lunes, 31 de marzo de 2014

Selección de la "Décima poesía vertical" de Roberto Juarroz (6)

40

Una niebla tan densa
que no sepamos
si nuestro movimiento
va hacia atrás o hacia adelante.

Una niebla tan densa
que no sepamos
si subimos o caemos.

Una niebla tan densa
que no sepamos
ni siquiera si nos movemos o no.

Una niebla tan densa
que borre el camino de donde venimos.
y tal vez la totalidad del camino.

Una niebla tan densa
que borre como un signo marchito
hasta el punto donde estamos parados.

Y quizá sea posible
una niebla tan densa
que borre también todos los otros puntos.

Y hasta la misma ausencia de los puntos.


47

Los cipreses son índices erguidos,
pero no apuntan hacia arriba:
solo levantan cierta materia extrema
para someterla a lo abierto.

Los cipreses no señalan nada.
O tal vez solo a sí mismos
como lugares o estaciones predilectas
para detenerse los pájaros
o a veces una palabra abandonada,
que no es más que otro pájaro.

Pero los cipreses no son únicamente índices erguidos
que no señalan nada,
sino también ofertorios como lanzas,
misas que tampoco celebran ni propician a nadie,
salvo tal vez su propio gesto,
que ni los dioses ni los hombres comprenden.

Índices liberados
del abusivo sometimiento
de señalar nada más que una cosa,
lo mismo que el poema,
lo mismo que tus ojos,
como debieran ser todos los índices,
las señales, los signos:
celebraciones extendidas,
prolongaciones del ser
que señalan a la vez todas las cosas.

Jacinto Benavente, "La malquerida"

viernes, 28 de marzo de 2014

Enrique Jardiel Poncela, "Máximas mínimas y otros aforismos" (2)

Máximas mínimas: 535 aforismos sobre temas que, por no ser de actualidad, están siempre de actualidad

DE LA VIDA

48. Todo lo agradable de la vida es un truco destinado a hacer olvidar que se vive.

49. En la vida humana solo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.

50. El mayor atractivo de las cosas y de las personas es no conocerlas.

55. El dinero es el metrónomo que lleva el compás de la vida.


DE LA MUERTE

61. No se sabe nada de la muerte: en el "más allá" hay censura gubernativa.

62. Morirse es un error.

63. Los muertos, por mal que lo hayan hecho, siempre salen en hombros.

64. Los muertos son gente fría.

71. Los muertos son dóciles, pero muy estirados.

74. Los Papas mueren sin recibir la bendición de Su Santidad.


DEL HOMBRE

75. El hombre es el animal que más se parece al hombre.

79. Lo más feroz de los hombres es lo que aún tienen de niños.

81. El hombre llega a dominar la teoría del amor a la edad en que comienza ya a no dominar la práctica.

83. En el hombre que piensa con frialdad, la caja torácica es una cámara frigorífica; por ello, el corazón, que está allí dentro, se conserva sin romperse.

86. El hombre es el solo bicho al que la época del celo le dura todo el año.

89. Las más de las veces, cuando un hombre ama a una mujer lo hace porque no tiene otra a quien amar.

91. El hombre es inferior a la bestia porque, mientras la bestia mala solo por necesidad, el hombre mata por necesidad, por pasiones, por ideas y por el gusto de matar.
 

jueves, 27 de marzo de 2014

Federico de Arce publicó hace algunos meses "Miel de brujas" (3)

¡Qué presumida!
¿Por qué en todas las charcas,
luna, te miras?


Te espero en los caminos de la noche
y bella como el miedo te oscureces.


Canta
como el pájaro
con toda tu alma
porque es el alma
el nido de la muerte.


Echar raíces como un hombre
y pensar como un árbol.


Qué hermosa esta mañana
en que rezan los límites del mundo
palabras que no tienen
ningún sentido oculto.

Chistes de Máximo de sus últimos años en EL PAÍS




Recorrido por "Sombra del Paraíso" de Vicente Aleixandre. Hoy "Al hombre"

AL HOMBRE

¿Por qué protestas, hijo de la luz,
humano que transitorio en la tierra,
redimes por un instante tu materia sin vida?
¿De dónde vienes, mortal que del barro has llegado
para un momento brillar y regresar después a tu apagada patria?
Si un soplo, arcilla finita, erige tu vacilante forma
y calidad de dios tomas en préstamo,
no, no desafíes cara a cara a ese sol poderoso que fulge
y compasivo te presta cabellera de fuego.
Por un soplo celeste redimido un instante,
alzas tu incandescencia temporal a los seres.
Hete aquí luminoso, juvenil, perennal a los aires.
Tu planta pisa el barro de que ya eres distinto.
¡Oh, cuán engañoso, hermoso humano que con testa de oro
el sol piadoso coronado ha tu frente!
¡Cuán soberbia tu masa corporal, diferente sobre la tierra madre,
que cual perla te brinda!
Mas mira, mira que hoy, ahora mismo, el sol declina tristemente en los montes.
Míralo rematar ya de pálidas luces,
de tristes besos cenizosos de ocaso
tu frente oscura. Mira tu cuerpo extinto cómo acaba en la noche.
Regresa tú, mortal, humilde, pura arcilla apagada,
a tu certera patria que tu pie sometía.
He aquí la inmensa madre que de ti no es distinta.
Y, barro tú en el barro, totalmente perdura.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Matemáticas en el arte de Auguste Herbin (2, y fin)






Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada", con matemáticas

1

Hago círculos con la llama
ante el dios desconocido del amor.
Dentro del círculo
se abre un silencio azul,
que cierra mis párpados,
profundo pozo
donde una lágrima celeste se refleja
y se esparce
hasta el borde de la oscuridad.
El rojo de las heridas
es el aro del brocal
y salta a mi frente
como una chispa.
Estarás con los ojos fijos
en el fondo del agua
a la espera de un indicio…

Hago círculos con la llama.

Mi ofrenda de flores se aleja en el río.


4

Aquí no hay muerte,
sólo luz,
luz de acogida,
luz más allá de la luz.
Y sabemos
que en la luz entraremos,
en esa plateada neblina
que abre vías al silencio
y multiplica
la inmensidad del río
invitando al lugar
donde es unidad la nada.
Todas las cifras
ascienden
a la superficie
y hasta las células
sumidas en la sima
ascienden y cruzan el espacio
para ser con el agua
que tan sosegada avanza
por esta vía 
que va de una orilla a otra,
de la orilla de la vida
a aquella desconocida
donde incluso los pájaros
temen anidar.

martes, 25 de marzo de 2014

De "La musa sensata", hoy Horacio

HORACIO

Mi excelente padre me acostumbró a huir de los vicios señalándome cada uno con ejemplos.

¿Cómo es que nadie vive contento con la suerte que le ha procurado su decisión o la que le ha deparado el azar, y en cambio alaba a los que siguen caminos distintos?

¿Qué impide que se diga la verdad con risas?

La pequeña hormiguita de trabajo grande.

¿De qué te ríes? Con el nombre cambiado, de ti habla la fábula.

Para evitar unos vicios, los tontos caen en los contrarios.

Me perdono a mí mismo.

Sacúdete a ti mismo.

Miembros despedazados del poeta.

Por no haberme quedado quieto en mi propia piel.

Como si criticaras lunares diseminados en un cuerpo hermoso.

La vida no ha dado nada a los hombres sin gran esfuerzo.

El humor casi siempre salva con más fuerza y mejor que la acritud los grandes asuntos.

Llevar leña a un bosque.

Corrige a menudo si vas a escribir obras dignas de ser releídas y no te esfuerces por que te admire el vulgo.

El lobo ataca a dentelladas, el toro a cornadas.

Un estómago en ayunas raramente desprecia lo vulgar.

Te faltará hasta el as que vale la cuerda.

No sirve de nada un ejemplo que resuelve un problema con otro.

Aguanta y resiste.

¿Qué fiera está tan embrutecida que, tras escapar una vez, vuelva a sus cadenas rotas?

Este hombre o delira o hace versos.

La adversidad suele poner al descubierto el ingenio, la prosperidad lo oculta.

Es virtud huir del vicio y la primera sabiduría haberse librado de la necedad.

Asustan las huellas.

Derriba, construye, vuelve cuadrado lo redondo.

El que empieza tiene la mitad hecha.

Atrévete a pensar.

El palurdo aguarda a que deje de fluir el río.

La vasija conservará largo tiempo el olor del que una vez se impregnó recién hecha.

Puerco de la piara de Epicuro.

Todo lo que está bajo tierra, lo sacará a la luz el tiempo.

Emprende la tarea el primero y déjala el último.

Al pequeño le cuadra lo pequeño.

Puedes rechazar a la naturaleza con una horca, que ella volverá siempre.

Manda u obedece a cualquiera el dinero ganado.

Cambian de cielo, no de carácter, los que corren al otro lado del mar.

Los buenos odian el pecado por amor a la virtud. Tú no te permitirás ninguno por miedo al castigo.

Mezclarás lo sagrado con lo profano.

A menudo se discute por lana de cabra.

Las riquezas hacen tolerable la necedad.

Piensa mucho qué dices, de quién lo dices y a quién lo dices.

Una palabra, dicha una sola vez, vuela sin retorno.

El apartado camino o la senda de la vida retirada.

No pueden gustar ni pervivir mucho los poemas escritos por bebedores de agua.

¡Oh imitadores, atajo servil!

Quema con su brillo quien deja sentir su peso sobre los talentos inferiores al suyo.

Solo después de muerto será amado.

Grecia cautiva cautivó a su fiero vencedor.

Casta irritable de los poetas.

Me esfuerzo por ser breve: me vuelvo oscuro.

Somos deudores de la muerte, nosotros y nuestras cosas.

Se pondrán de parto los montes, nacerá un ridículo ratón.

Los poetas quieren ser útiles o agradar.

Sea cual sea tu precepto, sé breve.

La poesía, igual que la pintura.

Esto repetido diez veces seguirá gustando.

Voz que se deja suelta no sabe volver.

"Alcaparras" de Eduardo Espósito (I)

Vocación

Y llovió sobre la testa del poeta
hasta quedar hecho sopa (de letras)


Espacio físico

El averno ocupa lugar


Extinción

Ya todos los árboles se fueron
y nos dejaron plantados


Suficiencia cínica

El perro escucha
El perro esupropihogar


Pitagórica

E
nt
odo
trián
guloa
moros
oelredo
ndodela
chirusae
sigualalas
umadelosc
uadradosd
elosgametos


Acerca del arte de zafar

A situaciones agobiantes
hago vía antes


Ojo por ojo

Me ningunearon
Los todifiqué