
pues dan lustre sus golpes en mi escudo.
Tomó, en siendo a su merced venido,
mi entendimiento (Amor) por consejero,
por alcayde el querer, y prometido
le han de ser cad'uno verdadero;
de la merced se acuerdan, y han querido
servir los dos lealmente, e yo lo quiero,
y no sabrán tampoco (a lo que siento)
que hagan contra Amor su fundamento.

jueves, 6 de junio de 2013

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor. Canto VIII

CANTO VIII

Ja de amor tébeu james yo sia

Jamás en el amor tibio me vea,
que más quiero estar frío, o muy caliente;
do Amor con sus estremos señorea
dolor ni enfermedad jamás se siente.
Quien poco ama, poco bien dessea,
con poco se contenta, y fácilmente
lo que dessea tiene, y s'enhastía
con lo que puede haver sin gran porfia.
A quien bien ama el mal no le atormenta,
pues mas que muerte su dolor s'estrema.
Es frío qualquier fuego que otro sienta,
tan fuerte es el de amor que a él le quema.
Ninguna cosa propria le contenta,
fuera de sí se va con grande tema;
su voluntad es muerta y sin conorte,
como hermitaño bive, estando en corte.
Donde hay gran fe se junta el pensamiento,
de dos se haze un cuerpo a gran porfía:
los espíritus claman, y es su intento,
qu'el uno al cuerpo de otro entrar querría;
tras su desseo va todo, y su contento,
huye tristeza y busca el alegría:
mi alma en mi más noble estando dentro
ha embidia de tu cuerpo, que es su centro.
Quien no siente este amor, no le dessea,
mejor lo sabe alguno que lo siente;
dalle ha lugar el mal a que lo vea,
mas el que lo padesce es differente:
la especie puede ver, como la lea,
mas no las circunstancias propriamente;
quien lo padesce entiende la substancia,
juzgallo sin sentillo es ignorancia.

Para saber de Amor qué es su natura
el toque no me falta y la balança,
mas tengo vuestro amor por cosa obscura,
y hiere el coraçón con cruda lança.
A vos devría herir, que soys más dura,
mi cuerpo dexe ya, pues que no alcança
Amor de su alma propria a do se inflama,
y vuestra vista augmenta en él la llama.40
No repte alguno el tibio si algo miente,
pues río puede llamarse enamorado;
no porque pueda estar sin accidente,
mas no le da plazer, pena o cuydado.
Alguno viste red, que fácilmente45
vestido se ymagina y adornado;
y el que desnudo está de todo punto,
por se vestir buen paño está difunto.
Amor, no os yré yo a pedir de hecho
merced con mano escasa ni vazía;50
pues quanto puedo os doy, en este día
me dad a quien me di, porqu'es derecho.

jueves, 23 de mayo de 2013

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto V"

CANTO V

Alt amor hon gran desig s'engendra

   Amor, ¿y el agradarme de adó viene,
desseo, y lo que tengo esperimentado?
Es un plazer de ado el pesar proviene,
y el miedo del dolor que me ha causado.
Sin humo el coraçón se quema y tiene
en sí el calor, que nunca le ha mostrado;
si no socorre luego mi señora,
según estoy, no biviré una hora.
   Del mal no burla el médico sapiente,
aunque el calor no muestre aquel veneno;
el nescio sí, pues juzga qu'el doliente
jamás lo está, si tiene el pulso bueno.
Dezir su mal no puede allí el paciente
qu'está de gran flaqueza y males lleno,
pero con gesto flaco y amarillo
mejor descubre el mal que con dezillo.
   Dezir que os quiero bien es escusado,
pues sé que lo tenéys muy bien sabido,
aunque mostréys no haver bien conoscido
aquello por que amor es estremado.

jueves, 16 de mayo de 2013

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor, "Canto III"

CANTO III

Algú no pot haver en si, etc.

   ¿Quién hay que piense, o qué hombre pretende
hazer a otro amar a su despecho?
¿Quién hay que pueda, o qué ingenio entiende
los ñudos deshazer que amor ha hecho?
¿Qué loco al que no ama reprehende
o culpa al que de amor se ha satisfecho?:
pues nunca fue el amor jamás forçado,
no puede el que no ama ser culpado.
   ¡O, verdadero Amor do el ser se afina!,
suplícote me des, pues me heriste,
aquel ungüente que es la medicina
de quien el mal de Amor sanar quesiste.
Las manos puestas pido a la contina
piedad, pues que tu siervo me heziste,
y no pido merced, sino el servicio,
pues nadie como yo hizo su officio.
   ¡O!, tú que das dolor muy brabo y fuerte,
y no el querer ygual con la ventura!,
antes de tal dolor vea yo mi muerte;
¡qué dulce será entonces su amargura!
La lumbre d'esperar me quepa en suerte,
y no la que das siempre, pues no tura;
llegada a la razón sea mi esperança,
jamás sea vana en mí la confiança.
   Como el enfermo cree que bivir puede
quando lo está de un mal en él usado,
que quando otro accidente le succede,
ya muerto se ymagina y enterrado;
assí fuy yo, qu'el mal que me procede
de Amor sostuve siempre; mas mi hado
me dio otro nuevo, que es tan insuffrible,
que muerte no podrá ser más terrible.
   ¡O, tú, Amor, passión tan preeminente,
que a un niño hazes viejo en el sentido,
al más sabio le buelves innocente,
y al qu'es más fuerte dexas por vencido!;
tú eres aquel ayre pestilente
que al mundo ha inficionado y destruydo;
cegar antes del golpe bueno fuera,
qu'el medio del herido es que se muera.

jueves, 9 de mayo de 2013

"Cantos de Amor" de Ausias March, en traducción de Jorge de Montemayor

CANTO I
Qui no és trist de mos dictats no cur

   No cure de mis versos, ni los lea
quien no fuere muy triste, o lo aya sido;
y quien lo es, para que más lo sea
lugar no pida escuro, ni escondido.
Mis dichos puede oýr, y en ellos vea
cómo sin arte alguna me han salido
del alma, y la razón de mi querella
muy bien la sabe Amor qu'es causa d'ella.
Alguna parte (y mucha) he yo hallado
de gran deleyte al triste pensamiento;
si alguno de dolor me vio cercado,
mi alma acompañó muy gran contento:
en quanto un simple amor m'á conversado,
no creo que hay más bien, ni aun yo lo siento,
y si con atención se mira y siente,
deléytame el dolor mezcladamente.
   Muy presto haré vida d'ermitaño
por más honrrar de Amor su grande fiesta,
y a nadie duela mi bivir estraño,
que amor me cita, emplaza, y amonesta.
Yo le amo por sí solo, y no m'engaño:
si el bien me da que puede, ¿qué le resta?;
que si a dexar su mal me determino,
será bivir más triste de contino.
   Jamás pudo negar mi entendimiento
que sus tristezas son mejor partido
que otr'alegría qualquiera, ni contento,
pues trae allá su mal un bien cumplido;
y parte del que a causa suya siento
es el que a qualquier triste es concedido,
que más si él mismo llora se consuela,
que todo el mundo llore, y dél se duela.
   De mil gentes seré reprehendido
porque la vida triste alabo y quiero;
mas yo que vi su gloria no he querido
huyr d'un mal do tanto bien espero:
sin esperiencia nadie havrá sabido
el bien que da un querer puro y syncero,
y haviéndose desta arte con su Dama
él mismo se ama a sí en ver que ama.
   Amor os dé a entender, señora mía,
que a todo estremo soy por vos llegado:
con sólo mi poder me ha derribado,
el suyo s'escusó con mi porfía.