¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
jueves, 21 de septiembre de 2006
En vano
pero yo sé que te quiero, y que tú no me odias;
escupiría presto sobre mi memoria
por saber eso que el destino me prepara
Por saber si el vicio es más fuerte que el hambre
maldeciría pronto mi vida sin ambages
porque no sé lo que quiero, y que tú bien lo sabes
tan sólo nos separa un espinado alambre
Y aunque siento que todo muere sin remedio
inconcluso el recuerdo que tengo en la mente
reconstruyo imperfecto ambiciones olvidadas
mientras intento escapar a las puertas del tedio
y escribo en las paredes con trazos dementes
y en vano te busco y no en vano encuentro nada
Enviado por Sergio Vargas,
redactor de la revista Miradas de Cine
miércoles, 20 de septiembre de 2006
DIGNO DE SER COMANDANTE Y...
MIGUEL HERNÁNDEZ
¿Qué ser humano es éste?
¿De qué material está
hecho? Es, como dicen
ustedes, de caguairán
COMANDANTE HUGO CHÁVEZ
Allá, a tu lado, serenos
combatientes,nos tendrás
COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA
Su barba, lanza en astillero,
adarga antigua
la barba.
Y el rostro, un madero
tallado a soles.
Moncada; allá por Julio
26... Caguairán; madero
(hoy) con dolor; madero
siempre entero. Del Mar Caribe.
Entera Dignidad;
su fortaleza. Y la llave,
en la Sierra (Maestra).
Digno de ser Comandante y
caballero (andante); Don
Quijote y Sancho-Obrero, Sancho-
Patria, Sancho isleño...
Nunca Sancho masa.
Mas el Sancho que dice:
Una vez más,
a hacer Justicia y desfacer entuertos.
No dejarse morir...
No mueren los Valientes: viven
luchando en otra parte
más acá de nosotros.
Como la piedra de un molino
cuyo velamen
caudaloso se llena y gira
la rueda, la dentada
Idea sideral: el Universo.
O algún verso que diga:
Digno de ser Comandante y
Fidel. Fiel caballero Sancho
Pueblo
alto en donde vive el viento
de la Revolución.
En Madrid. Agosto y septiembre de 2006.
Miguel Pastrana (de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles)
martes, 19 de septiembre de 2006
UNO ES EL HOMBRE
Uno no sabe nada de esas cosas
que los poetas, los ciegos, las rameras,
llaman "misterio", temen y lamentan.
Uno nació desnudo, sucio,
en la humedad directa,
y no bebió metáforas de leche,
y no vivó sino en la tierra.
Jaime Sabines
jueves, 7 de septiembre de 2006
viernes, 1 de septiembre de 2006
Saludos!
La oscuridad me gusta, decía un amigo...
Intenté trazar el supersticioso
plan
de sobrevivir
y fallé.
Fracasé como el agua
en su intento épico
de simular un mar de
cristal
para nuestros ocasos.
Quebré el oráculo incierto
de nuestros ojos
para luego caer en los letargos
de estas letras.
Cubrí de fuego
el manto
austero del sueño
que luego
fue disipado
por
el
silencioso
desvelo.
Yo fracasé.
Creí saber cómo arrojar
al abismo dentro de mis llaves.
Dejé que los años aullaran
sus 40 nombres
frente a los 20 cielos
de nuestro lecho."
Enviado por Diego, http://ringoeralamorsa.blogspot.com
jueves, 31 de agosto de 2006
Diálogo de besugos
mejor que ha habido para ir a pescar.
Imaginense los titulares de los periódicos y al hombre del tiempo,
anunciando para mañana toda suerte de sucesos y fenómenos meteorológicos. Y
como colofón, la frase que cerraba los anuncios, "Y no se olviden mañana de
ir a pescar".
Habría sido aquel día como un Domingo, un día reservado para el descanso, y
al mismo tiempo, la obligación moral de ir a pescar.
Así lo vió él. Tenía planes para ese día. Mejor dicho, tenía los mismos
planes para todos los días. Reflexionar. Sí, porque esa era su principal
ocupación, en casa y en el trabajo. La Filosofía era aquello por lo que
reflexionaba, y aquello por lo que le pagaban, en la Universidad.
Pero aquel día, aquel día era Domingo de pesca, aquel día amaneció como un
cartel de coto privado. En sus dominios, aquel día invitaba a pescar. Y eso
fué lo que decidió hacer.
Todo estaba preparado. La caña, el sitio, el agua, incluso los peces,
concretamente besugos. Pero su ocupación principal no le dejaba descansar.
Este hombre no sabía lo que era un Domingo de pesca. Como cual estudiante,
que se embarcaba como vigía en un ballenero, todos los peces pasaban sin
probar bocado de su carnaza. Sencillamente, el filosofo no la había tirado.
Tras pasar un rato, y como por efecto de un brusco despertar, (sería el
ruido del chapoteo en el agua, o su propia conciencia), se decidió a tirar.
Y hete aquí, (como dice Julian marias, ¿Que significa hete aquí?), que se le
acercó una de las posibles presas, un besugo de buen tamaño y apariencia.
Estuvo a punto el besugo, el novato de la mañana, de picar, cuando
interrumpió el filosofo:
- "¡Che!, Un momento. Antes de nada, me gustaría saber algo. Estoy
investigando sobre el lenguaje. Pertenezco al grupo a favor del Giro
Lingüistico. Te daré la oportunidad de hablar. Te concedo el don de la
reflexión. Anda, y piensa por un momento qué es lo mejor que podrías decir,
si esta fuese tu única oportunidad."
El besugo no mostró interés, tampoco hizo gesto de extrañeza, tan sólo se
limitó a mantener el mismo rostro que le era propio. Pero contestó, en un
perfecto lenguaje humano y comprensible.
Contestó:- "¡Glub!".
-"¡Cómo!, ¿Eso es lo único que se te ocurre?, ¿Pero te das cuenta,
insensato?. Miles de años de evolución despreciados por un glub. ¡No hay
nada en un glub!. No me dices nada con ese glub. Puedes reflexionar, pero
tan sólo me vienes con tu glub. A ver, responde.
Esta vez, el besugo se animó. Gesticuló su rostro mostrando una amplia
sonrisa. Una sonrisa que llevaba consigo cierta inteligencia. Parecía que el
besugo se burlaba del filosofo.
-"¿Por qué habría de decir algo distinto?"- respondió. -"Le he respondido
con un claro y muy humano glub. A fin de cuentas, me he limitado a decirle
lo mismo que he dicho siempre, pero en un lenguaje humano. Me he esforzado
para que me entendiera, y que hace usted, criticarme. Eso no es justo.
¿Es usted capaz de explicarme lo que hace siempre, en mi lenguaje?".
El filósofo se mostró sorprendido. Le había respondido un besugo. Pero
además, la respuesta parecía, a todas luces, lógica y coherente. Se quedó
así todo el día. El besugo ya no estaba, pero el filosofo sí, y se había
quedado allí con las reflexiones. Le habían picado un par de peces, pero no
pudo pescarlos. Las reflexiones eran más importantes.
Al final decidió que aquel día no era un buen día para pescar. Al menos no
para pescar lo que el quería. Y encima le había reprochado un besugo.
Enviado por Francisco Estudillo
sábado, 26 de agosto de 2006
ARDE
Arde en el borde de este verso largo
entre sílabas, arde en carrera
encabalgada sin medida, arde la voz
mientras nombra,
aunque luego sólo deja un eco de ceniza,
un rastro prescindible,
apenas sinalefa en dos miradas
que se asoman al último verso de la estrofa.
Enviado por usuario anónimo
lunes, 21 de agosto de 2006
Se les quemó
y sus raíces.
Eran apenas dos árboles
corriendo por el bosque
con la copa incendiada.
Cada uno en su fuego
y en su ceniza.