Óscar Oliva se dio a conocer en 1960 en la antología 'La espiga amotinada', que compartió con Jaime Labastida, Eraclio Zepeda, Juan Bañuelos y Jaime Augusto Shelley, en la búsqueda común de una poesía de denuncia que volverían a plasmar en 'La ocupación de la palabra' (1965).
Para comenzar la noticia de 'Trabajo ilegal', pongo el que fue el broche de su edición de 1994 en Papeles Privados, un poema dedicado a Oliva por José Revueltas.