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miércoles, 1 de octubre de 2014

Nueva selección de poemas de Clara Janés (5), con matemáticas, "Sin fin" y "Ni siquiera los astros..."



Sin fin

Sobre el pétalo leve
ondea la sombra
de una mariposa
y cae al agua un gemido.
La corriente es un vórtice
que aglutina la noche,
y desde esa noche, la voz se multiplica,
emerge, asciende a los árboles,
corre por las nubes,
danza, llueve, danza.
Llueve más allá del mar,
abriendo el horizonte,
la línea discontinua
sin fin,
que aúna nuestras horas
dispares
hasta que la galerna
las dispersa.

[Fractales]


Ni siquiera los astros
alcanzan a contar todos los números
merodeando la oscuridad,
custodia de la cifra inabarcable,
mas en círculo mágico
convocan el uno repetido del ser
mientras el sueño y la muerte
quedan a resguardo
en las formas sumergidas.

[El libro de los pájaros]

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Nueva selección de poemas de Clara Janés (4), "El cielo ha borrado sus indicios..." y "No hay hilo que descifre..."



El cielo ha borrado sus indicios.
En blanco firmamento,
entre rosáceas nubes,
la luna blanca asciende.
Ni un vencejo distrae
el incesante dar y recibir
en el vacío de la luz,
túnica que desnuda
de lastre los sentidos.
El alma que la acoge
se eleva en su envoltura
a la espera de las rosas de fuego
que arranca el alba
al corazón del astro,
para en ellas arder sin consumirse.

[Rosas de fuego]


No hay hilo que descifre
el laberinto del mar,
que no es trayecto el mar;
que esbozo es de lo invisible el mar,
condensaciones, tendencias;
que siempre es pasado el mar,
origen, materia madre,
sin forma, sin sombra, el mar;
que es deseo puro el mar,
pura posibilidad.

[La indetenible quietud]

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Nueva selección de poemas de Clara Janés (3), poemas inéditos hasta su inclusión en Poética y Poesía (algunos con matemáticas), "Aerovoros", "El árbol" y "Viento laberintia"



Ola-Viento
esculturas de Martín Chirino

Aerovoros

Cuanto absorbe
lo adelgaza, lo adelgaza
lo hace nudo
entre dos extremos
que se alargan
cautelosos
desde la nada a la nada.


El árbol (serie raíz) 1985

Podría seguir.
Aquí me bifurco en dos
y os digo:
el dos es uno
y el uno es dos
y el dos no se detiene.
Es el aquí y el allí,
el tú y el yo,
la luz y la oscuridad,
el lugar de lo animado
y aquél que no conocemos.
Pero ahora
mira el gesto,
quietud y movimiento,
acaso la curva recta,
el abrazo abierto.
No,
no me detengo.


Viento laberintia (1978)

Evadía la inmovilidad
de la perfección
y entró en la fuga
de la elíptica.
Los números se deslizaron,
se hicieron sutiles
en el trayecto
hasta incorporarse
al juego de la gravedad.
Al llegar a la puerta de salida
entregaron el cero
como prenda
y el espacio aguardó la quietud
en la caja de las mareas.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nueva selección de poemas de Clara Janés (2), poemas inéditos hasta su inclusión en Poética y Poesía (alguno con matemáticas), "Escaleras de agua", "Márgenes" y "Pórtico"



Escaleras de agua
I

En las simas abisales de la noche,
un ángel blanco
deposita el dolor
y, alas de luz,
asciende deslumbrante.

Enmudece el oscuro clamor del oleaje.


Márgenes

Lee el libro de las escaleras,
verás como los márgenes
confluyen con el centro,
verás que espacio y tiempo
son sólo ejes de aire,
que el aquí no es aquí,
es un punto sin punto
y que el mapa agitado de vida,
esa imagen cambiante
que alberga toda forma,
no es la vida,
que carece de imagen
y se ensarta inasible al infinito.

Zuang Zi lo sabía:
sin decir nada, dice,
mas si dice no dice...

Avanza, pues,
por tan sutiles páginas:
siéntate en el olvido.


Pórtico

Desde el umbral de luz,
invierto la postura,
y pongo el pie
en lo alto del arco,
y boca abajo...
Así era la oración
en el brocal del pozo,
mas con los pies atados
y el cuerpo suspendido
sobre un fondo
de aguas silenciosas.
Aquí no hay ataduras,
y el fondo,
que es un centro,
callado
como las aguas mudas,
no se insinúa.
Y yo avanzo
por la espiral escalonada,
de giro en giro,
hasta entrar
en la danza
del laberinto.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Nueva selección de poemas de Clara Janés (1), "Alienación", "Casillas" y "Y aquel que bebe agua..."



Alienación

Nada justificará jamás nuestra existencia.
Nosotros, hoy, aquí,
nos sentimos condenados para siempre
a mendigar la justificación de los demás,
mas ¿quién con su benevolencia
puede indultar a quién
de esa pena tan dura
que es el estar vivo?
¿Qué momento de vida
es distinto de un trabajo forzado
que un preso realiza
sin saber si algún día
redimirá con él una culpa desconocida?
¿Y quién podría asegurar
que si ese preso
cruzara el umbral del presidio
no desearía de inmediato
regresar a su encierro
para saber al menos
a qué atenerse?

[Libro de alienaciones]


Casillas

El manso regresar de los rebaños
en el azul atardecer...
Una a una las cabras
van llenando de motas movedizas las laderas,
dando vida al camino
que avanza hacia la noche.
Es sabio en su gesto el animal
y conocedor de identidad de acción y tiempo.
Jamás se empeña en ir contra su ser
ni exige de sí mismo el acto heroico.
Con precisión cumple su arco
sumiso a las potencias,
y cuando ya las tinieblas se anudan,
cruza sin vacilar las puertas del corral.
Nosotros sin embargo, a la hora del sueño,
salimos casia tientas
y nos perdemos bajo los castaños bañados por la luna.


Y aquel que bebe agua
a la lluvia se remite,
al rocío evaporado sobre el pétalo,
a la nieve de perfecta contextura,
al deseo de la nube en mar ardiente,
a la palabra siempre oculta de la fuente.

[Vivir]

miércoles, 23 de abril de 2014

Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada" ( y fin), uno con matemáticas

23

Se va en humo el futuro
y en ceniza se amontona el pasado.
Quedan restos de olvido
y la urdimbre del fuego de sacrificio.

Aquel caballo,
que al alba
despertara con su hocico
al universo,
arrastra ya las lluvias
hasta el confín de las nubes.

Arde la palabra
como un arco en fuga
y el oído se apaga.
Y el ojo no ve lobos ni leones
bajo el agua,
ni palmeras,
aunque todas las formas
se hunden en el río…

Y el dios de la muerte,
cuyo nombre significa
dominio de uno mismo,
arroja en su seno
incluso los himnos de la fe
que el corazón poblaron
y al horizonte lanza
una línea de sonido
para anudar el movimiento del sol.

Y restablece el orden
en el infinito.


28

Aunque está vacía
la oscuridad,
resuenan pisadas
en los peldaños.

Un leve fuego
a la orilla del agua
se consume,
pero hay que seguir
ahondando,
ahondando,
ahondando en la noche
hasta el profundo centro
para entrar en el giro
que desde el origen
corre hacia el fin
inalcanzable.

Ni punto
ni línea recta
sino esfera
que se expande...

Y cada instante
se multiplica
por totalidad.


30

Las antorchas y los fuegos
en el borde de la noche
cuando el río
es la negrura del cielo
y no hay barcas en el agua
ni animales en la orilla
y únicamente una voz,
un mantra,
indica el estar en vela
y dormita el asombro,
y el amor se esconde
bajo la cansada piel,
porque sólo esa oscuridad
le espera,
y no hay repliegue
en la memoria
que resucite los días,
y a sí mismo se dice:
mantente ajeno, en calma,
que nunca, nunca, nunca
volverás a andar sobre las aguas.

miércoles, 16 de abril de 2014

Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada", uno con matemáticas

12

También la inmovilidad es camino
por donde vagan las ideas
tanteando el espacio
para condensarse.
Desasosiego de la mirada interior
que se agudiza
a medida que oscurece
y uno a uno dobla los sentidos
para que el sueño
arroje los dados en el tablero.
Y ya se desplazan por su superficie
pérdidas y destierros,
me despojan de mis casas, mis rebaños,
mis amigos, mis esposos y alimentos…
Y vago toda la noche,
en cabello, por la estepa..
¿Por qué, pregunto,
si en quietud estoy,
ese incesante movimiento?
Es el astro 
que se lleva los pasos por las horas
hasta su desnudo,
por encima del giro
y más allá de las sombras.


15

La mano que indica detente
invita a la pausa
previa al amanecer.

¡Regresa al silencio inicial
carente de lazos!

En el mar de la noche
las cosas
no se han diferenciado
todavía,

y así huyen al alba las palabras,
ante el aura virginal
que se insinúa,
por no establecer 
una engañosa distancia.

Regresa al silencio,
no preguntes por la posibilidad,

que no hay gotas en el mar,
no hay gotas,
sino sólo mar.

miércoles, 9 de abril de 2014

Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada", uno con matemáticas

8

Con el cráneo rasurado
y envuelto en blanco lienzo,
lentamente vierte el sándalo
e invoca elevación.
El que parte,
parte en dos el azogue del día.
Plurales son las aves en vuelo,
las flores de los caminos
y los silencios
que pronuncian las horas y,
en desbandada, cruzan
la línea transitiva.
El caballo
que encierra en sí la aurora,
las estrellas, los montes
y los árboles
relincha entre aire y fuego.
Y todo reverbera
en espejismo.
Y se abre el eco
a la resonancia inicial
desde el lecho de río.


10

El agua es agua
y luz sin límite;
y es agua y luz y palabra;
palabra que se abre
en pétalos de nada
y cada uno
en una ola blanca
que tira hacia
la orilla
y vuelve
y se deshace
y deshace
la memoria material
en la espiral inversa
del amor
de antes del amor,
trama de tierra,
árboles, astros,
que poblaron
un día
el corazón.

miércoles, 2 de abril de 2014

Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada"

5

Una diosa
desde el tronco de un árbol
me hace señales.
¿Qué indica con tanta insistencia?
¿Cómo entrar
en el círculo de sus vasos leñosos?
Ella sabe ser raíz y hoja,
quedarse y caer
y llenarse de canto
cuando el viento
la roza,
y ser a la vez
la muda quietud
que lo sostiene.
Ven, escíndete
de las pautas del tiempo,
y aprende la fuerza
de no dar un paso.
Vivir es seguir,
seguir respirando
hasta convertirse en el susurro
del espíritu del bosque
y llamear verde 
como el ramaje,
sin saber
y sin preguntarse.


6

¿Por qué no cesa?
¿Qué hace con la nube?

El sol absorbió
el silencio indiferenciado
para transformarlo
en lluvia de nombres
al azar del viento.
Y el viento todo lo mezcla
en la dimensión del aire
que no se detiene.
Y los nombres se vacían
al caer sobre la tierra.

Así juega un dios.

Sin nombres
quedan las cosas perplejas.

Calma, dice el aliento, 
y emite una línea de oro
que da vueltas:
nace la sílaba OM
sigilosa
en las tinieblas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Poemas de Clara Janés en "Río hacia la nada", con matemáticas

1

Hago círculos con la llama
ante el dios desconocido del amor.
Dentro del círculo
se abre un silencio azul,
que cierra mis párpados,
profundo pozo
donde una lágrima celeste se refleja
y se esparce
hasta el borde de la oscuridad.
El rojo de las heridas
es el aro del brocal
y salta a mi frente
como una chispa.
Estarás con los ojos fijos
en el fondo del agua
a la espera de un indicio…

Hago círculos con la llama.

Mi ofrenda de flores se aleja en el río.


4

Aquí no hay muerte,
sólo luz,
luz de acogida,
luz más allá de la luz.
Y sabemos
que en la luz entraremos,
en esa plateada neblina
que abre vías al silencio
y multiplica
la inmensidad del río
invitando al lugar
donde es unidad la nada.
Todas las cifras
ascienden
a la superficie
y hasta las células
sumidas en la sima
ascienden y cruzan el espacio
para ser con el agua
que tan sosegada avanza
por esta vía 
que va de una orilla a otra,
de la orilla de la vida
a aquella desconocida
donde incluso los pájaros
temen anidar.

jueves, 6 de marzo de 2014

Clara Janés, "Orbes del sueño" (5, y fin)

estar quí y allí y no estar
o no estar en absoluto
y ser la presencia permanente
y la esperanza del que no sabe
si es mera ausencia


pero la nada...
-pájaro solitario
desasido color-
anulación exige
cuando el amor se conforma
con dejar de ser
¿plasmará el blanco
el sueño de lo negro
materia oscura
que refracta la luz
y en el espacio más remoto
se oculta?


ecuaciones en las células
y en el aire respirado
inscritas también
en la nieve y en el agua
perduran
en el mismo consumirse
del fuego
se posan
en los copos de la atmósfera
o en las hojas
tal rocío caricioso
para una mano
que de pronto las escribe
y lanza el anzuelo
a la entraña secreta
de los giros siderales
intacto amor
del nombrado como
Aquello


en la semilla
está la flor
¿hubo flor sin semilla?
¿fue el verde antes que el agua?
azul proximidad
inicial negro final
potencia compacta y separación
estallido de formas
caos y movimiento
y el arco iris de la luz
engañosa ilusión
de relaciones habla solamente
el fondo sigue oculto
fugitivo
permitiendo el baile de la memoria
causa efecto
efecto causa
inteligencia medidora que dice
no es esto no es esto
busco el algoritmo
como gota de agua en el fondo del mar
de las contradicciones
distante vibra
ajeno a mí
mi propio deseo
en la flor
está la semilla

jueves, 27 de febrero de 2014

Clara Janés, "Orbes del sueño" (4)

de círculos a elipsis
de elipsis a la línea recta
y para la célula
¿rige el giro la tierra
o el sol?
¿o es todo
el incesante fluctuar
de la micropartícula
o la formación provocada
de una estructura
o es la creación
que deja al azar
y al tiempo en su enigma
al otro lado de las fórmulas
y de los ojos que ven lo que no ven
y aquel amor
que se disipó
en evanescencia...


hay que continuar
a otras esferas
viviendo allí esta vida
ya que no hay otra vida
las vespertinas nubes
las estrellas
los mundos habitados
los invisibles muertos
los remotos
espejos


el negro de la noche
es lejanía
estrellas apagadas
un pasado sin fin
hasta el origen
solo el presente es luz
que no mayor certeza
ni libertad
y en la negrura
capto
las redes quebradizas
de cuanto fue
mutante
o dejó de ser
tras ser creado
de la nada


negro
cero
infinito en potencia
desgarradura
asaltándose
a sí misma
ida y regreso
por caminos invisibles
regreso y alejamiento
vaso de vida
anterior al latido
fluye huye
nada anida
voz sin voz
esbozo
ondulación

jueves, 20 de febrero de 2014

Clara Janés, "Orbes del sueño" (3)

transparente
a espacio y tiempo
entran en mí
las constelaciones todas
el itinerario de los astros
los movimientos de la luna
y su mirada me conforma más allá
y soy también
un cuerpo errante
perdido
en la oscuridad


avanzan
por la negrura de la noche
y se deslizan
como un viento silbante
entre constelaciones
insomnes
inalcanzables números
de un álgebra autocreada
no hay llave
para su trayecto
que dice existencia
no te rozan
pero te mueves
con su movimiento


no hay desaparición
para los números hay
quebraduras y duplicaciones
pero en la delimitación
que nos limita
quietud de hielo
y de cruzar ese umbral
caer al cenit
bailar
entrando y saliendo de la nada

desgarradura
es el ser
ante la posibilidad

jueves, 13 de febrero de 2014

Clara Janés, "Orbes del sueño" (2)

¿y si fuera solo
energía contenida en el vacío?


movimiento secreto
en el vacío
como un río corre
o se tiende como nieve
que no conoce horizonte
brisas orean
aguas fluctúan
cantan a la dia pénte los árboles
libres en el ser
pero dentro del yo
los no perceptibles
números del alma
el desasosiego de los microtonos
hasta que llega el acorde
y hace patente
semejanza y diferencia
anuncio de infinitos
que nos cruzan
o se alejan


ni es espectro el muerto
ni soplo el espíritu
fluctuaciones solo
esbozos
materia es la luz
correr más que la luz
sería arder
en la plenitud de las estrellas
vivas
¿cuál es el deseo?
llegar al límite
y quedar suspenso
en el desvanecerse
de los límites

jueves, 6 de febrero de 2014

Clara Janés, "Orbes del sueño" (1)


Empiezo a pensar en la necesidad de distinguir de poesía con matemáticas y poesía científica a la poesía con astronomía. Por ahora no. Este hermosísimo libro de Clara Janés, recién publicado por Vaso Roto, a finales de 2013, es tal vez su poemario con mayor tensión poética a la par que riqueza y transparencia de elementos de matemáticas, física y astronomía. Te recomiendo encarecida y jubilosamente que lo adquieras. Para animarte, te daré alguna muestra a cuentagotas, como es mi costumbre.

¿será la misma oscuridad
la que descienda
y penetre
y permita
en el interior
la visión de luz
la no visión
el retumbar pavoroso
de los espacios
abertales
de soledad
que cae y cae
y no hay escalada
ni escala
piramidal
sino sima
abierta
al fluir
de la nada?


¿dónde está la sirena
que canta
sentada sobre la esfera
de mi alma
desangrada
por la negación del tacto
del que está bajo la tierra
y solo en el perfume de las rosas
se manifiesta?


los muertos
regresan al origen
de la música
al número
y antes del número
ese punto a un tiempo
par e impar
y antes
no era silencio
que era una vibración
¿y cuando no había aire
dónde percutía?

lunes, 23 de diciembre de 2013

Dos últimos poemas con matemáticas de Clara Janés en su libro "Arcángel de sombra"



La rapaz delimita el caer de la noche:
una línea trazada
al acecho de quien la tierra mora.
El granito levanta el insomnio.
La luna, de jazmines cubierta,
es devorada hasta el rubor
por el eclipse.
Con amante silencio, mi cuerpo
entre los miembros del arcángel
se deshace.
Desde el secreto emerge
un astro subterráneo.

___

Mirad los lentos fuegos
que a ras de tierra laten
mientras el movimiento de los restos
invita a podredumbre...
Heme aquí, de dolor surcada,
de sangre alimentada,
que desleída por la lluvia
ocultamente suma, divide,
multiplica, resta,
hasta alcanzar el punto del vacío.
Coronada la nada,
se despliega la simulada quietud
en la leve apertura
que exhala el todo,
en un germen de aliento,
en un seno de luz
que en luces se desgrana.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Poemas de Clara Janés en "Arcángel de sombra", alguno con matemáticas



En el abrazo caímos,
nos desprendimos del mundo,
no sabíamos si éramos dos cuerpos
o dos almas
o un cuerpo y un alma
o si sencillamente
no éramos
porque era amor tan solo
y luego solo fue
la marea de plata de la nada.

___

Y por su boca
besé yo la muerte,
y en torno a mí
replegó las alas.
La luna se quebró
en vertientes de nieve.
Los arrecidos astros desmayaron.
La gravedad estalló.
Un torbellino urente
abrió su espiral
a lo infinito.
Lluvias de meteoros
abrasaron los círculos
de la oscuridad.

___

También bajo la tierra brota amor,
la verme blanca y la mosca azul
que a los huesos cortejan,
dando paso a un gemido
que acuna las raíces.
Y en la sumisa mansedumbre
del despojo la mutación se inicia.
Vosotros, los que mi voz
ajena a vuestra voz considerasteis,
vedla emerger ahora vegetal,
como yo veo la leve niebla
debajo de los párpados cerrados;
ved cómo nace en las madreselvas
el néctar que un día
entregó mi boca al poema
y me torno amoroso silencio
en su perfume.

martes, 10 de diciembre de 2013

Poemas de Clara Janés en "Paralajes" (6, y fin), hoy "Tu inagotable poesía..." y "Vimos el cometa..."



Tu inagotable poesía,
fluir carnal en el aire...
Dos veces no se puede leer
el mismo verso.
Corre como luz en el agua,
huye como brisa desbocada
que pone en fuga
los puntos de la noche,
deslumbra como súbita antorcha
en la gruta de la penumbra cotidiana.


Vimos el cometa
que pasa cada seis mil años.
Las palabras despertaron.
Los oídos se embriagaron
con su clamor sigiloso.
Los ojos fueron cautivos
de su incesante manar,
que entretejía coronas en el aire
con las hebras del misterio.
Y nos recorrió un jardín
de quietud abarcadora
que en el confín del no ser
el puro ser custodiaba.
Vimos el cometa,
lo vimos y lo vemos
porque somos materia
de una estrella muerta
y la luz es nuestro secreto.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Poemas de Clara Janés en "Arcángel de sombra", algunos con matemáticas



Le dije: nunca
he visto nada como tus ojos,
nuca he visto
nada como tus ojos.
Y solo veía el fuego
y no lo negro
en el fondo de su negrura.

___

Abre la boca -dijo-,
bebe la redondez de la esfera,
bebe los siete colores del espectro,
bebe la plenitud de la música,
bebe la ascensión de los pájaros al alba,
bebe la pureza de esta hora
antes de que la nieve se funda
en el silencio negro de mi beso
que robará el color de tus ojos
para siempre.

___

Ardían los campos,
los animales asustados corrían
bajo el castañar,
toda la lluvia de septiembre,
acumulada en una nube,
estalló.
¡Corre!, dijo él,
desanuda tus crenchas,
repliégate sobre mí
en la rotación del amor,
y entra conmigo
en tu centro oscuro:
el oro de los astros más altos
configura solo el mapa secreto
de tu cuerpo
y mis alas son la esfera cristalina
que enlaza la región angélica
con el firmamento.

martes, 3 de diciembre de 2013

Poemas de Clara Janés en "Paralajes" (5), hoy "¡Toma el compás...", "Y cuando la marea de la sombra..." y "Pesadas huellas en el vergel..."



¡Toma el compás
-dice el eco del agua
a la palmera que se sumerge
en busca de presagios-,
define el punto exacto
del nacimiento!
Y ella inicia la promesa
y el cántico,
levanta el verde
donde la acción
pierde pie en el espejismo.
Y sostiene el aliento y la espera
y el paisaje
por el que vaga
la orfandad fluctuante del vacío.


Y cuando la marea de la sombra
cubre el crepúsculo,
la ecuación nocturna de los astros
rechaza la silente quietud del cero
y dibuja con dedos inquietos
el espectro de la posibilidad.


Pesadas huellas en el vergel.
Deja que el jabalí,
rey de la noche,
se coma las manzanas.
La ciencia queda en el árbol
para que juegue con ella
la serpiente
que oímos
aunque no lleguemos a ver.