miércoles, 30 de septiembre de 2009

'Querida Quiela'

31

¡Milagro!:

nuestro nieto Jacobo, querida Quiela. Me ha puesto unas líneas.

Me habla del poemario que proyecta.

Incluye un poema para ilustrarlo. Agárrate, querida Quiela. Agárrate, te lo transcribo.


Adán disfruta echado
al sol
sobre la hierba.

A veces,
Adán,
penetra al río,
con la clara y única intención
de jugar con los peces.
Pero Eva le pide que los pesque
como muestra de amor,
y Adán muestra su amor
y da muerte a algunos
de sus hermanos.

Y ora Eva:
“Prosperemos, Adán,
juntemos piedras
que nos den cobijo y
refugio
de las bestias
y la noche”.

Y habla Adán con su hermanos
los monos,
y levanta otro hogar
que les ampare.

Pero Adán sigue sonriendo
al echarse en la hierba
desnudo, con Eva.
Y pide Eva:
“Conozcámonos, Adán,
abramos a los monos
que tanto se parecen a nosotros.
Seamos sabios,
Adán,
y diferentes”.

Y Adán mata a Abel
y Caín mata a Adán
y Eva domestica a Caín
y Caín monta a Eva.

Y el rocío
queda huérfano,
en las hebras de hierba.

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes, 29 de septiembre de 2009

Seguimos el recorrido por 'Country', de Bruno Di Benedetto

el señor K., comerciante, tiene un despertar difícil

de espaldas en la cama,
mira sin comprender
la escasez de extremidades que lo aflige:
apenas cuatro
blancas y fofas:
¿dónde están sus patitas
negras
ágiles
quitinosas?
el miedo le da el envión
para saltar de la cama
e intentar escabullirse debajo de la cómoda

el golpazo lo atonta
se lleva la pata blanca y fofa a la trompa

¿pero dónde está su trompita de succionar basura?
¿qué es esa rajadura que está en su lugar?
¿una herida?

sin darse cuenta se yergue sobre las patas traseras
la altura le da mareos
sale a los tropezones de la habitación

de abajo vienen voces
palabras que no necesita entender para odiarlas
olores nauseabundos

abajo está la familia:
padre, madre, esposa, hijos, hermana, cuñado
cada uno con sus seis patitas
cada uno con su lustroso caparazón negro

el señor K. vuelve a la habitación
sin un solo ruido
se acuesta
y llora sus primeras lágrimas.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

'Los amantes', de Jorge Guillén, comentado en Sobre Cántico por Jesús Malia

(Para leer el poema y el resto del comentario sigue la etiqueta Sobre Cántico.)

Pero también masa porque los dos cuerpos se amalgaman: aquello del fundirse tan cursi y tan frecuente, o lo de las medias naranjas. (Pienso en el romanticismo, sí, pero pienso en el romanticismo como concepción del hombre como parte integrante, gozosa y consciente del orden natural.) Así que los amantes hacen masa y constituyen un nuevo ente, gozoso, para más señas, un ser que es pleno. (¿Cómo no va a serlo si todo lo que le rodea y forma ha sido traído al poema?) (¡Qué curioso!, digo lo anterior asumiendo como cierto que la realidad del texto es exclusivamente literaria.)
La brevedad del contacto apuntada antes se declara en la expresión ‘Atónita luz’. Atónito, que no a tonito, que tan bien vendría para describir la erótica escena que se nos está presentando: pasmado o espantado de un objeto o suceso raro, según el falible DRAE. Rara e infrecuente ocasión, por tanto: atónita luz. ¿Absorto? Admirado, pasmado. ‘Y rojos absortos’, concreción, por tanto, de la luz atónita: este raro acontecimiento se da ante el alba o ante el ocaso. Y a mí, ya sabéis, pensando en Jorge y su Cántico me da por pensar que todo es amanecida. A ver, razonemos: se juntan un muchacho y una muchacha (que sean esos sus sexos lo digo yo, no el poema, aunque me da a mí que no ando despistado en la intención de Jorge) a sobarse y amasarse, vamos, a reproducirse. Convendrás conmigo que esto no puede ser el final, es el principio de la humanada. Así fuimos tú y yo, aunque nos duela. (Juan José Arreola dice que el principal motivo de rencor hacia su madre es que se entregase a su padre, aunque fuera para engendrarle, lo que le agradece, sin duda. No recordaba que Arreola pensara como yo, seguro que somos más.)
Aunque, si continuamos y leemos: ‘¿Y el día? Lo plano/ Del cristal. La estancia/ Se ahonda, callada./ Balcones en blanco’, entendemos que afuera no hay luz, que en el cristal del balcón se refleja, ahondándose, la estancia, y puede darnos por pensar que es que el sol se ha marchado, que es el término del día. Pero no, es que aún no ha llegado, el día está por comenzar: ‘Sólo, Amor, tú mismo,/ Tumba. Nada, nadie,/ Tumba. Nada, nadie,/ Pero…-¿Tú conmigo?’ El día es la vuelta a la soledad, a la cotidiana tumba del ser que desconfía de que el amor esté con él. Esta vuelta hacia adentro es la dada al pasar de mirar o ver bosques y aves afuera a no ver en el cristal del balcón más que el reflejo de la propia estancia, ahondada. Si volvemos al principio del comentario y compartimos que cada amante es en sí un balcón ingrávido desde el que lleno de vértigo observa y es contemplado, aquí es que cada cual se vuelve hacia sí, no es una estancia la que se refleja en el balcón, son dos estancias en sendos balcones, Jorge nos muestra la suya.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Poemas de Laura Yasan

vida sana
cuando te fuiste eliminé la carne
me volví selectiva
desconfiada
metódica
no me llevo a la boca
nada en estado crudo
conservar la cadena de frío
es la clave

horas extras
la palabra posible tiene mi voz cautiva en la jaula del no
trabajo en el cadáver del error
debía esa materia
viajé en el fuselaje de los hombres
como en los rieles de la velocidad
vivo en esa manera de esperar el desastre
todos tenemos un pasado
esta es mi caza
amor
yo nunca duermo
duro en la serie de la impureza
con los residuos de la equivocación
soy la fisura en las alas del ángel
la membrana gastada
todos tenemos un oficio
lo mío es arte
yo trabajo en la noche del saqueo
con los restos del odio

cada mañana
lo hago como si fuera a producirse
un milagro salvaje
con un pie en el umbral de la derrota
y otro en el callejón de la locura
lo hago ensuciando la verdad
trabajando en los bordes de un secreto minúsculo
lo hago en los intervalos de la conciencia
en los cajones del dormitorio
sobre la mesa del desayuno
lo hago sin vacilar
con la perseverancia de los fanáticos
y la codicia de los mendigos
lo hago con lentitud
sin inocencia
hundo cada mañana los dedos en la mierda
buscando una razón para vivir
y fracaso y lo hago
y fracaso
y lo hago

Estos tres poemas son de Laura Yasan, pertenecientes a su poemario 'la llave marilyn', con el que en el año 2008 resultó ganadora del Premio de Poesía Casa de las Américas, de la Casa de las Américas cubana.
Extraigo estos textos del pdf con la obra completa que me envía Eduardo Espósito y que dice recibir de la propia Laura Yasan. Si a alguien interesa el archivo, me lo pida, por favor.

'Diógenes y el linyera', tira de Tabaré en el diario Clarín


sábado, 26 de septiembre de 2009

Los pensamientos de Juan Armas Sánchez

Se puede sondear todo, menos el silencio de un hombre.
. . .
Se viaja y se viaja, pero se acaba por volver a casa; se vive y se vive, pero se acaba por volver a la tierra.
. . .
Contra las gotas de agua que atraviesan el techo y contra la muerte que traspasa la puerta, no existe ningún refugio.
. . .
Las liebres vienen a tirar de las barbas del león sólo cuando éste ha muerto.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Poesía en la ducha(Chantal Maillard)

(Sigue la etiqueta Poesía en la Ducha.)

'El libro de Judith' de Alberto Szpunberg

V

Vuelvo a hablar del río con el río
como el agua con la orilla:

aquí nací
y donde sea que muera qerá aquí,
sobre este mismo pálpito:

la leve firmeza de los pasos
saben lo que nuestros pies ignoran,
descalzos sobre arenas
donde nunca quedan huellas del camino:

besos esparcidos entre labios
lejanos, casi ajenos, inexpicables.

XII

Yo sé que este poema

-la lluvia que se derrama
desde las hojas moradas de la hiedra,
ausencia sobre ausencia,
hasta dar con el fulgor de la noche,
imprescindible,
en el más humilde paisaje adoquinado-

yo sé que este poema,
-delicadeza de la tenacidad infinita-
no sólo a mí me pasa.

XVII

Diferentes
como dos gotas de agua
de la misma lluvia,
incontables
como los días
de una misma jornada,
olemos a tierra húmeda
donde el viento al azar nos siembra.

XXXII

Las nubes, más arriba,
el viento,
y nada, nada,
ni siquiera el bisque se detiene.

Acá abajo, a nuestros pies,
entre las rocas,
¿qué presagian las aguas oscuras
si no la noche
de las entregas infinitas?

Y un velo de lilas,
segundos apenas del aire mismo,
ligero, tembloroso,
envuelve los árboles y la nieve,
y nada, nada,
ni siquiera la montaña permanece.

Cierro los ojos, vida,
como si horas después la marea
fuese a cubrirnos
en su constancia de espumas y de sombras.

Un graznido
sella el silencio.

Son versos de Alberto Szpunberg (si pinchas te vas a Wikipedia) en 'El libro de Judith', editado por El Suri Porfiado en 2008.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

'Querida Quiela'

30

Te veo levantarte desnuda para cambiar de música, querida Quiela:

por la habitación.

Supongo que algún día habré de abandonarla, pero todavía hoy me pongo las gafas para contemplar los movimientos de tu fantasma en esos instantes. Y me río de tus gestos tan naturales y casi hombrunos, querida. Y del rostro agrio y sorprendido porque piensas que pretendo ponerme a leer.

¡Es tu cuerpo, querida! Tu cuerpo. Tu cuerpo desnudo, caminando suelta, descuidada y presurosa, con aquellos pelos que esculpían mis manos.

¿Por qué habré de abandonar esta habitación?

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes, 22 de septiembre de 2009

'Don j', un nuevo poema de 'Country'

don J., viejito alegre y un tanto procaz, toca el acordeón para su vecina

los dedos dibujan firuletes
sobre el sexo del acordeón
mientras la rubia sesentona
-un poco demasiado flaca-
lo mira con pasión de entomóloga
por encima de los ligustros
antes de denunciarlo
por ruidos molestos
y atentado a la moral.

-sei bella, ma va fan’culo - dice el galán
y después sigue con su vida:

caminar sonámbulo hasta la heladera
para acabar con i fungi e la sopresata,
cantar santaluchía
para que sabrosos tomates clandestinos
maduren con este último sol,
bailar funámbulo sobre los nervios
que su nuera tiende todos los días
de pared a pared,
y, básicamente,
cagarse en todo:
él no pidió que lo trajeran a este mundo
en donde todos lo tratan de Usted

de noche extraña a los viejos vecinos.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

Continuamos con el comentario de 'Los amantes', poema de Jorge Guillén en Cántico

¿De qué habla la ligereza de las soledades, de la liviandad de las vestiduras, de la fugacidad del encuentro?
‘Montes,/ Bosques, aves aires’, dice, y retuerzo la boca en desagrado por estas metáforas referidas al cuerpo de ella. Pero no es eso: ¡Tanto, tanto espacio,/ Ciñe de presencia/ Móvil de planeta/ Los tercos abrazos’, es que Jorge concibe esta confrontación sexual como un acto de perpetuación de nuestra especie y el actual orden natural. Al mismo tiempo: ‘Ciñe de presencia/ Móvil de planeta/ Los tercos abrazos’:
1) Los amantes giran abrazados, bailan;
2) Sus tercos abrazos no niegan (o sí, a tu gusto) la brevedad del lapso en que se produce, la terquedad del abrazo es la búsqueda insaciable del otro, nuestra pertinaz obcecación con el otro, cualidad inherente a cada uno de los individuos de nuestra especie (por introducir un neologismo que denote un carácter despectivo, diré): la humanada.
‘¡Gozos, masas, gozos,/ Masas, plenitud,/ Atónita luz/ Y rojos absortos!’
Tú y yo sabemos diferenciar masa de peso, ¿verdad? Sabemos que los 75 Kg de masa que pronto podré volver a decir que soy (piscina y gimnasio mediante), suponen un peso en la Tierra de 736,695 N, mientras en la luna es de 121,875 N, por las diferencias gravitatorias. (Consúltese la infalible fuente que es Wikipedia en su entrada dedicada al peso.) Jorge, creo que se equivoca, dice masa en sentido de peso.
Y cuidado, esta vez no sólo se le ve tocar con decisión (cosa que parecía imposible, como ya hemos señalado) sino que, además, soporta sobre sí el peso de otro cuerpo. ‘Gozos, masas, gozos’, ¿qué, si no cabalgadura?

lunes, 21 de septiembre de 2009

sábado, 19 de septiembre de 2009

Los pensamientos de Juan Armas Sánchez

Come según la altura de tu saco de provisiones y camina según la largura de tus pasos.
. . .
No confíes en ningún príncipe, ni en la calma del mar, ni en el crepúsculo, ni en la palabra aduladora de una mujer.
. . .
La noche está embarazada del mañana, ¿quién sabe lo que dará a luz?

jueves, 17 de septiembre de 2009

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Réflex-iones Rock, 17 de septiembre de 2009

'Querida Quiela'

29

Ha caído el ciprés, querida Quiela:

no sé qué clase de tormenta lo ha derribao, pero ha caído.

El jardín, descontada esta anomalía, sigue exactamente igual. Diría, por el contrario, que más alegre. Hay muertes, querida, que nos alegran, muertes necesariasque permiten el triunfo de la vida.

La sombra del ciprés era tan alargada… y tan pesada, que entristecía más la vida bajo su proyección que bajo el peso de su cuerpo derrotado.

Así es, querida. Ayer me ilusionaba ver crecer ese hijo nuestro y hoy me provoca cierto éxtasis su fallecimiento.

Recuerdo mucho a aquella anciana, Isabel, ¿la tienes? Nos traía dulces de castaña y almendra delirantes. Pobre vieja. Murió a la par que su hijo, al que deseaba la muerte desde años: “A ver si Dios me da el consuelo de llevarse a mi hijo. Me come el dinero y las entrañas. Ya no es un hombre, es un demonio. ¡Qué Dios se lo lleve!¡Qué me dé ese gusto de vivir sin él!”.

Y la pobre vieja arrastraba las piernas con la cabeza gacha. Llevando el jornal que tiraría su hijo.

¿Te acuerdas, Quiela?¿Te acuerdas?

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes, 15 de septiembre de 2009

Un nuevo poema de 'Country', de Bruno Di Benedetto (continuación)

el adolescente I., angry young man, redecora interiores

geografía de la velocidad y de la fragmentación:

un jarrón de porcelana de sèvres se estrella
contra un espejo de luna veneciana del siglo XVIII
mientras
una copa de cristal de praga
vuela hacia un jarrón de pekín
mientras
una mont blanc comprada en parís
se clava en la oreja de un martínfierro de castagnino
mientras
una alfombra tejida por un derviche de bokhara
embébese de pis oloroso a heineken y a speed
y después
un clavicordio vienés se sumerge mudo para siempre
en la piscina revestida de mayólicas italianas
apenas
glub
y
glub
y después

nada

silencio

el jadeo de los pulmones

calmarse y a
buscar otra casa vacía

no es culpa mía – parece decir I.
con sus movimientos de comadreja hiperexcitada -
que en este mundo tan cerrado
haya tantas puertas abiertas.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

'Los amantes', poema de 'Cántico' (Jorge Guillén) en 'Sobre Cántico'(Jesús Malia)'

LOS AMANTES

Tallos. Soledades
Ligeras. ¿Balcones
En volandas? Montes,
Bosques, aves, aires.

Tanto, tanto espacio
Ciñe de presencia
Móvil de planeta
Los tercos abrazos.

¡Gozos, masas, gozos,
Masas, plenitud,
Atónita luz
Y rojos absortos!

¿Y el día? Lo plano
Del cristal. La estancia
Se ahonda, callada.
Balcones en blanco.

Sólo, Amor, tú mismo,
Tumba. Nada, nadie,
Tumba. Nada, nadie,
Pero…-¿Tú conmigo?

Tras habernos presentado a su diosa del agua viva, agua en sí misma y manantial, se acerca a ella: los amantes: ‘Tallos. Soledades/ Ligeras. ¿Balcones/ En volandas?’
De nuevo el balcón, cada uno de los amantes (ligera soledad en compañía, todo cuerpo, cada cual: tallo), balcón en volandas. Ambos se miran llenos de vértigo, suspenso cada uno en el vacío. Balcones. Desde sí hacia afuera, sendos ven al otro suspenso e ingrávido, balcón en volandas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

José Luis Serzo expone en Turín


Para ver algo de su obra no hace falta que vayas tan lejos, visita su web. Más cerca aún...Poesía Abierta:

Indefinición

talo1.

(Del gr. θάλος, retoño, rama joven).

1. m. Bot. Cuerpo de las talofitas, equivalente al conjunto de raíz, tallo y hojas de otras plantas.

talofita.(en avance de la 23ª edición)

(Del gr. θάλος, retoño, rama joven, y φυτόν, planta).

1. adj. Bot. Se dice de la planta cuyo cuerpo vegetativo es el talo, que puede estar constituido por una sola célula o por un conjunto de células dispuestas en forma de filamento, de lámina, etc., como las algas y los hongos. U. t. c. s. f.

ORTOGR. En f. pl., escr. con may. inicial c. taxón en desuso. Las Talofitas.



Así, talo requiere la definición de talofita como talofita la de talo, por lo que ambos quedan indefinidos. En este caso me quedo con Wikipedia (por no ir a un libro de biología, que me pilla muy distante).

Talo (biología): En botánica, el talo equivale al conjunto de la raíz, el tallo y las hojas de las plantas metafitas. También es la estructura propia de las algas y algunas plantas y que consta de tres elementos básicos: rizoide, cauloide y filoide.

Cuerpo vegetativo pluricelular característico de muchas algas y hongos. Puede existir algún grado de especialización entre las células, pero no hay tejidos diferenciados.
Los seres vivos con este tipo de organización dependen completamente de la humedad del medio para obtener agua.

Mucho más claro, ¡viva la Ciencia!

'Diógenes y el linyera', tira de Tabaré en el diario Clarín

sábado, 12 de septiembre de 2009

Los pensamientos de Juan Armas Sánchez

Si no se habla a los hombres, pierden la virtud, al igual que una campana no suena si no se la bandea.
. . .
Cuando se crece entre sabios, se aprende que lo más provechoso es el silencio.
. . .
Quien no oculta nada en su corazón, encuentra todas las cosas claras.
. . .
La virtud del sabio es como el viento, y la del hombre vulgar como la hierba, cuando el viento pasa por encima de la hierba, ésta se doblega.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

'Querida Quiela'

28

Más fotos, Quiela:

ríes, odiosamente pálida. Y se te ven esas arrugas en el cuello tan espantosas.

No puedes ocultar que estás incómoda, diría que atemorizada. Con un gesto varonil y cobarde.

Me dueles en esta foto, querida Quiela. Yo estuve allí un momento antes, o estaba detrás, como siempre. Y esa sonrisa no es de las que prefiero recordar.

A ti también se te marca mucho la clavícula, y con ese jersey que llevas, no haces mucho por ocultarlo.

En resumen, diría que luces en esta foto como un esqueleto de risa trágica y postiza de dedos gruesos.

Y pensar que te dije más de una vez que me gustan mucho tus manos… Mentirijillas de enamorado, querida Quiela, mentiras de amor.

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes, 8 de septiembre de 2009

'Country' al completo en Poesía Abierta (continuación)

el señor H., filósofo de derechas, reflexiona honestamente

mira por la ventana del Club House y ve:

ve los juegos pacíficos de los niños
las mamás rubias
los papás bronceados
las casas amplias y llenas de sol
los bebés gateando en los jardines
los vecinos que se saludan sonrientes
los perros gordos y adormecidos
los bellos adolescentes envueltos en nubes
de música y poesía inglesa

paz y belleza
paz y belleza
sólo paz y belleza

de este lado de las púas.

nos lo hemos robado todo.
-se dice apurando el trago-

todo

hasta la utopía.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

Aquí culmina el comentario de 'El mamantial', poema de Jorge Guillén en Cántico

(Para leer el poema y los antecedentes del comentario, seguir la etiqueta Sobre Cántico. Así de fácil y barato.)

¿Qué? Es la doncella la que se vive, la escultura por la que mana el agua, y la que da vida, porque ella misma es manantial. Sí. Doncella, pura, virgen, sí, pero ese escorzo de piernas, amiga mía, me está representando a una mujer parturienta. No sé cómo lo ves. Y el ‘Tornasol de guijas’ que originalmente me hace pensar (¡qué tontería!, es la única vez que aparece la piedra explícitamente, aparte de en el título) en una escultura, son las colores propios de la vida. Río, vida; guija, piedra lisa en el curso o a la orilla de un río o arroyo.

Me da por pensar también, fíjate, en la curiosidad de que para los aztecas el agua viva fuera una diosa. (Cosa no es posible en el cristianismo.) Es evidente que es la mujer la que tiene la facultad de gestar y alumbrar, de dar la vida. Élla es el agua viva.

Fuente de Venus en el palacio de Het Loo

Y, digo, Jorge ha estado hasta ahora hablándonos de las edades del hombre en masculino, posiblemente. De sí mismo, tal vez. Su historia personal. Ha descrito cómo fue en sí el descubrimiento de toda la luz que encierra el mundo, el niño, el descubrimiento de la palabra, el tiempo perdido en la orilla llenado por dos que caminan juntos…qué sé yó, hablo de memoria. Y ahora otra etapa. Ese querer trepar hasta el cielo tan místico y racional de Jorge (escalas, después de relieves) concluye con la realización del mayor milagro posible y único al alcance del hombre: dar la vida. La mujer, entonces, aparece; ella que da la vida, ella es la diosa del agua viva.

Agua del mar, agua del río…ya aparecieron. Ahora Jorge ha remontado hasta el manantial del agua dulce y viva: la mujer. ‘Y emerge-compacta/ Del río que pudo/ Ser, esbelto y curvo-/Toda la muchacha.’ Para más señas, joven.

(En algún momento anterior a las sentadas de las que saco lo ahora escrito, me dio por pensar que el escorzo de piernas se refería a un cunnilingus. La veía a ella chorrear sin contención, a la dulce muchacha germánica de piel blanca que fue su esposa.Yo lo cuento, qué más dará. Igual la lectura más elaborada que he dado es la que Jorge buscaba para velar esta última.)

lunes, 7 de septiembre de 2009

sábado, 5 de septiembre de 2009

Los pensamientos de Juan Armas Sánchez

No reveles tus secretos un aun en un desierto rodeado de colinas, pues el eco podría propagarlo.
. . .
No pronuncies ni una sola palabra sin haber pedido consejo a tu corazón, pues es mejor para un hombre dar un paso falso en su corazón que darlo con su lengua.
. . .
No pierdas de vista el peligro en los días de seguridad, al igual que los políticos no olvidan en la paz las épocas de turbulencia.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Poesía en la ducha

A J.S. de Montfort y Ángela du Pré probablemente se les ocurran muchas locuras. Han tenido la amabilidad de compartirnos una: Harold&Blum(Poesía en la Ducha). Y allá te remito para que puedas leer las motivaciones del proyecto y conocerlo al completo.

En resumen, nos dicen a que un elemento como la ducha, tan presente en nuestras vidas cotidianas, le tenemos asignada de antemano una funcionalidad y no pensamos en otras posibilidades. Cuando la poesía es para nosotros objeto de igual o mayor frecuencia, por qué no llevarla a la ducha y dotar de un sentido nuevo a un elemento viejo. En fin, no pretendo ser fiel, su justificación es más extensa y a través del enlace anterior la puedes leer.

Esta locura comienza con el grito del poema 'Loca' de Jaime Gil de Biedma. Ahí va:

Otros textos de Maximiliano Sacristán

Opus pocus (A modo de prólogo)

La clarividente Ana María retiene mi mano —ya no recuerdo cuál— entre las suyas, observa detenidamente la palma y me profetiza un destino literario prolífico: acaba de leer en estas pocas líneas mis Obras Completas.

Exoticidades I

I
El primer calígrafo del reino pensó reunir su biografía en un solo ideograma que también representara su propio nombre. En aquello empeñó los últimos años de su vida, construyendo el símbolo —tortuoso, múltiple y total— que fuera el mapa de su existencia abarcada de un vistazo. La muerte lo sorprendió, pincel en mano, frente a su obra mayor. Pero sobre este último suceso nada pudo decir.

II
El último calígrafo del reino abandonó su pincel para siempre el día en que paseando por la playa encontró su propio nombre impreso en la arena por las huellas de las gaviotas.

III
El nuevo calígrafo del reino será aquel que consiga estampar su propio nombre en el agua usando el índice derecho del emperador.

En la casa de cinco pesos II

La madama finalmente se decidió a extender la oferta de prestaciones. Para los clientes inhibidos, ahora se cuenta con un servicio de suplencia: un señor de la Casa, de manera muy profesional, cumple con los deberes amatorios, mientras el tímido —si lo desea y como mecanismo desinhibitorio— puede espiar desde la habitación contigua por un agujero hecho en la pared. En cambio, los muy tímidos pueden elegir espiar a los tímidos que espían.

Nodo Macrotextual Interconectado

El tríptico sale de a poco de la oscuridad: la mano ya desplegó una de sus ventanas…

Impromptu: Dícese de la pieza breve y rápida, generalmente para piano, de carácter improvisado.
(Nada fue más difícil para el interpretante que ser libre. Una palabra como talismán. El concertista, solo, buscó entre las partituras ajenas. Claro que la libertad tuvo su precio. El pianista hurgó en el poeta: condenado a improvisar, siempre; juzgado por los significantes, sin salida. Entonces: a no pensar. Las falanges contaron su verdad.)


La imagen central va construyéndose a sí misma. Toma su forma, dibuja algo reconocible.

Obituario: Dícese, asimismo, de la sección necrológica de un periódico.
(Alguien cree en los conjuros, alguien redacta a diario su íntima magia postmoderna.)


Queda un último pliegue: el que reunirá en el uno la magia del número. La obra es aún una trinidad que, desde la penumbra, se hace, promete. La tercera ventana completará la figura.

Quadrivium: Dícese de los cuatro caminos o artes liberales del mundo medieval —aritmética, geometría, astronomía, música— aplicadas en la enseñanza.
(Algunos, en la encrucijada, mirarán hacia los cuatro lados. Estarán perdidos. Alguien llegará para mostrarles las vías posibles.)

Textos de Maximiliano Sacristán' en su libro 'Tríptico posmoderno'

Original encuentro para hoy 3 de septiembre en Madrid

miércoles, 2 de septiembre de 2009

'Querida Quiela'

27

Escribir es silenciar, querida Quiela:

hay quien lo dice. Y yo, últimamente, estoy algo de acuerdo.

Me quedan tantas cosas por escribir…, que no encuentro ya mentiras por las que dar inicio.

Pero estas dos últimas semanas, en las que he intentado perderte por completo, pensar en todo el daño y escarbar sólo en los malos recuerdos, me atormentan tanto y me las creo tampoco…

Y ya ves, me he puesto a escribirte para intentar silenciar esta voz que me atormenta. Y busco mentiras en las que silenciar las verdades que quiero que veas.

Realidades nuestras, querida Quiela, palabras que no quisiste oir o decir, hechos que no quisiste consumar u olvidar.

No sé por donde dar comienzo a la mentira. Y es que quiero que veas, pero no que sepas. Después de todo, este amor, querida Quiela, no es correspondido, y quiero que mires como cualquier extraño en mis entrañas. No me siento con fuerzas para permitir que hurgues con más profundidad. Ni te guardo confianza para permitirlo. Y en justa correspondencia a tus silencios y reproches, me toca callar. Callar con la palabra. No soy tan persistente en el dolor para no utilizarla.

Tú prefieres la eterna callada y la culpa, ¿verdad? ¡Qué a gusto te encuentras en la culpa!

Un chiste de Elrich extraído de www.elpais.com

martes, 1 de septiembre de 2009

Continuamos la publicación de 'Country'

el padre F., consejero espiritual, tiene pesadillas

el secreto de confesión lo tiene a mal traer
ego te absolvo
le dice al financista
al militar retirado
al abogado
al importador
a la diputada
al juez
al comisario
a esa señora que parece tan de su casa

ego te absolvo
les dice a todos

pero por las noche sueña
que el Señor baja de la cruz
y le dice
Yo no
y entonces el Señor
extiende las manos ensangrentadas
y le retuerce el pescuezo
como a una gallina enferma.

gracias a dios,
-suspira el curita, ya despierto-
Dios no existe.

el niño G., almita inocente , no puede dormir

no saca los ojos de la puerta entornada
vigila los zapatos
el agua y el pasto
la cartita en letras mayúsculas

SENIORES RELLES MAGOS DOS PUNTOS
ME PORTE MUI VIEN
CIERO UN MP3 COMO EL DE

el sueño que casi lo vence

cuando clipiticlop en el pasillo

papel de regalo que cruje

mucama en puntillas
poniendo paquete primoroso
sobre los zapatitos
mucama que se retira
otra vez en puntillas
sin escuchar
el llanto del niño
que se ahoga bajo la colcha
porque ahora sabe
que los reyes no son los padres.

En 'Country', de Bruno Di Benedetto, por El Suri Porfiado

Jesús Malia continúa el comentario de 'El manantial', de Jorge Guillén

(Consúltese el poema y el inicio del comentario en las entradas anteriores bajo la etiqueta Sobre Cántico.)

Pero la desnudez mayor es al encarnarse. Entonces se ahonda y se apura. (Entiéndase apurar en sentido positivo: averiguar o desentrañar, purificar (aquí de vuelta a lo místico, enlazando con el poema anterior), pero también en un sentido negativo: agotar, apremiar.)

‘¡Más, más! Por fin ¡viva!/ Manantial, doncella’. ¡Agua viva! ¡Haaaaala! Había mística entonces. Creo yo que en algún lugar de la biblia se habla del agua viva, como espíritu divino que habita en el hombre. Santa Teresa, eso seguro, habla de agua viva. Pero podemos irnos a otras tradiciones religiosas o míticas para encontrar agua viva:


En esta lámina se encuentra una imagen de gran tamaño de Yayauhqui Tezcatlipoca, “El espejo humeante de color oscuro”, acompañado de dos deidades femeninas, colocadas en la parte superior, y que han sido identificadas como Chalchiuhtlicue, “Diosa del agua viva” (derecha), y Xochiquétzal, “Diosa de las flores, como diosa solar” (izquierda)

(En Arqueología mexicana , extracto del códice Borgia de la cultura azteca.
También he visto en un libro un retrato de una ¡escultura! de la misma diosa, pero no la he podido extraer. Se agradecería colaboración en este aspecto.)

Si Jorge sabía o no que el agua viva es un elemento de una tradición religiosa que trasciende a la cristiana, ni idea. Pero nosotros sí que lo sabemos. ¿Verdad?

Así, se nos manifiesta definitivamente lo que no sabía yo que hubiera debajo y que acrece mi duda sobre le pertienencia de considerar la imagen de una fuente con forma de mujer, exclusivamente: hay una agua que no es agua, que es símbolo de vida, de emoción, de espíritu… Un agua que se apura para/en manifestarse (se purifica para manifestarse, se apremia en manifestarse). ¿Recuerdas el puente previo de la prisa, aquél? ‘Otra vez el día/ Trajinante debe/ Pasar por el puente/ Previo de la prisa’, en ‘El prólogo’. Un hombre que quiere nacer dentro del hombre y que no puede, o no sabe, o no se deja. Aquí lo está haciendo.

(¡Ah!, déjate llevar por el entusiasmo, pero espera más, no crea que aquí se acaba. El siguiente martes será: a las quince horas españolas, ya sabes.)

El poeta portugués Casimiro de Brito estará hoy 1 de septiembre en la Casa del Libro de Madrid

EL REGRESO DE LAS AGUAS

Si viví no lo sé oigo sólo
La hierba de mi respiración
Donde la música toda se concentra
Y diluye. Sé sólo
Que nada quedó dormido en las aguas
Que pasaron por la piedra que todo lo bebe
Silenciosamente. Si viví

No lo sé pero sé que nada se pierde
En la sombra en el círculo vacío
Que nos envuelve. Escuchar su rumor
Es mi oficio saborear el cuerpo
Que se abre a mi cuerpo. Si viví
No sé no hay nada que saber
Sólo oír mirar respirar –

Casimiro de Brito

A las 19:30 horas presenta su nuevo libro en la Casa del Libro de Gran Vía 29.

Inodoro Pereyra de Fontanarrosa

El escorpión Resolana