ÁRBOL PARTIDO
Quedarse
quieto
cuando se
elevan
los esquejes
a la sombra
de un
tronco
partido
bajo la rama
que se piensa
no caerá
de nuevo
una vez más.
Y no buscar
tréboles
de cuatro
hojas.
Tréboles
bajo los
restos
de un árbol
partido
por la tarde
sin la furia
del rayo.
Con sus ramas
yaciendo
en reposo
y libertad.
OCASO
Atardece
sobre el río
Guadiana
y cae
el cielo
venciendo
la luz
como caes
Tú
sobre
Mí
con todo tu
extático peso
cuando,
después
de todo,
me haces
el amor y
Nada
importa.
Porque
me lo haces
con todo
el cuerpo
hacia adentro
y hasta
el fondo de
nuestros ojos.
¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
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jueves, 18 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
Poemas de Piedad García Murga
Cuando es
el sueño
tan poco
profundo
y el tiempo
tan poco
kármico
vale tanto
un suspiro
como valdrá
tal vez,
cualquier Otro.
Vales tú
para no
contarlo todo.
Vale cualquiera
para perderlo todo.
Es todo
tan poco...
No espero
Mucho,
no espero
Poco.
No quiero
dormir sola
y vale cualquier
codo.
La cama es pequeña
y si fuese
un color
sería... Cúrcuma.
___
Es tal vez locura
aseverar
que siento el peso
del Mundo en
mis costillas
cuando contra el suelo
me fundo con el apoyo
terrenal, tendida.
Y ya ni sé
si el mundo está dentro
o está debajo
porque siento el peso
sobre la piel.
Y la era del deshielo
inunda mis labios
con cierto hormigueo
y bárbara intensidad.
Como si volviese a volar
las horas muertas
la vista entera
todo dentro de mi pecho
y sin ti
debe ser el calor de nadie
el que me recorre
los miembros.
Siento el mundo
bailando dentro
de mi cuerpo
y tampoco puede ser cierto.
Y aún no te conozco
y puede que estés
danzando
dentro de mi seno.
jueves, 4 de abril de 2013
Poemas de Piedad García Murga
Enséñame a
desdibujar
pasillos
porque todo
se va borrando.
Y se diluye por tanto
tu voz
y tu figura.
Adiéstrame,
ceguera...
porque pronto
ya estoy palpando.
Soledad de memoria,
su cuchillo es colmillo.
Afilada longitud
del incierto acertijo.
Inquietante y parco,
anudado al gatillo.
Aférrame, oscuridad
porque tú
ya me estás besando,
de tinieblas
es tu lengua.
Y la mía,
de espanto.
___
Oponentes deseos
que inintencionadamente
se azotan,
cual espumoso abofeteo
del veleidoso océano
contra las rocas.
Ellas, las olas,
acosan y danzan.
Ellos, acantilados,
pétreos permanecen.
Las ninfas marinas
persiguen
compañeros
terrestres
inmovilidad desean,
las que tan gráciles
revolotean
de escalofrío,
un torbellino,
que frente al
detenimiento
aguarda.
Girando en
el abismo
en que tú
no aleteas
una sola pestaña.
desdibujar
pasillos
porque todo
se va borrando.
Y se diluye por tanto
tu voz
y tu figura.
Adiéstrame,
ceguera...
porque pronto
ya estoy palpando.
Soledad de memoria,
su cuchillo es colmillo.
Afilada longitud
del incierto acertijo.
Inquietante y parco,
anudado al gatillo.
Aférrame, oscuridad
porque tú
ya me estás besando,
de tinieblas
es tu lengua.
Y la mía,
de espanto.
___
Oponentes deseos
que inintencionadamente
se azotan,
cual espumoso abofeteo
del veleidoso océano
contra las rocas.
Ellas, las olas,
acosan y danzan.
Ellos, acantilados,
pétreos permanecen.
Las ninfas marinas
persiguen
compañeros
terrestres
inmovilidad desean,
las que tan gráciles
revolotean
de escalofrío,
un torbellino,
que frente al
detenimiento
aguarda.
Girando en
el abismo
en que tú
no aleteas
una sola pestaña.
miércoles, 17 de agosto de 2011
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