¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
lunes, 2 de agosto de 2010
Ortografía del español
Pues sí, conviene. Hace unos meses me llevé la sorpresa de encontrar en el DRAE el pronombre ésta sin tildar. Esto ya está permitido, desde el año 1999, precisamente, desde esta ortografía a la que os doy acceso.
sábado, 31 de julio de 2010
Un poema de José Ignacio Serra
Tríptico dionisiaco
I
Del no consciente abismo o duermevela,
Tránsito en que el arco iris
Del sueño nos invade,
Dejando levemente atado un hilo
Al peso de las sábanas
(El cuerpo que abandona su figura
Por un perfil de nube),
Surges precipitado en la mitad del salto
A la monotonía eléctrica
De la pálida luz en el vacío
Amarillo de habitación cerrada.
Cruje la mano histérica
Buscando apoyo y devolviendo el golpe,
Pistoletazo brusco del cristal
Contra su marco férreo.
Lanzas a través de la noche un grito
Que se hunde en la voz de la tormenta.
En el pie de la noche se detiene
Indecisa la mano
Y al fin se vuelve espejo de la luna
Tu rostro que refleja interrogante
La percha de marfil del escenario.
viernes, 30 de julio de 2010
Pedro Montealegre participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
el brazo abierto de Rembrandt, me refiero a su muerto diseccionado en la morgue:
ay, doctor Morgue, ¿no fue Ud. quien diseccionó la cantárida? Su trabajo, ¿explica
la significación de la música?, ¿el movimiento de la chépica en el cementerio? O mejor:
¿explica la tradición milenaria –de China– de escribir ideogramas con la pata de un grillo?
Yo te diré la verdad, pero antes tu mentira: que esplenda, que esplenda: dame tu mentira.
Si me das una gota, quizás la verdad de la gota sea chépica: sea el cementerio
este libro esperado. O esta revolución: escribir siempre igual: mirar al muerto
con sus ojos de muerto: al final de ellos, la vibración de la luz: tal vez la verdad
sea atar esa luz a la idea del Arte: la idea del Arte, susceptible de ciudad: siempre ella:
su poder: su cuerno: le dice: unicornio, unicornio mío: haré de ti una esfinge.
Yo no quiero la esfinge. Yo quiero el rápido rasguño del gato: la fina pata del grillo
con que los calígrafos chinos describen la luna. Yo te diré la verdad: había un país
que se llamaba discurso. A ese país yo viajé. Yo dejé mi país en los límites de Otro.
Adivina el poder de la fusión: no lo sé. Yo tampoco lo sé. Porque el cementerio explica
las cosas más simples: lápida: tumba: tienen la concisión del punto –que es mosca–
tienen la concisión de la línea –el horizonte– haz una idea del Arte: los ojos del hijo
brotados de la inanición: no mueren hijos de hambre: nacen hijos de ella: yo lo maté
pero el que murió fui yo: el hijo tomó a ese grillo en su mano: ándate: huye: llévame ya:
dime la verdad –la profundidad de un ojo– sea el libro esperado. Un verbo capaz
de explicar su sinuosidad: ¿no se llama serpiente?: el vuelo de un coleóptero
estrellándose contra la ampolleta. Estaba tu Padre en la definición de Patria. Estabas tú:
no estaba yo: yo no miraba de reojo: yo miraba sin ojo: yo miraba con voz.
Yo te diré la verdad. Luego, cree lo que quieras: el salmón es verdad: el río: la corriente
arreciando. Ahí. La roca, ahí: el agua ahí: la verdad de la orilla se llama tierra.
Dos versos de Beatriz Ramírez
Hasta los besos que no me das
me llegan.
Tus besos vuelan y esquivan el tiempo,
van alimentando los cielos
y los pájaros que emigran al sur.
Aquí sentada
al otro lado de mi sueño,
cierro mis ojos
y llueven tus besos delicadamente,
suavemente entre los pétalos
y los tejados.
En esta prisión
amarilla de escayolas y quebrantos
van llegando tus cartas
que leo con fervor.
Tu mano sujeta a la mía
para liberarme
y entre filigranas y plumas
te escribo un poema de amor.
El llanto del olivo
Frente a un árbol de olivo
lloré tu ausencia,
la tierra seca absorbió mi llanto.
El triste olivo lloró conmigo,
llamó al olvido
y a un nuevo amor.
jueves, 29 de julio de 2010
Un poema de Miguel Losada
Y dices sombra
Buscas quietud
Y el siglo te confunde con sus juegos.
Sobre algunas mentiras
Se construye mejor
El puente de los días.
Cerrar los ojos
Es cruzar el muro.
De nada sirven ya
Las verdades eternas
Las gastadas verdades
Propiedad de unos pocos
Que conservan las llaves
Del porqué de las cosas.
Disfruta en soledad
Tu minúscula parcela
De poder
Tus sueños fuera del círculo.
Fue la tarde que muere
Nada podrá acallar
el esplendor del cielo.
miércoles, 28 de julio de 2010
'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga
Cuantas más palabras raras conoce uno e incorpora a su habla, más inaccesible alos demás. Cuanto más conoce uno a los otros, más se distancia de ellos. ¡Cruel y amado destino!
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Por juntar más palabras no se alcanza más lejos, más bien al revés: a más decir, mayor confusión. Un quilombo, ché.
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Si las palabras hablaran…
¿Alguien sabe latín? Advertencia, antes de leer esta entrada deja la comida a un lado
(Del pl. n. lat. interanĕa, intestinos).
1. f. Cada uno de los órganos contenidos en las principales cavidades del cuerpo humano y de los animales.
2. f. Parte más íntima o esencial de una cosa o asunto.
3. f. pl. Cosa más oculta y escondida. Las entrañas de la tierra, de los montes.
4. f. pl. El centro, lo que está en medio.
5. f. pl. Voluntad, afecto del ánimo.
6. f. pl. Índole y genio de una persona. Hombre de buenas entrañas.
extraño, ña.
1. adj. De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio. U. t. c. s.
3. adj. extravagante. Extraño humor, genio. Extraña manía.
4. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Que es ajena a la naturaleza o condición de otra de la cual forma parte. U. t. c. s. Pedro es un extraño en su familia.
5. adj. Que no tiene parte en algo. Juan permaneció extraño A aquellas maquinaciones.
6. m. Movimiento súbito, inesperado y sorprendente.
Fijándonos en los prefijos latinos, es claro que inter significa en, en medio de, y que extra significa fuera. La terminación de los dos términos parece conducir también al mismo vocablo. ¿Es el termino latino para designar el ano? La relación de los intestinos con el ano parece satisfactoriamente resuelta incluso para los ignaros de la ciencia que fueron los romanos. De este modo, la entraña son los dominios del ano, lo extraño, lo que está fuera de él.
Por favor, si alguien sabe más latín y lo quiere aclarar, bien hallado y bienvenido. Mientras tanto, me complazco en pensar que hablar de la particular entraña es hablar del órgano que excrementa y que hablar de lo extraño (con toda la carga peyorativa que conlleva) es hablar del excremento. ¿Son estos los significados originales en latín?
martes, 27 de julio de 2010
Abel Quezada: 'El mexicano y otros problemas'(y fin)


Ahora que llegamos al fin, quiero recordarles a los amigos de Enrique Mortiz las muchas fechas que llevamos publicitando la sin par obra de Abel Quezada por ellos editada originalmente en 1977. Esto lo hemos realizado sacrificando en el escáner nuestro ya antes deteriorado ejemplar(desde el propio monento de su compra en 2004). También recordarles los apenas 63 admiradores de Quezada en Facebook en aquella fecha de 30 de marzo de 2010.
En fin, amigos de la editorial Enrique Mortiz, recuerden esto cuando vuelvan a editar al admirado cartonista, y entonces, por favor, me conformaré con que por toda gratificación me envíen un volumen de la obra. Gracias.


