Mostrando entradas con la etiqueta Nuria Ruiz de Viñaspre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuria Ruiz de Viñaspre. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de marzo de 2012

"Órbita cementerio" de Nuria Ruiz de Viñaspre (3, y fin)

PLANETA ARTEFACTO

El mundo está a punto de explotar. Las yemas de las flores altas están a punto de explotar. Esas otras flores altas que son los pensamientos también están a punto de explotar. La maquinaria de nuestros molinos está a punto de explotar. La garganta del pájaro que anida en nuestro pecho está a punto de explotar el aire en pedazos azules. La voz de la soprano que no somos está a punto de explotar el piano en el que se apoya. El blanco invierno de las ideas ha detonado en un mundo ¿glauco? Las órbitas se expanden para dar cabida el estacional planeta. Los corazones de todos los animales —entre los que me incluyo— están a punto de explotar. Los ciegos están a nada de ver. Los silencios están a nada de oír. Los tímpanos están a punto de explotar por aquella voz soprana que no fuimos. Las coronillas de todos los dedos están a punto de explotar. La física de los cuerpos está a punto de explotar. La muerte química está a punto de explotar porque los laboratorios y las tumbas están a nada de abrirse. Y esta tierra se abre porque el mundo es una bomba y no le queda espacio para el diámetro que tiene el artefacto. Pero si todo esto explota, ¿volverán aquellas oscuras golondrinas de invierno —allí donde la naturaleza es tan inasible—?


ÓRBITA OPERACIONAL

Orbitar. Tensar mi intra-vena con extra-vertida aguja. Como si fuera un compás envejeciendo circunferencias. Orbitar. Con un acompasado pie clavado en tierra mientras el otro baila y araña mi baldosa. Mi planeta. Orbitar. Hacer girar mis moléculas. Mi voz-carne. Quemar la mansedumbre de mi cuerpo. La mancha de esta casa que graniza y que es hoy mi cuerpo-meteoro. Rescatar ese otro cuerpo calcinado que ahí afuera nos orbita. Quiero permanecer allí. Corticalmente extraviada. En mi cerebro. Hasta que todo en él se vuelva confusamente
normal

martes, 28 de febrero de 2012

"Órbita cementerio" de Nuria Ruiz de Viñaspre (2)

qué tangenciales son el dolor y su ausencia

con su línea tienta la esfera de los ausentes cuerpos
y lo ejecuta

como si esa misma tangente tensara la curvatura
del arco
sumando más incógnitas a la matemática
del doliente

___

sí es sí en la luz del no que se alza
enfrente donde luego será no
en la sombra del sí que ya lo enlaza
Diana Bellessi


mis manos son dos útiles de labranza
los animales con los que aro
la tierra de tu espalda y sus contornos
soy displicente con ellos
y hay veces que maltrato la punta de sus patas —sus pezuñas—
para matar ese fuerte carácter que trilla

ahora araría mi biografía en tu espalda
ahora la borraría con leche de burra
ahora sí ahora no

ahora sería aleatoria —¿me recogerás cuando
sea aleatoria?—
ahora hundiría el hacha en tu corteza
para obtener tu núcleo y tu sabia savia
—el tuétano que alimenta mi franja abarbechada—

ahora plegaría el arma
o quizá me quede en tu impostura
ahora sí ahora no

___

una mancha de sangre rota
un tendido cuerpo en la llanura blanca
una mácula roja
un soldado que huye tras un alud en guerra

y allí a lo lejos
en la ofensiva del horizonte
un llamador de vida
—pulsador del pulso que llega—
el desbordamiento de una galaxia
que vive como un planeta extraviado en esta física
de partículas

¿quién eres?
otra lacra
otra guerra que irrumpe
otra mancha de sangre rota
otra maldad que produce rabia

martes, 21 de febrero de 2012

"Órbita cementerio" de Nuria Ruiz de Viñaspre (1)


Cuando Nuria Ruiz de Viñaspre ríe mis chistes con matemáticas (que por lo general no invento, sino que pongo en palabras las viñetas que encuentro y comparto en este blog), por un momento me hace pensar que tengo gracia, pero el rotundo fracaso de mis chacarillos ante los demás me saca rápido de mi alucinación. La explicación de su risa es otra, Nuria se ha enamorado de las matemáticas, la física, la biología, la química... y ahora las ha llevado a su verso. Ante todo, astronomía.

Desde que he sacado mi antología recibo más poesía con contenido matemático y relexiones, y también escucho mucha poesía a la que el contenido matemático (aunque de forma accidental) no le es ajeno. Feliz de que así sea y se me comparta. Y, a pesar de que diga que uno busca originalidad, ser el primero, contento también de saber que en este camino tengo muy buena compañía, e intención y oportunidad de seguir editando en la Colección pi de poesía.

No me enrollo más con lo mío, os doy una primera muestra de este libro de Nuria Ruiz de Viñaspre que se caba de presentar y que recomiendo adquirir. Gracias Nuria, por disculpar mis ausencias y poracercarme tu obra.

todo aquello que no necesitamos
lo producimos en exceso
también el vacío


___

cuando un satélite zombi amenaza a otro satélite
desnivela el espacio orbital en el que conviven


el origen del mundo es una estafa blindada
un delgadísimo artificio antiguo

el estado que nos remite una y otra vez
a una nueva guerra de planetas estrellados

interferencias

las galaxias son como nosotros
nubes de gases que tienden por inercia
a devorarse unas a otras

el canibalismo está servido en el espacio

somos el alto puñal entre un hombre y su satélite
su hermano en vena
su ensangrentada víctima

___

los planetas a solas son ciudades abandonadas
huérfanos estratos sin latido


desengañémonos
aunque nuestras esperanzas estén en el resto
lloraremos plomo y balas
cuando descubramos que gran parte de nosotros
es basura

delirio por ello es pensar
que tanto la suciedad como la gloria
son el cuadro luminoso de nuestros días

___

es demasiado tarde para ser pesimistas
vivimos en un sistema de bestialismo
donde la miseria es una aguja
que se clava eficaz en la órbita de los ojos

mientras tanto
los lobos que no somos seducen a la mitad del hombre que somos

es demasiado tarde para ser pesimistas
las ciudades arden en altura
mientras incendiamos con explosivas manos
la horizontalidad de los prados
—nuestras futuras tumbas—

florecer árbol anclado a tierra
sangre azufre y también barro

es demasiado tarde para ser pesimistas
los barcos están naufragando
y nos cercan como el tiburón
cerca el charco de sangre

___

giras sin billete en un carrusel de planetas
y junto a este —de gorra— en un torbellino
de galaxias
en unos tiempos tan vertiginosos
que nada aquí en la Tierra llega ni siquiera
a moverse
W. Szymborska


en realidad sabemos
que el mundo es un esqueleto en sí mismo
enjambre de lo blando hecho hueso atormentado
áspero y tieso cementerio de dientes
y chatarra de calcificados huesos mordidos
por bestias

en realidad sabemos
que somos nidos de zarzas sin arista
partículas de un oxígeno que cicatriza
las muescas de nuestra memoria detenida

así que coge la parte blanda de ti
coge la parte viva
tu sexo tu espina tu uña abierta
tu piel rosada tu arista tu no-memoria

coge el dolor saliente de tu pliegue
tu locura
coge lo blando y ruge
antes de que la tormenta estalle sobre tu lomo

lunes, 8 de agosto de 2011

Poemas de Nuria Ruiz de Viñaspre en 'Tablas de carnicero'


in crescendo
la paz que venía de los ojos del buey...
Clarice Lispector
la paz que venía de los ojos del buey-prado
el peso del amor que venía de
la paz que venía de los ojos del buey-prado
el disparo que atraviesa el peso del amor que venía de
la paz que venía de los ojos del buey-prado
la apilada carne tras el disparo que atraviesa
el peso del amor que venía de
la paz que venía de los ojos del buey-prado
la mosca-novia que acribilla la apilada carne tras
el disparo
que atraviesa el peso del amor que venía de
la paz que venía de los ojos del ahora buey-muerto

la cadena no se detiene nunca simplemente porque haya un animal vivo
Martín Fuentes (matarife)
de camino al matadero
viste el sol por vez primera
y en esa zona de aturdimiento
llevabas en el rostro aquella luz extraña
tenías una expresión entre un ayer y su mañana
como este eterno hoy
como este mediodía
tu semblante se alargaba
hasta el día siguiente de tu gran mentón
mientras tu cuello vivo se aferraba
al resto de tu desesperado cuerpo

ella
la triste y fatigada
la del codo agujereado
la bizca
la que no hace sombra
la carcomida
la del talón atascado que se hunde
hasta las rodillas en el lodo embarrado
y muere ahogada hasta el cuello
ella
la más débil
nunca está a la vista en la colina
eso sí se la puede visitar vuelta y vuelta
en cualquier carnicería de barrio
tragando a la fuerza blanca sal y otras especias
con la lengua
divorciada
de su boca

parturientas vacas
que traéis al mundo una lechal vida
pensadlo
lo que traéis no es más que
otra descuartización en ciernes
que se exhibe sobre
la misma tabla de anatomía

fuera de los límites del establo
la lluvia caía lenta
desplomando del cielo su trayectoria
hacia aquel océano con esquinas
era como si el plomo del agua
tomara constancia de su peso
sobre el cuerpo sin peso de aquella res muerta

nunca mojes el pan en la sangre de los animales ni en las lágrimas de tus semejantes
Pitágoras
al final del largo día
trozos de vaca viajando
por el ancho túnel de mi tráquea
como si fueran instantes azules de vida
que gotean rojos en la boca muerta de mi estómago
mientras la ciudad nutriente soporta digestiones

lunes, 1 de agosto de 2011

Poemas de Nuria Ruiz de Viñaspre en 'El pez místico'


MÍTICO y místico pez
que eras hembra y te masculinizaste
para autofecundarte en tierra
sexualmente invertido
pez–pájaro o ciervo–cuervo
¿qué más da todo?

HOY me levanté con el propósito
de redescubrir este cuerpo mío que tanto omito
y he visto en el fregadero de mi casa
allí, entre cuchillos con restos de comida,
flotar las alas de mi ser antiguo conjugado

LOS hay por todas las calles
caminan deslavazados sin pies ni timones
coleteándose los unos a los otros
¡qué muerte segura cualquier día de sol!

¿CÓMO no me di cuenta
de que te ibas a suicidar?
sí, sí, lo sé, es una locura
es una locura que todo el espacio de tu memoria
esté despedazado en este monólogo mío de peces
me pregunto cómo no me di cuenta –falso mudo–
que en este legítimo error de suicidas
te acechabas a ti mismo

ponte solo a pensar cuál es la cosa
por la que sientes mayor estima
por cuya pérdida más afligido
se encontraría tu corazón.
una vez hallada, apártala de ti
herodoto
SI investigara el apego a mi pecera…
si profundizara en la confusión de sus aguas
me daría cuenta de que es pura corrupción
porque nos apegamos a ideales
casas, personas y cosas
cuya única consecuencia es el soborno
cuya única evidencia es la estafa
el cerebro de los peces es menos mísero
es tan cabal
tan quieto
tan indiferente

no, no es el pescado
es el pez, siempre es el pez
NO es que me importe
que los peces orinen en las sumergidas rocas
que el cuchillo alzado contra estas bestias
no cortara su pescado de arriba abajo
no es que me importe tampoco
su desmembrado cuerpo esparcido en trozos
por el suelo roto de mi cocina
no, no es algo que me importe
no es que me importe el desagüe
del paisaje perfecto del fregadero
emergiendo toda sangre retenida en sus paredes
no es que me importe que caiga la cuchilla
sobre esta ciudad menospreciada
ya que nada hubieran podido cortar allí
sobre esta llaga de eternidad
no, no es algo que me importe

TENGO flotando en mis ovarios
semillas de peces renacidos