El que callar no puede, hablar no sabe.
En tanto se debe aprender, en cuanto no se sabe y aun en cuanto se vive.
Para nuestra avaricia, lo mucho es poco, y para nuestra necesidad, lo poco es mucho.
No hay cosa tan útil, que después de pasada aproveche.
Enseñando aprendemos.
El sabio debe caminar siempre por un sendero, mas no a un paso.
El sabio no debe huir de la vida, sino apartarse de ella.
Más seguro es el camino de que se duda.
Más sutileza es dejar ciertas cuestiones que desatarlas.
No solamente nos inquieta el golpe, sino también el sonido.
Para pocos nació el que solamente es útil a las gentes de su tiempo.
Procura en tus estudios no saber más que los otros, mas saberlo mejor.
En menos tiempo se deshacen las cosas que se restauran.
No conocerás cuando el sabio te es útil, y lo conocerás cuando te haya sido útil.
Menos teme los peligros el que más veces los venció.
No va en más nuestro acertar que en no imitar al pueblo.
No hace solamente la guerra el que se halla en el campo.
Antes nos faltarán lágrimas que causas para verterlas.
Por venganza tiene el magnánimo haber podido vengarse.
Lo que hay después de la muerte, vida es, no muerte.
¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
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martes, 27 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca (6)
Todo es lícito al vencedor.
Lo que nunca se hizo, se puede hacer.
La mayor parte del tormento es el tiempo que precede al tormento.
Lo que a lo más alto llega, cerca está de caer.
Cosas hay que para saberlas no basta haberlas aprendido.
Si de alguna cosa tuvieras necesidad, a ti mismo pídela prestada.
Mejor es precaver lo venidero que disputar sobre lo pasado.
Debemos considerar quiénes somos, y no la reputación en la que estamos.
Vilmente vive el que conforme a las costumbres del vulgo vive.
El bien se conoce más tarde que el mal.
A nuestra diligencia debemos lo que contra voluntad de otro alcanzamos.
Las esperanzas se encadenan.
La parte de nuestro cuerpo más sana es la que más se ejercita.
Los estudios, aunque no tengan efecto, son dignos de loor.
Esperanza es nombre de un bien dudoso.
La inexperiencia destruye e inutiliza muchas buenas ocasiones.
Pierde su autoridad la gavedad continua.
Yerra el que no principia a prender por parecerle que ya es tarde.
Más apocado queda el que es fríamente alabado que el que es ásperamenre reprehendido.
Vergüenza es en el viejo no saber más de lo que lee.
Lo que nunca se hizo, se puede hacer.
La mayor parte del tormento es el tiempo que precede al tormento.
Lo que a lo más alto llega, cerca está de caer.
Cosas hay que para saberlas no basta haberlas aprendido.
Si de alguna cosa tuvieras necesidad, a ti mismo pídela prestada.
Mejor es precaver lo venidero que disputar sobre lo pasado.
Debemos considerar quiénes somos, y no la reputación en la que estamos.
Vilmente vive el que conforme a las costumbres del vulgo vive.
El bien se conoce más tarde que el mal.
A nuestra diligencia debemos lo que contra voluntad de otro alcanzamos.
Las esperanzas se encadenan.
La parte de nuestro cuerpo más sana es la que más se ejercita.
Los estudios, aunque no tengan efecto, son dignos de loor.
Esperanza es nombre de un bien dudoso.
La inexperiencia destruye e inutiliza muchas buenas ocasiones.
Pierde su autoridad la gavedad continua.
Yerra el que no principia a prender por parecerle que ya es tarde.
Más apocado queda el que es fríamente alabado que el que es ásperamenre reprehendido.
Vergüenza es en el viejo no saber más de lo que lee.
martes, 13 de mayo de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca (5)
Todo lo vence la porfiada diligencia.
No interesa el que leas muchos libros, mas interesa mucho que sean buenos los que leas.
Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
No hay camino que no tenga fin.
Para el hombre ocupado no hay día largo.
La virtud no permanece oculta.
No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.
Si algún animal tiene paz, la debe a nuestro hartamiento.
El que sin fundamento empieza, nunca tiene, en lo que hace, asiento.
El verdadero amor no sufre dilaciones.
La obediencia del vasallo hace pacífico al señor.
Toda vida es tormento.
Bien acaba la virtud, si acaba primero la vida.
Del tormento se libra el que fácilmente lo sufre.
Al que va de prisa se le hace grande un pequeño estorbo.
Mejor parece a los mozos el peor consejo.
Poco nos hubiera dado naturaleza si más que a sí no nos diera.
Natural es al pobre contar muchas veces el caudal.
Más daño hace el enemigo al que huye.
Si alguna cosa deseas de mucho valor, procura que haya pocas como ella.
No interesa el que leas muchos libros, mas interesa mucho que sean buenos los que leas.
Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
No hay camino que no tenga fin.
Para el hombre ocupado no hay día largo.
La virtud no permanece oculta.
No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.
Si algún animal tiene paz, la debe a nuestro hartamiento.
El que sin fundamento empieza, nunca tiene, en lo que hace, asiento.
El verdadero amor no sufre dilaciones.
La obediencia del vasallo hace pacífico al señor.
Toda vida es tormento.
Bien acaba la virtud, si acaba primero la vida.
Del tormento se libra el que fácilmente lo sufre.
Al que va de prisa se le hace grande un pequeño estorbo.
Mejor parece a los mozos el peor consejo.
Poco nos hubiera dado naturaleza si más que a sí no nos diera.
Natural es al pobre contar muchas veces el caudal.
Más daño hace el enemigo al que huye.
Si alguna cosa deseas de mucho valor, procura que haya pocas como ella.
martes, 6 de mayo de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca (4)
No tiene la felicidad cosa semejante a lo que muestra.
No hay soledad en que uno no viva por pasatiempo.
No hizo naturaleza cosa dificultosa de las que al hombre son necesarias.
Lo necesario no falta en destierro, y para lo superfluo no bastan reinos.
Solamente pueden consolar al triste la razón y el trabajo honesto.
De ninguna suerte debemos fiarnos menos que de la buena.
La prosperidad que más dura es la que vino despacio.
Lo que más se ama, más veces corre peligro.
El que sin peligro vence no consigue la gloria.
Ninguno vive tan pobre que más no naciese.
El sabio no castiga por venganza de lo pasado, sino por remedio de lo venidero.
Ninguno yerra para sí solo.
Toda virtud se adquiere con trabajo.
Nunca hubo muerte de que no hubiese queja.
No es deshonor no alcanzar una cosa, sino cesar de poner los medios.
Para grandes cosas mucho tiempo se requiere.
Nunca mucho costó poco.
Nunca es demasía publicar lo que es necesario se sepa.
Alguna cosa sucede bien al que muchas prueba.
Ningún descubrimiento se haría ya, si nos contentáramos con lo que sabemos.
No hay soledad en que uno no viva por pasatiempo.
No hizo naturaleza cosa dificultosa de las que al hombre son necesarias.
Lo necesario no falta en destierro, y para lo superfluo no bastan reinos.
Solamente pueden consolar al triste la razón y el trabajo honesto.
De ninguna suerte debemos fiarnos menos que de la buena.
La prosperidad que más dura es la que vino despacio.
Lo que más se ama, más veces corre peligro.
El que sin peligro vence no consigue la gloria.
Ninguno vive tan pobre que más no naciese.
El sabio no castiga por venganza de lo pasado, sino por remedio de lo venidero.
Ninguno yerra para sí solo.
Toda virtud se adquiere con trabajo.
Nunca hubo muerte de que no hubiese queja.
No es deshonor no alcanzar una cosa, sino cesar de poner los medios.
Para grandes cosas mucho tiempo se requiere.
Nunca mucho costó poco.
Nunca es demasía publicar lo que es necesario se sepa.
Alguna cosa sucede bien al que muchas prueba.
Ningún descubrimiento se haría ya, si nos contentáramos con lo que sabemos.
martes, 29 de abril de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca (3)
El fin de un trabajo es principio de otro.
Grande recomendación tiene un rostro hermoso.
Más grata es la virtud en una persona hermosa.
El que no tiene cargos públicos no se tiene por honrado.
Mejor es hacer a otros herederos, que buscar a quien heredar.
De los males posibles ninguno peor que la voluntad del vulgo.
En el pecho del sabio, aun sanada la herida, queda señal.
Más alegre cosa es granjearse un amigo que tenerlo.
Menos duran los deleites que su memoria.
Nadie puede ganar sin que otro pierda.
Mucho falta al que mucho tiene.
Más ama el que con mayor peligro se pone a menos provecho.
Pierde la virtud sus fuerzas si le falta oposición.
Sepultura es de ingenios la sensualidad.
Mucho camino tiene andado para mejorar las costumbres el que desea mejorarlas.
No es buena la causa que tiene necesidad de compasión.
Más difícil es vencernos a nosotros que a nuestros enemigos.
Ninguno, si no se compara, es desdichado.
No es blando el camino del cielo.
No hay cosa honesta que no sea útil.
Grande recomendación tiene un rostro hermoso.
Más grata es la virtud en una persona hermosa.
El que no tiene cargos públicos no se tiene por honrado.
Mejor es hacer a otros herederos, que buscar a quien heredar.
De los males posibles ninguno peor que la voluntad del vulgo.
En el pecho del sabio, aun sanada la herida, queda señal.
Más alegre cosa es granjearse un amigo que tenerlo.
Menos duran los deleites que su memoria.
Nadie puede ganar sin que otro pierda.
Mucho falta al que mucho tiene.
Más ama el que con mayor peligro se pone a menos provecho.
Pierde la virtud sus fuerzas si le falta oposición.
Sepultura es de ingenios la sensualidad.
Mucho camino tiene andado para mejorar las costumbres el que desea mejorarlas.
No es buena la causa que tiene necesidad de compasión.
Más difícil es vencernos a nosotros que a nuestros enemigos.
Ninguno, si no se compara, es desdichado.
No es blando el camino del cielo.
No hay cosa honesta que no sea útil.
martes, 22 de abril de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca (2)
Pide ajeno beneficio el que refiere el suyo.
Dos veces vence el que en la victoria se vence a sí.
Lo que de raíz se aprende, nunca del todo se olvida.
Buena es la riqueza si la manda la razón.
Quien puede ser injusto quiere serlo.
Causa es de obrar mal el haber obrado.
En obligación nos pone de dar el haber dado.
Despreciable cosa es el hombre cuando no se levanta sobre su esfera.
Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.
Debe tomarse consejo conforme al día, y si es posible, conforme a la hora.
Merece salir engañado el que, al hacer un beneficio, tenía cuenta con la recompensa.
La diversidad de libros distrae al entendimiento.
Determínese despacio lo que para siempre se resuelve.
Tarde se olvida lo que se aprende por mucho tiempo.
La diligencia nos parece tardanza cuando deseamos una cosa.
Por el vicio ajeno enmienda el sabio el suyo.
Al infeliz sóbranle y fáltanle pensamientos.
Súfrase, y no se reprenda lo que excusar no se puede.
Haz lo que debes, y no lo que puedes.
La felicidad no mira de dónde nace, sino adónde puede llegar.
Dos veces vence el que en la victoria se vence a sí.
Lo que de raíz se aprende, nunca del todo se olvida.
Buena es la riqueza si la manda la razón.
Quien puede ser injusto quiere serlo.
Causa es de obrar mal el haber obrado.
En obligación nos pone de dar el haber dado.
Despreciable cosa es el hombre cuando no se levanta sobre su esfera.
Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.
Debe tomarse consejo conforme al día, y si es posible, conforme a la hora.
Merece salir engañado el que, al hacer un beneficio, tenía cuenta con la recompensa.
La diversidad de libros distrae al entendimiento.
Determínese despacio lo que para siempre se resuelve.
Tarde se olvida lo que se aprende por mucho tiempo.
La diligencia nos parece tardanza cuando deseamos una cosa.
Por el vicio ajeno enmienda el sabio el suyo.
Al infeliz sóbranle y fáltanle pensamientos.
Súfrase, y no se reprenda lo que excusar no se puede.
Haz lo que debes, y no lo que puedes.
La felicidad no mira de dónde nace, sino adónde puede llegar.
martes, 15 de abril de 2014
"Máximas, sentencias y aforismo" de Séneca. Eneida, 2009 (1)
No es muy grande el ánimo a quien deleitan cosas terrenas.
Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.
Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.
El valor es siempre ambicioso de peligros.
Argumento es de ser casta el ser fea.
Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.
Demasiado pronto muere el hombre para llegar a conocer las cosas inmortales.
Industria es la aparente simpleza.
Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.
El que siempre busca grandezas, alguna vez las encuentra.
Para bien obrar, el que da debe olvidarlo luego y el que recibe, nunca.
Un amor apaga otro amor, y un temor otro temor.
Aunque amor sea virtud, algunas veces perjudica.
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
La llaga de amor, quien la sana, la hace.
Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.
El beneficio que a todos se hace, a ninguno se hace.
Siempre el esperar, aunque sea el bien, da cuidado.
Desdichado es el que por tal se tiene.
La inconstancia acorta los días de nuestra vida.
Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.
Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.
El valor es siempre ambicioso de peligros.
Argumento es de ser casta el ser fea.
Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.
Demasiado pronto muere el hombre para llegar a conocer las cosas inmortales.
Industria es la aparente simpleza.
Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.
El que siempre busca grandezas, alguna vez las encuentra.
Para bien obrar, el que da debe olvidarlo luego y el que recibe, nunca.
Un amor apaga otro amor, y un temor otro temor.
Aunque amor sea virtud, algunas veces perjudica.
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
La llaga de amor, quien la sana, la hace.
Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.
El beneficio que a todos se hace, a ninguno se hace.
Siempre el esperar, aunque sea el bien, da cuidado.
Desdichado es el que por tal se tiene.
La inconstancia acorta los días de nuestra vida.
martes, 1 de abril de 2014
Hoy, de "La musa sensata", Séneca y Persio
SÉNECA
¡Que esté permitido hacer lo que Séneca reprueba!
Conviene nacer o rey o tonto.
El gallo puede mucho en su estercolero.
Encontrar un tonto propicio.
PERSIO
¿Hasta tal punto no vale nada tu saber, si otro no sabe que tú sabes?
Pero es hermoso que le señalen a uno con el dedo y digan: " ¡Este es!".
Impotente flota en los labios y sobrenada en la superficie de la saliva.
¡Oh almas encorvadas sobre la tierra y vacías de pensamientos divinos!
¡Las medallas para la gente! Yo te conozco por dentro y por fuera.
Nada nace de la nada, nada puede volver a la nada.
¡Cómo se mira la alforja en la espalda del que va delante!
¡Que esté permitido hacer lo que Séneca reprueba!
Conviene nacer o rey o tonto.
El gallo puede mucho en su estercolero.
Encontrar un tonto propicio.
PERSIO
¿Hasta tal punto no vale nada tu saber, si otro no sabe que tú sabes?
Pero es hermoso que le señalen a uno con el dedo y digan: " ¡Este es!".
Impotente flota en los labios y sobrenada en la superficie de la saliva.
¡Oh almas encorvadas sobre la tierra y vacías de pensamientos divinos!
¡Las medallas para la gente! Yo te conozco por dentro y por fuera.
Nada nace de la nada, nada puede volver a la nada.
¡Cómo se mira la alforja en la espalda del que va delante!
martes, 11 de marzo de 2014
"La musa sensata", aforismos latinos. Hoy Ennio y Lucilio
Prosigo mi búsqueda personal de aforismos, sentencias, máximas... de carácter poético, filosófico, humorístico... Y ahora que tengo formado un cuerpo, creo, considerable, es momento de hacer una búsqueda más intensiva de la tradición antes de dar por concluido mi proyecto. Evito ponerme pedante y aleccionador y voy al grano (al clítorix, prefiero decir).
La musa sensata: aforismos y proverbios en la sátira latina es un libro que han hecho Pilar Jiménez Gazapo, Mercedes Morillas Gómez, Francisca Morillo Ruiz y publicado por Cátedra en el año 2012. En él, con sumo gusto filológico, hacen algunas breves pero amplias consideraciones sobre el género y presentan con erudición de detalles una selección de Ennio, Lucilio, Varrón, Horacio, Séneca, Persio y Juvenal.
Sin más, ahora sí, al clítorix.
ENNIO
Nosotros, que antes fuimos rudinos, ahora somos romanos.
Buscan en el junco lo que se suele llamar nudo.
No esperes que los amigos hagan lo que tú mismo puedas hacer.
LUCILIO
Yo,cuando saco un verso de mis entrañas.
Yo no escribo ni para los muy sabios ni para los nada sabios.
No quiero agradar al pueblo igual que estos escritores, yo lo que he querido es captar su espíritu.
No todos podemos todo.
Esfuérzate en aprender, para que la propia realidad y la razón no te desmientan.
Sé más sabio que los demás, aléjate de los amigos hacia alguna parte cuando estés harto.
Porque los mismos que descienden al lodo sacan de él a otros.
Una vez cogido un atún, echan fuera el gobio.
Juzgar además entre las primeras las cosas que son convenientes para la patria, luego las de los padres, en tercer lugar, y por último, las nuestras.
La musa sensata: aforismos y proverbios en la sátira latina es un libro que han hecho Pilar Jiménez Gazapo, Mercedes Morillas Gómez, Francisca Morillo Ruiz y publicado por Cátedra en el año 2012. En él, con sumo gusto filológico, hacen algunas breves pero amplias consideraciones sobre el género y presentan con erudición de detalles una selección de Ennio, Lucilio, Varrón, Horacio, Séneca, Persio y Juvenal.
Sin más, ahora sí, al clítorix.
ENNIO
Nosotros, que antes fuimos rudinos, ahora somos romanos.
Buscan en el junco lo que se suele llamar nudo.
No esperes que los amigos hagan lo que tú mismo puedas hacer.
LUCILIO
Yo,cuando saco un verso de mis entrañas.
Yo no escribo ni para los muy sabios ni para los nada sabios.
No quiero agradar al pueblo igual que estos escritores, yo lo que he querido es captar su espíritu.
No todos podemos todo.
Esfuérzate en aprender, para que la propia realidad y la razón no te desmientan.
Sé más sabio que los demás, aléjate de los amigos hacia alguna parte cuando estés harto.
Porque los mismos que descienden al lodo sacan de él a otros.
Una vez cogido un atún, echan fuera el gobio.
Juzgar además entre las primeras las cosas que son convenientes para la patria, luego las de los padres, en tercer lugar, y por último, las nuestras.
martes, 17 de abril de 2012
Quevedo sobre las riquezas y el desprecio que Séneca hace a Nerón de recompensa
Enseña cómo es rico el que tiene mucho caudal
Quitar codicia, no añadir dinero,
hace ricos los hombres, Casimiro:
puedes arder en púrpura de Tiro
y no alcanzar descanso verdadero.
Señor te llamas; yo te considero,
cuando el hombre interior que vives miro,
esclavo de las ansias y el suspiro,
y de tus propias culpas prisionero.
Al asiento del alma suba el oro;
no al sepulcro del oro l'alme baje,
ni le compita a Dios su precio al lodo.
Descifra las mentiras del tesoro;
pues falta (y es del cielo este lenguaje)
al pobre, mucho; y al avaro, todo.
Séneca vuelve a Nerón la riqueza que le había dado
Esta miseria, gran señor, honrosa,
de la humana ambición alma dorada;
esta pobreza ilustre acreditada,
fatiga dulce y inquietud preciosa;
este metal de la color medrosa
y de la fuerza contra todo osada
te vuelvo: que alta dádiva envidiada
enferma la fortuna más dichosa.
Recíbelo, Nerón; que, en docta historia,
más será recibirlo que fue darlo,
y más seguridad en mí el volverlo:
pues juzgarán, y te será más gloria,
que diste oro a quien supo despreciarlo
para mostrar que supo merecerlo.
Quitar codicia, no añadir dinero,
hace ricos los hombres, Casimiro:
puedes arder en púrpura de Tiro
y no alcanzar descanso verdadero.
Señor te llamas; yo te considero,
cuando el hombre interior que vives miro,
esclavo de las ansias y el suspiro,
y de tus propias culpas prisionero.
Al asiento del alma suba el oro;
no al sepulcro del oro l'alme baje,
ni le compita a Dios su precio al lodo.
Descifra las mentiras del tesoro;
pues falta (y es del cielo este lenguaje)
al pobre, mucho; y al avaro, todo.
Séneca vuelve a Nerón la riqueza que le había dado
Esta miseria, gran señor, honrosa,
de la humana ambición alma dorada;
esta pobreza ilustre acreditada,
fatiga dulce y inquietud preciosa;
este metal de la color medrosa
y de la fuerza contra todo osada
te vuelvo: que alta dádiva envidiada
enferma la fortuna más dichosa.
Recíbelo, Nerón; que, en docta historia,
más será recibirlo que fue darlo,
y más seguridad en mí el volverlo:
pues juzgarán, y te será más gloria,
que diste oro a quien supo despreciarlo
para mostrar que supo merecerlo.
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