Los pensamientos de Juan Armas Sánchez
La vanidad le dice al hombre qué es honor, la conciencia qué es justicia. . . . Si lo que haces es honesto, todos lo saben; pero si lo que haces es malo ¿qué importa que los otros no lo sepan si lo sabes tú? . . . Sin concordia no puede existir ni un Estado bien gobernado ni una casa bien administrada. . . . El hombre es un conductor de divinidad: hay buenos conductores, los genios y los santos. Hay malos conductores, como el vidrio y el caucho para la electricidad: los ricos egoístas e ignorantes, los politicastros.