¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
jueves, 21 de diciembre de 2006
Rubaiyat
están frescos, lozanos; mañana estarán ambos
marchitos. Bebe vino y coge ahora la rosa,
pues sólo de mirarla ha de trocarse en polvo.
Omar Kayyam
miércoles, 13 de diciembre de 2006
Eva ama a Adán
podría amarle tanto...
Él sabe contentar a la Eva desnuda
que le pide frutos
prohibidos,
y le arrastra al río
y le ve reirse feliz,
aunque sus costillas besen
todas las piedras del camino.
Es un niño que pide amor
y se conforma con juguetes
o dos segundos de abrazos
y ternura.
Un jilguero, es Adán,
un ave colorida
que sabe volar
aunque sus alas
no den para tanto
y se alimenta apenas
de semillas y migajas
de pan
y algún insecto.
Me gusta Adán,
podría amarle tanto...
Pero me araña la piel
con sus ansias de certezas
y no sabe vivir
a la intemperie.
viernes, 8 de diciembre de 2006
lunes, 27 de noviembre de 2006
A palabras diversas
Gracias por vuestra aportación.
viernes, 24 de noviembre de 2006
Sin peso
nombrar este deslizarse sin trigo
en las manos abiertas
y alzar el rostro
y que siga lloviendo
sin agua
y hablar sin nombres entre las uñas
atravesado por ese rumor
que deja la huída del pájaro
entre las ramas
y entrar a la salida por la puerta trasera
como furtivo ladrón nocturno
de ti mismo
pisando la línea de fuga,
el hilo de lana
que desenreda tu cuerpo,
y acercar la cabeza
a ese hueco que eres
y escuchar lo que dice
el río sin agua,
sólo el tiempo
haciéndose curva
y palabra sin peso de tanta historia
a través del cauce
que forma en tus labios
la canción.
Poema de Enrique Pérez Arco en 'La extensión'.
Presentación del poemario, editado por 'Patrañas', hoy
24-11-2006, 21 horas
C/Fuenlabrada nº 12, trasero
Leganés
Metro Casa del Reloj
sábado, 18 de noviembre de 2006
domingo, 12 de noviembre de 2006
Mentalmente
Mentalmente se decanta
por jugar a dos barajas:
arte y ciencia; ciencia y arte.
Por un lado, agotará sus
conexiones neuronales
en tratar de resolver la
conjetura de existir. Por
otro lado, viajará fue-
ra del córtex, más allá de
toda ciencia (seguirá den-
tro del córtex, ciertamente) al
universo de la ilógi-
ca ignorante de algoritmos
a inventar cosas inúti-
les con forma de poema.
(c) Rafael Sarmentero.
sábado, 11 de noviembre de 2006
CANTO A MÍ MISMO
Y de todo lo que me apropie te debes apropiar,
Pues cada átomo mío te pertenece.
Ando vagabundo e invito a mi alma a que también lo haga,
Ando vagabundo y me tiendo a mis anchas a mirar un tallo de hierba estival.
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, se formaron de este suelo, de este aire,
Nacido aquí, de padres cuyos padres aquí también nacieron, al igual que sus padres,
A mis treinta y siete años, con una salud perfecta,
He empezado a vivir, y sólo espero no dejar ya de hacerlo hasta mi muerte.
Que se callen ahora las escuelas y credos,
Me sirvieron y nunca he de olvidarlo,
Acojo el bien o el mal, dejo que todo hable sin importarme el riesgo,
A la naturaleza sin frenos con su energía originaria.
Walt Whitman
jueves, 2 de noviembre de 2006
Un soneto de Jesús Urceloy
Para Jesús Malia, que me lo propuso.
Las vueltas que le he dado a mi currículo,
tantas noches en blanco la cabeza,
pues por vago, indeciso o por pereza
tengo dos pies –no más- como vehículo.
Rozo entre mis amigos el ridículo,
mis novias me abandonan, ya es bajeza
después de tantos años, y es proeza
que me duela el amor sólo un testículo.
Miro los coches desde las vitrinas,
atiendo al caminar mi afán de suelo
y en la tele contemplo sus estafas.
El mundo ruge con sus purpurinas
y no sé si es tristeza o si es recelo
la soledad que intento tras mis gafas.
Jesús Urceloy /noche de Halloween de 2006
domingo, 29 de octubre de 2006
saludos desde OSORNO-CHILE
Entre rodillas
En penumbras,
Preguntas:
¿hay sol afuera?
Sí, respondí
con mi frente en las rodillas.
Tú,
en las notas de Jimy Hendrix
Cuanta basura he mordido,
y tú,
en el ocio disfrazado
me obligas a ver el sol,
cuando ya no hay estrellas en los nidos.
Entre empujones callejeros
he visto chutear al hijo,
las nubes acogieron los gemidos...
y tú,
guitarreando un invento,
sin oídos.
Me congelo en el veneno,
anudando mis palabras
izando una bandera seca.
Esquinada,
entre rodillas cansadas
he visto chutear al hijo.
Y tú,
saboreando un rock añejo.
Niego la comparsa
embaucada por sonidos.
Me esclaviza,
el perro que ya no ladra.
En la estancia,
murieron lo ciruelos
El río, va quedando viejo,
ya no volverá el hijo...
En penumbras,
invernaré granizos
mis puños. mis pies ,mi boca
divagan promesas,
maldiciendo cruces
en el fondo del sepulcro.
Mientras tú,
bebes ron y cigarrillos.
Mi garganta es una sombra,
sin ruidos
calcinada, ausente...
Rotas mis manos,
callan los rasguños
mi espalda retorcida
escucha notas de guitarra
Yo, Madre-Hija
¡he visto chutear al hijo!
Texto: Jacqueline Lagos
viernes, 27 de octubre de 2006
EL OYENTE ATENTO
El inerme emperador
se amodorra
escribiendo poemas en un jardín
mientras sus ejércitos
matan e incendian. Pero nosotras,
en la pobreza sin amor,
conservamos alguna relación
con la verdad del infortunio
del hombre: dicen
las tardías flores, no dañadas
por los insectos y sólo
a la espera del frío.
Besos,
mariana


