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martes, 28 de febrero de 2012

Miércoles 29 de febrero, recito en Lavapiés


Por supuesto estarán presentes 'la cinta de moebius' y 'πoetas', pero como la ocasión merece rescataré versos añejos que acabo de trabajar para este día, versos pertenecientes al proyecto 'Guapa' ( ni te imaginas, un Malia claro, directo, fácil, incluso anecdótico. ¿Es esto posible? ¡Sí! Compruébalo).


Organiza y presenta Rodrigo Galarza. (¿Qué tendrá que decir de mí? Uf, gran poeta Rodrigo, agudísimo lector y gran conocedor de la poesía.) Un regalazo.

jueves, 16 de abril de 2009

Rodrigo Galarza en 'Madrid: una ciudad, muchas voces'

surgen desde el fondo de los siglos
y sus ombligos de adobe y silencio
fulguran de tristeza
en la espera de un tren exhausto
que les alivie las penas

los hijos del cobre
surgen desde el fondo de los siglos

y a cambio de unas monedas
o de una sonrisa
te venden un poco sus oscuras miradas
el cuarzo impío de sus sueños

mientras que otros
-en los marsupiales multicolores de sus madres-
espían incrédulos,
se resisten a nacer así:
desamparados por su propia historia,
por sus mitos enflaquecidos
en nombre de la Biblia y del 'progreso'

los hijos del cobre
salen del centro de la tierra

lunes, 3 de noviembre de 2008

De 'Parque de destrucciones', de Rodrigo Galarza

Parque de destrucciones
2
alguien nos mira desde los muros, quizá el dolor que levanta ciudades
o el dios atroz que ensaya en circos romanos, en prostibularios de la ternura

se les pudre los ojos a los profetas del neón

se les pudre durante el día

ah/

pero el sarcoma baila
cantan los gusanos

alguien nos mira desde los muros
alguien trepa las tapias como una fósil enredadera que todavía arde

no alcanza la morfina que brota de las cloacas
no alcanzan las cloacas de los bares
no alcanzan los bares donde entre parábolas y parabólicas
colgamos los trofeos del infierno:
pero hay más, mucho más:

estoy solo " voy al coliseo a prenderme fuego",
la Castellana parte desde mis piernas y no regresa

me miro en lejanía sin regresar
suelta sus amarras la noche y se oye una sirena
sin embargo el barco se queda zozobrando en mis jugos gástricos
peristáltico velamen




y todos vivíamos sin vivir en nosotros
y todos moríamos sin morir

y algunos resucitábamos sin vivir
pero hay/ habrá más

Parque de destrucciones (El suri Porfiado, Buenos Aires, 2007: Amargord, Madrid, 2008), Rodrigo Galarza

lunes, 27 de octubre de 2008

De 'Parque de destrucciones' de Rodrigo Galarza

Parque de destrucciones
1
soy el que hundió su pulso en la niebla
el de la vocación por los derrumbes
el de los cielos verticales en suburbios insumisos

soy el de la diaria antropofagia
antes que el domingo anestésico de misas complacientes

soy aquel lejano en mí

estigma absurdo mi nombre
atrapado en un patio con olor a mangos y a tartas de mi madre
la reina encantada de las fuerzas sangrantes,
en el principio era el allá...
donde mi nombre resplandecía
como el de un ángel herido siempre
por una luz de naranjales
que descolgaban soles
y llenaban de dulzor el aire
cantando lo incantable



el "acá" es ahora un arrebato del "allá"
un traje harapiento que me viste en medio de la nada
en medio de todo, en medio de paisajes
que ya no caben en mí, que se tornan pura tristeza
puro engaño de ausencia,
garúa que se mete en las carnes
y compás a compás arranca
mi respiración de mangos y tartas de mi madre

pero hay más, mucho más: estoy vivo y digo:
aquí estoy y esta ciudad se llama Madrid
y este dolor tiene nombre y este dolor devora la ciudad
que me mira con indulgencia y ojos de amante a plazos,
de mujer que se resiste a la caricia,
estoy vivo y mi dolor me alumbra y me sacude
y mi llanto colapsa los sumideros y avergüenza los orfanatos
y pago la renta con el hambre de mis bolsillos
con el hambre que no se dice: se viaja y hace:
yo el pasajero de mi estómago tambor vivo en mí hacia mí
y mi llanto me lava y lo que se va me alimenta y lo que viene me lastima hermosamente
pero hay más, mucho más: no olvido mi nombre
y esta ciudad lo sabe y me llueve

cuando le ruego que clave sus colmillos en mi blanco cuello
de garza atardecida allá en un mar de fragancias

oh dioses de la transparencia y de los venenos más sutiles

hay mucho más que este dolor
hay mucho más que un hombre
hay un guerrero a destiempo que hace tiempo
y la paciencia de esta ciudad que se llama Madrid
la desesperación de buscar caminos y de navegar ríos
que se mueren de pronto sin llegar al mar,
sin decirte adiós y cantarte el crepúsculo
se mueren en silencio en medio de una bruma soñada
se mueren por clavarse un estandarte de rocío
fabricado en polígonos industriales
o en las factorías de los gobiernos



pero hay más, mucho más: estoy vivo y la desnudez es mi escudo
¡de mi ombligo crecen flores!
he visto la belleza sentada sobre el banco de una plaza infectada de palomas
he visto a un niño llorar por última vez como niño
he visto a un dios ebrio (vestido de súcubo) bebiendo del fétido aliento de los mendigos he visto a un ministro disfrazado de ministro creyéndose dios
y a un ministro disfrazado de hombre fornicando en Tailandia con una niña
he visto "Sea Harriers" olisquear médulas espinales, bombardear chabolas y hospitales,
cuerpos con olor a infancia,

he visto sus festines de lobos del aire

pero hay más, mucho más: atravesar en un día trescientas puertas y contar los despojos y trazar un mapa posible de cicatrices

Parque de destrucciones (El suri Porfiado, Buenos Aires, 2007: Amargord, Madrid, 2008), Rodrigo Galarza

(Una versión anterior de este poema puede consultarse a través de las etiquetas Rodrigo Galarza, diversos y Memoria de Diversos, en este blog).

lunes, 20 de octubre de 2008

'Números redondos', por Raúl Rivero, en El Mundo, 27 de Septiembre de 2008

A José Lezama Lima le gustaban los ceros, los números tres y los nueves porque pensaba que en las esferas había una proximidad con la perfección, con la bola del mundo y con el infinito. Un pequeño grupo de poetas argentinos se presentaron esta semana en Bogotá en una antología que, al menos por su título, habría recibido la aprobación del autor de Paradiso. Se llama 9 de 9.
Es una muestra de los más jóvenes poetas, los novísimos, que viven y escriben en aquella nación enorme donde todavía se lee (y se leerá) a Jorge Luis Borges y a la que Juan Gelman canta desde México.
La selección, lanzada en una entrega especial de la revista Arquitrave, es de los escritores Graciella Ester Zanini y César Bisso. Escogieron representantes de regiones argentinas, todos menores de 40 años, para organizar un coro donde se pueden distinguir las voces personales de cada uno de los autores.
Zanini y Bisso escriben una nota introductoria con estudios y breves reseñas del estilo y el perfil de los poetas.
«Nadie está exento de arbitrariedad cuando debe realizar una acotada selección de poetas, enmarcados en un determinado fragmento etario. Sobre todo en un país gozante de la calidad de tantos jóvenes creadores», dicen los presentadores, «por eso no queremos hablar de merecimientos y sólo decir que, más allá de los nombres que están y de otros nombres que no pudieron estar, hemos querido reflejar la sustancia de escrituras disímiles entre sí».
Los poetas expuestos a la natural controversia y las escaramuzas verbales que convocan, desde Homero, estas antologías son Adrián Campillay, Alicia Salinas, Andrés Cursaro, Claudia Masin, Javier Foguet, María Julia Magistrati, Claudia Jiménez, Rodrigo Galarza y Silvio Mattoni.
Algunos poetas viejos y consagrados, que fueron alguna vez soñadores vates adolescentes, dicen que el primer paso firme para comenzar a ser un poeta verdadero es que le quiten los adjetivos. Que los dejen desnudos en la blancura de la página, sin ninguna palabra que los proteja o justifique, solos con el desafío de convocar la emoción.
Vamos a ver de los 9 de 9 cuántos alcanzan esa soledad.

viernes, 4 de julio de 2008

Presentación de "Parque de destrucciones", de Rodrigo Galarza

Entre tanto desbarajuste, entre el caos de tantas voces sin voz, tan lejos de una identidad, Rodrigo Galarza acaba de editar en Amargord (en otra colección que no es la que él revisa), "Parque de destrucciones".
Rodrigo tiene voz, y escucharle sus versos puede ser un placer. Su poesía oída se sigue bien, y el desbordamiento de imágenes que se producen en este libro (le he oído algo en una ocasión) nos permite anclarnos a su discurso y evadirnos a nuestro universo.
Si en este blog buscas por la etiqueta Diversos, encontrarás poemas de Rodrigo Galarza.

Presentación: viernes 4 de Julio, 21:30 horas, Bukowski Club (C/San Vicente Ferrer, 25).

Disfruta.