miércoles, 30 de abril de 2008

'Palabras' de Alejandro H. Mestre

Hay palabras dichas con la lengua dentro de los bolsillos
de otra gente, palabras sueltas sin responsabilidad, sin sentir
lo que se siente al respirar la humedad sincera de la tierra;
y hay pelo gris y corbatas negras de un Armani cualquiera
que gotean ritmos lentos y tonos bajos que pican en la nariz
sujetando a la cabeza. Hay culos que han perdido todo sentido
de tanto estar sentados en cómodos sillones de madera pesada.
Pero también hay bocas hermosas y calladas, brazos cruzados
y puños que encierran bolígrafos como cuchillos, como flores de
azafrán y deseos largos como una niñez.
¿Cuándo callarán
esas gargantas tragando miel y soltando sus bilis enfermas?



Alejandro H. Mestre

martes, 29 de abril de 2008

Desechos contraechos de 'la cinta de moebius'

28-12

hoy que no es el dia de agitar banderas blancas de la paz y la concordia
ni cotiza al alza activo ninguno fuera de la bolsa
hoy que la palabra es solo un cigarro que distrae la espera
y la lengua un puzle de mil piezas blancas
hoy yo jesus malia poeta y amigo de todos ustedes
en esta intimidad me declaro culpable

y es que la alegria es azucarillo disuelto en el llanto por todas las guerras
como un buen eslogan la felicidad que nos vende el cielo y es tan solo bruma

donde las palabras explican la vida y le dan refugio

cual es el idioma que dicen y expresan tus propias entrañas


Jesús Malia Gandiaga

lunes, 28 de abril de 2008

'¡Por fin llueve!'. un texto de Manuel Herrera

Parecía que el dios de la lluvia se había olvidado para siempre de nosotros; seres minúsculos perdidos sobre la tierra reseca respirando polvo, escarabajos negros buscando la imposible humedad debajo de las piedras.

El repiqueteo de las gotas sobre el tejadillo de aluminio se acompasa con los latidos de mi corazón y lo despereza, ablanda y derrite como la inconsciente cerrazón de un niño ante las caricias amorosas de su madre.

El agua desprende, mansamente, el polvo de los geranios y dan un color nuevo a sus forecillas azules, rojas y gualdas que embellecen la ventana desde la que contemplo la vida.

La salamanquesa, maravillosa en su fealdad, que pasa los veranos con nosotros se asoma, recelosa, con su hijito por debajo de los tiestos para ver que pasa.

La pareja de langostas, que inviernan en la barandilla de la terraza desde hace años, se marcharon al principio de este verano inclemente...¡qué pena!



Las cuerdas más sensibles de mi alma, antes tensas y metálicas, se han ido convirtiendo por la fuerza de la vida en hilos de luz, en los cabellos suaves del hada de nuestros sueños, en los brotes de pelo que reclaman crecer en la cabeza del recién nacido...



Manuel Herrera

jueves, 24 de abril de 2008

Foro de lectura con Patrañas

Creamos historias y consumimos historias porque necesitamos compartir. La vida que tenemos nos obliga a sobrevivir unos contra otros. Sólo nos queda el territorio de las historias para descubrirnos buena gente, generosos, repletos de emociones que nos rescatan del erial de esta guerra de todos contra todos en que se convirtió el mundo un día que ya ni recordamos.



Los de Patrañas nos reunimos en el Foro de Lectura porque las historias nos devuelven al paraíso, mientras trazamos los mapas que nos sacan de aquí, de este progreso que vació el corazón de la humanidad.


Os invitamos a todos a leer y a beber con nosotros. La fecha, en lo de Mario, el próximo viernes, día 25.
Viernes, 25 de abril, 22 h., Avd. Fuenlabrada, nº 12-posterior, Leganés.



Andrés Mencía

lunes, 21 de abril de 2008

Desechos contraechos de 'la cinta de moebius' de Jesús Malia

resulta que tu piel va a ser de piel
como carne tu carne tu hueso hueso
quien lo iba a pensar viendote asi
hiperbola equilatera inmutable y soberbia
de brazos que se extienden mas alla de las nubes
y de piernas tenaces que descubren los suelos bajo los suelos

resulta que tus ojos parecen ojos
como manos yus manos y pies tus pies
y mira que tu pose es de triangulo
que cuando recto indiferente y casi altivo
cuando equilatero un pobre hombre sin decision

pero tu tienes piel y carne y hueso
y tienes ojos y tienes manos y tienes pies
tu no puedes huir como el numero ocho al infinito sin mas que echarse
ni tampoco esconderte como el numero uno tras cero coma nueve con nueve y con
[nueve hasta aburrir
tu tienes corazon detras del pecho antes que espalda


como tienes entrañas manos y frente como sientes dolor


Jesús Malia Gandiaga

viernes, 18 de abril de 2008

'Niño', un poema de Alejandro H. Mestre

Hay un niño mudo que no sabe nada
que no reconoce el calor de la mañana
ni saliendo detrás del último canal. Y
hay un niño que no piensa en su nariz,
ni en los campos cultivados de maíz, ni
en el trigo, que no se fija en las ciruelas
de tus ojos, donde hay un mundo abierto
como un higo maduro y caído, donde hay
las hadas y los demonios que siempre hubo.

El higo entonces no era la boca, ni la tierra
tu cuerpo, que es frío, sino sólo un juguete,
una carcajada inocente de manchas verdes
y amarillas en el traje limpio del domingo.

El agua, entonces, era el agua, ninguna fuga,
ningún miedo, ni razón oculta que investigar.
El cielo, sólo el espacio del vuelo.



Alejandro H. Mestre