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miércoles, 8 de julio de 2009

'Querida Quiela'

19

Pensar en Angelina Beloff me ha traído a la memoria a María Blanchard, querida Quiela:

Y el recuerdo de María me ha llevado a su pintura, y su pintura a La convaleciente, y La convaleciente a La niña enferma de Munch. Ese rostro materno que se oculta me conmueve. Y la resignación con que la niña se ve camino de la muerte… sólo ayuda a acrecentar el desconsuelo. ¿Lo recuerdas?

Debe ser tan duro para una madre perder a un hijo tan tierno.

Yo no me imagino sin nuestro Noné, querida Quiela. No me imagino perderlo, querida Quiela. Me consuela y me colma con su sola presencia.

Menos mal que le tengo, querida Quiela. Gracias. Es el regalo más hermoso que me han hecho jamás. Aunque tuvieras que marchar para tenerle de veras real, en triunfo.

miércoles, 1 de julio de 2009

'Querida Quiela'

18

Láora ha estado esta tarde en una exposición de Angelina Beloff, querida Quiela:

y me ha traído el catálogo para compartirlo conmigo. ¡Qué encanto!

No sé si conocía mi gusto por Angelina, no recuerdo que hayamos hablado de pintura, pero dice que me lo trajo con la intención de animarme a salir alguna vez, que la belleza hay que buscarla detrás de las paredes.

Y como siempre, duélete, el cuadro que abre el catálogo es de Diego: Angelina y el pequeño Diego.

Ya sabes tú, querida Quiela, lo mucho que estimé a Diego, pero me rebela que sólo se hable de Angelina Beloff a través de él. Parece que la cultura sigue siendo una cosa que hacen los hombres para seducir a las mujeres.

Aunque de ejemplo, nosotros. Tú misma creo que lo que más amabas de mí eran mis versos y recitados. No recuerdo que me hayas pedido alguna otra cosa con tanto entusiasmo. Aún escribo y recito, querida Quiela.

De todo modos, ese cuadro me encanta, querida Quiela. Es a ti a quien veo y al pequeño Noné. Es el poema que nunca pude componeros. Hasta te veo balancearte en él, meciendo al crío.

Aún así, me quedo con 'La avenida Hidalgo vista desde Bellas Artes'. ¡Y que no ganara Angelina con este cuadro el concurso de Excélsior! ¿Quién puede pintar mejor la ciudad de México?



Alguna vez dijo estar pintando como si borrara todo, como si quisiera borrarse a sí misma. Pero en este cuadro lo que hace es captar la atmósfera viciada y fresca de la ciudad.

¿Y tú eres humo, querida Quiela? No te borres, querida. No sigas por ahí.

miércoles, 10 de junio de 2009

'Querida Quiela', entrega semanal

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Se me olvidó contarte algunas cosas de la visita de nuestro nieto, querida Quiela:

le regalé una edición de El caballito jorobado, ilustrada por Angelina Beloff. Espero que no sea demasiado infantil para él, con esos gustos poéticos tan tétricos que tiene… A estos años los niños son muy susceptibles con su edad, y Jacobo está ya tan formado… Precisamente por estos motivos debe saber entenderlo, y en estos momentos en que se marcha de casa le hará bien.

Me dice que ahora intenta escribir su primer poemario, que estará lleno de mitos a los que debe dar coherencia. No sabía yo que fuera un poeta de mitos, ni que fuera tan incisivo en el pensamiento. Yo pensaba que era un niño, querida Quiela, pero también en esto lleva tus genes.

Dice que su intención es destruir la razón con la razón; que el mito que cada uno vive es el que conduce a la individuación, y que no es sino a través del individuo que la vida adquiere significado. Que la razón está, o debe, al servicio del mito.

¿Recuerdas tú de quién es esta cita?:”Es el reconocimiento de nosotros mismos donde reside el sublime secreto de la creación. No obstante conocemos mejor la profundidad del espacio que la profundidad de nuestro mundo interior”. Yo la he interiorizado tanto que me parece mía, pero puede que no lo sea.

miércoles, 11 de marzo de 2009

'Querida Quiela'

Elena Poniatowska escribió la novela 'Querido Diego, te abraza Quiela'. Diego es el muralista mexicano Diego Rivera, la Quiela que le escribe es Angelina Beloff, la pintora de origen ruso con la que Rivera tuvo su primer hijo.
De Dieguito y Angelina queda rastro en la obra de Rivera; sin embargo, de su vida, pronto los borró. A la muerte de Dieguito de una neumonía en Paris, Diego Rivera marcha a México a reasentarse, en la promesa de que luega mandará llamar a su pareja: Angelina. Pasa el tiempo y Diego no llama a Angelina. Angelina escribe a Diego cartas sin respuesta: 'Querido Diego, te abraza Quiela'.
Lo desesperado de este amor podría también interpretarse como lo desesperante de la escritura: un mensaje para el que no se sabe si existe un receptor.
Pues a vueltas con Poniatowska, a vueltas con Angelina, a vueltas con Quiela, a vueltas con mi amor y algunas de mis obsesiones sobre la lengua y la cultura, nace 'Querida Quiela'. 'Querida Quiela' es más un relato largo que novela corta. Más relato que novela porque su lenguaje está más próximo al de la poesía que al de la narrativa, como en mí no podía ser de otra manera.

'Querida Quiela', quién te sabe.
Así que, para empezar, las citas:

Cuando cese la lluvia,
La tierra del jardín olerá a tierra.
No habrá mejor fragancia.
Y después vendrá el día con su horas
Fugaces, nunca sueltas,
Nunca sin sus raíces,
A pasado y futuro encadenadas.
Jorge Guillén


Venías esta vez de aquel pasado,

El nuestro ya sin prórroga, concluso,
A fechas sucesivas tan sumiso,
Siempre en orden: el tiempo del reloj.
Jorge Guillén


Además, mi vida no son unos hechos;
mi vida es mi pensamiento.
Gustave Flaubert

Cada miércoles a las 15:00 horas (españolas), aquí en Poesía Abierta, una carta, una entrega, de esta creación de Jesús Malia. Con todas sus faltas, mi mejor obra. Tú, como yo, amarás a Quiela. Acompáñame en este amor desesperado. (¡Menudo culebrón!)