lunes, 14 de enero de 2013

Versos de Mónica Angelino en "Ruidos de la sangre" (2)

Selváticos

Cerrado el gaznate
raedera el grito que nace
en el silencio caliente de la fronda

lo guardado se anuncia
en los expectantes párpados mudos
calma chicha desatada huracanes

dos cuevas brillando en la noche
-cuando los sapos cantan-

tus ojos.

No hay mal

que por mal no venga
y se confabule
con las piedras atónitas
su musgo callado
las ranuras de cielos carcomidos
el triste fémur
las agujas quietas
los brazos inertes
hambrientos
de esta noche en vena.

Y...

ahí ando
como de
qué hacer
ya no sé
con todo esto
marchando
para la
por arbustos de calles
afiebradas
pronunciando
tu sombra
aferrándome
a tus pies
trastabillando
sin tinta para
encegueciéndome
este sol.

Brevísima muestra del ultraísmo, última "Ventanilla" de Juan Gutiérrez Gili

VENTANILLA (selección extensa)

LUNA
Se abrió en mi pecho tu ventana,
y el vuelo de tu mano
vino a dar en mi alma.

SOL
Alcancía de estrellas.

ROCÍO

Trigo de las alondras.

FUENTE
Tambor de luz,
Farol de música.

OASIS
Las palmeras más altas son cohetes.

TRUENO
Es el silencio que se desmorona.

ACUEDUCTO
Peine del sol.

VEGA
El horizonte baja
por todos los caminos.
Los árboles, ingenuos, sueñan
que van al monte por el río.

ÉGLOGA
Al pasar las mozas con ánforas
llenas de crepúsculo, risas y trinos,
pugna por desasirse de las zarzas,
apar seguirlas, el camino.

NORIA
El borriquillo tiene por orejas
una paloma medio abierta,
y saca, poco a poco, el cielo
del fondo de la tierra.

A SOL CAÍDO
El peñascal resuena
de cristales hirvientes:
un misterio se rompe en la fuente.
Salta de las caderas
la línea de las cántaras,
y la paz de los senos
tiembla en el agua.

ABREVADERO, APRISCO
Los corderos ardientes
debieron de quedarse ciegos,
pues dejaron el agua en que bebieron
cuajada de luceros.

CORTIJO
Bajo la parra
madura la guitarra.
Por la retina de las estrellas
pasa la noche, a tientas.

CLAUSTRO
Brocal de pozo,
negrura insondable.
En el cubo de agua fría
sube su rostro puro
de novia la novicia.

ANOCHECER
Los postes del telégrafo,
en un fracaso de ser mástiles,
no pueden sostener el velaje dorado de la tarde.

ESTACIONES
Nos alegran la siega y la vendimia
por lo que tiene de suyo nuestra vida.
Nos duelen todas las rosas del prado
por lo que tienen de nuestro fracaso.

LLOVIZNA
El cielo parte piñones
encima de mis cristales.
Como un piñón de cristal
el corazón se me parte.

TORMENTA
En la cabeza del pájaro
cada gota de lluvia es un aldabonazo.

CHUBASCO
Retazos de la noche en todas las manos.

viernes, 11 de enero de 2013

"Sobremesa", "Quinta de recreo" y "Charla", poemas de Rosario Castellanos en "Materia memorable"(3)

SOBREMESA

Después de la comida aún se quedan
en torno de la mesa. Y allí fuman
su cigarro los hombres; las mujeres
siguen una labor paciente, cuyo origen
apenas se recuerda. Un negro café humea
en tazas a menudo requeridas.

Alguien corta las páginas de un libro
o recoge las migas de pan entre sus dedos
y la de más allá cuenta los meses
de su preñez, a la otra que ha criado ya a los hijos.

Se demora en venir la que alza el mantel
y pone en sus dobleces una rama de espliego.

Para su plenitud este instante no quiere
más que ser y pasar.

QUINTA DE RECREO


A la tierra le es fácil florecer y se cubre
de excesivo verdor. Ramas ornamentales
-dobladas bajo el peso de su propia fragancia-
entran por las ventanas para anunciar una hora
tan joven que aún no tiene el rocío en los párpados.

Habla el aire lenguaje de claridad y dice
noticias de países remotos. Ha tocado,
al pasar, los cabellos de la música.

Respetuoso, el sol monta su guardia afuera
defendiendo de sí el sueño de los niños
que juegan con imágenes de agua.

Esta es la morada en que el día se despoja
de su armadura y solo resplandece.

CHARLA

... porque la realidad es reducible
a los últimos signos
y se pronuncia en solo una palabra...

Sonríe el otro y bebe de su vaso.
Mira pasar las nubes altas del mediodía
y se siente asediado (bugambilia, jazmín,
rosal, dalias, geranios,
flores que en cada pétalo van diciendo una sílaba
de color y fragancia)
por un jardín de idioma inagotable.

jueves, 10 de enero de 2013

Poemas de Gsús Bonilla en 'mi padre, el rey' (3, y fin)

La vida, y la poesía, en su cotidianidad, sirven para sostener,
entre otras cosas, el desastre en el presente.
___

hubo un momento

cerocoma

nada

en el que la mariposa de vidrio

se posaba
en el vértice
del gesto      en la sonrisa

un instante

nada
___

epílogo.
la mañana se precipita para dar paso a la tarde y vas tiznando los minutos que te quedan por delante, mientras tanto, eres devorado por los vientos caprichosos de la mala fortuna y confirmas que mucha parte del camino se ha mirado atrás. me huele que el respeto a uno mismo amanece sin más y permanece quieto, y se me antoja cerilla quemando los espasmos un mediodía. no importa que cruces los dedos, aunque no lo quieres esto se acaba. la dignidad en su mortaja luce su traje nuevo de muerta, y no puede disimular las costuras remendadas del puyazo de aquel otoño que se hundía triunfador entre piel y tela. la embestida del silencio nos devora a todos los presentes por momentos y el penúltimo latido despistado del corazón hace que me fije en la vela, que a su ritmo, sigue descabellando luz en ese ocaso. él expira, y al instante la duda nace, y sin demora empieza sus labores a la puerta de un hogar feliz en decadencia, llama, se le abre y viene vestida de compañera de juegos y calzada con un par de interrogantes nuevos e infinitos.

Rosetones hallados en internet (1)


Ana Ibáñez

Colegio Nuestra Señora de la Consolación
1º de ESO - Curso 2002/2003


Anna Lina Mattar

Collegi Sant Salvador (Artà)
3º de ESO - Curso 2004/2005

Poemas de Óscar Pirot en "Luz anfibia" (2)

en los altos jardines
las estrellas tiritan
como grillos
sin voz

___

los seres y las cosas
naufragamos junto con la luz
nos vestimos con la brillante
desnudez de la oscuridad

delicados Arquímedes
entramos en la bañera del sueño
arrojando hacia el exterior
el peso específico
de nuestras sombras interiores

una procesión de imágenes mutiladas
un manantial
de espejismos lacerados
envenenan el frágil
arrecife de la memoria

un sobresalto quiebra la madrugada
¡eureka!

abrimos los párpados
el agua de la bañera
se ha evaporado

y en el cuerpo tímidas gotas
revelan el sonámbulo
sudor de nuestras pesadillas

___

el cielo es una página
que se enciende y apaga
en su fiel intermitencia
sin márgenes ni renglones
no somos más que gotas
de tinta iluminada
escribiendo sin querer
nuestra propia vida a ciegas

___

presente: palabra que se p-u-d-r-e entre los labios

miércoles, 9 de enero de 2013

"Tractatus Logico-Mathematicus" de Enrique Verástegui, en "Πoetas"

Tractatus Logico-Mathematicus

El pensamiento se formula a través de las leyes que lo constituyen como tal, y que son las leyes de la Lógica, que, como demuestro en los esquemas que propongo, no ha sido aún propuesta como presencia de la verdadera verdad. Todo el universo del pensamiento se expresa a través de las leyes de la Lógica, que, tal como aparece en los esquemas, expresa de forma inaugural la existencia de los principios de Lógica, ni de matemáticas, no descubierto hasta ahora. Así, los siguientes esquemas lógicos y matemáticos superan la Lógica de Aristóteles y el Principia mathematica de Bertrand Russell y Whitehead. Sin embargo, al revés de lo que propugnaba Wittgenstein, la idea pre-existe al número que, no obstante, es anterior a la materia y los límites del mundo no son los del lenguaje que se extiende infinitamente, allí donde el mundo socio-histórico se reduce. Por lo mismo, no son los juegos del lenguaje los fundamentos de las matemáticas sino que las matemáticas fundamentan la gramática, que es imagen.
Así, los esquemas propuestos fundan la Lógica del siglo XXI, al mismo tiempo que las matemáticas, de la misma manera que mi libro El modelo del Teorema fundó la matemática y la filosofía del siglo XXI. Agradezco a la física teórica Elena Cáceres por haberme ayudado a precisar algunos signos de las tablas que propongo.




Cómo ve la vida La Rata Gris (11)



Joaquín María Bartrina escribió los poemas "Excepción" y "Contra Darwin"

EXCEPCIÓN

Nada muere en el mundo. El movimiento
transfórmase en calor, luz o sonido;
la materia es eterna:
cuanto es también será, también ha sido.

Al esconder el sol sus resplandores
no se pierde la luz con que ilumina;
transfórmase en matices en las flores,
en imágenes mil en la retina.

El carbón que da el gas a las ciudades
y el fuego a la veloz locomotora
fue bosque en remotísimas edades,
y es la luz que en sí encierra
y nos devuelve ahora
la luz del sol que le alumbró en la tierra.

Sobre el mar la gaviota se desliza
y el agua con sus alas débil hiere,
y aquella ondulación con que el mar riza
no efímera allí muere,
que en las lejanas playas se confunde
con las que causa el barco que se hunde.

Solo en el mundo la memoria humana
es fuerza que sucumba,
¡y del yo nada queda en pos la tumba!

El hombre al hombre olvida,
si le es indiferente, cuando muere,
y si le debe algún favor, en vida.


CONTRA DARWIN

Cuentan que en Abisinia una manada
de feos babuinos
fue de Brehm por los perros atacada,
al cerrarle del monte los caminos.

De entre los cuadrumanos los más viejos
sobre los perros prestos se arrojaron,
y estos al punto el campo abandonaron
no creyendo seguros sus pellejos.

Al ver trepar en salvo por las rocas
y huir al monte la simiana gente,
Brehm, contando sus fuerzas, que eran pocas,
azuzó a su traílla nuevamente.

Esta corrió veloz, y en un momento
el valle ensordeció con sus ladridos
al alcanzar, de todos los huidos,
a un pequeño babuino rezagado
que apenas cinco meses contaría,
y que al verse cercado
prorrumpió en agudísimos chillidos.

Al escuchar sus voces de agonía,
un viejo babuino,
bajó del salvador monte vecino,
se echó sobre los perros, con sus brazos
el cerco hizo pedazos,
arrebató al pequeño
y huyó con él, le dio su valor alas,
y ceder no le hicieron de su empeño
ya ni los perros, ni de Brehm las balas.

Herido, ensangrentado,
llegó el heroico mono a la montaña
y entregó a los demás el rescatado.
Tal vez la muerte coronó su hazaña.

Las doctrinas de Darwin abandono,
pues a decir, ¡oh estupidez!, se atreve
¡que mucho el hombre se parece al mono!