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jueves, 9 de diciembre de 2010

Poemas de Horacio Pizzurno en 'Tierra de arados'


Horacio Pizzurno (tras las dos chicas jóvenes, con bigote) es uno de los amigos que tan generosamente me acogieron en General Rodríguez (Buenos Aires) el 18 de julio de 2009 por empecinamiento de Mónica Angelino (en la foto junto a mí, con gafas ambos). También Maximiliano Sacristán, a la izquierda.

Hoy, al fin, puedo decir que he leído (y gustado) el libro de Horacio, y de él te doy cuenta. Pero mejor, que hable su verso. Va.

"Sobre un atril sin partitura
un zorzal ha amanecido
antes que yo"

BIEN PERRO

Como en arena de circo,
giraba 'El Rayo'.

La cucha de rezago,
un estuoso
colador de soles.

Martirio luminoso la cadena,
un abrasivo radio infinito,
y el destino enredado en una estaca.

Ante su número único,
los pájaros del descampado
trocaban canto por semillas.

Si la tarde lo soltaba
entre sangrantes mandarinos,
era un viscoso espectro resentido,
con un collar indeleble.

Como en arena de circo,
giraba 'El Rayo'.


EL AUTO A PEDALES

Amaba yo esa benéfica tracción,
parado allí,
ajeno,
centelleando verde agua.
Las manos de entonces
querían remedarlo,
entre herrumbrados cucharones
y estrábicas espumaderas.
Verbalizadas ruedas posibles,
que a los cuatro años,
no sabía conjugar.


LA ABUELA

Ríspida y encorvada,
gruñe.
Veloz el suero escapa
del molde de los quesos,
como un vano intento de ahorro.
Temor abismal,
chirlo agrio,
mal descortezado bastón de paraíso.
En un ciclo abierto con final cerrado,
llama y convida maíz,
fresco señuelo,
para el pollo víctima,
de su gancho de alambre.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Otros textos de Maximiliano Sacristán

Opus pocus (A modo de prólogo)

La clarividente Ana María retiene mi mano —ya no recuerdo cuál— entre las suyas, observa detenidamente la palma y me profetiza un destino literario prolífico: acaba de leer en estas pocas líneas mis Obras Completas.

Exoticidades I

I
El primer calígrafo del reino pensó reunir su biografía en un solo ideograma que también representara su propio nombre. En aquello empeñó los últimos años de su vida, construyendo el símbolo —tortuoso, múltiple y total— que fuera el mapa de su existencia abarcada de un vistazo. La muerte lo sorprendió, pincel en mano, frente a su obra mayor. Pero sobre este último suceso nada pudo decir.

II
El último calígrafo del reino abandonó su pincel para siempre el día en que paseando por la playa encontró su propio nombre impreso en la arena por las huellas de las gaviotas.

III
El nuevo calígrafo del reino será aquel que consiga estampar su propio nombre en el agua usando el índice derecho del emperador.

En la casa de cinco pesos II

La madama finalmente se decidió a extender la oferta de prestaciones. Para los clientes inhibidos, ahora se cuenta con un servicio de suplencia: un señor de la Casa, de manera muy profesional, cumple con los deberes amatorios, mientras el tímido —si lo desea y como mecanismo desinhibitorio— puede espiar desde la habitación contigua por un agujero hecho en la pared. En cambio, los muy tímidos pueden elegir espiar a los tímidos que espían.

Nodo Macrotextual Interconectado

El tríptico sale de a poco de la oscuridad: la mano ya desplegó una de sus ventanas…

Impromptu: Dícese de la pieza breve y rápida, generalmente para piano, de carácter improvisado.
(Nada fue más difícil para el interpretante que ser libre. Una palabra como talismán. El concertista, solo, buscó entre las partituras ajenas. Claro que la libertad tuvo su precio. El pianista hurgó en el poeta: condenado a improvisar, siempre; juzgado por los significantes, sin salida. Entonces: a no pensar. Las falanges contaron su verdad.)


La imagen central va construyéndose a sí misma. Toma su forma, dibuja algo reconocible.

Obituario: Dícese, asimismo, de la sección necrológica de un periódico.
(Alguien cree en los conjuros, alguien redacta a diario su íntima magia postmoderna.)


Queda un último pliegue: el que reunirá en el uno la magia del número. La obra es aún una trinidad que, desde la penumbra, se hace, promete. La tercera ventana completará la figura.

Quadrivium: Dícese de los cuatro caminos o artes liberales del mundo medieval —aritmética, geometría, astronomía, música— aplicadas en la enseñanza.
(Algunos, en la encrucijada, mirarán hacia los cuatro lados. Estarán perdidos. Alguien llegará para mostrarles las vías posibles.)

Textos de Maximiliano Sacristán' en su libro 'Tríptico posmoderno'

jueves, 27 de agosto de 2009

Maximiliano Sacristán ha escrito 'Tríptico posmoderno'

Publicaremos aquí a partir de hoy una selección de textos del mismo.
(Gracias Maximiliano por tu libro, y por enviármelo en formato Word. Es mucho más cómodo para mí, en esta manía mía de estar todo el rato delante del ordenador y compartir lo que más me interesa. Te mando un abrazo a General Rodríguez.)

Prelude: adagio

Brevedad como
cauta condena
Musicalidad bajo
la utopía de las falanges

Improvisaciones en las teclas
mientras se levanta la vista
Velocidad del pentagrama
entre las fisuras de sus silencios

Pater machina

Mi computadora me sugirió
hij@ mí@ desde ahora
deberías sonreír así :-)
quisiera que tu alegría sea como
este fino cursor que late

Mi computadora me recordó
en el vientre gesto hij@ mí@
tu tesis doctoral
te pido no guardes rencor
en mí ni olvides limpiar
el disco rígido

Mi computadora me ordenó
hij@ mí@ la dialéctica nunca
se detiene así que por favor
sigue sonriendo que te estoy filmando

Padre le dije el día que la embalé
ayer me enseñaste a someter sin
pedir permiso hoy canjeo tus
treinta piezas por más megahertzs

Perdónanos padre le dije
no sabemos lo que hacemos.

El suicida

—Trabajo la noche entera.
Cada tecla, un gatillo.
Cada letra, un disparo.

En la madrugada,
en el silencio,
en el insomnio.

Una Remington
la noche entera
le toma declaración
a cada una
de mis frustraciones.

Poemas de Maximiliano Sacristán en 'Tríptico posmoderno'