De 'Espejos enfrentados'
ESCUCHO ARDER EL VIENTO ESCUCHO arder el viento en mis oídos y sé que está prendiéndose un incendio; que a través de la noche el corazón devora brasas y se pierde al borde de un tiempo que se agota, y yo me quedo viendo crecer el crepitar del alma. Cuando todo mi mundo esté arrasado s6lo las ruinas llevarán tu nombre, sólo las piedras te recordaran. Y yo me quedaré por fin tranquilo, sin pena y sin memoria, y la ciudad que recoge mi insomnio irá bebiendo esta lluvia desnuda que es mi carne hasta borrar el rastro de tu piel. Qué extraño será todo. Qué distinto. Un mundo donde el aire sea aire y no el aliento que te va soñando sobre el cuchillo de una voz callada. Pienso en el ritmo roto de mi vida, en el hombre que soy y que te busca por las calles nocturnas del lenguaje. Y sé que tu presencia le dio forma al latir de mis manos y mis huesos, aunque después. como una diosa incierta, dejaras caer sal sobre mis ojos y yodo en mis heridas, abrasándome, para curar a fuego nuestro amor. ÚLTI...