jueves, 10 de octubre de 2013

“Manual de espumas”(4), Gerardo Diego. Hoy, "Otoño" y "La noche de reyes".



OTOÑO
A J. Chabás Martí

Mujer densa de horas
y amarilla de frutos
como el sol del ayer

El reloj de los vientos te vio florecer
cuando en su jaula antigua
se arrancaba las plumas el terco atardecer

El reloj de los vientos
despertador de pájaros pascuales
que ha dado la vuelta al mundo
y hace juegos de agua en los advientos

De tus ojos la arena fluye en un río estéril

Y tantas mariposas distraídas
han fallecido en tu mirada
que las estrellas ya no alumbran nada

Mujer cautivadora
de semillas y auroras

Mujer en donde nacen las abejas
que fabrican las horas

Mujer puntual como la luna llena

Abre tu cabellera                     origen de los vientos
que vacía y sin muebles
mi colmena te espera


LA NOCHE DE REYES
A J. Díaz Fernández

El niño y el molino
han olvidado su único estribillo

Se ha callado la rueda en mi bemol
alrededor del pozo
por donde sube el agua y baja el sol

La mano en la mejilla
piensan las chimeneas que volarán un día

Hoy no vendrá la luna
ni pasará el borracho
entre el portal abierto y la canción de cuna

Aquí al pie del muro
fatigado del viaje
el viento se ha sentado

El policía lleno de fe
apunta las estrellas nuevas en el carné

Y sin lograr atravesar el barrio
las fluviales carretas
cabecean en vano

Solo cantan alegres las veletas

Las casas melancólicas
se peinan los tejados

Y una de ellas se muere
sin que nadie se entere

Esta noche no viene la luna
ni el farol al borracho le sirve de cuna

Algunas pinturas de Frank Stella (1), a la alegría por la geometría




"Conmemoración", "Umbral" e "Ícaro", poemas de José Ángel Valente en Mandorla



CONMEMORACIÓN

Como mi infancia.
                              Extiendo
sobre el mantel mi cuerpo.

Bebo la sangre.
                          Copa.
Plenaria copa.
                        Alzo
su no visible forma en mi memoria.

Bebo mi infancia.
                              Bebo
la sangre
al borde mismo de la sangre donde
ya nunca más la noche empezaría.



UMBRAL

Vestido de blanco.
Vestido de blanco estoy ante los ojos
de quien me ama y de quien no me ama,
poso en fin ante nadie o ante la nada
o ante la pupila transparente
que nunca veo y que me ve.

¿Posaré así sin fin ante la muerte?

Las flores de la acacia amarillean pronto
en los montes lejanos
de la niñez.
                   ¿Estoy vestido así
para morir?

Una gran onda larga en la fotografía
que el tiempo ha demudado
cae
sobre mi frente, pálida
la frente, artificial
la onda, digo,
si artificial pudiera ser lo hecho
con amor.

Y te oigo, madre,
raíz de tanto,
llegar del otro lado de la noche.

Tú me tiendes la rama dorada.

Pongo mi pie desnudo en el umbral.



ÍCARO

Sobre la horizontal del laberinto
trazaste el eje de la altura
y la profundidad.
                            Caer fue solo
la ascensión a lo hondo.

miércoles, 9 de octubre de 2013

"Hélices", Guillermo de Torre, Editorial Mundo Latino, 1923 (4)



A R C O IRIS
(a Sonia Delaunay Terck)

Oh la vibrátil perspectiva pluricromática
Juego polirrítmico de los colores
Dehiscencia lumínica del espectro solar

                        Al romper las suturas pluviosas
                                   la boca plegada del horizonte
                                   insinúa una sonrisa heptacromista
                        exhibiendo
                        s i e t e   d i e n t e s    l u m i n o s o s





                        



                        

                        Florescencia de los colores simultáneos
                        que avanzan en la profundidad

                        Fluye un lírico espasmo visual
                        de pictórica afirmación

                                               Las brisas policromadas
                                               barnizan el panorama
                                               n o v i d i m e n s i o n a l

                             Contrastes simultáneos
                             del color-forma jubiloso
                             ante el foco plenisolar

                                   En las superficies plásticas
                                   incide un rayo transmutador

                               Y las estrictas franjas primitivas
                                   a z u l
                                               í n d i g o
                                                                a m a r i l l o
                                                                                     v i o l a d o
                                   cernidas en el horizonte
                                   destríen sus fibras hialinas
                                   en una prolongación sideral

                        S o n i a   i r r a d i a   u n   h a z   i n é d i t o
                        q u e   c r e a   l a   f o r m a – c o l o r

                             (Evocación de Sonia fantasista
                             con su primer vestido simultaneísta
                             retratada en «La femme assise»
                             por el jovial Apollinaire:
                             1912. Baile Bullier. Sonia Terck:
                             Sobre el «tailleur» violeta
                             una banda verde pradial,
                             y sobre el busto un «corsage» pluricolor
                             fragmentado en trozos de colores vivos
                             — azul eléctrico, escarlata violento —
                             que dibujan un arco iris sensual)

                             «Le profondeur de la coulour simultanée
                             est l'inspiration nouvelle»
                             — signó el poeta Cendrars —

            S o n i a   e n f o c a   s u   r e f l e c t o r
            i l u m i n a n d o   n u e v o s   a c o r d e s   d e c o r a t i v o s

                             Colores primarios de estridencia oriental
                             se combinan con reflejos eléctricos
                             en nuestro hipervitalista fondo occidental

                 Ante el arte exultante de Sonia
                 todo gira canta y gesticula
                 en la rueda helicoidal

                             Fragancia fulgurante
                             Subversión planista
                             Profundidad espacial

 
 del color inaugural

"Solo lunático, desolación legítima" y "Ecuación", poemas con matemáticas de Ida Vitale



SOLO LUNÁTICO, DESOLACIÓN LEGÍTIMA

                  6

Crees descubrir lo secreto
-donde lo oscuro compite
con el azar y repite
sus modelos en secreto-
tocando un cielo concreto
con manos de la ilusión.
Finge un eco ser canción
nueva, que canta un hermano
y aunque tú te crees sano
te preparan tu poción.

                  8

Silogismos sin premisa,
conclusiones con premura
mueren de lógica pura,
olvidando la premisa:
misericordias sin misa.
En un nimbo de desgana
pesa genios la romana
mientras el burro en su noria
habla en nombre de una historia
que ha quedado sin mañana.


ECUACIÓN

Ármase una palabra en la boca del lobo
y la palabra muerde.

En el movedizo fulgor del cielo
hacia el ocaso,
callada encalla, se vuelve brillo,
es Venus:
                cordera que encandece.

Jorge Wagensberg en “A más cómo, menos por qué”



El número: lo estimable y  lo numerable

Nueve elevado a nueve elevado a nueve es el número más alto que se puede escribir con tres cifras.

El número total de partículas que hay en el universo es solo de diez elevado a ochenta.

El número de partidas de ajedrez diferentes es de diez elevado a ciento veinte, inmensamente mayor que el número total de partículas que hay en el universo.

El número de sonetos libres distintos que se pueden escribir en castellano se escribe con un uno seguido de 415 ceros.

El número de novelas distintas de doscientas páginas (85 000 palabras) se escribe con un uno seguido de 354 918 ceros.

El número de seres humanos distintos posibles es del orden de diez elevado a diez elevado a nueve.

martes, 8 de octubre de 2013

Las matemáticas para Novalis (5)



El estudio de las máquinas forma al mecánico – y habitúa al espíritu a hábiles invenciones y composiciones.
(Las fuerzas mantienen entre sí una relación inversa, al igual que sus velocidades.)
La mecánica es la matemática de las fuerzas. La geometría es la matemática de las formas. La óptica es la matemática de la luz. La matemática del oído es el bajo continuo. La perspectiva – la matemática de la visión. ¿Son las matemáticas el arte que partiendo de datos y hechos halla y determina otros datos y hechos dependientes y conexos – la teoría analítica en términos generales y la teoría sintética?
Sistema de nomenclatura de los números en la aritmética.
Todas las ciencias deberían convertirse en matemáticas. Las matemáticas actuales son solamente la primera y la más fácil expresión o manifestación del espíritu auténticamente científico.
El sistema numérico es un modelo de un auténtico sistema de signos lingüísticos. - Nuestras letras deberían convertirse en números – y nuestro lenguaje, en aritmética.
¿Qué entenderían los pitagóricos por fuerzas numéricas?

Matemáticas. La exposición de las matemáticas debe ser matemática a su vez. (Matemáticas de las matemáticas.)

Reducción de figuras complejas a partir de figuras simples. Lo mismo sucede con las magnitudes, etc.

En matemáticas se busca lo universal.

Sumar, sustraer, multiplicar, dividir, logaritmizar, deslogaritimizar, igualar y resolver, diferenciar e integrar, exponenciar y extraer raíces, seriar y sumar, etcétera. Proporcionar – desproporcionar.

Matemáticas internas. Vitalidad de las matemáticas. Magia de los números. Teoría mística de Pitágoras – personificación del 3 – del 4, etc.

Aritmética filosófica – Aritmética pura superior – especial y aplicada.

Existen varias clases de incógnitas.

Todo hombre es un cálculo, al igual que todo cálculo es un hombre.

(El que supiese sumar y no quisiera hacer nada más que sumar a tontas y a locas es como quien sabe pensar y anda pensando a tontas y a locas (como yo, por ejemplo). Ambos obrarían bien si descubriesen las reglas de su manera de actuar – si adquiriesen la destreza para actuar de acuerdo con estas reglas – y entonces construyesen bellos, útiles y completos ejemplos de pensamiento y de suma.)
Toda ciencia es un ejemplo de pensamiento completo.

El cálculo equivale al arte de relacionar determinaciones o al arte de determinar, en general, p. ej., de hallar determinaciones no dadas partiendo de determinaciones dadas.
La teoría del cálculo equivale a la teoría del parentesco de las determinaciones.
La teoría de los números hace posible la teoría del cálculo – la prepara. Lo mismo sucede con la teoría de las figuras, etc.

Sobre la enumeración homogénea y heterogéneaenumeración de cosas semejantesenumeración de cosas desemejantes – la una a través de la otra.

Sobre el desarrollo de una relación.

Sobre la correlación – el cambio, etc. Teoría del fraccionamiento – de la ruptura, etc. (La calidad es forma – dirección – estructura, etc.)

Poemas de Clara Janés en "Fractales" (3), hoy "Escalantes" y "Annelisa"



ESCALANTES

             I

La esquina me adelgazó
y la escalera
que entraba
en su ángulo recto
me condujo al punto
de la desaparición.
Pero ya en todo el espacio
me encontraba,
confundida con el aire.
Reconoce al dios del lugar
en el don
de la transparencia,
me dije.
Avanza hacia el misterio
de la negación de los bordes
donde nada arroja sombra.


ANNELISA

Y vi en la música
a una muchacha
que por el hilo
de una nota sostenida
regresaba
a su estado de luz.
Ahora
avanzaba un pie
por la senda del bosque
y el viento entre los troncos
arrancaba
la capa de pudor
al paisaje.
Ahora
se detenía en el umbral
de la voz
para adentrarse
en las aguas
del desnudo.
Y era su presencia
en el azul
como una palabra
cristalina.

"Cual sin arrimo vid; cual planta umbrosa..." y "Mil veces callo que romper deseo ...", sonetos de Francisco de Aldana

Cual sin arrimo vid; cual planta umbrosa,        
viuda del ruiseñor que antes solía        
con dulce canto, al parecer del día,        
invocar de Titón la blanca esposa;        

cual navecilla en noche tenebrosa,
do el gobierno faltó que la regía;        
cual caminante que perdió su guía        
en selva oscura, horrible y tenebrosa;        

cual nube de mil vientos combatida;        
cual ave que atajó la red su vuelo;
cual siervo fugitivo y cautivado;        

cual de peso infernal alma afligida;        
o cual quedó tras el diluvio el suelo...;        
tal quedé yo sin vos, hermano amado.


Mil veces callo que romper deseo        
el cielo a gritos y otras tantas tiento        
dar a mi lengua voz y movimiento        
que en silencio mortal yacer la veo;        

anda, cual velocísimo correo
por dentro el alma, el suelto pensamiento        
con alto y, de dolor, lloroso acento,        
casi en sombra de muerte un nuevo Orfeo.        

No halla la memoria o la esperanza        
rastro de imagen dulce o deleitable
con que la voluntad viva segura;        

cuanto en mí hallo es maldición que alcanza,        
muerte que tarda, llanto inconsolable,        
desdén del cielo, error de la ventura.