¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
sábado, 24 de febrero de 2007
¡No-al-s-pam!
Perdón. Y gracias.
martes, 20 de febrero de 2007
SUTURA (Silsh)
|
|---|
miércoles, 14 de febrero de 2007
Soneto de Amor Genérico
de qué garaje sales al mercado,
de qué olas de almidón, de qué escondites,
de qué clave de sol te han desclavado.
De qué bombón que por bombón derrites,
de qué salto mortal resucitado,
de qué Flores del Mal, de qué convites,
de qué corte real te han recortado,
de qué Playa Girón en Ipanema,
de qué azaroso fallo del sistema,
de qué Oda Elemental de Tarantino,
de qué sesión de cine abandonado,
de qué maravilloso torbellino,
de qué canción, <su nombre>, has escapado.
(c) Rafael Sarmentero.
jueves, 8 de febrero de 2007
sábado, 27 de enero de 2007
De 'Espejos enfrentados'
ESCUCHO ARDER EL VIENTO
ESCUCHO arder el viento en mis oídos
y sé que está prendiéndose un incendio;
que a través de la noche el corazón
devora brasas y se pierde al borde
de un tiempo que se agota, y yo me quedo
viendo crecer el crepitar del alma.
Cuando todo mi mundo esté arrasado
s6lo las ruinas llevarán tu nombre,
sólo las piedras te recordaran.
Y yo me quedaré por fin tranquilo,
sin pena y sin memoria, y la ciudad
que recoge mi insomnio irá bebiendo
esta lluvia desnuda que es mi carne
hasta borrar el rastro de tu piel.
Qué extraño será todo. Qué distinto.
Un mundo donde el aire sea aire
y no el aliento que te va soñando
sobre el cuchillo de una voz callada.
Pienso en el ritmo roto de mi vida,
en el hombre que soy y que te busca
por las calles nocturnas del lenguaje.
Y sé que tu presencia le dio forma
al latir de mis manos y mis huesos,
aunque después. como una diosa incierta,
dejaras caer sal sobre mis ojos
y yodo en mis heridas, abrasándome,
para curar a fuego nuestro amor.
ÚLTIMO ANIVERSARIO
SE acerca el diez de julio y las palabras
que pensaba decirte se deshacen
como arena en el fondo de mi lengua.
Los días que transcurren y se alejan
son lágrimas a punto de quebrarse,
espejos de una vida que perdimos.
Pero aquí, en este patio, en este incendio,
a mitad de camino de la noche,
tejo las huellas que me van formando.
Los recuerdos desgranan cicatrices
sobre la piel del alma; y el futuro
espera agazapado como un gato
a punto de saltar por la ventana.
Todo tiembla y se nubla y se detiene,
y tú, mi amor, que hace un instante estabas
sobre mi pecho o sobre mi memoria,
eres la verde luz de una locura,
del dolor y el sentir que nunca cesa.
Cuando llega la noche vienen pájaros
con su dulzura eléctrica, y despacio
van tejiendo sus nidos en mi pecho,
tiran de mis arterias, de mis venas,
de mi carne desnuda como escarcha.
Pero yo no los siento. Pienso en ti,
pienso en el diez de julio que se acerca,
y en la angustia secreta de esperarte
justo como se esperan los milagros.
EL RUMOR DE LOS ÁLAMOS
LA condena es saber que se ha perdido
el rumor de los álamos en el fondo del bosque; que los días
presos bajo la voz del segundero
olvidaron su savia y su sentido,
la floración secreta que los hacía mágicos.
La condena es vender el corazón
para pagar el sueldo del lenguaje, y soportar
uno a uno los golpes de sus silabas,
mientras la voz se apaga
por la maltrecha calle del recuerdo.
El polen, mientras tanto, reproduce
su sonata de magias, y los vivos
aprenden a vivir sin descubrir la vida.
La maldición jamás irá con ellos, la condena
jamás camina con los niños buenos
que sueñan con mesura y abandonan el aire
cuando encajan de lleno el primer golpe.
Los demás, amor mío, no sabemos
cómo tapar la boca a las heridas que sangran;
se nos clava un aullido en el fondo del iris
que nos alza los párpados y ensucia
una a una las noches
hasta el frío afilado de la aurora.
Por eso estoy hablándote, y permito
que el aliento se pierda en el dolor del viento,
que el calor del pulmón bombee las frases
en sístoles de sangre, o en diástoles
de miedo. Y mientras tanto
vaya grabándose en la voz que calla
esta condena y esta melodía,
para enterrar en ella,
como una luz intensa,
todas las líneas donde te buscaba.
Y TODAS LAS PALABRAS
Y todas las palabras
cayeron de los labios, y el presente
se volvió una hojarasca de momentos eléctricos
de sueños impulsados por el mar del Otoño.
Lejos de ti mi corazón enciende
la belleza de Octubre, y el silencio
es una melodía que se escapa de las manos del tiempo.
Te quería, te quiero; el viento pasa
y se lleva el amor
al llevarse la vida.
Pero ahora qué importa, te has marchado
y yo también me marcharé algún día,
y el cristal de los años
se acabará rompiendo,
como se rompe el mar entre mis manos,
a mil kilómetros de ti,
en este puerto donde muere el Sur.
recientemente publicado en la colección ADONAIS.
Gracias, Óscar.
domingo, 21 de enero de 2007
Canción de cuna para dos niñas
Hay dolores que se inician
en el dibujo de un cuento de hadas
y terminan en unas medias negras
con un par de agujeros.
Soy aquella que ni es niña
ni quiere ser mujer,
porque demando a dentelladas del pasado
lo que por derecho el tiempo me debe.
¿Dónde está el precio de las niñeces arrebatadas?
¿Dónde está la corona de flores donde respira hoy la de espinas?
Hay momentos en los que imagino
que duermo entre mis propios brazos
y mi boca busca la cara de la niña
que sostengo.
Le canto al oído dulcemente
y siento su respiración caliente contra mi cara.
Las dos nos acunamos.
Pero se rompe mi sueño
cuando descubro una muñeca rota en el suelo.
miércoles, 10 de enero de 2007
miércoles, 3 de enero de 2007
Rayuela - Cap.7 (J.Cortázar)
Julio Cortázar
(Argentina-1914/1984)
jueves, 21 de diciembre de 2006
Rubaiyat
están frescos, lozanos; mañana estarán ambos
marchitos. Bebe vino y coge ahora la rosa,
pues sólo de mirarla ha de trocarse en polvo.
Omar Kayyam
miércoles, 13 de diciembre de 2006
Eva ama a Adán
podría amarle tanto...
Él sabe contentar a la Eva desnuda
que le pide frutos
prohibidos,
y le arrastra al río
y le ve reirse feliz,
aunque sus costillas besen
todas las piedras del camino.
Es un niño que pide amor
y se conforma con juguetes
o dos segundos de abrazos
y ternura.
Un jilguero, es Adán,
un ave colorida
que sabe volar
aunque sus alas
no den para tanto
y se alimenta apenas
de semillas y migajas
de pan
y algún insecto.
Me gusta Adán,
podría amarle tanto...
Pero me araña la piel
con sus ansias de certezas
y no sabe vivir
a la intemperie.
.jpg)
+en+resumen.jpg)




