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miércoles, 3 de abril de 2013

Poemas de Óscar Oliva en "Estratos" (5, y fin)

nos dormimos las nubes
bajo el agua dormida
y las cicatrizamos
___

yo soy la mitad
de la mitad de una semilla en la sábana del viaje
me desdoblo para posarme bajo de tu viaje
por dos arrecio y me sumerjo en la mitad de otro viaje
con una pata en el aire la otra en el agua y el corazón por almohada
despliegas la mitad de la cama en la mitad de tus pezones
donde variamos la percepción de los espejos
donde nos arreciamos nos desdoblamos con las patas no sé dónde
la otra semilla sumergida en la respiración retumba sin viaje
no sé quién habla en el viaje
por la cabeza de tu mitad el viaje
salgo del viaje
por la mitad soy tu vagina
___

la memoria y la flor
dan de voces al viento
se mueve el bosque
auxilio   auxílienme
___

como es ella
como no es ella
como crees que es ella
como creo que es ella
no es ella
es ella
___

como es
como creo que es
la huelo y la toco
para no perderme
como no es

miércoles, 27 de marzo de 2013

Poemas de Óscar Oliva en "Estratos" (4)

Todo cobra brillo y una luminosidad espacial. Camino por la nieve hasta llegar al bosque helado. Regreso por la línea recta que yo mismo tracé tras caminar una y otra vez por ella. Sendero que ya no existe. Arroyos y canales congelados, techos blancos con carámbanos. Tomo la fotografía, luego la manipulo agregándole una trampa para pájaros.( Brueghel).
___

Nadie da voz al viento
la memoria da voces
a nadie en el viento
___

los viejos
    y sucios dioses
        en las calles
            retiro mi casa
                a otra agua
___

Al cruzar la calle, nos reconocemos y sentimos miedo. Es incómodo volver la cabeza, por el golpe de la insolación. ¿Cuántos años han pasado? Compartimos sueños heredados; aquellos que han acumulado tanta basura. En cajas de hielo.
___

nadie nace del sueño
nadie en la memoria
nadie la voz de nadie
___

no saber
de qué salud cojear
de qué sal atragantarse
de qué vaso sin paredes beber
no oyes el ruido planetario
no oyes el ruido de la última edad
    ruidemos solos
       no se oye
        a nadie
       nadie nos
        oye

miércoles, 20 de marzo de 2013

Poemas de Óscar Oliva en "Estratos" (3)

el ruido planetario
como agua sucia
llega a mi casa

mi cuerpo y el sueño
entre libros y sábanas
luchan por no ahogarse

encima de la mesa respiro
otros planetas
habitan en mis pulmones

retiro mi casa a otra agua
un trozo de lápiz
sin cuerpo y sin ruido

muevo espejos en los cuadernos apagados
otros campos
cuando no hay nada más que respiración
___

No sé de quién son los recuerdos que estoy usando en estos momentos. Me parecen tan míos a esta velocidad que no quiero rechazarlos, como no rechazo el viento brutal que zangolotea el carro en la carretera que echa vapor de tan caliente, a la altura del parque eólico de La Ventosa, con la fatiga y el tedio que produce tan larga vía recta, con espejismos que adormecen. No sé de quién o de quiénes, pero ya son míos esos arbustos inclinados, llenos de bolsas y envolturas de plástico, girando, que compiten con las hélices de los molinos de viento, (remedos de seres extraterrestres), cuando todo se hace un susurro, y luego en la noche se oye manar la leche de Afrodita. No te vayas a dormir. Hay tráilers volcados, con doble fondo, gente semiasfixiada, patrullas de la policía, soldados enmascarados, perros rastreadores de drogas, no te vayas a parar, no vayas a atender otros recuerdos, a beber leche derramada, áurea, de esos senos. No dejes de ver por los retrovisores, no dejes que tu mente culpable te haga sentir perseguido. No hay nadie que quiera aniquilarte. Y luego empecé a acercarme, a distinguir una tenue luz, a decir, Aquí es el comienzo, lo que sigue será el aprendizaje de otros oficios más lentos; a veces me parece ver el final del túnel. Tuxtla se hace cada vez más pequeña a medida que me acerco. Jamás pude apagar y encender sus luces. Debo de meterme en sus aguas. En 8 horas comenzarán a congelarse. Y con ellas las criaturas que no han estado en el radar casero hasta ahora.
___

con todos
    los soles
        disparados
            yo viajo
                de error
                    en error
___

nadie da una canción
la canción es de nadie
el espacio la contiene
la vuelve flor de nadie
la canción es de nada
y va a la nada sin flor
nadie da una canción
___

la primera casa
    la última casa
        dos planetas errantes
            sin estrella madre
                rompiendo cerraduras
___

todas las flores rotas
la memoria engañada
llena de voces rotas
de imágenes humildes
la canción es de nadie
nadie da voz al viento
nadie da voz a nadie

miércoles, 13 de marzo de 2013

Poemas de Óscar Oliva en "Estratos" (2)

un ligero
      soplo de aire
          me hace girar

         un puñado de arena
         sepulta lo escrito
         con pocas palabras
___

una vida
    que nunca
hablaré

otra vida
    sin escribir
es el brutal

ejercicio
    diario

llegar gritando
    lo que no sé
___

Respiro junto a la pared, me apoyo en ella. Mi casa tiembla en la página aún no escrita. Voy en sentido contrario a los cuerpos tirados en el desierto. Nunca he cometido más errores, que ahora. Quedó un soplo.
___

De tantos países que he usado, no encuentro el que se ajuste a mi cuerpo de recién nacido. Por eso dejo que los ríos ya no atraviesen el país que está a mis flancos, contemplándome. Es un error de la terminal de autobuses que vocea mi nombre, insistentemente, para que yo viaje, llegue a la frontera, y me trague otro río natal. Como nadador incansable.
___

Qué débiles los clavos que trabajan hasta doblarse en
la humildad terrestre. Sonido extraño de la adicción.
___

no podíamos dejar de gritar
la montaña repitió nuestros gritos
no hemos olvidado ese olor
la montaña no ha dejado de repetir
años después nuestros gritos

miércoles, 6 de marzo de 2013

Poemas de Óscar Oliva en "Estratos" (1)

que venga el agua
inunde al bosque
con pocas palabras
escribir que venga
el agua de siempre

___

como las hojas del árbol dormido
oirás el agua que corre en el árbol
como una flor en el calor del sueño
___

olor a bosque
a pájaro viejo
abre los dedos
para que se te
rompan
___

oigo gritar a un árbol
ofrezco mi cabeza a ese árbol
mi único arte es oír
___

a gran velocidad los aviones pasan sobre los aviones
el planeta tiene miles de formas millones de errores tres o cuatro lugares
no tiene entradas mi única posibilidad está aquí mi único afán es despegar
las estrellas contra un fondo fijo de estrellas más lejanas aún
___

no ha ocurrido
        no va a ocurrir
                no ocurre
no está cayendo una lágrima fotoabsorbente
no estoy bailando adentro de esa lágrima
en esa lágrima no me estoy bañando
no ocurre una lágrima larga atrás de nada
no ocurre otra que todavía no se evapora
esteparia en el ojo seco etario

lunes, 21 de marzo de 2011

Óscar Oliva, de cuya poesía en 'Trabajo ilegal' estamos dando extensa cuenta, acaba de publicar 'Estratos'. Nota de prensa


Octavio Paz escribió: “La poesía de Óscar Oliva me recuerda la de Éluard, no por el erotismo sino por la limpidez: edificios verbales hechos de aire”. Hace nueve lustros, al destacar la obra del entonces joven poeta (Óscar Oliva tenía 30 años), Paz se refirió a la inventiva y la experimentación de una poesía que incorporaba a la lírica mexicana ciertos elementos que le estaban faltando: la rabia, la fuerza, la osadía.

Estratos, su nuevo libro, es una obra de madurez: el sólido quehacer de quien ha rebasado los 70 años de edad —de los que ha dedicado más de medio siglo a la poesía— y hoy entrega a los lectores un canto decantado, pulido y brillante, rodado por la corriente de la emoción y la experiencia. Verso y prosa dialogan en estas aguas, en estas páginas.

Es el libro de quien ya no puede detener ni contener el torrente del río verbal y que, en plena madurez, más que concluir, empieza: retorna al principio porque, tal y como sentencia en sus páginas, “la montaña no ha dejado de repetir / años después nuestros gritos”, y porque hoy que “la canción es de nadie” y “nadie da voz a nadie” es necesario no parar, no detenerse, no caer ni contenerse.

Si el joven poeta Óscar Oliva alzó su voz desbocada en medio del desastre y el estado de sitio, el poeta maduro, hoy, mira a su alrededor y vuelve a ver el desastre, las cabezas cortadas, la desolación, y otra vez vuelve a sentir el anónimo dolor de todos y de nadie.

Más allá del tiempo, la poesía sigue siendo música necesaria, urgente, imprescindible lo mismo que ineludible testimonio de los anhelos y la desdicha de estar vivos o, para decirlo con las propias palabras del poeta, “una forma de resistencia para preguntar qué mundo está por nacer”.

Juan Domingo Argüelles

jueves, 10 de febrero de 2011

Selección de versos del 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

En el día más alto

1

El año va bajando escaleras que conducen al mar.
Noviembre da un manotazo helado sobre mi carne.
Sobreviviente del día que pasa como una tormenta,
aparezco entre las maldiciones
y desgracias de un pueblo que no tiene paz.

Aparejado con el día
que levanta su cabeza por entre botes de naranjas podridas,
el rostro de la soledad, arde;
y yo,
envuelto en trapos aparentemente limpios, ¡quisiera vivir mil años...!

2

Otra vez como entonces, como ayer,
¡no sé qué hacer, qué decir, qué contestar!
Me viene un ansia de trastornar las cosas.
Las cuatro esquinas me agarran por los hombros.
Los cuatro vientos me sostienen los pasos.
¿Quién arranca este verso que no tiene sonido,
que no tiene huesos clásicos en su pecho?
¿Quién se inclina ante la alegría como un esclavo?
La razón del papel es ser ceniza.
No hay más remedio para el hambre que el pan.
Ni más sol, este que se pudre en los rincones de la tierra.

Ni más esperanza que la voluntad mía, hasta que muera.

4

Amanece despacio: con el frío adentro, golpeando.

El nuevo día relumbra entre tanques de gas.
El que antecede a este, ¿en dónde estaba?
¿En el rincón de una hora sostenida por paredes inmóviles?
¿Qué gesto, madre mía, fue el primero marcó para siempre mi rostro?
No me reconozco escribiendo estas cosas.
Yo sé que soy otro,
que a mi estandarte no llega la miseria de lo fácil,
la calumnia de lo oscuro:
que mi palabra pesa lo que pesa mi sangre.
Yo sé que a mi lado, en las ciudades, lejos, en los campos,
hay, ¿cómo decirlo?,
un ansia de que el cielo sea humano,
que el día infiel se desplome como una casa destruida.

jueves, 3 de febrero de 2011

Selección de versos del 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Ahogo en un vaso de agua

De la ceguera vengo,
arcaico,
inarmónico,
inagotable por las cuestas del ajo,
alegre,
medio borracho,
bullente de grifos y géyseres,
dando la impresión de un cometa desgarbado.

Me descuelgo del perejil
por un bejuco de luciérnagas:
quedo a la altura de los topos,
embarrado de luciérnagas.

Bajo por la punta de un alfiler.
Soy el primer eslabón o punto de un círculo,
clamo adentro de ese círculo,
trato de romperlo,
con un gesto,
con los dientes.

Pero es inútil. Me ahogo.
Hay que comenzar de nuevo, hasta la desesperación:
de la ceguera vengo, voy a la ceguera,
dando la impresión de un hacha jorobada...


Sin paz me acuesto

Sin paz me acuesto,
sin paz me levanto.
No hay sosiego,
¿en dónde está el pan
y en dónde está el vino?

Cuando me miro,
creo que soy alegre
como esos días alegres cuando llueve.
Pero viene la dicha como un río
y no permanece más.
Y no pertenece más a mi cuerpo.
Y se hace recuerdo.

Y parece que se tratara de un amigo lejano.

jueves, 27 de enero de 2011

Selección de poemas de Óscar Oliva en su 'Trabajo ilegal'

Contradicciones
Los nombres se oponen a las cosas que nombran,
a sus entrañas, a la urgencia que en el aire
o en la tierra rechazan el viaje estelar o interior.
Es cuando se convierten en antinombres
y la silla es un volcán
un cuaderno una memoria aplastada
el día desencadenado desbarranca sus caballos
en la sal de la claridad
que no logra caer
en ninguna parte.
Las cosas y sus nombres deben ser inauguradas de nuevo.
Sólo el hombre puede decir en qué momento y cuándo.
Porque hay palabras que no tienen cabeza ni piernas,
llegan arrastrándose hasta las entrañas del hombre,
para morderlo y hacerlo hablar.
A éstas hay que encontrarlas para entrar en ellas y golpearlas.
Para ser golpeado por ellas y seguir golpeándonos bajo tierra.
Son palabras que el hombre no logrará hacer caer
en ninguna parte
pero las utilizará para desnombrar la tierra
o abrirla o cerrarla antes que nada.


Antedía
Hablo desde un país sin nombre,
hablo desde un país que no me pertenece,
hablo desde su historia maltratada,
hablo con los clavos de sus ríos,
hablo desde un país que se desmorona.
Hablo sin país, hablo sin nombre,
hablo con el futuro a mi espalda,
hablo con un viento que azota mi lengua,
hablo con el golpe de un pico
golpeando mi historia personal
y la historia de mi país
para continuar hablando desde abajo
con la boca pegada en sus paredes
y en esas paredes escribir su nombre
y mi nombre.


Fin presente
Está en lo que comemos y bebemos,
en los trabajos que nos dan de comer y beber,
en los alimentos en los que no nos reconocemos
y en la ineptitud con la que nos destrozamos
las manos
a la hora del hambre para poder tomar asiento
y comenzar de nuevo con lo que está en la mesa,
para que no lo comamos y bebamos.
Está en lo que nos atrevamos a tirar de la mesa.

jueves, 20 de enero de 2011

Selección de poemas de Óscar Oliva en su 'Trabajo ilegal'

Plenitud
Los nombres alcanzan la estatura de las cosas
cuando se queman y se destruyen en el interior de la palabras,
cuando lo escrito ha alcanzado su estatura plena.
Puede nombrarse lo conocido, lo que aún está por conocerse,
lo que está debajo de los zapatos, del final de una letra,
lo que está haciendo que una piel viva y se estremezca,
porque los nombres cambian cuando se da un paso
y se camina hacia otro día que ha cambiado el espectáculo
y a veces en ese proceso el hombre ha arrancado otro nombre
y nombra de otra manera la piel que se ha arrancado
y también lo que nunca conocerá, de un golpe.


Sin nombre
Los días pasados están entre nosotros,
son parte de nuestro cuerpo y casa,
de los muebles que hemos usado y quemado,
que jamás volveremos a ocupar.
Tu voz reposa en mis cabellos 1avados
y mi voz te exalta en la historia actual,
en los días que se marcharon en el camión
de mudanza, en nuestros cuerpos atropellados.
La historia de esos días está en mis manos
que te piensan para ayudarte a desnudar
ante la impaciencia de los muebles presentes
y de mi voz en tu voz como en un pozo.
La historia que hemos usado para hablar de la muerte.


Nombre de voces
Nuestras voces se encuentran como nuestros cuerpos
hundiéndose en la claridad donde nada podemos ver
pero que al sentir estamos viendo y oyendo todo
pegados a esa oscuridad que hablamos para no decir nada.

jueves, 13 de enero de 2011

Selección de poemas de Óscar Oliva en su 'Trabajo ilegal'

Puentes
Alguien puso en la palma de las manos del hombre líneas que se entrecruzan, que corren unas debajo de otras, que vienen de distintas partes del cuerpo, que van hacia los ojos de una quiromántica como puentes que pasan sobre tumbas. Tengo la impresión mirando las mías que pueden ser un mapa que ese alguien nos hubiera dejado como parte de un enigma, para que en él pudiéramos ir descifrando los caminos del universo, y para que un día los recorramos. Tal vez en algún punto de nuestro destino encontraremos a ese alguien que será un hombre como nosotros tratando de interpretar las líneas de sus propias manos. Por lo pronto las líneas de mis manos son más parecidas a esos caminos que hay en la tierra, y a esas manos que aprietan el universo hasta sofocarlo. Mis manos juntas son el libro que escribo. Alguien lo lee por encima de mi hombro.

La bailarina
a Tania
1
El amor no concluye en un hombre
Ni en una mujer
En cada nuevo rostro que sorprendemos agitado
En cada movimiento de las manos que nos ofrecen
La total delicadeza de sus venas
El impulsado lirio del amor
Como un agua limada surge a nuestros ojos
Para que nuestros recios sueños se cumplan
Para que nuestros legítimos herederos
Dueños ya de su erguida estirpe
Mueran de humano dolor
Y no desangrándose en la hierba
Como bestias cegadas


Canto empinado
No quiero ofrecer a nadie palabras de paja.
No quiero ofrecer a nadie palabras de trapo.
Mi propósito es dar palabras que contengan parte del tiempo
que piso y del espacio donde el proceso continúa de sol a sol.
No quiero para mí lo indecible o lo imperceptible,
quiero a un hombre arrancando palabras a las palabras,
segando el polen que traen las patas de la lluvia,
gritando en el éxtasis que se abre en un cielo de carne.
Mi propósito es dejar la carga de mis palabras en las palabras
de otro hombre.
Para que en ese momento nazca un hombre que será el tercero entre yo y el otro.
Y así llegar a las palabras de los demás.
No quiero ofrecer a nadie palabras de nada.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Selección de 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Puentes

Alguien puso en la palma de las manos del hombre líneas que
se entrecruzan, que corren unas debajo de otras, que vienen de
distintas partes del cuerpo, que van hacia los ojos de una
quiromántica como puentes que pasan sobre tumbas. Tengo la
impresión mirando las mías que pueden ser un mapa que ese
alguien nos hubiera dejado como parte de un enigma, para que
en él pudiéramos ir descifrando los caminos del universo, y
para que un día los recorramos. Tal vez en algún punto de
nuestro destino encontraremos a ese alguien que será un
hombre como nosotros tratando de interpretar las líneas de sus
propias manos. Por lo pronto las líneas de mis manos son más
parecidas a esos caminos que hay en la tierra, y a esas manos
que aprietan el universo hasta sofocarlo. Mis manos juntas son
el libro que escribo. Alguien lo lee por encima de mi hombro.

Memorial de las ruinas

a Marco Antonio Sánchez Daza

De tantas vida que tuve,
que tengo,
varias habría que dejar vivir,
varias que dejar morir;
no recoger ninguna cuando se mira por encima del pie,
y de todas juntas habría que hacer un atado
para mirar hacia el baño de tumba,
encontrar que la puerta aún se encuentra cerrada.
De tantos sueños que tuve,
que tengo,
hay uno que habría que repetir,
el más secreto,
del que nunca me he acordado,
del que no quedó nada,
que soñaré anteayer sin darme cuenta de que lo he repetido.
De tantas palabras que he escrito,
habría que sacudirse las manos,
soplar en todas las arrugas,
volver a escribir sobre ellas.
Con las palabras que no he escrito,
que están debajo de mis uñas,
de mis párpados,
que se agitan como un hormiguero en las yemas de mis dedos,
lo mejor sería esperar ese golpe de la frente contra la puerta.
Para estar seguros que no se abre.
Porque si se abriera se nos caerían todas las estatuas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Selección de 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Habitada claridad

A tu lado
Cuando arrecia la lluvia detrás de las paredes
Escucho el débil paso de un pequeño animal que se esconde

Tú y yo
Sorprendidos de hallarnos desnudos
Boca a boca
Así como la lluvia se aproxima lentamente a su fuerza
Me incorporo
Mis sentidos son hélices que empiezan a girar
Te acechan desde un matorral
Con delicada soledad empiezo a amarte
A gozar de mis dedos en tu espalda
Lo más hermoso
Son las huellas de mis dientes
Que te alegran y fustigan
Tiembla la sed en mi lengua que llega hasta tu suave roca
Eres lo que está más próximo a mi pecho
Altos océanos nos fatigan
La noche gira en nuestro impulso
Asustada piedra que se abre a mi brazo
Como a una enemiga te atormento
Te impulso como a una vara
Luego el jadeo cabeceando en la lluvia
Quiere dejar su idea clavada en el cráneo de un ave

Amanece

Cuerpo de tiempo

a Mercedes Tovar

5

¿Qué labran los muertos bajo tierra? La respuesta está en las
voces que suben por los troncos y escupen nubes.
Acontecimiento de flor subterránea. Las nubes saben que algo
ha venido a sacudir al mundo. Y llueve.

7

Consumirse encendiéndose, es el proceso. Voces de agua oscura
corriendo. Mano sobando el agua que volverá a correr frente a
mi casa cuando retire la mano. Arqueada como la espalda de
un hombre descifrando la claridad, la sílaba entre la vida y la
muerte. Veo a mi casa en la Vía Láctea, escucho ruidos,
mensajes de otros planetas. Pasa un Ovni. Trago una estrella
para ver en el agua.

9

La salutación del pájaro me ha dejado vacío. Ha llenado mis
sentidos con sus despojos. Entonces siento que el vacío es la
profundidad para mis sentidos, Y que ahora somos no el vacío
sino la profundidad de los despojos.

14

Mis sentidos no son más que la imitación del pájaro cuando en
lo más alto del sentimiento desborda su idea del mundo.
Escucho al pájaro que silba en lo más alto de un sauce, y me
asombran sus sentidos desbordados no en el silbo, sino en una
idea. En la idea de que el mundo no está para la imitación,
sino para ser desbordado.

15

Pienso en lo que todavía no ha llegado, miro hacia adelante y
lo que ya pasó y lo que vivo es lo que no ha llegado. Lo que
ya llegó está en esa marea destructora, que arrasa lo que ya
pasó y lo que vivo. Cada golpe llega a nuestro tiempo
conducido por esa marea.

17

Las rosas contempladas, son ciertas en cuanto pensamiento.
Resisten la realidad. Porque en el proceso de su nacimiento
alguien abjuró de ellas, y reclamó el futuro. Reales en el
proceso del pensamiento, pueden dejar de ser contempladas.
Sólo son reales cuando abjuro de ellas. Cuando reclamo el
futuro es que están llenas de mí mismo.

¿En qué estaba pensando?

jueves, 18 de noviembre de 2010

Selección de 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva, con matemáticas

Fin de fiesta

Unos fotones que atravesaron más de 1000 millones
de kilómetros de espacio. . .
llegaron a la Tierra el 16 de octubre de 1982,
trayendo consigo un mensaje largamente esperado.

Estas partículas de energía radiante,
proveniente de la luz solar reflejada por un trozo errabundo
de hielo sucio,
dejaron una débil impresión de 200 pulgadas en Monte Palomar.

Los astrónomos vieron el punto de luz,
reconocieron su significado: el cometa Halley volvería a estar
a la vista: está ahora más allá de la órbita de Saturno.

En 1910 mi padre lo vio.
Abarcaba todo el cielo de Tuxtla.
Me dice que la gente lo miraba maravillada y con temor.
Corrieron muchas historias.
A mi padre, montado en su caballo,
le bastaba alzar una mano para
sentir que era parte de ese misterio.

Más y más telescopios se sumarán a la vigilancia
conforme el cometa se vaya acercando y, a fines
de 1984, una flota de naves espaciales
entrará en acción para obtener una vista todavía mejor.

Cohetes de sonido, aviones de gran altura y globos
estarán listos para su despegue cuando el cometa Halley
esté más cerca de la Tierra y el Sol,
en el invierno y la primavera 1985-1986.
Mi padre quiere volver a verlo montado en su caballo,
tocarlo de nuevo en el cielo de Tuxtla.

Pero el cometa no brindará un espectáculo tan impresionante
como en 1910, porque estará
al otro lado del sol
cuando su cola alcance su máxima longitud
de 80 millones de kilómetros.

Me apoyo en mi padre.
Todo se nos cae encima.

Se abren las puertas de este fin de fiesta.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Selección de 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Materia nombrada

Que bien sé yo la fonte que mana corre,
aunque es de noche.
San Juan de la Cruz

1

Tu desnudez añade a mi desnudez el ala requerida.

Qué bien sabemos el vuelo donde el azul mana y corre.

Sin pensarlo mucho he dicho sueño y sin quererlo
he tenido conocimiento de que bajo el párpado
hay otra desnudez, por añadidura donde el sueño
comienza.

Encima pasan gentes, un jet, un relámpago a destiempo.

Pasa la carrera del verano.

Y pasamos nosotros a otro párpado.

3

Nuestras voces se encuentran
como nuestros cuerpos
hundiéndose en la claridad
donde nada podemos ver
pero que al sentir
estamos viendo,
oyendo todo
pegados a esa oscuridad
que hablamos para no decir nada.

13

Niegas lo que posees cada día. Afirmo lo que poseo cada día.
En esa frontera nos completamos. Toda lucha es una piedra
donde escribimos nuestros nombres y la arrojamos fuera de
nosotros; te tengo prisionera en la piedra que no he arrojado.
Relámpago del jardín, danza del pensamiento, alcoba de la
carne, alegría que huele a tu cuerpo. Tú te vuelves a mí, me
haces una seña. Saltamos la frontera y nos perdemos en un
país extraño.

16

Te nombro junto a mi nombre en esta realidad que nos
oprime. Antes de mí, vienes. Vienes por una calle inclinada y
quiero salir a tu encuentro, y cuando llego al sitio donde
esperaba abrazarte, una multitud está lanzando gritos; tú me
recibes con un grito, y yo grito. La realidad estalla. Nos
amamos a gritos.
Sacudiéndonos. Revolcándonos en los despojos de nosotros
mismos, hundiéndonos en el nombre que nos ahoga. Pero
regresamos a la cumbre, alzo las manos para tomar un poco de
turbulenta nube y untarte con ella tu desnudo cuerpo. Antes de
ti, vengo. Vengo por una calle empinada y tú me esperas al
final de ella con un grito, rodeada de una multitud
enronquecida que me da un nuevo nombre. Y yo no sabré más
de ti y tú me habrás olvidado en lo que buscabas. La realidad
nos junta.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Selección de 'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Noticias del odio

No hagáis de mí ese hombre de odio...
A. Césaire

Con el zumbido de la fiebre con medicamentos y nubes de los
labios a la tinta anoto sensaciones que crecen hinchadas por el
odio culpable de estas manos

Encuentro océanos en todas mis palabras salmos y espadas
sobre todo una luz que no se deja oír que aúlla como un
músculo porque hasta mis manos ahora las veo de cabeza
cuando escriben en el disturbio en la inquietud de una puerta
en este documento que respira como un país en ruinas el dolor
de ser consciente sobre todos los rostros cuando no es el odio
cumbre demolida

Ruedo por la noche inclinada el odio es real en el presente
canto desde esta ciudad saqueada aplastada como un pan sobre
el olor poderoso que nos rodea

Con un saco de mangas desmayadas con un paliacate en la
mano dando cuerda al viento con el odio posado en mi pulso
izquierdo lastimando sus ojos con mis ojos viendo la sombra de
mi vecino que pasa alisándose el cabello con un rumor de
follaje y labio desprendido en la garganta

Todo lo estoy viendo



De mármol tajante

... Y la mar entre nosotros tiene alta casta de vivientes.
St. J. Perse


a Raúl Garduño, en este mar.

6

Caminos vueltos desdoblados riegan
Sobre mi ánimo decapitado y despierto
Deseos de vivir esa página encinta

Abandonarse sobre orientes purísimos de noche
a la deriva
Peligrar durante estaciones
levantadas batallas de banderas y mastines
Viajar con remolinos los brazos abiertos
los tobillos libres
Oír el canto de la niebla roca a punto de amarrar
leves cortinas
Plaza demolida
Tienda erguida débil rostro de arrugas condenadas
Lo único irreal
Llévame hasta tu último labio promontorio de espinas
Mi fatal deseo es hincar alas en tu corriente descompuesta
Para viajar sin trajes ni señales abro jeroglíficos
delgados a navíos
Recorrer países en éxtasis austral conocimiento experiencia
de sonidos
Para ver la claridad de lo concreto estancia ávida
de carbones
Oleaje cornamenta donde he de agitar camisas intolerantes
a las meditaciones
Así he de crecer en ti
He de extender mis almácigos para que me reconozcas
Templo blasfematorio

jueves, 28 de octubre de 2010

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Pintura (1)

(De destrucción en destrucción
La palabra se desliza
hasta caer en el pozo de luz
Que hierve

Junto al polvo que es un bloque puntal
Se escucha el nacimiento de lo azul
Que alguien saca
Para arrojarlo a cubetazos,
Sobre la cerrazón del cielo)

Génesis

Desde el amanecer estoy construyendo esta ciudad, y no veo la
hora de terminar. He sido albañil, escultor, astrónomo. La he
desbaratado no sé cuantas veces, la he apuntalado con mis
propios desvaríos. En estos momentos le he puesto una bocina
para que hable. En esta oscuridad no distingo el andamio
donde trabajo, y que ya no siento debajo de mí. No tengo ya
fuerzas. Por mis calles corre el viento. Ya es tiempo de que
termine de construir este hombre, de darle aceras y copas, pues
me estoy quedando desierto, sin murallas ni templos. En la
ancianidad palpo que no he superado mi condición de valle,
las rocas se desmoronan entre mis dientes, los montes me
cercan, reduciéndome. Al amanecer es posible que no sea más
que una bestia en busca de alguien que destrozar.

jueves, 21 de octubre de 2010

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Para romper acosos

Ahora voy a escribir en lo hondo del papel
con el muñón que surge desde lo oculto de mí mismo.

Hoy me calzo de cólera.

No hay lugar para la ternura.
Estoy sudando
encima del grasoso
mostrador de una tienda,
donde compro un pedazo de queso,
una botella de vino
y sal para conservar sangrante
mi carne.

A pesar de que soy un poeta común y corriente
no puedo respirar con todo lo sagrado
y la cavidad desdentada de San Juan de la Cruz.

Verdaderamente me siento mal.

¿De dónde ha nacido esta cólera que ataja alumbramientos?
No quiero contar nada.
Quiero obligar a que estas páginas voceen.

Pero me importa nada o todo
o círculo o línea recta
de donde venga esta cólera:
de la ceguera o de las cuestas de ajo.

Porque también del ajo o del perejil puede venir.
Lo que me importa es saber qué puedo hacer con esta rabia,
con este cargamento de piedras que quiere salir del pasmo,
para romper acosos.

Por eso estoy ahora
con una cuerda en el pescuezo,
con un fusil en las entrañas,
dando de alaridos,
manotazos y patadas,
para volver otra vez a luchar,
a fracasar,
volver a luchar,
siguiendo la inexorable lógica del aniquilamiento,
contra lo que no se puede marchar.

jueves, 14 de octubre de 2010

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

III

.
.. cualquier persona que haya incurrido o incurriese en ser fomentador,
auxiliador o participante voluntario en estas asonadas, bullicios, motines,
griterías, sediciones o tumultos populares, por el mero hecho quedará notado
durante su vida (además de sufrir en su persona y bienes irremisiblemente
las penas impuestas por las leyes del Reyno contra los que causan o
auxilian motín o rebelión) por enemigo de la patria, y su memoria por
infame o detestable para todos los efectos civiles, como destructor del pacto
de sociedad que une a todos los pueblos y vasallos con la Cabeza Suprema
del Estado, y el reato le seguirá sin prescripción alguna de tiempo.

Carlos III, 1766

El artista (1)


Por 1656
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez
se pinta en un lienzo frente a su caballete
ejecutando los retratos de Felipe IV y de doña Mariana,
que se reflejan en el espejo del fondo.
Dona María Agustina Sarmiento,
menina de la infanta doña Margarita,
le ofrece en una bandeja un búcaro con agua.
La infanta, en medio.
A su izquierda,
doña Isabel de Velasco,
también menina.
La enana Maribárbola. Y Nicolás de Portosato,
con el pie izquierdo sobre el perro echado.

En segundo término:
doña Marcela de Ulloa, "guardamujer de las damas
de la reina", y un guardadamas. En la puerta del fondo
descorre una cortina el aposentador don José Nieto Velázquez.
En la pared, lienzos de Rubens. El cuadro se llamaba
de La familia. Mide 3.18 por 2.76 metros. Hoy es conocido
como Las meninas.

He aquí lo que yo hago:
con todos mis materiales de trabajo
me instalo de un golpe en este libro,
sentando plaza en su plaza.
Mi intención es la siguiente:
¿Cómo hacer que este libro y yo lleguemos a ser indivisibles?
¿Cómo hacer que el poema rompa con el sometimiento al papel?

Cuando me incline desde afuera a contemplar este relato ya
concluido,
¿qué es lo que veré? ¿qué es lo que habré dado?
Verdaderamente,
me gustaría nada más dar una pintura boquiabierta
bajo el estruendo.

Pero por el momento,
esto es imposible.
Desde esta cárcel lo único que voy a dar es mi nombre.

Me considero un prisionero de guerra.

jueves, 7 de octubre de 2010

'Trabajo ilegal' de Óscar Oliva

Respuesta caminando

1

Esta página ha aceptado mi mano. Es la claridad que oye. Mi
mano es el acto que oscurece, escriben mis ojos. Pasa por mi
mente un acento, una coma, conforme la página se va
oscureciendo.
Pienso en Cuba y la página arrebata lo escrito.

4

Todo cuanto sé es inicial. Todo cuanto ignoro no es el
movimiento. Ninguna otra cosa lo es, si no es la revolución.
Este acento es la oscuridad, esta coma es la claridad que alza y
vive en esta página. Alzo esta página y vivo mi ignorancia que
conduce lo inicial: movimiento de cuanto sé.

6

¿Oyes al árbol? El árbol agitándose dentro de mi mente,
respirando, concreto y único, realizando su propio árbol; ¿lo
oyes?: expuesto en el mundo, el árbol de la realidad en el
mundo de la realidad del árbol, el árbol que no es alcanzable
de una vez y para siempre, sino el árbol que se hace, es decir,
se desarrolla y realiza. El árbol que se agita dentro y fuera del
mundo. Una tarde, en las afueras de Santiago de Cuba, toqué
su tronco, comí de sus frutos, oí su respiración, oí su verdad.
Desde entonces siento que un árbol se agita dentro de mi
mente y respiro por él, concreto y único.

7

¿Qué realidad es ésta? El hombre vive en varios mundos y
cada uno exige una visión distinta. En Cuba es otra vida que
veo roturada, así como es otra vida que se rotura en nuestra
América en la clandestinidad. Mi realidad es como un andamio
desamarrado que se mueve en la demolición que se escucha
por todas partes. Dentro de esta realidad en demolición por
todas partes aprendo esta significación que camino.