viernes, 31 de mayo de 2013

"Apelación al solitario", "Límite", "El excluido" y "Canción de cuna", poemas de Rosario Castellanos en su poemario "Lívida luz"

APELACIÓN AL SOLITARIO

Es necesario, a veces, encontrar compañía.

Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otros. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.

¿Cómo podrías estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?

LÍMITE

Aquí, bajo esta rama, puedes hablar de amor.

Más allá es la ley, es la necesidad,
la pista de la fuerza, el coto del terror,
el feudo del castigo.

Más allá, no.

EL EXCLUIDO

A menudo, si un hombre recibe bien de otro
se le despierta un ímpetu homicida
-rostros secreto de la gratitud-
y el insulto que calla lo envenena.
El favor lo ha marcado
y no cabe en el mundo en que es ley de las cosas
la lucha, el exterminio.

A menudo... A menudo...

CANCIÓN DE CUNA

¿Es grande el mundo? -Es grande. Del tamaño del miedo.
¿Es largo el tiempo? -Es largo. Largo como el olvido.
¿Es profunda la mar? -Preguntáselo al náufrago.

(El Tentador sonríe. Me acaricia el cabello
y me dice que duerma.)

miércoles, 29 de mayo de 2013

El no va más, Carmen Sevilla, Lola Flores y Paquita Rico juntas





En la película "El balcón de la luna", de Luis Saslavsky, estrenada en 1962.

Aprovecho la ocasión para, sin enrollarme demasiado, recordar lo gran actriz que ha sido Carmen Sevilla, que no tiene lugar entre los electores de la Academia de Cine Española. Solo un título, "La Venganza", de Juan Antonio Bardem (y que por problemas con la censura, qué tanto favoreció a Juan Antonio Bardem, entiendáseme si se quiere, no se tituló "Los segadores"), que en 1959 fue la primera película española candidata a mejor película en habla no inglesa a los Óscar.

Chistes de Carlos Rueda (25)



Poemas de Eduardo Espósito en "A las puertas de Tannhäuser" (2). "Doctor Isla" e "Y mañana serán clones"

DOCTOR ISLA

Y no pudiste ver
en el sitio donde estallan las palabras
todos los fuegos encendidos
las coces primarias de la infancia
padres tan inútiles como los candelabros

Te fuiste abroquelando en la orfandad
hasta caer de Ellos
mefítico y ambiguo
hacia el berenjenal del mundo
Y te entregaron a los peces
A los susurros de una hoja
Al juego azul del infortunio

La enfermedad
La cura
lobotomía de un macaco sin sus ganglios
para que seas uno más
ya sano y libre
semejante a tus padres

A padres tan inútiles como los candelabros.

Y MAÑANA SERÁN CLONES
(Sobre una obra de Alejandro Arébalos)

Un niño deposita un huevo
en la piel de otro
Agita una probeta
Desovilla dulcemente
sus genealogías
Verifica datos viables
y se sienta a esperar
Qué clase de mamá
vendrá a buscarlo ahora
a la salida del colegio?

martes, 28 de mayo de 2013

Chistes de Carlos Rueda (24)



Poemas de Joaquín Giannuzzi con Dalias (1)


INVITACIÓN A LA DALIA

Querida mía: te propongo
una visión oblicua con relación al universo.
Que tu egoísmo y el mío sean uno
y hagan el amor sin necesitar
que restauren el mundo para nosotros.
¿Es demasiado soberbio
dar la espalda a la calle
donde rugen los automóviles terroristas
y la policía rebosa de actualidad?
Tanto mejor volvernos
con huesos desconocidos. Clausurados,
macho y hembra en época de crisis,
hacia el fondo de la casa
donde hay un jardín creciendo
fuera de la historia,
capaz de barrer la sombra contaminada
entre el deseo y la carne.
He descubierto allí
una planta de dalias con el tallo surcado
por una vena roja
que asciende hasta engendrar
estallidos fríos y violáceos en lo alto.
Que tengamos comunión y bodas
con esa certidumbre vegetal.

DALIA EN MI VENTANA

El agua de febrero en este valle
fija la suntuosa carne de la dalia
precipitada hacia la reja de mi ventana.
Pero la mente, bloqueada como este cuarto cerrado,
simplifica y decide, holgazana y platónica
que es la misma volviendo año tras año.
Mi mano, sin embargo,
mojada por el púrpura estallido
y en total conocimiento de la pérdida
sabe que este volumen no se repetirá.
A fines de marzo cesará la lluvia
y esta dalia, única y muerta,
habrá delatado la contradicción de la naturaleza,
el recurrente naufragio de la vida individual.

Sonetos de Garcilaso de la Vega en edición de José Nicolás de Azara del año 1765 (4)

O dulces prendas por mi mal halladas,
Dulces y alegres quando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mia,
Y con ella en mi muerte conjuradas.

¿Quien me dixera quando las pasadas
Horas en tanto bien por vos me via,
Que me habíais de ser en algun dia
Con tan grave dolor representadas?

Pues en un hora junto me llevastes
Todo el bien que por términos me distes,
Llevadme junto el mal que me dexastes.

Sino, sospecharé que me pusistes
En tantos bienes, porque deseastes
Verme morir entre memorias tristes.

___

A Dafne ya los brazos le crecían,
Y en luengos ramos vueltos se mostraban:
En verdes hojas vi que se tornaban
Los cabellos que al oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
Los tiernos miembros, que aun bullendo estaban:
Los blancos pies en tierra se hincaban,
Y en torcidas raices se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
A fuerza de llorar crecer hacía
Este árbol que con lágrimas regaba.

O miserable estado! ó mal tamaño!
Que con llorarla crezca cada dia
La causa y la razón porque lloraba!

lunes, 27 de mayo de 2013

Agustín Calvo Galán sobre "Topología de una página en blanco" en Quimera

POESÍA EXPANDIDA
“Topología de una página en blanco”
de Alejandro Céspedes (Amargord, 2012)
QUIMERA, nº 354, mayo 2013
Agustín Calvo Galán

Con Topología de una página en blanco, Alejandro Céspedes recorre varios espacios simbólicos, físicos y mentales del lenguaje poético, y piensa la poesía transitando por encima de esa finísima línea que en la creación escrita divide lo tangible de lo intangible. El reto consiste en mantenerse en un equilibrio inestable entre significados y significantes, entre la poesía como materia formada y la conciencia creativa libre que se asoma al nihilismo de no dar nada por cierto. Este recorrido se realiza de una forma vinculada e intertextual, con referencias constantes al propio libro y a otras obras poéticas ajenas -explicitadas al final del mismo-. Transita también por el espacio físico de la página, por su dimensión topológica, dando lugar a poemas con formas figurativas, reconocibles, a la manera de caligramas. Todo ello aderezado con una estética expresiva y densa que no evita la invención de normas gramaticales sin jerarquías para conseguir, por ejemplo, efectos rizomáticos o fractales. Uno de los iconos del libro es, en este sentido, el vertiginoso pozo creado con los círculos del verso: “cualquier página podría ser un pozo en el que ahogarse”. Poesía textual y poesía visual que confluyen, pues, para crear una obra total, completa.

Alejandro Céspedes arriesga en este libro, se expone al atravesar el vacío sin red que supone tratar de explicar lo inefable a través de los múltiples recursos del lenguaje poético, y al subrayar la distancia consciente entre el creador y su creación. El poeta asturiano camina perfectamente por todo tipo de innovaciones temáticas como ya demostró en sus anteriores libros, en los que expandía igualmente el campo de acción de la poesía tradicional, al tiempo que complementaba sus creaciones con compromiso personal, emoción, coherencia y una reinvención constante. Cualquier página en blanco permite asumir riesgos, pero sólo en manos de un gran creador puede convertirse en una extensa y extraordinaria representación del mundo; por ello esta Topología es una obra capaz de crecer día a día en el imaginario de sus lectores.

Poesía ultraísta, "En la puerta del sol" (Paul Morand) y "Viaje Orbicular" (Luis Mosquera)

Imágenes de la revista "Grecia", en sus números respectivos de 10 de junio y septiembre de 1919.

viernes, 24 de mayo de 2013

"El encerrado" y "Monólogo en la celda", poemas de Rosario Castellanos en su poemario "Lívida luz"

EL ENCERRADO

Cara contra los vidrios, fija, estúpida,
mirando sin oír.

Aquí afuera sucede lo que sucede: algo.

Relampaguea una nube, se alza un ventarrón,
sube una marejada
o una llanura queda quieta bajo la luz.

Las especies feroces devoran al cordero.

El látigo del fuerte
chasquea sobre el lomo del miedo y la cadena
del opresor se ciñe a los tobillos
de los que nunca ya podrán danzar.

Uno persigue a otro, lo alcanza, lo asesina.

Y tú presencias todo,
maravillado, ajeno, sin preguntar por qué.

MONÓLOGO EN LA CELDA

Se olvidaron de mí, me dejaron aparte.
Y yo no sé quién soy
porque ninguno ha dicho mi nombre; porque nadie
me ha dado ser, mirándome.

Dentro de mí se pudre un acto, el único
que no conozco y no puedo cumplir
porque no basta a ello un par de manos.

(El otro es el espacio en que se siembra
o el aire en que se crece
o la piedra que hay que despedazar.)

Pero solo... Y el cuerpo
que quisiera nacer en el abrazo,
que precisa medir su tamaño en la lucha
y desatar sus nudos
en un hijo, en la muerte compartida.

Pero solo... Golpeo una pared,
me estrello ante una puerta que no cede,
me escondo en el rincón
donde teje sus redes la locura.

¿Quién me ha encerrado aquí? ¿Dónde se fueron todos?
¿Por qué no viene alguno a rescatarme?

Hace frío. Tengo hambre. Y ya casi no veo
de oscuridad y lágrimas.