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Mostrando entradas de enero, 2014
Prensa & Colaboraciones

Poesía Abierta: +20 Años de Historia Digital

Espacio abierto para reseñas literarias, artículos patrocinados y proyectos editoriales en un dominio de alta autoridad (DA 34).

Poemas de Elías Nandino (4), "Tardío aprendizaje" y "El mismo amor"

TARDÍO APRENDIZAJE Para soportar estos años aciagos, amargos, de apretado silencio en soledad sin muros, he tenido que aprender a platicar a solas, a sufrir sin queja, a llorar sin llanto y a crearme, en las quemantes noches de los insomnios vagabundos, la dócil compañía de mi almohada, haciéndola que duerma entre mis muslos. EL MISMO AMOR Amor, desnudo amor que haces regreso en otro cuerpo de distinto aroma, pero siempre el amor, amor eterno, adolescente amor, inmadurable. Reconozco en la luz de tus locuras los mismos astros, la ternura misma, el ave tierna de imbesados labios, y vuelvo a comenzar lo inacabado... Otro nombre y el alba de otra risa; otras manos de tacto diferente, otro bosque de frutos imprevistos; pero dentro de mí fiera indomable; el mismo amor que florecí hace siglos, el mismo amor, enamorado siempre. Mi ramaje de invierno se estremece al sufrir tu presencia inesperada, y sin saber por qué, se primavera el cauce muerto de mi muerta sangre. Soy de nuevo el de ayer, a...

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS

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Recorrido por "Sombra del Paraíso" de Vicente Aleixandre. Hoy "El cuerpo y el alma" y "Casi me amabas"

EL CUERPO Y EL ALMA Pero es más triste todavía, mucho más triste. Triste como la rama que deja caer su fruto para nadie. Más triste, más. Como ese vaho que de la tierra exhala depués la pulpa muerta. Como esa mano que del cuerpo tendido se eleva y quiere solamente acariciar las luces, la sonrisa doliente, la noche aterciopelada y muda. Luz de la noche sobre el cuerpo tendido sin alma. Alma fuera, alma fuera del cuerpo, planeando tan delicadamente sobre la triste forma abandonada. Alma de niebla dulce, suspendida sobre su ayer amante, cuerpo inerme que pálido se enfría con las nocturnas horas y queda quieto, solo, dulcemente vacío. Alma de amor que vela y se separa vacilando, y al fin se aleja tiernamente fría. CASI ME AMABAS                                Alma celeste para amar nacida.             ...

Julio Santiago presenta nuevo poemario, viernes 31 de enero de 2014

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Selección de la "Novena poesía vertical" de Roberto Juarroz (4)

23 No hay tiempo. Ya no hay tiempo. Pero ¿alguna vez hubo tiempo? La ilusión de la vida por delante se conjuga con el verbo de la vida por detrás. Y todo transcurrir no es más que un punto, quizá un punto extensible o el revés de ese punto, porque el tiempo es puntual. Un punto que a veces se desliza levemente, como una gota de asombro de la luz o un inesperado corpúsculo de sombra, tan solo para justificar algo parecido a un nivel en el barómetro casi fijo que mide la presión imposible de la vida. O tal vez simplemente la presión diagonal de lo imposible. 24 Hay que vivir lo que no tenemos, por ejemplo la desolada perfección de la palabra, la sonrisa resistente de los muertos, el mediodía neto de las medianoches, los vericuetos desesperados de la espuma o la rancia vejez de lo recién nacido. Porque aunque tampoco tengamos lo que tenemos, lo que no tenemos nos abre más la vida. Desheredados del centro, la única herencia que nos queda está en lo descentrado. 25 La soledad es la usanza m...

"Anagke", Rubén Darío, en "Azul". Con este poema completamos los versos de Rubén Darío en "Azul"

ANAGKE Y dijo la paloma: -Yo soy feliz. Bajo el inmenso cielo, en el árbol en flor, junto a la poma llena de miel, junto al retoño suave y húmedo por las gotas del rocío, tengo mi hogar. Y vuelo con mis anhelos de ave, del amado árbol mío hasta el bosque lejano, cuando al himno jocundo del despertar de Oriente, sale el alba desnuda, y muestra al mundo el pudor de la luz sobre su frente. Mi ala es blanca y sedosa; la luz la dora y baña, y céfiro la peina; son mis pies como pétalos de rosa. Yo soy la dulce reina que arrulla a su paloma en la montaña. En el fondo del bosque pintoresco está el alerce en que formé mi nido: y tengo allí, bajo el follaje fresco un polluelo sin par, recién nacido. Soy la promesa alada, el juramento vivo; soy quien lleva el recuerdo de la amada para el enamorado pensativo; yo soy la mensajera de los tristes y ardientes soñadores, que va a revolotear diciendo amores junto a una perfumada cabellera. Soy el lirio del viento. Bajo el azul del hondo firmamento muest...

"Cuadernos (1957-1972)" de Cioran (4)

Solo hay que escribir y sobre todo publicar cosas que hagan daño, es decir, que recordemos. Un libro debe hurgar en llagas, suscitarlas incluso. Debe ser la causa de un desasosiego fecundo, pero, por encima de todo, un libro debe constituir un peligro. Lo que se escribe sin pasión acaba aburriendo, aunque sea profundo. Pero, a decir verdad, nada puede ser profundo sin una pasión visible o secreta. Preferentemente, secreta. Cuando leemos un libro, sentimos perfectamente dónde ha padecido el autor, dónde se ha empeñado y ha inventado; nos aburrimos con él, pero en cuanto se anima, aunque se trate de un crimen, se adueña de nosotros un calor benéfico. Habría que escribir solo en estado de efervescencia. Lamentablemente, el culto del trabajo lo ha arruinado todo, en particular en el arte. De él, de ese culto, procede la superproducción, auténtico azote, que es funesta para la obra, para el autor, para el propio lector. Un escritor debería, en el mejor de los casos, publicar solo la tercera...

Gottfried Benn, "Morgue y otros poemas", completo

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Traducción de Verónica Jaffé Fondo Editorial Pequeña Venecia, 1991 Venzuela   PEQUEÑO ASTER El cadáver del conductor de un camión de cerveza fue alzado sobre la camilla. Alguien le había colocado entre los dientes una pequeña flor oscura — clara — lila. Cuando le saqué el paladar y la lengua desde el pecho con un largo cuchillo debajo de la piel he debido rozarla porque la flor se deslizó hacia el cerebro vecino. La guardé en el tórax entre el aserrín cuando lo cosían. ¡Bebe hasta la saciedad en tu florero! ¡Descansa en paz, pequeño aster! HERMOSA JUVENTUD La boca de una niña que había estado mucho tiempo entre los juncos parecía tan carcomida. Cuando le quebraron el pecho, el esófago estaba tan agujereado. Por fin, en una pérgola bajo el diafragma hallaron un nido de pequeñas ratas. Una hermanita yacía muerta. Las otras se alimentaban del hígado y del riñon, bebían la sangre fría y pasaron aquí una hermosa juventud. Y hermosa y rápida las sorprendió la muerte: a todas las la...

"Tal novedad me causa haber probado...", "Después, Amor, que me privó tu mano..." y "Soneto en respuesta del pasado", sonetos de Hernando de Acuña

Tal novedad me causa haber probado         el bien pasado, que, en el mal que pruebo,         lo mucho que me duelo, a lo que debo,         no puede ser con mucho comparado.         Y Amor me tiene tan escarmentado, que casi a desear bien no me atrevo;         determino moverme, y no me muevo,         voy vacilando de uno en otro estado.         De todos vengo a conocer que el mío,         por natural razón, es apartarme del derecho camino que me guía;         pero cuando en seguirlo más me fío,         hallo que voy por tan contraria vía,         y al cabo escojo por mejor quedarme. Después, Amor, que me privó tu mano     ...

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS

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Carlos Arniches, "La casa de Quirós"

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"Una mente maravillosa", o "Una mente brillante" en español latino

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Poemas de Elías Nandino (3), una "Décima del recuerdo", "¿Qué es morir?" y "Nocturna suma" (con matemáticas)

DÉCIMAS DEL RECUERDO 10. Dos vidas estoy viviendo en cada instante que pasa: la extinguida, que me abrasa con los recuerdos que enciendo, y lo que voy destruyendo al vivirla, para hacer más recuerdos con que ver la primera enriquecida. De una vida hago otra vida y las dos forman mi ser. ¿QUÉ ES MORIR? —Morir es alzar el vuelo sin alas sin ojos y sin cuerpo. NOCTURNA SUMA Deletreo el espacio y no comprendo esas gotas de luz en plena noche, que tiemblan, que se ensanchan, que se encogen, y expresan desde el cielo las frases de su pulso luminoso. Yo no sé si es altura o es abismo el sitio en donde asoman, o si son o no son; pero las miro como enjambre de islas en incendio y sufro su atracción, su intenso brillo, su tímido mirar... Las cuento, muchas veces, muchas veces... Me olvido de la cuenta y me detengo para empezar la cuenta nuevamente, y la vuelvo a perder, cayendo siempre en la fuga de un número disperso. Y si gozo al contar, es porque s...

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS

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Recorrido por "Sombra del Paraíso" de Vicente Aleixandre. Hoy "Poderío de la noche"

PODERÍO DE LA NOCHE El sol cansado de vibrar en los cielos resbala lentamente en los bordes de la tierra, mientras su gran ala fugitiva se arrastra todavía con el delirio de la luz, iluminando la vacía prematura tristeza. Labios volantes, aves que suplican al día su perduración frente a la vasta noche amenazante, surcan un cielo que pálidamente se irisa borrándose ligero hacia lo oscuro. Un mar, pareja de aquella larguísima ala de la luz, bate su color azulado abiertamente, cálidamente aún, con todas sus vivas plumas extendidas. ¿Qué coyuntura, qué vena, qué plumón estirado como un pecho tendido a la postrera caricia del sol alza sus espumas besadas, su amontonado corazón espumoso, sus ondas levantadas que invadirán la tierra en una ultima búsqueda de la luz escapándose? Yo sé cuán vasta soledad en las playas, qué vacía presencia de un cielo aún no estrellado, vela cóncavamente sobre el titánico esfuerzo, sobre la estéril lucha de la espuma y la sombra. El lejano horizonte, tan infinit...

Poétikas, este viernes María Ángeles Maeso, Jesús Malia e Iván Rafael

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POéTIKAS Enero Publish at Calameo or read more publications .

Selección de la "Novena poesía vertical" de Roberto Juarroz (3)

11 Cada cosa es un mensaje, un pulso que se muestra, una escotilla en el vacío. Pero entre los mensajes de las cosas se van dibujando otros mensajes, allí en el intervalo, entre una cosa y otra, conformados por ellas y sin ellas, como si lo que está decidiera sin querer el estar de aquello que no está. Buscar esos mensajes intermedios, la forma que se forma entre las formas, es completar el código. O tal vez descubrirlo. Buscar la rosa que queda entre las rosas. Y aunque no sean rosas. 12 Dormir es otra forma de pensar. Pensar es otra forma de soñar. Soñar es otra forma de no ser. No ser es otra forma de existir. La rueda gira y gira. Los caminos se enrollan alrededor de la rueda y la rueda se los lleva como empolvadas cintas. La rueda gira y gira, pero ya no hay camino. 18 Las hojas, pantallas de la luz, para que la luz se detenga, retroceda un instante y se reconozca nada más que como luz. Las hojas, pretextos de la luz, para su p...

"A un poeta", Rubén Darío en "Azul"

A UN POETA Nada más triste que un titán que llora, hombre-montaña encadenado a un lirio, que gime, fuerte, que pujante implora: víctima propia en su fatal martirio. Hércules loco que a los pies de Onfalia la clava deja y el luchar rehusa, héroe que calza femenil sandalia, Vate que olvida a la vibrante musa. ¡Quién desquijara los robustos leones, hilando esclavo con la débil rueca; sin labor, sin empuje, sin acciones; puños de fierro y áspera muñeca! No es tal poeta para hollar alfombras por donde triunfan femeniles danzas: que vibre rayos para herir las sombras, que escriba versos que parezcan lanzas. Relampagueando la soberbia estrofa su surco deje de esplendente lumbre, y el pantano de escándalo y de mofa que no lo vea el águila en su cumbre. Bravo soldado con su casco de oro lance el dardo que quema y que desgarra, que embiste rudo como embiste el toro, que clave firme, como el león, la garra. Cante valiente y al cantar trabaje; que ofrezca robles si se juzga monte; que su idea, en ...

"Cuadernos (1957-1972)" de Cioran (3)

Todo cambia en una persona a lo largo de los años, salvo la voz. Solo ella asegura la identidad de un individuo. Habría que tomar las huellas vocales. Para poder trabajar, hace falta un aguijón, una obligación contraída con alguien, necesito también tener un plazo, pues por mí mismo me abandono o me hundo en mi falta de curiosidad. Una obra de algún peso no procede de investigaciones verbales, sino del sentimiento absoluto de una realidad. Ni Saint-Simon ni Tácito hicieron literatura. Un gran escritor vive en su lenguaje; no se preocupa del exterior. No medita sobre el estilo; tiene su estilo propio. Ha nacido con su estilo. El hombre es indiscutiblemente una aparición extraordinaria, pero no es un logro. Lo que cada vez comprendo menos son los caracteres fuertes, generosos, fecundos, en perpetua emanación, siempre satisfechos de producir, de manifestarse, de ser. Su energía me supera, pero no los envidio. No saben lo que hacen... Heidegger habla de Hölderlin como si se tratara de un p...

Gottfried Benn, "Morgue y otros poemas" (3, y fin)

APÉNDICE Todo está pulcro y preparado para el corte. Los cuchillos humean. El abdomen marcado. Bajo paños blancos hay algo que gime. "Señor profesor, todo está listo." La primera incisión. Como si el pan se rebanara. "¡Pinzas!" Algo púrpura brota. Más profundo. Los músculos: húmedos, brillantes, frescos. ¿Hay un ramo de rosas sobre la mesa? ¿Es pus lo que salta? ¿Habrán cortado el intestino? "Doctor, si se para contra la luz, ni el diablo puede ver el diafragma. Anestesia, no puedo operar, el hombre se va de paseo con su estómago." Silencio, pesado, húmedo. En el vacío tintinea una tijera en el suelo. Y la enfermera angelical ofrece algodones esterilizados. "¡No puedo encontrar nada en esta porquería!" "Sangre se oscurece. ¡Quíteme la mascarilla!" "Pero—Dios del cielo—querido, ¡apriete mis esos talones!" Todo deforme. ¡Por fin: aquí está! "¡El hierro candente, enfermera!" Un siseo. Por esta vez tuviste suerte, hijo m...

"Viendo su bien tan lejos mi deseo..." y "Tiempo fue ya que Amor no me trataba...", sonetos de Hernando de Acuña

Viendo su bien tan lejos mi deseo ,         alejóseme tanto por seguirle,         que tuve por difícil reducirle         al derecho camino sin rodeo.         Y ahora tan mal me tiene, que me veo sin fuerza con que pueda resistirle,         tan forzado me tiene a consentirle,         que soy el que de mí menos poseo.         Ninguna novedad hay que me aparte         de tal congoja, ni que yo la crea, sino para mayor inconveniente;         pues siendo yo de mí la menor parte,         por fuerza hace Amor que él todo sea,         solo para sentir lo que él consiente. Tiempo fue ya que Amor no me trataba         con t...

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS

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Calderón de la Barca, "La dama duende"

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Mesonero Romanos en "El salón de oriente"

El salón de Oriente Abriose, en fin, el Salón de Oriente, este hermoso paréntesis entre la guerra civil y los empréstitos forzosos; entre la falta de pagas y los debates parlamentarios; entre el Palacio y el Espíritu Santo; entre la aristocracia y la democracia; entre la edad pasada y las futuras edades; entre la miseria y la opulencia; entre los antiguos amores y los amores nuevos; entre las harturas de Navidad y las abstinencias de Cuaresma; entre los desengaños de 1836 y las esperanzas de 1837. Abriose, en fin, absorbiendo en su bullicioso seno la política, los triunfos militares, los reveses parlamentarios, los discursos periodísticos, las felicitaciones, las oposiciones, los planes de campaña, los presupuestos, las pretensiones, las relaciones, las enemistades y desvaríos de un pueblo grande, en cuya marcha tienen fija la vista los demás pueblos, y que en este momento se entrega apaciblemente a las gratas combinaciones de la mazurca. Justo es que, dando al tiempo lo que es suyo, s...

"Moebius"

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En "El hermano más listo de Sherlock Holmes" Moriarty demuestra sus dotes matemáticas

Poemas de Elías Nandino (2), "Algún día", "Verdad bronca" y "Meteoro" (con matemáticas) y "Dentro de mí"

ALGÚN DÍA Como no llueve la tierra está reseca y el polvo vuela: (Algún día volaremos como esta tierra ciega.) VERDAD BRONCA Entre tus piernas y las mías hay un axioma que no admite teorías. METEORO Sobre la mesa un vaso se desmaya,    rueda,    cae. Al estrellarse contra el piso, una galaxia nace. DENTRO DE MÍ Con los ojos altamente asomados a la noche contemplo las estrellas y dentro de mí, en el río incansable de mi sangre, las siento y las descubro reflejadas, luminosas y hondas, como si mi entraña fuera el mismo cielo en donde están ardiendo.

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS

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Recorrido por "Sombra del Paraíso" de Vicente Aleixandre. Hoy "Nacimiento del amor"

NACIMIENTO DEL AMOR ¿Cómo nació el amor? Fue ya en otoño. Maduro el mundo, no te aguardaba ya. Llegaste alegre, ligeramente rubia, resbalando en lo blando del tiempo. Y te miré. ¡Qué hermosa me pareciste aún, sonriente, vívida, frente a la luna aún niña, prematura en la tarde, sin luz, graciosa en aires dorados; como tú, que llegabas sobre el azul, sin beso, pero con dientes claros, con impaciente amor! Te miré. La tristeza se encogía a lo lejos, llena de paños largos, como un poniente graso que sus ondas retira. Casi una lluvia fina -¡el cielo, azul!- mojaba tu frente nueva. ¡Amante, amante era el destino de la luz! Tan dorada te miré que los soles apenas se atrevían a insistir, a encenderse por ti, de ti, a darte siempre su pasión luminosa, ronda tierna de soles que giraban en torno a ti, astro dulce, en torno a un cuerpo casi transparente, gozoso, que empapa luces húmedas, finales, de la tarde y vierte, todavía matinal, sus auroras. Eras tú, amor, destino, final amor luciente, nacim...

Selección de la "Novena poesía vertical" de Roberto Juarroz (2)

6 Todo se apoya en algo o cuelga de algo. Pero ¿dónde se apoya o de qué cuelga el centro? Tal vez se apoye en su propia periferia y también cuelgue de ella. La rosa se apoya en la tierra pero en verdad cuelga del cielo. El pensar se apoya en un desliz del cuerpo, pero en verdad cuelga del sueño. El amor se apoya en un espacio recortado, pero en verdad cuelga de un tiempo recortado. La presencia se apoya en lo que hay, pero en verdad cuelga de lo que no hay. El centro se apoya en un vacío, pero en verdad cuelga de otro. 8 Mensaje del azul entre las hojas, lectura sin la trampa del sentido, sin el enturbiamiento de las significaciones. Mensaje del silencio cuando no es espera de ningún otro mensaje, cuando es solo una masa desnuda. Mensaje del gesto más inexperto de tus manos, olvidadas de ti, de mí, de todo, de la combinación de sus funciones que a veces soliviantan al mundo. Mensaje del azar que se despierta o quizá del azar que se duerme y abandona la última vigilancia, para que lo qu...

"Pensamientos de otoño", de Rubén Darío, en "Azul"

PENSAMIENTOS DE OTOÑO                                   De Armand Silvestre Huye el año a su término como arroyo que pasa, llevando del poniente luz fugitiva y pálida. Y así como el del pájaro que triste tiende el ala, el vuelo del recuerdo que al espacio se lanza languidece en lo inmenso del azul por do vaga. Huye el año a su término como arroyo que pasa. Un algo de alma aUn yerra por loS cálices muertos de las tardas volúbiles y los rosales trémulos. Y de luces lejanas al hondo firmamento, en las alas del perfume aún se remonta un sueño. Un algo de alma aun yerra por los cálices muertos. Canción de despedida fingen las fuentes túrbias. Si te place, amor mío, volvamos a la ruta, que allá en la primavera ambos, las mano juntas, seguimos; embriagados de amor y de ternura, por los gratos senderos do sus ramas columpian olientes avenidas...

"Cuadernos (1957-1972)" de Cioran (2)

Unos buscan la gloria; otros, la verdad. Yo me atrevo a situarme entre los segundos. Una tarea irrealizable ofrece más seducción que un objetivo asequible. ¡Qué humillación proponerse la aprobación de los hombres como objetivo! Solo hay una nostalgia: la del Paraíso. Y tal vez la de España. El apego a las personas es la causa de todos nuestros sufrimientos, pero está tan anclado en nosotros, que, si cede, toda la economía de nuestro ser resulta desequilibrada. La fidelidad es encomiable, pero tiene algo malo, nos ensucia. Ese deseo de revisar nuestras amistades y todas nuestras admiraciones, de cambiar de ídolos, de ir a rezar a otra parte, es lo que demuestra que aún tenemos recursos, ilusiones, en reserva. Lo que temo no es la muerte, sino la vida. Por mucho que me remonte en la memoria, siempre me ha parecido insondable y aterradora. Mi incapacidad para insertarme en ella. Miedo, además, de los hombres, como si perteneciera a otra especie. Siempre el sentimiento de que en ningún pun...

Gottfried Benn, "Morgue y otros poemas" (2)

LA NOVIA DEL NEGRO Entonces sobre almohadas de oscura sangre se recostaba el cuello de una mujer rubia. El sol rabiaba en sus cabellos y lamía los pálidos muslos y se arrodillaba ante los pechos un poco más oscuros, aún sin deformar por los pecados y los partos. Un negro junto a ella: la coz de algún caballo le había destrozado los ojos y la frente. Dos dedos de su sucio pie izquierdo se hincaban en la pequeña oreja blanca. Pero ella yacía y dormía como una novia: orlando la felicidad del primer amor y en espera de numerosos viajes celestiales de la sangre joven y cálida. Hasta que alguien le hundió el cuchillo en la nívea garganta y un delantal púrpura de sangre muerta le cubrió las caderas. RÉQUIEM Dos en cada mesa. Hombres y mujeres en cruz. Cerca, desnudos, y, pese a ello, sin dolor. El cráneo abierto. El pecho partido en la mitad. Los cuerpos engendran ahora por última vez. Cada uno llena tres cazuelas: desde el cerebro hasta los testículos. Y el templo de Dios y el Corral del dem...

"Soneto a la soledad" y "Un tiempo me sostuvo la esperanza...", sonetos de Hernando de Acuña

SONETO A LA SOLEDAD Pues se conforma nuestra compañía,         no dejes, soledad, de acompañarme,         que al punto que vinieses a faltarme         muy mayor soledad padecería.         Tú haces ocupar mi fantasía solo en el bien que basta a contentarme,         y no es parte, sin ti, para alegrarme, con todo su placer, el alegría.         Contigo partiré, si no me dejas,         los altos bienes de mi pensamiento, que me escapan de manos de la muerte;         y no te daré parte de mis quejas,         ni del cuidado, ni de mi tormento,         ni dártela osaré por no perderte. Un tiempo me sostuvo la esperanza ,         y Amor lo consintió porque sintiese, ...

Poemas de Bayardo Ramírez Monagas en "Transmutaciones" (2, y fin)

CRISIS Soy un cero desesperadamente boca abajo, abrumado por el descenso de mis actos, por mis deseos de crear insatisfechos. Desprovisto de fechas, con algo negro en los bolsillos para contrarrestar mi ineptitud. Llevo eclipses en la boca y el suicidio me atrae, pero soy incapaz de destruirme, siempre fallo, nunca paso de elucubrar, fraguo planes, ultimo detalles, observo con insistencia el arma, la muevo lentamente, me imagino inerte, y al final quedo enamorado de la muerte, extraviado entre los objetos. De noche, si estoy solo, me quito la piel y la extiendo con esmero (debo cuidarla, es mi mejor disfraz) y sobre ella coloco arterias y nervios en un haz y los huesos en otro y me estudio; mis problemas consisten en que soy mediocre. Todos los personajes con que fui constituido fueron escogidos entre enanos lunáticos y comediantes callejeros; de allimis, zonas aborrecibles, mis contradicciones, mis desiertos. Hoy los ojos me saltan, son perros de presa en mi rostro inestable. HE CERRA...

Antonio Gala, "Los verdes campos del edén"

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Mesonero Romanos en "Mi calle"

Mi calle «Si hacen de mi humor desdén, No tienen más que gustallo, Mientras por tonto echo el fallo A quien no le sepa bien». IGLESIAS. Cierto que es preciso haber nacido con una inclinación bien pronunciada hacia la observación de las costumbres, para pretender seguir describiendo las nuestras en los tiempos de rápida transición y de movilidad prodigiosa que alcanzamos. -Si la primer circunstancia recomendada por el artista para obtener la semejanza de un retrato es la inmovilidad completa del original, ¿cómo pretender alcanzar aquella cuando el modelo se cambia y agita en todas direcciones y a cada momento, y ora ríe y charla y se envanece, haciendo pomposo alarde de su arrogancia, ora se lamenta y esconde como para ocultar su abyección y miseria? ¿Cómo y en qué momento sorprender a un ave que vuela, a un niño que crece, a una rueda que gira, a un pueblo antiguo, en fin, que desaparece y se confunde en otro nuevo, que renuncia lo pasado y sacrifica lo presente por entregarse a las il...

"El astrólogo de Valladolid", de José García de Villalta

El astrólogo de Valladolid José García de Villalta La escena se supone en Madrid, en los primeros tres actos; el primer cuadro del cuarto pasa en Burgos; el segundo también en Madrid, y en Valladolid el último acto. Acto primero      Suntuosos jardines del palacio de don Beltrán de la Cueva.                 Escena I           EL ASTRÓLOGO ABIABAR, EL LICENCIADO JIMÉNEZ.           ASTRÓLOGO     Seguidme, buen licenciado.             No os asombren los soberbios             jardines de don Beltrán.             ¿Visteis otros más amenos?             Un banquete a su monarca        y a los próceres del reino ...

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