YO TE DIRÉ LA VERDAD: no me dirás la verdad, porque el salmón es verdad, su color es
el brazo abierto de Rembrandt, me refiero a su muerto diseccionado en la morgue:
ay, doctor Morgue, ¿no fue Ud. quien diseccionó la cantárida? Su trabajo, ¿explica
la significación de la música?, ¿el movimiento de la chépica en el cementerio? O mejor:
¿explica la tradición milenaria –de China– de escribir ideogramas con la pata de un grillo?
Yo te diré la verdad, pero antes tu mentira: que esplenda, que esplenda: dame tu mentira.
Si me das una gota, quizás la verdad de la gota sea chépica: sea el cementerio
este libro esperado. O esta revolución: escribir siempre igual: mirar al muerto
con sus ojos de muerto: al final de ellos, la vibración de la luz: tal vez la verdad
sea atar esa luz a la idea del Arte: la idea del Arte, susceptible de ciudad: siempre ella:
su poder: su cuerno: le dice: unicornio, unicornio mío: haré de ti una esfinge.
Yo no quiero la esfinge. Yo quiero el rápido rasguño del gato: la fina pata del grillo
con que los calígrafos chinos describen la luna. Yo te diré la verdad: había un país
que se llamaba discurso. A ese país yo viajé. Yo dejé mi país en los límites de Otro.
Adivina el poder de la fusión: no lo sé. Yo tampoco lo sé. Porque el cementerio explica
las cosas más simples: lápida: tumba: tienen la concisión del punto –que es mosca–
tienen la concisión de la línea –el horizonte– haz una idea del Arte: los ojos del hijo
brotados de la inanición: no mueren hijos de hambre: nacen hijos de ella: yo lo maté
pero el que murió fui yo: el hijo tomó a ese grillo en su mano: ándate: huye: llévame ya:
dime la verdad –la profundidad de un ojo– sea el libro esperado. Un verbo capaz
de explicar su sinuosidad: ¿no se llama serpiente?: el vuelo de un coleóptero
estrellándose contra la ampolleta. Estaba tu Padre en la definición de Patria. Estabas tú:
no estaba yo: yo no miraba de reojo: yo miraba sin ojo: yo miraba con voz.
Yo te diré la verdad. Luego, cree lo que quieras: el salmón es verdad: el río: la corriente
arreciando. Ahí. La roca, ahí: el agua ahí: la verdad de la orilla se llama tierra.
¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
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viernes, 30 de julio de 2010
viernes, 23 de julio de 2010
Bárbara Butragueño participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
El asunto es éste:
el cuerpo se dilata en soledad se expande sobre sí mismo
y de cuando en cuando abre puertas ventanas se proyecta
pero hay algo de negación en la apertura algo de carencia que abre huecos y el cuerpo es pájaro enfermo que gira y se vierte
fósforo en la garganta sacrificio
y el cuerpo busca porque se busca se lanza porque se niega y es en el salto donde por fin se asume en vertical se asume en punto de fuga:
es lo precisamente otro desde fuera de sí mismo
y cae y se termina de parir en la caída.
Y es entonces cuando uno debe asumir el oficio
cuando es debido hacerse límite y cercar el origen y gritar alacranes y apuntalar las casas que nos quedan
dejar de pulirnos a modo de espejo
comprender que somos sed porque somos pozo
y entender que la forma más perfecta del amor es el regreso
y volver a uno para no negarse jamás
volver a uno para ser el centro de toda ausencia
y cobrar sentido en la casa propia de los huesos
en la oscura biología del desahucio que se impone.
el cuerpo se dilata en soledad se expande sobre sí mismo
y de cuando en cuando abre puertas ventanas se proyecta
pero hay algo de negación en la apertura algo de carencia que abre huecos y el cuerpo es pájaro enfermo que gira y se vierte
fósforo en la garganta sacrificio
y el cuerpo busca porque se busca se lanza porque se niega y es en el salto donde por fin se asume en vertical se asume en punto de fuga:
es lo precisamente otro desde fuera de sí mismo
y cae y se termina de parir en la caída.
Y es entonces cuando uno debe asumir el oficio
cuando es debido hacerse límite y cercar el origen y gritar alacranes y apuntalar las casas que nos quedan
dejar de pulirnos a modo de espejo
comprender que somos sed porque somos pozo
y entender que la forma más perfecta del amor es el regreso
y volver a uno para no negarse jamás
volver a uno para ser el centro de toda ausencia
y cobrar sentido en la casa propia de los huesos
en la oscura biología del desahucio que se impone.
viernes, 16 de julio de 2010
Lourdes de Abajo participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Dos poemas suyos
El lápiz es la soga
que anuda este dolor.
Y lo sostiene.
___________________________
Amarillo el ocre parece
viste el agua mi cuerpo desteñido.
Símbolo en la maleza
que cifra
este paisaje.
Semen en la mirada
nacida.
Lentitud.
Pájaro blanco
que reconozco.
que anuda este dolor.
Y lo sostiene.
___________________________
Amarillo el ocre parece
viste el agua mi cuerpo desteñido.
Símbolo en la maleza
que cifra
este paisaje.
Semen en la mirada
nacida.
Lentitud.
Pájaro blanco
que reconozco.
viernes, 9 de julio de 2010
Alfonso López participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
Estamos solos los dos.
No sabemos quiénes son esos dos,
pero nos reímos.
Desnudos, nos reímos,
los dos,
sin saber quiénes somos
desnudos,
los dos.
Podría abrazar tu cuerpo
y no saber nada,
desaparecer en el abrazo
como se desaparece
cuando se duerme
y no saber
si soy abrazo
o alguien que duerme.
Me gusta estar desnudo junto a ti.
Ante ti, detrás de ti,
sin saber quién eres.
Sin saber quiénes son esos dos
sin saber quiénes somos,
ni quiénes son.
No sabemos quiénes son esos dos,
pero nos reímos.
Desnudos, nos reímos,
los dos,
sin saber quiénes somos
desnudos,
los dos.
Podría abrazar tu cuerpo
y no saber nada,
desaparecer en el abrazo
como se desaparece
cuando se duerme
y no saber
si soy abrazo
o alguien que duerme.
Me gusta estar desnudo junto a ti.
Ante ti, detrás de ti,
sin saber quién eres.
Sin saber quiénes son esos dos
sin saber quiénes somos,
ni quiénes son.
viernes, 2 de julio de 2010
Jorge Olivera participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
sirenas
3
3
las he visto desnudando la aurora
alejarse entre muchedumbres de delfines
raspar el agua como aviones de titanio
surcar el cielo como barcos entrevistos al filo del horizonte
las he visto pasear tu mirada en los árboles del trasiego
dominar las olas como látigos de pluma
allanar senderos de espuma tras estela de vapor carguero,
tu nombre no tiene el sentido de
ángeles parados a la siniestra de aquel
tu nombre no tiene el nombre de quien
vino sobre el agua
tu nombre no sacude corazones de nubes en
los desiertos del cielo
las he visto con sus cabelleras de fuego trenzado
sacudir los verdes del río como mar,
iluminar la tarde en rayo verde,
despedida fugaz,
aturdir la noche con su canto insoportablemente real,
pasear su sombra en los ocasos de la escollera.
sacudir los verdes del río como mar,
iluminar la tarde en rayo verde,
despedida fugaz,
aturdir la noche con su canto insoportablemente real,
pasear su sombra en los ocasos de la escollera.
viernes, 25 de junio de 2010
Blanca Morel participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
No hay nada sólido
al final de mi brazo
mis manos de agua
escapan de tus dedos
mis manos de río
pasan sin mirar
un río que fluye
o un mar que se bifurca
llevamos una piedra
y mis manos se han hundido
llevamos una piedra
y no hay nada a lo que asirme
me hundo
clavada en esta fuente que me lleva
me hundo
y me alegro de morir
morir es respirar dentro del agua
al final de mi brazo
mis manos de agua
escapan de tus dedos
mis manos de río
pasan sin mirar
un río que fluye
o un mar que se bifurca
llevamos una piedra
y mis manos se han hundido
llevamos una piedra
y no hay nada a lo que asirme
me hundo
clavada en esta fuente que me lleva
me hundo
y me alegro de morir
morir es respirar dentro del agua
viernes, 18 de junio de 2010
Arturo Borra participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo
Entonces escribe
dime qué hago dice y no sabe
dime cómo miro dice y tampoco sabe
qué hace cómo mira en esta pendiente
oscura como un silencio o un llamado
desconocido
y no sabe sigue sin saber –y entonces escribe
cuando ya no puede decir más no sé no sé no sé:
escribe entonces como un silencio un llamado
y la pendiente oscura cae sobre sus ojos
y la pregunta es un caballo que corre sobre
regiones blancas
dime por dónde sigo dice –y no hay respuesta
que no sea fuga
y no sabe
y entonces escribe
“…se sienta a la mesa y escribe”
Juan Gelman
Juan Gelman
dime qué hago dice y no sabe
dime cómo miro dice y tampoco sabe
qué hace cómo mira en esta pendiente
oscura como un silencio o un llamado
desconocido
y no sabe sigue sin saber –y entonces escribe
cuando ya no puede decir más no sé no sé no sé:
escribe entonces como un silencio un llamado
y la pendiente oscura cae sobre sus ojos
y la pregunta es un caballo que corre sobre
regiones blancas
dime por dónde sigo dice –y no hay respuesta
que no sea fuga
y no sabe
y entonces escribe
miércoles, 16 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
Ya que lo escribí, déjame que te lo cuente
Ayer 10 de junio de 2010, tuvimos la suerte de vivir en Madrid la quinta etapa del ciclo de poesía hispanoamericana 'Madrid: una ciudad, muchas voces', la segunda jornada de este año. Me tocó presentar, así que redacté un brevísimo texto introductorio que intenté mantener vivo en cada escueta presentación de los poetas participantes. ¿En qué sentido? Espero que leído se pueda encontrar más fácilmente que oído. Pues nada, que así aprovecho y te presento mínimamente a los poetas participantes. (Espero que se entienda y disculpe mi humorada, hay una velada referencia a la primera fecha de este año.) Va.
Si nace la flor en la rama del árbol, si la flor ya es fruto, si el fruto madura, si el fruto se cae y pudre en la tierra, si las hojas vuelan, si la copa queda desnuda al invierno, si cubre la copa de cristal la nieve…nosotros, al verso. ¿Nosotros? Sí, ese animal tan irracional, desproporcionado e inmoderado que vive en el árbol, digo en el verso, y al que llamamos poeta.
Pero… relájense, que yo vengo en otro plan, y estoy dispuesto a moderar a los poetas, no tienen nada qué temer.
Arturo Borra (argentino) inicia su poesía en La vigilia del deseo (1998) y marca su última etapa con Umbrales del naufragio, próximo a aparecer. Escribe Arturo:
Blanca Morel (madrileña) tiene publicado hasta hoy el poemario Bóveda(2008) y aparece en diversas antologías de poesía y relato.
Alfonso López (burgalés) ha publicado junto a Hipólito García “Bolo” y a Sergio Cruz Placer Trampolín etcétera. Es un animador esencial del agitado barrio de Lavapiés.
Si nace la flor en la rama del árbol, si la flor ya es fruto, si el fruto madura, si el fruto se cae y pudre en la tierra, si las hojas vuelan, si la copa queda desnuda al invierno, si cubre la copa de cristal la nieve…nosotros, al verso. ¿Nosotros? Sí, ese animal tan irracional, desproporcionado e inmoderado que vive en el árbol, digo en el verso, y al que llamamos poeta.
Pero… relájense, que yo vengo en otro plan, y estoy dispuesto a moderar a los poetas, no tienen nada qué temer.
Arturo Borra (argentino) inicia su poesía en La vigilia del deseo (1998) y marca su última etapa con Umbrales del naufragio, próximo a aparecer. Escribe Arturo:
Nada que no sea vértigo: en el vientre
de la quietud nacen fracturas –como un aullido
que sólo después oiremos: escucha las hojas
de invierno,
supervivientes.
de la quietud nacen fracturas –como un aullido
que sólo después oiremos: escucha las hojas
de invierno,
supervivientes.
Blanca Morel (madrileña) tiene publicado hasta hoy el poemario Bóveda(2008) y aparece en diversas antologías de poesía y relato.
No hay nada sólido/ al final de mi brazo
Mis manos de agua/escapan de tus dedos
Mis manos de río/pasan sin mirar
Jorge Olivera (uruguayo) comienza su andadura en 1994 con Poemas del desierto de Mojave. También ha publicado ensayo.Mis manos de agua/escapan de tus dedos
Mis manos de río/pasan sin mirar
el silencio es,
una hoja de otoño que cae lentamente;
una hoja de otoño que cae lentamente;
Alfonso López (burgalés) ha publicado junto a Hipólito García “Bolo” y a Sergio Cruz Placer Trampolín etcétera. Es un animador esencial del agitado barrio de Lavapiés.
Y dejo que crezca
como un árbol tan silencioso
que no ocupara espacio alguno,
que ni siquiera fuera palabra...
Lourdes de Abajo (española) ha publicado el poemario Aniquilación mía en el año 2009 y espera la publicación de Almendra (junto a Luis Luna) y de Paisaje adentro.como un árbol tan silencioso
que no ocupara espacio alguno,
que ni siquiera fuera palabra...
El lápiz es la soga/ Que anuda este dolor
Y lo sostiene.
Bárbara Butragueño (madrileña) ha sido finalista del premio Adonais con su primer poemario (Naufragios diminutos) en 2004. Su poesía está publicada en antologías como Poesía Capital.Y lo sostiene.
Yo también tiemblo la copa vacía
lamo la luz
Pedro Montealegre(chileno) publicó su pimer poemario (Santos Subrogantes) en 1998. El último, Animal Escaso, acaba de aparecer en 2010.lamo la luz
Sobrevívete, oye el crujir de maderas, el crujir del hueso
cuando se encuentra con hueso.
cuando se encuentra con hueso.
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Madrid: una ciudad muchas voces,
Pedro Montealegre
domingo, 6 de junio de 2010
Segunda fecha de Madrid: una ciudad, muchas voces
_MADRID_1_CIUDAD_MUCHAS_VOCES_2010.jpg)
En esta ocasión yo mismo haré la labor de moderador, pero eso es secundario. El hecho más relevante es que será la última ocasión en mucho tiempo en que disfrutaemos de la presencia de Alfonso López en Madrid. Los poetas y la poesía te echaremos de menos, Alfonso. Yo no creo que seas el mejor poeta vivo de Madrid, pero tú, tan humilde, que todo poeta te parece maravilloso, eres esencial para hacer de Madrid y de sus ambientes poéticos un lugar habitable. Irreparable,Alfonso, irreparable. Nos golpeas fuerte. Suerte.
domingo, 23 de mayo de 2010
Nueva edición de 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
La primera jornada se desarrollará el día miércoles 26 de mayo a partir de las 19:00 horas en la Secretaría General Iberoamericana, sita en el Paseo de Recoletos, nº 8, de Madrid (Tfno. 91 410 07 24).
Para conocer los detalles del evento y obtener datos de los participantes puedes visitar el blog del ciclo.
lunes, 25 de mayo de 2009
Diego Valverde Villena en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Mapa
Ese mapa que me diste
de tu corazón
es como uno de esos mapas turísticos:
todo lo hermoso
está cerca
y las calles son cortas
y las rutas diáfanas.
Pero luego
las distancias no corresponden
hay calles que no están señaladas
y los caminos son complejos
e intrincados.
Y ya es muy tarde, porque me he adentrado
en la ciudad, y ya no hay vuelta
atrás.
Tus ojos miran muy lejos
y ya no me sirven de referencia.
Me he perdido
irremisiblemente.
Ese mapa que me diste
de tu corazón
es como uno de esos mapas turísticos:
todo lo hermoso
está cerca
y las calles son cortas
y las rutas diáfanas.
Pero luego
las distancias no corresponden
hay calles que no están señaladas
y los caminos son complejos
e intrincados.
Y ya es muy tarde, porque me he adentrado
en la ciudad, y ya no hay vuelta
atrás.
Tus ojos miran muy lejos
y ya no me sirven de referencia.
Me he perdido
irremisiblemente.
jueves, 21 de mayo de 2009
Un poema de Juan José Soto en 'Madrid: una ciudad. muchas voces'
Manos
inmensas
desforadas
De hondura y sentido
Este siglo entero de sangre
De tardío alumbramiento
Metástasis de sombra
En la habitación de la palabra
En sus crispados rincones
De silencio
De voces airadas
De profecía en los desolados muros
Enardecido verbo
A salvo de los desquiciados sanatorios
De la crecida tiniebla en el rostro
Horda abatida por el golpe de un verso
Aunque luego acometan
Rayos escondidos entre los árboles
Los ojos grandes de la furia
La muerte rozagante a gritos
Derribados inapelablemente todos
A manos de una sorda canción
inmensas
desforadas
De hondura y sentido
Este siglo entero de sangre
De tardío alumbramiento
Metástasis de sombra
En la habitación de la palabra
En sus crispados rincones
De silencio
De voces airadas
De profecía en los desolados muros
Enardecido verbo
A salvo de los desquiciados sanatorios
De la crecida tiniebla en el rostro
Horda abatida por el golpe de un verso
Aunque luego acometan
Rayos escondidos entre los árboles
Los ojos grandes de la furia
La muerte rozagante a gritos
Derribados inapelablemente todos
A manos de una sorda canción
lunes, 18 de mayo de 2009
Un poema de María Sangüesa en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Ebria de ti
Ebria de ti vivía y en mi ausencia
hice cuanto pediste que yo hiciera.
Quiéreme, pediste
y yo te quise.
Ámame, rogaste
y yo te amé.
Aléjate, impusiste
y me alejé.
Perdóname, dijiste
y perdoné.
Vive sin mí, gritaste
y yo viví.
Olvídame, imploraste
y te olvidé.
Vuelta a mi ser de aquella borrachera,
de nuevo se cruzaron nuestras huellas...
Y no puedo entender lo que te apena,
pues hice cuanto pediste que yo hiciera.
Ebria de ti vivía y en mi ausencia
hice cuanto pediste que yo hiciera.
Quiéreme, pediste
y yo te quise.
Ámame, rogaste
y yo te amé.
Aléjate, impusiste
y me alejé.
Perdóname, dijiste
y perdoné.
Vive sin mí, gritaste
y yo viví.
Olvídame, imploraste
y te olvidé.
Vuelta a mi ser de aquella borrachera,
de nuevo se cruzaron nuestras huellas...
Y no puedo entender lo que te apena,
pues hice cuanto pediste que yo hiciera.
jueves, 14 de mayo de 2009
Un poema de Antonio Ruiz Pascual en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Terremoto en el Perú 15-8-2007
Las calles tiemblan
estallan los cristales de los edificios
la gente se arodilla sobre el asfalto
corren con pasos innumerables
parecen hablándose a lo lejos
el perfil de Lima es amenazante
su dolor es riguroso
la impotencia se pregona
el terror se fragua sobre la sangre
se desnuda sobre la carne hecha sombra
Perú está bañado en llanto
con casas enlutadas sobre los escombros
Pisco, Nazca, Ica, Cañete...
la muerte tiene hambre
se lleva todo cuanto quiere
fragmento de vida
golpeando el empedrado
redoblando en el tambor violento
con el chasquido
a la mitad del vuelo
tú me miras en la noche
que amortaja
con las penas furtivas
donde las lágrimas se arrancan
nos ha pulverizado
esa fuerza destructiva
nos ha llenado de féretros
y de almas olvidadas
la pena frágil nos devuelve aguaceros
levantándonos sobre los muertos
levantándonos sobre los muros caídos
levantándonos sobre los escombros
sobre los perpetuos funerales
donde la débil mano se acrisola
para empezar de nuevo
sobre la sombra del ocaso
sobre la sombra de la aurora y su martirio
Las calles tiemblan
estallan los cristales de los edificios
la gente se arodilla sobre el asfalto
corren con pasos innumerables
parecen hablándose a lo lejos
el perfil de Lima es amenazante
su dolor es riguroso
la impotencia se pregona
el terror se fragua sobre la sangre
se desnuda sobre la carne hecha sombra
Perú está bañado en llanto
con casas enlutadas sobre los escombros
Pisco, Nazca, Ica, Cañete...
la muerte tiene hambre
se lleva todo cuanto quiere
fragmento de vida
golpeando el empedrado
redoblando en el tambor violento
con el chasquido
a la mitad del vuelo
tú me miras en la noche
que amortaja
con las penas furtivas
donde las lágrimas se arrancan
nos ha pulverizado
esa fuerza destructiva
nos ha llenado de féretros
y de almas olvidadas
la pena frágil nos devuelve aguaceros
levantándonos sobre los muertos
levantándonos sobre los muros caídos
levantándonos sobre los escombros
sobre los perpetuos funerales
donde la débil mano se acrisola
para empezar de nuevo
sobre la sombra del ocaso
sobre la sombra de la aurora y su martirio
miércoles, 13 de mayo de 2009
'Jirones', de Eduardo Rezzano, en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Desgarramos otra vez
nuestras prendas de
fina confección
¿Tenemos las uñas
demasiado largas?
¿Estamos atormentados?
¿Reaccionamos desmedidamente?
Aguja e hilo
aguja e hilo y
a zurcir mujer
que no hay plata
para estrenar ropa
que estos harapos
nos vestirán de
reinas
nuestras prendas de
fina confección
¿Tenemos las uñas
demasiado largas?
¿Estamos atormentados?
¿Reaccionamos desmedidamente?
Aguja e hilo
aguja e hilo y
a zurcir mujer
que no hay plata
para estrenar ropa
que estos harapos
nos vestirán de
reinas
lunes, 11 de mayo de 2009
'Este mal ácido', un poema de Cecilia Quílez en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Noches son días y noches
sin treguas, sin esperas.
Soy un mal absoluto,
un socavón en mis lisiadas facultades,
un ácido retortijón de instrucciones
que me hiere el vientre desde dentro.
Pongo mis vísceras encima del escritorio
y las miro sin contemplaciones.
Y espero.
Espero a ver si pasa alguien
que las tamice como a las lentejas
que se desahucian en el mármol.
Con un poco de suerte,
el resto
será todo un festín.
sin treguas, sin esperas.
Soy un mal absoluto,
un socavón en mis lisiadas facultades,
un ácido retortijón de instrucciones
que me hiere el vientre desde dentro.
Pongo mis vísceras encima del escritorio
y las miro sin contemplaciones.
Y espero.
Espero a ver si pasa alguien
que las tamice como a las lentejas
que se desahucian en el mármol.
Con un poco de suerte,
el resto
será todo un festín.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Versos de Óscar Pirot en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Postmortem
Al despertar:
cabellos en la almohada,
pestañas huérfanas,
lagañas en el lagrimal,
pájaros que pronuncian nuestro bostezo.
En los pliegues de las sábanas
algo nimio se queda
mientras el cuerpo se levanta para el día.
Algo digno de microscopía
que no detecta la mirada,
apenas como el polvo
en el rayo de luz que se desvela.
Al despertar:
millares de células muertas
sobre el silencio tendido de la cama.
Pero con gesto pueril
nos largamos a la ducha
sin saber que a diario
un cadáver ensaya nuestra muerte.
Niebla
En la niebla se insinúa
la ceguera del paisaje.
Al despertar:
cabellos en la almohada,
pestañas huérfanas,
lagañas en el lagrimal,
pájaros que pronuncian nuestro bostezo.
En los pliegues de las sábanas
algo nimio se queda
mientras el cuerpo se levanta para el día.
Algo digno de microscopía
que no detecta la mirada,
apenas como el polvo
en el rayo de luz que se desvela.
Al despertar:
millares de células muertas
sobre el silencio tendido de la cama.
Pero con gesto pueril
nos largamos a la ducha
sin saber que a diario
un cadáver ensaya nuestra muerte.
Niebla
En la niebla se insinúa
la ceguera del paisaje.
lunes, 4 de mayo de 2009
'A don Antonio Machado, combatiente', un poema de Miguel Pastrana en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Para los estrategas, para los políticos, para los historiadores, todo está claro: hemos perdido la Guerra. Pero humanamente, no estoy tan seguro...Quizá la hemos ganado.
Antonio Machado
Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría.
Antonio Machado
Valió eso, poeta, capitán
de ciudadanos, hombre alerta
detrás del sueño.
No hay muerte: espera.
Tu palabra alza un muro
de claridad. En él se estrella
la sombra.
Alta llamada, tu voz la llevan
los soldados del Pueblo,
los poetas.
Antonio Machado
Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría.
Antonio Machado
Valió eso, poeta, capitán
de ciudadanos, hombre alerta
detrás del sueño.
No hay muerte: espera.
Tu palabra alza un muro
de claridad. En él se estrella
la sombra.
Alta llamada, tu voz la llevan
los soldados del Pueblo,
los poetas.
jueves, 30 de abril de 2009
Jesús Malia en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'
Permitidme. El verso que publico es de los pertenecientes a la serie Camino a Santiago, ya recogida en este blog. Si vuelvo a exponerlo es porque hago una importamte corrección.
He salido a caminar para quedarme quieto,
como el árbol camina por las sendas del aire cuando busca las nubes que le ocultan la luz,
como un niño que salta para asirse a los rayos y suspenso se queda agarrado del aire.
He salido a caminar para no hollar la tierra,
como el árbol camina cuando ensancha su tronco extendiendo el abrazo.
He salido a caminar como el árbol camina
al hundir su raíz.
He salido a caminar para quedarme quieto,
como el árbol camina por las sendas del aire cuando busca las nubes que le ocultan la luz,
como un niño que salta para asirse a los rayos y suspenso se queda agarrado del aire.
He salido a caminar para no hollar la tierra,
como el árbol camina cuando ensancha su tronco extendiendo el abrazo.
He salido a caminar como el árbol camina
al hundir su raíz.
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