¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
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viernes, 10 de enero de 2014
lunes, 22 de abril de 2013
Inéditos de Manuel Rico (RÍO Y CARRETERA), María Sangüesa (ÁRBOLES DE SILENCIO) y Fernando Sarría Abadía (NOVIEMBRE) en el número 29 de la revista "Álora, la bien cercada". Y fin del repaso a esta edición
RÍO Y CARRETERA
La carretera, al fondo,
desaparecía entre el piorno y la hojarasca, era
como un misterio escrito
en la piel de los montes:
el signo imprescriptible del otoño, la huella
de la niñez perdida y de los cuentos
aprendidos y rotos por la edad y su herida.
Dejamos el coche muy cerca del río,
caminamos por las sendas estrechas
que, entre zarzas, llevaba, a rincones
desconocidos,
vencíamos la muerte con estusiasmos mínimos:
la flor herida por la helada, el rocío
sobre las hojas ocres, ciertas manchas
de musgo en la corteza
de un tronco derribado.
¡Cuántas veces aprendimos las lecciones del tiempo
junto a una carretera perdida entre montañas
tras detener el coche
a la orilla de un río y beber el silencio
de la tarde!
Manuel Rico
ÁRBOLES DE SILENCIO
No, no es que callen los árboles
es que su voz se enreda sobre el aire
para vivir meciéndose en su seno,
y exhalar la muerte en cada hoja.
Ritual de vida,
resurrección de ciclos que se cierran
en savias dormidas, y esconden
un despertar de Lázaro en sus vetas...
Resurgir concéntrico
de floraciones anilladas
entre breves agonías de madera.
No, no es que callen los árboles
es que su voz encubre los misterios
que va olvidando el viento en cada soplo.
María Sangüesa
NOVIEMBRE
Regresar es volver a escuchar el ronroneo triste de los árboles,
el murmullo que se origina en el aire
al caer paulatina la tarde ardiendo en los tejados,
es saber distinguir en la distancia el azul de la siembra
sim márgenes y sin tiempo en la mirada,
es distinguir la voz enjaulada por el viento
que ulula despacio por el suelo
arrastrando ante nosotros la incipiente muerte,
es estremecerse ante la lucha sin cuartel
de la luz y de la sombra en los rincones,
y es volver con el silencio a leer la verdad del río,
cuando el agua hurga adentro
con su nivel de lluvia y su melancolía.
Todo es regresar,
mientras el otoño, sabio y viejo,
desembala, lentamente, el miedo de tu cuerpo.
Fernando Sarría Abadía
La carretera, al fondo,
desaparecía entre el piorno y la hojarasca, era
como un misterio escrito
en la piel de los montes:
el signo imprescriptible del otoño, la huella
de la niñez perdida y de los cuentos
aprendidos y rotos por la edad y su herida.
Dejamos el coche muy cerca del río,
caminamos por las sendas estrechas
que, entre zarzas, llevaba, a rincones
desconocidos,
vencíamos la muerte con estusiasmos mínimos:
la flor herida por la helada, el rocío
sobre las hojas ocres, ciertas manchas
de musgo en la corteza
de un tronco derribado.
¡Cuántas veces aprendimos las lecciones del tiempo
junto a una carretera perdida entre montañas
tras detener el coche
a la orilla de un río y beber el silencio
de la tarde!
Manuel Rico
ÁRBOLES DE SILENCIO
No, no es que callen los árboles
es que su voz se enreda sobre el aire
para vivir meciéndose en su seno,
y exhalar la muerte en cada hoja.
Ritual de vida,
resurrección de ciclos que se cierran
en savias dormidas, y esconden
un despertar de Lázaro en sus vetas...
Resurgir concéntrico
de floraciones anilladas
entre breves agonías de madera.
No, no es que callen los árboles
es que su voz encubre los misterios
que va olvidando el viento en cada soplo.
María Sangüesa
NOVIEMBRE
Regresar es volver a escuchar el ronroneo triste de los árboles,
el murmullo que se origina en el aire
al caer paulatina la tarde ardiendo en los tejados,
es saber distinguir en la distancia el azul de la siembra
sim márgenes y sin tiempo en la mirada,
es distinguir la voz enjaulada por el viento
que ulula despacio por el suelo
arrastrando ante nosotros la incipiente muerte,
es estremecerse ante la lucha sin cuartel
de la luz y de la sombra en los rincones,
y es volver con el silencio a leer la verdad del río,
cuando el agua hurga adentro
con su nivel de lluvia y su melancolía.
Todo es regresar,
mientras el otoño, sabio y viejo,
desembala, lentamente, el miedo de tu cuerpo.
Fernando Sarría Abadía
lunes, 8 de octubre de 2012
'Sedales' y 'Sirenas de hielo', un par de poemas de María Sangüesa en su libro 'Juegos de Sirena' (4, y fin), con algo de matemáticas
Sedales
(La mar, como la vida...)
Miras desde la orilla unos sedales
sobre fulgentes, calmas aguas,
que apenas sí se ondulan en las rocas.
Concéntricos círculos van marcando
el punto en que vida o muerte aguardan
la inocente ignorancia de los peces.
Han de morder -habrientos- los anzuelos...
Un temblor de escamas y de aletas
agita el fondo marino de tu alma.
Hay que escapar, huir, nadar tan lejos
que no haya hilos, ni garfios que sujeten
este libre discurrir de sinos,
de vida silenciosa y sumergida,
en esta mar de sombras y misterios.
Nadar, quizá hambrientos de paz y libres.
Libres de encauzar sentir y vida
hacia lugares cristalinos y vacíos
de redes, de nasas, de cordajes...
Lugares sin señuelos en sus aguas.
Sirenas de hielo
Hay sirenas entre las algas
de fondos abismales,
atrapan el tiempo con sus manos,
deshojan los sueños que se pierden
pintándolos de luces
que roban a la noche
cuando llueven luceros sobre el agua.
Hay marineros de humo sobre barcas
que perdieron su rumbo
entre rachas de oscuros temporales.
Quebrados remos
en sus pálidas manos sin retorno.
Velas rasgadas por el aire
esperan que algún viento las impulse.
A veces, hay auroras sumergidas,
rasgaduras de luz entre las aguas
tenebrosas, honduras insondables
que se rompen en burbujas de sueños
trenzados por el tiempo: fuegos fatuos.
Son escamas de hielo destinadas
a fundirse en la nada con el humo,
ilusorias hogueras, cicatrices
de estrellas atrapadas
en fondos de tinieblas abisales.
(La mar, como la vida...)
Miras desde la orilla unos sedales
sobre fulgentes, calmas aguas,
que apenas sí se ondulan en las rocas.
Concéntricos círculos van marcando
el punto en que vida o muerte aguardan
la inocente ignorancia de los peces.
Han de morder -habrientos- los anzuelos...
Un temblor de escamas y de aletas
agita el fondo marino de tu alma.
Hay que escapar, huir, nadar tan lejos
que no haya hilos, ni garfios que sujeten
este libre discurrir de sinos,
de vida silenciosa y sumergida,
en esta mar de sombras y misterios.
Nadar, quizá hambrientos de paz y libres.
Libres de encauzar sentir y vida
hacia lugares cristalinos y vacíos
de redes, de nasas, de cordajes...
Lugares sin señuelos en sus aguas.
Sirenas de hielo
Hay sirenas entre las algas
de fondos abismales,
atrapan el tiempo con sus manos,
deshojan los sueños que se pierden
pintándolos de luces
que roban a la noche
cuando llueven luceros sobre el agua.
Hay marineros de humo sobre barcas
que perdieron su rumbo
entre rachas de oscuros temporales.
Quebrados remos
en sus pálidas manos sin retorno.
Velas rasgadas por el aire
esperan que algún viento las impulse.
A veces, hay auroras sumergidas,
rasgaduras de luz entre las aguas
tenebrosas, honduras insondables
que se rompen en burbujas de sueños
trenzados por el tiempo: fuegos fatuos.
Son escamas de hielo destinadas
a fundirse en la nada con el humo,
ilusorias hogueras, cicatrices
de estrellas atrapadas
en fondos de tinieblas abisales.
lunes, 1 de octubre de 2012
'Naipes de cristal' y 'Tormenta', un par de poemas de María Sangüesa en su libro 'Juegos de Sirena' (3)
Naipes de cristal
En la taberna de este puerto,
una partida oculta de la vida
estáis jugando con naipes de cristal.
Dobles parejas tienes en tus manos,
trío de reyes se esconde entre las suyas.
Hoy va a dejar dos cartas en la mesa
-apuesta fuerte- va por escalera
y si hay fortuna, escalera de color.
Le das la espalda al sol, cubre tu sombra
la jugada de póker en sus manos.
Y el sol de la ventana te delata.
El rayo que traspasa la vidriera
-con temblores de noche en pleno día-
en tus cartas derrama transparencias.
En la taberna de este puerto,
cierras y quiebras barajas de cristal
-la luz ha desvelado la jugada-.
Vuelan los cormoranes tan oscuros
que atraen negros presagios sobre el muelle.
Tiemblan las barcas amarradas
sobre apresadas ondas -indecisas-.
Y allá, en jarcias y en velas se refleja
-desde el altivo mástil de tu barco-
la sombra de una cruz sobre las aguas.
Tormenta
Está brava la mar, enreda el viento
sus espumas con su bramar de fondos
enfierados, de aguas turbias de arena,
en roto vaivén de gigantescas olas.
Desarraigadas algas de su lecho
que arrancan a los peces de sus rocas.
No vuelan las gaviotas y no hay velas
desplegadas entre horizonte y cielo.
Arroja el vientre azul ira y secretos
que afloran hoy del fondo a las arenas.
Valvas de madreperla que se acuestan
ausentes ya de vida en su ribera.
Algún pez irisado entre las algas
que impidieron su nado y le arrastraron
al último destino de su vida.
Vacías caracolas, romos cristales
fragmentados, opacos de salitre.
Horadados maderos de algún barco
perdido en el olvido de las simas.
Verdes ramas de pino que naufragan
desgajadas del tronco y su montaña.
Todo danza o reposa entre las olas
y la extensa marisma de la playa.
Llueve. Agua sin sal se hunde en la salada,
y el alma se diluye entre las aguas,
huyendo de su bruma y tu distancia.
En la taberna de este puerto,
una partida oculta de la vida
estáis jugando con naipes de cristal.
Dobles parejas tienes en tus manos,
trío de reyes se esconde entre las suyas.
Hoy va a dejar dos cartas en la mesa
-apuesta fuerte- va por escalera
y si hay fortuna, escalera de color.
Le das la espalda al sol, cubre tu sombra
la jugada de póker en sus manos.
Y el sol de la ventana te delata.
El rayo que traspasa la vidriera
-con temblores de noche en pleno día-
en tus cartas derrama transparencias.
En la taberna de este puerto,
cierras y quiebras barajas de cristal
-la luz ha desvelado la jugada-.
Vuelan los cormoranes tan oscuros
que atraen negros presagios sobre el muelle.
Tiemblan las barcas amarradas
sobre apresadas ondas -indecisas-.
Y allá, en jarcias y en velas se refleja
-desde el altivo mástil de tu barco-
la sombra de una cruz sobre las aguas.
Tormenta
Está brava la mar, enreda el viento
sus espumas con su bramar de fondos
enfierados, de aguas turbias de arena,
en roto vaivén de gigantescas olas.
Desarraigadas algas de su lecho
que arrancan a los peces de sus rocas.
No vuelan las gaviotas y no hay velas
desplegadas entre horizonte y cielo.
Arroja el vientre azul ira y secretos
que afloran hoy del fondo a las arenas.
Valvas de madreperla que se acuestan
ausentes ya de vida en su ribera.
Algún pez irisado entre las algas
que impidieron su nado y le arrastraron
al último destino de su vida.
Vacías caracolas, romos cristales
fragmentados, opacos de salitre.
Horadados maderos de algún barco
perdido en el olvido de las simas.
Verdes ramas de pino que naufragan
desgajadas del tronco y su montaña.
Todo danza o reposa entre las olas
y la extensa marisma de la playa.
Llueve. Agua sin sal se hunde en la salada,
y el alma se diluye entre las aguas,
huyendo de su bruma y tu distancia.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
María Sangüesa con su nuevo poemario en el Libertad
Jueves 27 de septiembre a las 19:30 H.
Para conocer algunos poemas de este libro sigue la etiqueta María Sangüesa.
lunes, 24 de septiembre de 2012
'Hoy de cada día' y 'Evocación', un par de poemas de María Sangüesa en su libro 'Juegos de Sirena' (2)
Hoy de cada día
Solo puede darte el hoy de cada día,
un hoy cambiante y de sabor a brea
en giro de veletas -fersca brisa-.
Y un campo de arena cercado de aire,
en ramo de sueños pintados de luna.
No le pidas más, te da cuanto tiene,
su voz y su cuerpo, el beso y la risa,
un lecho de estrellas, un techo de humo.
Serán siempre tuyos poemas y versos
-cuando ya no esté también serán tuyos.-
Te ofrece su hoy, te da cuanto tiene,
su palabra escrita en instante eterno,
de imposible olvido en sangre de tinta.
Evocación
Se sumerge en la marea de tus ojos
para emerger de honduras nuevamente.
Con su tacto perfila tus facciones,
dibuja tu semblante en la memoria.
Guardará tu rostro entre las aguas
de la profunda corriente del recuerdo,
donde ha de alzar su templo de silencios
para iniciar el rito de evocarte...
Sobre este mundo vuestro tan sin tiempo,
sin nunca, ni jamás, ni ahora, ni siempre.
Solo puede darte el hoy de cada día,
un hoy cambiante y de sabor a brea
en giro de veletas -fersca brisa-.
Y un campo de arena cercado de aire,
en ramo de sueños pintados de luna.
No le pidas más, te da cuanto tiene,
su voz y su cuerpo, el beso y la risa,
un lecho de estrellas, un techo de humo.
Serán siempre tuyos poemas y versos
-cuando ya no esté también serán tuyos.-
Te ofrece su hoy, te da cuanto tiene,
su palabra escrita en instante eterno,
de imposible olvido en sangre de tinta.
Evocación
Se sumerge en la marea de tus ojos
para emerger de honduras nuevamente.
Con su tacto perfila tus facciones,
dibuja tu semblante en la memoria.
Guardará tu rostro entre las aguas
de la profunda corriente del recuerdo,
donde ha de alzar su templo de silencios
para iniciar el rito de evocarte...
Sobre este mundo vuestro tan sin tiempo,
sin nunca, ni jamás, ni ahora, ni siempre.
lunes, 17 de septiembre de 2012
'Edenes perdidos' y 'Como las aguas', un par de poemas de María Sangüesa en su libro 'Juegos de Sirena' (1)
Edenes perdidos
Cansancio y asfaltos incitan su huída,
nostalgia y ensueños forman su bagaje:
libertad posada en vientos azules,
locas tentaciones, soplos de coral...
Retorna a la mar -a su edén perdido-
lejos de las sierpes,
lejos de las trampas de la gran ciudad.
Regresa a sus aguas, escucha su voz,
cadencias de arena y ondas transparentes...
No quiere ser Eva, otro es su linaje
de sombras y arcillas,
oscuras corrientes trenzadas con sal...
Ayeres marinos en huellas de espuma,
cristales añiles, sendas sumergidas
en rutas profundas.
Edenes perdidos que teje la mar.
Como las aguas
Viene del mar con viento de corales
que van creciendo lentos en el fondo
de un submarino bosque de silencios.
Un susurro de anémonas y algas
se enreda a los pasos que acompasan
el eco ensalinado de sus huellas.
Tintinean sus estelas de tristeza,
en burbujas de escamas de sirena.
Como las aguas se distancia y vuelve
en lunares arenas y en mareas.
Cabalga en hipocampos de cristales,
sobre inconstante espuma rota en olas.
Torna para quedarse y se retira,
igual que juega el agua con las rocas.
Cansancio y asfaltos incitan su huída,
nostalgia y ensueños forman su bagaje:
libertad posada en vientos azules,
locas tentaciones, soplos de coral...
Retorna a la mar -a su edén perdido-
lejos de las sierpes,
lejos de las trampas de la gran ciudad.
Regresa a sus aguas, escucha su voz,
cadencias de arena y ondas transparentes...
No quiere ser Eva, otro es su linaje
de sombras y arcillas,
oscuras corrientes trenzadas con sal...
Ayeres marinos en huellas de espuma,
cristales añiles, sendas sumergidas
en rutas profundas.
Edenes perdidos que teje la mar.
Como las aguas
Viene del mar con viento de corales
que van creciendo lentos en el fondo
de un submarino bosque de silencios.
Un susurro de anémonas y algas
se enreda a los pasos que acompasan
el eco ensalinado de sus huellas.
Tintinean sus estelas de tristeza,
en burbujas de escamas de sirena.
Como las aguas se distancia y vuelve
en lunares arenas y en mareas.
Cabalga en hipocampos de cristales,
sobre inconstante espuma rota en olas.
Torna para quedarse y se retira,
igual que juega el agua con las rocas.
domingo, 16 de septiembre de 2012
María Sangüesa en el Libertad
Si sigues la etiqueta María Sangüesa podrás leer algunos poemas de este libro ya publicados en Poesía Abierta. Y durante los dos próximos lunes, más.
martes, 12 de junio de 2012
Presentación del nuevo poemario de María Sangüesa en el Ateneo de Madrid
ATENEO DE MADRID
Presentación del poemario Juegos de Sirena
de María Sangüesa
Miércoles 13 de junio, 19,30
Sala Nueva Estafeta, 2ª planta
Calle del Prado nº 21
viernes, 16 de marzo de 2012
Audios de la presentación de "πoetas" en el Ateneo de Madrid el día 10 de febrero de 2012
Alena Collar vino a la presentación con su amigo Carlos Feral, y a resultas de ello nos han hecho el doble regalo de una reseña y los audios. Al final pongo los audios, pero estos como la nota de Carlos se pueden hallar aquí, en Alenarte. Gracias a ambos.
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Πoetas
jueves, 9 de febrero de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
Presentación de 'πoetas (primera antología de poesía con matemáticas)'
Miguel Pastrana, poeta y amigo miembro de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid, nos brinda la oportunidad de acudir al Ateneo a presentaros 'πoetas'.
En la mesa, por parte del Ateneo, María Sangüesa, poeta e historiadora del arte que desde estas perspectivas juzgará el prólogo; Marta Macho Stadler, profesora de matemáticas en la UPV y gran conocedora y estudiosa de las conexiones entre matemáticas y poesía, confrontará este trabajo con la propuesta de OULIPO; Alejandro Céspedes, letrista y poeta de larga trayectoria que acaba de publicar 'Topología de una página en blanco', su no inclusión en la antología se ha debido a que su último libro me ha llegado con el trabajo cerrado (su presencia en la mesa es el reconocimiento de que hay camino por recorrer).
Participarán con sus textos los autores radicados en Madrid, Javier Moreno y Julio Reija. Así como yo mismo, también en el papel de antólogo, que tendré el gusto de compartiros un poema de Sofía Rhei perteneciente a su poemario 'Alicia Volátil', que de haber conocido antes muy gustosamente habría contactado a Sofía Rhei para solicitarle su contribución.
'πoetas' es la primera tentativa de poner en orden las diferentes maneras en que matemáticas y poesía se han utilizado, y sobre todo la huella más palpable del enriquecedor acervo que las matemáticas tienen para ensalzar la poesía.
En la mesa, por parte del Ateneo, María Sangüesa, poeta e historiadora del arte que desde estas perspectivas juzgará el prólogo; Marta Macho Stadler, profesora de matemáticas en la UPV y gran conocedora y estudiosa de las conexiones entre matemáticas y poesía, confrontará este trabajo con la propuesta de OULIPO; Alejandro Céspedes, letrista y poeta de larga trayectoria que acaba de publicar 'Topología de una página en blanco', su no inclusión en la antología se ha debido a que su último libro me ha llegado con el trabajo cerrado (su presencia en la mesa es el reconocimiento de que hay camino por recorrer).
Participarán con sus textos los autores radicados en Madrid, Javier Moreno y Julio Reija. Así como yo mismo, también en el papel de antólogo, que tendré el gusto de compartiros un poema de Sofía Rhei perteneciente a su poemario 'Alicia Volátil', que de haber conocido antes muy gustosamente habría contactado a Sofía Rhei para solicitarle su contribución.
'πoetas' es la primera tentativa de poner en orden las diferentes maneras en que matemáticas y poesía se han utilizado, y sobre todo la huella más palpable del enriquecedor acervo que las matemáticas tienen para ensalzar la poesía.
Ateneo de Madrid
Viernes 10 de febrero de 2012
20 horas
Sala Estafeta
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jueves, 31 de marzo de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Este lunes en el Ateneo de Madrid. 19:30 hrs
HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ EN EL ANIVERSARIO DE SU MUERTE EN PRISIÓN (28 DE MARZO DE 1942)
Con las intervenciones de Juan Cano Ballesta -considerado el mejor investigador mundial sobre la obra hernandiana- y Francisco Esteve, Director de la Cátedra Miguel Hernández.
Recitarán Mikel Méndez Ramírez, María Sangüesa y Jesús Malia Gandiaga
Y musicará la cantautora Diana Greño
A las 19:30 horas en el Salón "Ciudad de Úbeda" (ascensor, 4ª planta) Entrada libre. Metro Antón Martín.
Más información en: http://www.ateneodemadrid.es/index.php/esl/Agenda/Actividades/Aniversario-de-la-muerte-de-Miguel-Hernandez
Con las intervenciones de Juan Cano Ballesta -considerado el mejor investigador mundial sobre la obra hernandiana- y Francisco Esteve, Director de la Cátedra Miguel Hernández.
Recitarán Mikel Méndez Ramírez, María Sangüesa y Jesús Malia Gandiaga
Y musicará la cantautora Diana Greño
A las 19:30 horas en el Salón "Ciudad de Úbeda" (ascensor, 4ª planta) Entrada libre. Metro Antón Martín.
Más información en: http://www.ateneodemadrid.es/index.php/esl/Agenda/Actividades/Aniversario-de-la-muerte-de-Miguel-Hernandez
viernes, 4 de marzo de 2011
4 de marzo, 20 horas, Madrid
DELFÍN YESTE, poeta
JESÚS MALIA, poeta
ALMA PAGÉS, poeta
JAVIER CALLE, cantautor
CARLOS DÍEZ DEL CORRAL, periodista
MARÍA SANGÜESA, poeta
ÁNGEL LUIS ROMO, poeta
JOSÉ LUIS L. SANGÜESA, cineasta
RICARDO GARCÍA VEGA, pintor
CARLOS OBLITAS, gourmet
Y después:
COLOQUIO
martes, 25 de enero de 2011
Perdonad la vanidad
Alena Collar hace su lista de los libros leídos en 2010 que más le han gustado. Entre los cinco incluye 'la cinta de moebius', del que me escuchó (y luego leyó) en la Casa del Libro. Aquí. A Alena me la presentó unas semanas atras la poeta que más se interesa por mí y me ayuda a difundir mi obra: María Sangüesa. Gracias a ambas. Este aprecio de mi libro me gratifica.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Delfín Yeste y María Sangüesa, a Miguel Hernández

Este viernes 10 de septiembre, a las 19:30 horas, en el Ateneo de Madrid, nos reuniremos algunos poetas, con la compañía de música y pintura en vivo, a recordar el verso de Miguel Hernández. Como cierre del espectáculo, los poetas leeremos un verso dedicado a Miguel. Dos de ellos son los que siguen, de Deflín Yeste y María Sangüesa.
PÚAS DE LUZ
Creo suponer que el tiempo no diluye
ni abandona las palabras a fuego escritas…
palabras, que nacieran y crecieran más allá
de la forma y sus pabilos más elementales:
“De cuanto nombras la voz en alto.
Espejo y cauce de cuanto afirmas.
De la sangre en pie no hay tormenta
O ludibrio, que convoque el látigo y la zarpa”.
Aquí está el hombre: reconocido canto,
Corazón, memoria, desatado río…
¡no podía ser de otra manera!.
El viento lo sabe –Miguel se llama-
Y no invita a quedar a medias tintas.
Delfín Yeste
DE BARRO Y VIENTO
Es tu barro, Miguel, barro del pueblo,
roja arcilla de sangre viva y entera,
alas de greda, de tinta herida,
imparable corriente de torrenteras…
Voz y palabra, verso y saeta,
roquedales quebrados de ancestral fuerza,
arrebato encendido de ascua y poema .
Es el viento, Miguel, viento del pueblo,
aire que hoy vuela, abraza y danza,
besa los surcos, aventa y siembra
simientes que lleva con tus palabras…
Eterna belleza de firmes luchas
surge en nosotros, florece en llamas
de este pueblo que vive. Y muere. Y canta.
María Sangüesa
viernes, 9 de abril de 2010
María Sangüesa estará con 'la piel del viento'en Alpedrete
viernes, 18 de diciembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
Palabras Trashumantes: María Sangüesa
MaizalesAltos maizales,
mecidos por le viento
en candente caricia de soles.
Zumo de la tierra,
lágrimas de agua florecida
en tiernos frutos
de escondidas piñas,
cubiertas de verdes
hojas envolventes
que agitan el aire
en destellantes hebras.
Han de llegar a ti, manos de cobre
curtidas por el viento,
quemadas por los soles.
Hombres y mujeres
recogerán el fruto de la tierra,
lágrimas de arcilla
en cuentas de sudor,
te derramarán en lluvia de semillas
para cumplir tu ciclo
de humano alimento,
o de bebida ardiente.
María Sangüesa
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