ECLIPSE
Un sol negro semejante
A la premonición del desastre. Un sol muerto
Robando las plegarias de los campesinos ojerosos.
Un sol ajeno a todo lo que habíamos conocido
Hasta entonces
A todo lo que habíamos sufrido hasta entonces.
Éste es el sol que ha descendido sobre nuestras
ciudades. Ha
Agotado a las doncellas. Ha roto de un hachazo
Las gruesas mesas de madera y los toneles
De vino espeso como sangre de gallo. Ha tensado
Los mares y los ríos. Ha cortado la leche
De las madres primerizas. Ha revelado
A los bachilleres sudorosos
Que hay una espera completamente sobria
De lo inevitable,
Fría como el rodar de las esferas celestes.
Todo está ahora detenido. No obstante
Hay como el ruido de cubiertos en una larga sobremesa.
Y bufones huidizos, bufones
De orejas puntiagudas
Soportando en sus jorobas las secas maldiciones.
AL FATIGADO
El que está sobrio
Vuélvese a la madera de los sueños. Ya ha conocido
El olor del catafalco, ya ha madurado a la luz de la luna,
Ya ha interrogado a las largas túnicas de los peregrinos.
Vuelve a no saber nada el que está sobrio
Sabe que el mundo gira y que florecen
Huesos putrefactos. Sabe que se repite el ciclo de las
Estaciones
Y que las estrellas cambian de lugar. No sabe nada
El que está sobrio.
No obstante
Ha entrado en los burdeles de mirra y de cal viva,
Ha lavado las pústulas a aquel que fuera herido en su
presencia,
Ha ganado dineros y ya son varias las veces
Que ha embarazado a su mujer.
(Un cielo de azucenas
por todo lo perdido. Las amistades fieles por todo lo
perdido,
las grandes mesas, los manteles largos y la cuchillería
por todo lo perdido. La solidez del cuerpo por todo lo
perdido.)
El que está sobrio y permanece fiel a sus medidas
Contra el ocio y los sucesos feos como pinzas de cangrejo,
Hoy ha encontrado que no sabe nada
Y que tampoco sabemos más que él los desgraciados.
Bebe
Trozos de luna, espanta a los mosquitos de colores
Y penetra en la alcoba brillando como un río.
¡Actualidad! Tan fugaz/ En su cogollo y su miga,/ Regala a mi lentitud/ El sumo sabor a vida. Jorge Guillén
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miércoles, 2 de enero de 2013
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Almudena Mejías Alonso sobre ΠOETAS
ΠOETAS. Primera antología de poesía con matemáticas. Selección y prólogo de Jesús Malia. Ediciones Amargord.
Matemáticas para los que gustan de la poesía o poesía para los que gustan de las matemáticas. ¿Poesía con matemáticas o matemáticas con poesía? "Tanto monta, monta tanto". Ya desde la antigüedad, filósofos y eruditos entendían la interdependencia de las dos disciplinas. Platón nos habla de la armonía de los números, hasta el punto de que en nuestro Siglo de Oro el adjetivo "numeroso" no tenía, como ahora, un significado de "abundante", sino de "armonioso".
Y eso es lo que vemos en esta antología de poetas: un numeroso ("armonioso") conjunto de poemas trazados por grandes escritores del momento; poemas unidos por el hilo conductor de las matemáticas que, en ocasiones, nos trasladan al pasado y nos hacen recordar momentos juveniles en los que estábamos ante un problema matemático dando vueltas y vueltas hasta encontrar (o no) la solución. Y también nos retrotraen a la poesía japonesa a través del haiku; o nos adentran en la vanguardia poética de principios del siglo XX, sirviéndose de caligramas, ese tipo de poesía visual creado por el francés Guillaume Apollinaire, y magistralmente practicado por autores como Vicente Huidobro, José Juan Tablada, Guillermo de Torre, Carlos Oquendo de Amat y una larga lista de autores.
Los peruanos RODOLFO HINOSTROZA, perteneciente a la denominada "Generación del 60", que ha llegado a ser comparado con poetas de la talla de César Vallejo o Martín Adán y ENRIQUE VERÁSTEGUI, fundador del "Movimiento Hora Zero", son dos de los grandes exponentes de las letras de su país; el matemático y poeta venezolano DANIEL RUIZ y los españoles JOSÉ FLORENCIO MARTÍNEZ, poeta y crítico literario, que hace poco tiempo ha sacado a la luz su estudio Biografía de Lope de Vega (1562-1635). Un friso literario del Siglo de Oro, la hasta ahora más amplia biografía del dramaturgo; DAVID JOU, físico teórico; RAMÓN DACHS, AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO, JAVIER MORENO, JULIO REIJA y JESÚS MALIA, responsable también del prólogo y la selección, forman la nómina de poetas de esta antología.
No se puede concluir sin mencionar especialmente el prólogo, en el que Jesús Malia nos deleita con un sabroso discurso en el que, magistralmente, conduce al lector a través de la historia de la poesía y las matemáticas desde el principio de los tiempos, demostrando la conexión que siempre ha existido entre las dos.
En definitiva, una antología que deleitará a sus lectores, sean o no matemáticos y hará que se adentren en un mundo de música, de estrellas, de armonía y de belleza.
Almudena Mejías Alonso
Facultad de Filología
Universidad Complutense de Madrid
Matemáticas para los que gustan de la poesía o poesía para los que gustan de las matemáticas. ¿Poesía con matemáticas o matemáticas con poesía? "Tanto monta, monta tanto". Ya desde la antigüedad, filósofos y eruditos entendían la interdependencia de las dos disciplinas. Platón nos habla de la armonía de los números, hasta el punto de que en nuestro Siglo de Oro el adjetivo "numeroso" no tenía, como ahora, un significado de "abundante", sino de "armonioso".
Y eso es lo que vemos en esta antología de poetas: un numeroso ("armonioso") conjunto de poemas trazados por grandes escritores del momento; poemas unidos por el hilo conductor de las matemáticas que, en ocasiones, nos trasladan al pasado y nos hacen recordar momentos juveniles en los que estábamos ante un problema matemático dando vueltas y vueltas hasta encontrar (o no) la solución. Y también nos retrotraen a la poesía japonesa a través del haiku; o nos adentran en la vanguardia poética de principios del siglo XX, sirviéndose de caligramas, ese tipo de poesía visual creado por el francés Guillaume Apollinaire, y magistralmente practicado por autores como Vicente Huidobro, José Juan Tablada, Guillermo de Torre, Carlos Oquendo de Amat y una larga lista de autores.
Los peruanos RODOLFO HINOSTROZA, perteneciente a la denominada "Generación del 60", que ha llegado a ser comparado con poetas de la talla de César Vallejo o Martín Adán y ENRIQUE VERÁSTEGUI, fundador del "Movimiento Hora Zero", son dos de los grandes exponentes de las letras de su país; el matemático y poeta venezolano DANIEL RUIZ y los españoles JOSÉ FLORENCIO MARTÍNEZ, poeta y crítico literario, que hace poco tiempo ha sacado a la luz su estudio Biografía de Lope de Vega (1562-1635). Un friso literario del Siglo de Oro, la hasta ahora más amplia biografía del dramaturgo; DAVID JOU, físico teórico; RAMÓN DACHS, AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO, JAVIER MORENO, JULIO REIJA y JESÚS MALIA, responsable también del prólogo y la selección, forman la nómina de poetas de esta antología.
No se puede concluir sin mencionar especialmente el prólogo, en el que Jesús Malia nos deleita con un sabroso discurso en el que, magistralmente, conduce al lector a través de la historia de la poesía y las matemáticas desde el principio de los tiempos, demostrando la conexión que siempre ha existido entre las dos.
En definitiva, una antología que deleitará a sus lectores, sean o no matemáticos y hará que se adentren en un mundo de música, de estrellas, de armonía y de belleza.
Almudena Mejías Alonso
Facultad de Filología
Universidad Complutense de Madrid
miércoles, 28 de noviembre de 2012
José Luis Gómez Toré sobre Πoetas en La tormenta en un vaso
Πoetas (primera antología de poesía con matemáticas), Edición de Jesús Malia
José Luis Gómez Toré
Aunque todavía puede resultar chocante para algunos esta asociación de la lírica con las matemáticas, lo cierto es que los vínculos entre poesía y ciencia (ambas son, junto con la filosofía, según Deleuze y Guattari, hijas del caos) son más antiguos de lo que parece, como se encarga de mostrarnos el poeta Jesús Malia (Barbate, Cádiz, 1978) en el esclarecedor prólogo que precede a su antología. La relación entre la poesía y las matemáticas (entre la poesía y la ciencia, en general) ha sido una historia de aproximaciones y desencuentros, en la que tal vez pueda señalarse el Romanticismo como uno de los hitos más significativos: si un autor como Novalis comparte, sin problema, la vocación de poeta con su labor de ingeniero y su interés por la geología, un hijo de la literatura romántica como Poe condena a la ciencia por ser el principal agente del desencantamiento del mundo. Aunque Malia destaque en su prefacio la progresiva independencia del saber matemático de doctrinas místicas y esotéricas, conviene matizar que no se trata de una trayectoria lineal y, de cuando en cuando, aparecen figuras como la de Isaac Newton, eximio físico y matemático que, pese a que para Blake representara el símbolo execrable de un racionalismo excluyente, fue al tiempo un cultivador de la alquimia y un fanático religioso, convencido de que Dios en persona le había encomendado una misión. Las matemáticas no son sino una de las formas más eficaces de poner orden en el agitado magma de la experiencia y no es de extrañar que a lo largo de la historia hayan dado pie a todo tipo de analogías y lecturas simbólicas (que no faltan, por cierto, en los poetas seleccionados). Al fin y al cabo, tanto cuando hablamos de matemáticas como de poesía estamos refiriéndonos al complejo mundo de los símbolos. Northrop Frye destacó, en ese sentido, que las matemáticas, al igual que la literatura, hablan del mundo (en una aproximación asintótica constante) sin confundirse con él.
Entre los antologados, encontramos dos peruanos (Rodolfo Hinostroza y Enrique Verástegui), un venezolano (Daniel Ruiz) y siete españoles (José Florencio Martínez, David Jou, Ramón Dach, Agustín Fernández Mallo, Javier Moreno, Julio Reija y el propio Jesús Malia). El antólogo señala con acierto en su texto inicial que en este terreno encontramos al menos dos direcciones posibles: la de quienes utilizan las matemáticas como tema (con todos los riesgos de la poesía “temática”, el mayor de los cuales es creer que basta un motivo poco transitado para abrir nuevos territorios) y la de quienes más bien utilizan las matemáticas como elemento estructural, que afecta incluso al entendimiento global del poema. Personalmente, me parece más interesante la segunda aproximación o la de quienes, como Javier Moreno o Hinostroza, combinan ambos procedimientos. Aunque no todas las propuestas muestran la misma calidad y ambición, en conjunto nos encontramos ante una lectura muy recomendable, sobre todo para quienes creen (creemos) que el diálogo entre la ciencia y el arte sigue siendo más que necesario, un camino imprescindible.
Aquí el enlace.
José Luis Gómez Toré
Aunque todavía puede resultar chocante para algunos esta asociación de la lírica con las matemáticas, lo cierto es que los vínculos entre poesía y ciencia (ambas son, junto con la filosofía, según Deleuze y Guattari, hijas del caos) son más antiguos de lo que parece, como se encarga de mostrarnos el poeta Jesús Malia (Barbate, Cádiz, 1978) en el esclarecedor prólogo que precede a su antología. La relación entre la poesía y las matemáticas (entre la poesía y la ciencia, en general) ha sido una historia de aproximaciones y desencuentros, en la que tal vez pueda señalarse el Romanticismo como uno de los hitos más significativos: si un autor como Novalis comparte, sin problema, la vocación de poeta con su labor de ingeniero y su interés por la geología, un hijo de la literatura romántica como Poe condena a la ciencia por ser el principal agente del desencantamiento del mundo. Aunque Malia destaque en su prefacio la progresiva independencia del saber matemático de doctrinas místicas y esotéricas, conviene matizar que no se trata de una trayectoria lineal y, de cuando en cuando, aparecen figuras como la de Isaac Newton, eximio físico y matemático que, pese a que para Blake representara el símbolo execrable de un racionalismo excluyente, fue al tiempo un cultivador de la alquimia y un fanático religioso, convencido de que Dios en persona le había encomendado una misión. Las matemáticas no son sino una de las formas más eficaces de poner orden en el agitado magma de la experiencia y no es de extrañar que a lo largo de la historia hayan dado pie a todo tipo de analogías y lecturas simbólicas (que no faltan, por cierto, en los poetas seleccionados). Al fin y al cabo, tanto cuando hablamos de matemáticas como de poesía estamos refiriéndonos al complejo mundo de los símbolos. Northrop Frye destacó, en ese sentido, que las matemáticas, al igual que la literatura, hablan del mundo (en una aproximación asintótica constante) sin confundirse con él.
Entre los antologados, encontramos dos peruanos (Rodolfo Hinostroza y Enrique Verástegui), un venezolano (Daniel Ruiz) y siete españoles (José Florencio Martínez, David Jou, Ramón Dach, Agustín Fernández Mallo, Javier Moreno, Julio Reija y el propio Jesús Malia). El antólogo señala con acierto en su texto inicial que en este terreno encontramos al menos dos direcciones posibles: la de quienes utilizan las matemáticas como tema (con todos los riesgos de la poesía “temática”, el mayor de los cuales es creer que basta un motivo poco transitado para abrir nuevos territorios) y la de quienes más bien utilizan las matemáticas como elemento estructural, que afecta incluso al entendimiento global del poema. Personalmente, me parece más interesante la segunda aproximación o la de quienes, como Javier Moreno o Hinostroza, combinan ambos procedimientos. Aunque no todas las propuestas muestran la misma calidad y ambición, en conjunto nos encontramos ante una lectura muy recomendable, sobre todo para quienes creen (creemos) que el diálogo entre la ciencia y el arte sigue siendo más que necesario, un camino imprescindible.
Aquí el enlace.
viernes, 2 de noviembre de 2012
¿Queda más que decir de "πoetas (primera antología de poesía con matemáticas)"?
Queda, queda. Por ejemplo, no todas las reseñas han sido completamente favorables. El pasado 26 de abril, Miguel Ángel Ordovás recomendaba en El periódico de Aragón su adquisición, pero a su juicio los alcances poéticos son desiguales.
Me permito poner aquí sus palabras, además de remitirte al enlace en El periódico de Aragón.
ANTOLOGÍA
La palabra poética elevada a la potencia del lenguaje de las matemáticas
Las matemáticas y la poesía han tenido desde sus inicios una relación que, como casi todas las grandes pasiones, ha estado marcada por turbulentos desencuentros e intensos acercamientos. No podría ser de otra manera, por cuanto una y otra suponen dos formas de aproximarse al pleno conocimiento de las cosas, si bien por vías diferentes.
El volumen que Jesús Malia ha preparado para la editorial Amargord, subtitulado Primera antología de poesía con matemáticas, parece corroborar este objetivo final común, y ofrece una muestra de cómo distintos autores han intentado ese acercamiento entre el lenguaje matemático y el poético. Además, tiene otras características que lo hacen atractivo: por ejemplo, que los diez autores recogidos escriban todos ellos en español, y que sean rigurosamente contemporáneos --el mayor es Rodolfo Hinostroza, nacido en 1941, y el más joven es el propio Jesús Malia, de 1978--.
El resultado es interesante aunque desigual, ya que en la mayoría de los casos, aunque no en todos, los antologados son científicos metidos a poetas, y en esta ocasión el orden de los factores es pertinente, porque en muchas de las páginas de la antología son las matemáticas las que se imponen a la poesía.
En el prólogo, que documenta las relaciones que a lo largo de la historia han tenido las matemáticas y la poesía, Jesús Malia señala cómo uno de los factores que han impulsado en los últimos tiempos la unión entre las dos disciplinas ha sido la incorporación del lenguaje matemático al discurso poético. En las páginas de esta antología hay una diversa muestra de posibles soluciones a esa incorporación, que podría conformar, por decirlo con las palabras de William Blake, un matrimonio del cielo y el infierno. Que cada cual identifique cada parte como mejor lo considere.
Miguel Ángel Ordovás
Me permito poner aquí sus palabras, además de remitirte al enlace en El periódico de Aragón.
ANTOLOGÍA
La palabra poética elevada a la potencia del lenguaje de las matemáticas
Las matemáticas y la poesía han tenido desde sus inicios una relación que, como casi todas las grandes pasiones, ha estado marcada por turbulentos desencuentros e intensos acercamientos. No podría ser de otra manera, por cuanto una y otra suponen dos formas de aproximarse al pleno conocimiento de las cosas, si bien por vías diferentes.
El volumen que Jesús Malia ha preparado para la editorial Amargord, subtitulado Primera antología de poesía con matemáticas, parece corroborar este objetivo final común, y ofrece una muestra de cómo distintos autores han intentado ese acercamiento entre el lenguaje matemático y el poético. Además, tiene otras características que lo hacen atractivo: por ejemplo, que los diez autores recogidos escriban todos ellos en español, y que sean rigurosamente contemporáneos --el mayor es Rodolfo Hinostroza, nacido en 1941, y el más joven es el propio Jesús Malia, de 1978--.
El resultado es interesante aunque desigual, ya que en la mayoría de los casos, aunque no en todos, los antologados son científicos metidos a poetas, y en esta ocasión el orden de los factores es pertinente, porque en muchas de las páginas de la antología son las matemáticas las que se imponen a la poesía.
En el prólogo, que documenta las relaciones que a lo largo de la historia han tenido las matemáticas y la poesía, Jesús Malia señala cómo uno de los factores que han impulsado en los últimos tiempos la unión entre las dos disciplinas ha sido la incorporación del lenguaje matemático al discurso poético. En las páginas de esta antología hay una diversa muestra de posibles soluciones a esa incorporación, que podría conformar, por decirlo con las palabras de William Blake, un matrimonio del cielo y el infierno. Que cada cual identifique cada parte como mejor lo considere.
Miguel Ángel Ordovás
miércoles, 18 de julio de 2012
Javier Lostalé e Ignacio Elguero sobre Πoetas
El pasado 30 de junio, como sabéis, Javier Lostalé generosamente me acompañó en Libertad 8 a presentar Πoetas, y dirigió a los asisitentes las palabras que pongo a continuación. Gracias a Javier por su compañía y por sus palabras.
Relacionado con ello, el pasado sábado 14 de este mes de julio, Ignacio Elguero dijo unas palabras en "La estación azul" sobre Πoetas. Anoto el enlace al programa completo, el tiempo para la antología (aparte otras referencias iniciales) 21 minutos 53 segundos.
Primera antología de poesía con matemáticas (Javier Lostalé)
"La verdad poética y la verdad matemática se miden por la emoción"
La lectura de esta antología me ha creado la misma tensión intelectual y emocional que se produce durante la escritura de un poema. Y dentro de esa tensión, he pensado, en primer lugar, en el alto grado de abstracción que estrecha los lazos entre la poesía y las matemáticas; de cómo esa abstracción no está desligada de la realidad, del ser humano, sino que está encarnada en ambos, mediante un proceso, eso sí, de ascensión, de búsqueda de lo absoluto, del origen, de un espacio no hollado en el que todo puede ser descubrimiento y realización plena sin adherencias, un estado en cierto modo virginal. He pensado de cómo en el camino hacia ese estado superior, no angelical sino plenamente humano, repetimos, el lenguaje, tanto en la poesía como en las matemáticas, tiene un carácter indagatorio, habita el enigma, se empaña del fulgor de la belleza (tan ligada a la metáfora) y existe una doble secuencia temporal en el proceso del conocimiento. Como escribió Herman Broch en ese libro siempre nuevo cada lectura, La muerte de Virgilio, "la poesía es una forma impaciente de conocimiento", y las matemáticas exigen un tempo distinto. Eso sí, es una forma de conocimiento en la que, aunque juega una parte no despreciable la inspiración, en ambos casos son fundamentales el trabajo y el rigor. Hay además algo importante, creo, que en este caso diferencia a la poesía de las matemáticas, y es que en la poesía se dice siempre más de lo que se dice, y ese es su efecto en el lector. La iluminación de las matemáticas es el resultado de infinitas operaciones tal como en él se nos muestra. Una iluminación que puede ser totalmente novedosa, y por aquí sí existe -pienso- un vínculo con la poesía. Y desde luego en ambas disciplinas entra en juego la emoción, tanto en el camino como en la meta. La verdad poética y la verdad matemática se miden por la emoción.
Esta introducción ha sido necesaria en virtud de todo lo que ha despertado en mí esta Primera antología de poesía con matemáticas que, publicada por Amargord, ha preparado Jesús Malia, poeta, matemático y divulgador de la poesía desde la seriedad y el apasionamiento. Las tres cosas, más su olfato de antólogo, han dado como fruto esta obra, primera de su especie y de gran valor literario, que es un ejemplo de cómo las culturas científica y humanística son ramas del mismo árbol. La magnífica introducción de Jesús Malia, que debe leerse con la misma aplicación de la razón y el corazón que luego debemos mantener en la lectura de los poemas, está encabezada por algunas citas que no tienen desperdicio, de las que cito dos. Dice Ortega y Gasset: "La metáfora es el álgebra superior de la poesía". Y Bertrand Russell escribe: "La matemática, cuando se la comprende bien, posee no solamente la verdad sino también la suprema belleza". Y, ya en las primeras líneas de su texto, Jesús Malia resume el espíritu de esta antología afirmando que "no se trata solo del acercamiento de los poetas a la ciencia en general y a las matemáticas en particular, sino a la aparición de las matemáticas en el verso como un elemento más de su rico y evocador lenguaje". Y hecha esta advertencia inicia un recorrido histórico tendente a mostrar cómo a través de los siglos "poesía y ciencia se amancebaron", en expresión suya. Parte Jesús Malia de la poesía didáctica en Grecia y Roma repondiendo a la pregunta "¿Por qué no caben las Matemáticas en la poesía didáctica grecolatina?", y permitiéndonos convivir con Lucrecio, Hesíodo, Parménides, Empédocles y Arato de Soles, y visitar la Antología Palatina. Después nos traslada a la India para hablarnos de la relación Poesía y Matemáticas, y sin solución de continuidad en nuestra aventura lectora nos conduce a Persia y Al-Ándalus, con la presencia del poeta y científico esencial persa Omar Khayyam, que introduce -dice Jesús- "a la ciencia o al saber en su verso". Y para maravilla nuestra llega al Renacimiento europeo con dos figuras inundadoras por su personalidad multidisciplinar: Leonardo da Vinci y Galileo. Luego, el barroco, con John Milton y su Paraíso perdido, que se refiere, como nos dice Jesús Malia, a "la alquimia del verso". Y si seguimos avanzando pronunciamos nada menos que los nombres de Goethe, Novalis y Coleridge. El siglo XIX después está principalmente representado por las reflexiones de Carlos Fernández Shaw, entre ellas la de que "el nacimiento de toda hipótesis, en su desarrollo, en su definitiva llegada a la vida de lo verdadero, palpita siempre una idea eminentemente poética". Finalmente refleja Jesús la situación en el siglo XX, en donde se recogen otras interesantes reflexiones del poeta y cirujano Pedro Piulachs en su texto La palabra en la ciencia y en la poesía; se recomienda la lectura de la antología Explorando el mundo: poesía de la ciencia, preparada por Miguel García Posada, fallecido a principios de este año, o el nacimiento en Granada en los años 80 de la poesía cuántica. Una introducción por tanto la de Jesús Malia necesaria y gratificante que nos abre la puerta a nueve autores vivos, españoles e hispanoamericanos, de un acalidad sobresaliente. Para todos ellos, lo señala el autor de esta antología, las matemáticas son un elemento esencial. En cualesquiera de sus formas: numérica, astronómica, geométrica, algebraica... Los autores son: los peruanos Rodolfo Hinostroza y Enrique Verástegui Peláez; el venezolano Daniel Ruiz Correa y los españoles David Jou i Mirabent, Ramón Dachs, Agustín Fernández Mallo, José Florencio Martínez, Javier Moreno y el propio Jesús Malia.
Poética de Agustín Fernández Mallo:
Si a un verso considerado bien calibrado le quitas o añades una palabra, lo inutilizas. Si a una ecuación -que no sea un desarrollo de términos aproximativos-, le quitas o le añades un término, también la inutilizas. Ésta es una de las muchas similitudes que existen entre matemáticas y poesía.
Poema de Javier Moreno:
En este promontorio, de espaldas al mármol
desarmado por el tiempo, sorprende la extensión informe del mar. Una inmensidad azul
tangente a lo divino
salpicada de hilachas de espuma, anticipo de una nueva diosa, la que vive en la piel y despierta el deseo de otra. Olas
que son comas
delimitando el vacío, creando un ritmo quebrado, una música sostenida en la nada (como este raudal de aire que flota sobre las ruinas) y rompiendo en placer. No encuentro mejor justificación para que aquellos hombres (que desde este momento ya venero) edificaran aquí este templo
Poemas de Daniel Ruiz:
Circunferencia
Abrazo perpetuo
Sobre la nada
___
Circunferencia
Anhelo constante
Giras
___
Circunferencia
Dentro de ti
La oquedad
Poema de José Florencio Martínez:
Los números quebrados
Para cuando te rompas,
cántaro,
tengo ya las lágrimas a punto.
Para cuando te quiebres,
pájaro,
recoger tu canto.
Para cuando derrames,
cántico,
tu agua por el desierto de mis labios.
Poética y poema de Jesús Malia:
Lo quiso expresar Ortega y Gasset, aunque algo equivocado por excesivo, al afirmar que “la metáfora es el álgebra superior de la poesía”. No es necesario llegar a la complejidad del álgebra para abstraer y definir expresiones que se refieran simultáneamente a cosas, situaciones o hechos dispares (esto es la metáfora, establecer nexos entre lo aparentemente disperso y mostrar la multiplicidad de la unidad), sino que nos basta con la aritmética. ‘Uno’ se refiere por igual a un hombre, un gato, un ave, como a un pueblo, un país, un mundo, una galaxia. Enmendando a Ortega, pues, diré que la metáfora es la aritmética elemental de la poesía.
Ya se han dado cuenta de la verdadera poesía encerrada en estos poemas, de cuya naturaleza forman parte las matemáticas. No hemos podido transmitirles el pulso, también existente, de los números, de las figras geométricas, el pulso de la tipografía, todo lo visual.
Ya termino: Esta antología no requiere, para su lectura, una formación matemática, sino que se dirige a los amantes de la poesía; pero de algún modo consigue un triple beneficio: despierta el interés por las matemáticas en los que somos más torpes, es un respaldo a los que enseñan las matemáticas como un horizonte que va más allá de los números y crea pasión por la poesía en los que en primer lugar fueran vencidos por la ciencia. Esta tarde esta antología, Primera antología de poesía con matemáticas, es, como dijimos al principio, un resplandor intelectual y emocional.Celebrémoslo.
Javier Lostalé
Relacionado con ello, el pasado sábado 14 de este mes de julio, Ignacio Elguero dijo unas palabras en "La estación azul" sobre Πoetas. Anoto el enlace al programa completo, el tiempo para la antología (aparte otras referencias iniciales) 21 minutos 53 segundos.
Primera antología de poesía con matemáticas (Javier Lostalé)
"La verdad poética y la verdad matemática se miden por la emoción"
La lectura de esta antología me ha creado la misma tensión intelectual y emocional que se produce durante la escritura de un poema. Y dentro de esa tensión, he pensado, en primer lugar, en el alto grado de abstracción que estrecha los lazos entre la poesía y las matemáticas; de cómo esa abstracción no está desligada de la realidad, del ser humano, sino que está encarnada en ambos, mediante un proceso, eso sí, de ascensión, de búsqueda de lo absoluto, del origen, de un espacio no hollado en el que todo puede ser descubrimiento y realización plena sin adherencias, un estado en cierto modo virginal. He pensado de cómo en el camino hacia ese estado superior, no angelical sino plenamente humano, repetimos, el lenguaje, tanto en la poesía como en las matemáticas, tiene un carácter indagatorio, habita el enigma, se empaña del fulgor de la belleza (tan ligada a la metáfora) y existe una doble secuencia temporal en el proceso del conocimiento. Como escribió Herman Broch en ese libro siempre nuevo cada lectura, La muerte de Virgilio, "la poesía es una forma impaciente de conocimiento", y las matemáticas exigen un tempo distinto. Eso sí, es una forma de conocimiento en la que, aunque juega una parte no despreciable la inspiración, en ambos casos son fundamentales el trabajo y el rigor. Hay además algo importante, creo, que en este caso diferencia a la poesía de las matemáticas, y es que en la poesía se dice siempre más de lo que se dice, y ese es su efecto en el lector. La iluminación de las matemáticas es el resultado de infinitas operaciones tal como en él se nos muestra. Una iluminación que puede ser totalmente novedosa, y por aquí sí existe -pienso- un vínculo con la poesía. Y desde luego en ambas disciplinas entra en juego la emoción, tanto en el camino como en la meta. La verdad poética y la verdad matemática se miden por la emoción.
Esta introducción ha sido necesaria en virtud de todo lo que ha despertado en mí esta Primera antología de poesía con matemáticas que, publicada por Amargord, ha preparado Jesús Malia, poeta, matemático y divulgador de la poesía desde la seriedad y el apasionamiento. Las tres cosas, más su olfato de antólogo, han dado como fruto esta obra, primera de su especie y de gran valor literario, que es un ejemplo de cómo las culturas científica y humanística son ramas del mismo árbol. La magnífica introducción de Jesús Malia, que debe leerse con la misma aplicación de la razón y el corazón que luego debemos mantener en la lectura de los poemas, está encabezada por algunas citas que no tienen desperdicio, de las que cito dos. Dice Ortega y Gasset: "La metáfora es el álgebra superior de la poesía". Y Bertrand Russell escribe: "La matemática, cuando se la comprende bien, posee no solamente la verdad sino también la suprema belleza". Y, ya en las primeras líneas de su texto, Jesús Malia resume el espíritu de esta antología afirmando que "no se trata solo del acercamiento de los poetas a la ciencia en general y a las matemáticas en particular, sino a la aparición de las matemáticas en el verso como un elemento más de su rico y evocador lenguaje". Y hecha esta advertencia inicia un recorrido histórico tendente a mostrar cómo a través de los siglos "poesía y ciencia se amancebaron", en expresión suya. Parte Jesús Malia de la poesía didáctica en Grecia y Roma repondiendo a la pregunta "¿Por qué no caben las Matemáticas en la poesía didáctica grecolatina?", y permitiéndonos convivir con Lucrecio, Hesíodo, Parménides, Empédocles y Arato de Soles, y visitar la Antología Palatina. Después nos traslada a la India para hablarnos de la relación Poesía y Matemáticas, y sin solución de continuidad en nuestra aventura lectora nos conduce a Persia y Al-Ándalus, con la presencia del poeta y científico esencial persa Omar Khayyam, que introduce -dice Jesús- "a la ciencia o al saber en su verso". Y para maravilla nuestra llega al Renacimiento europeo con dos figuras inundadoras por su personalidad multidisciplinar: Leonardo da Vinci y Galileo. Luego, el barroco, con John Milton y su Paraíso perdido, que se refiere, como nos dice Jesús Malia, a "la alquimia del verso". Y si seguimos avanzando pronunciamos nada menos que los nombres de Goethe, Novalis y Coleridge. El siglo XIX después está principalmente representado por las reflexiones de Carlos Fernández Shaw, entre ellas la de que "el nacimiento de toda hipótesis, en su desarrollo, en su definitiva llegada a la vida de lo verdadero, palpita siempre una idea eminentemente poética". Finalmente refleja Jesús la situación en el siglo XX, en donde se recogen otras interesantes reflexiones del poeta y cirujano Pedro Piulachs en su texto La palabra en la ciencia y en la poesía; se recomienda la lectura de la antología Explorando el mundo: poesía de la ciencia, preparada por Miguel García Posada, fallecido a principios de este año, o el nacimiento en Granada en los años 80 de la poesía cuántica. Una introducción por tanto la de Jesús Malia necesaria y gratificante que nos abre la puerta a nueve autores vivos, españoles e hispanoamericanos, de un acalidad sobresaliente. Para todos ellos, lo señala el autor de esta antología, las matemáticas son un elemento esencial. En cualesquiera de sus formas: numérica, astronómica, geométrica, algebraica... Los autores son: los peruanos Rodolfo Hinostroza y Enrique Verástegui Peláez; el venezolano Daniel Ruiz Correa y los españoles David Jou i Mirabent, Ramón Dachs, Agustín Fernández Mallo, José Florencio Martínez, Javier Moreno y el propio Jesús Malia.
Poética de Agustín Fernández Mallo:
Si a un verso considerado bien calibrado le quitas o añades una palabra, lo inutilizas. Si a una ecuación -que no sea un desarrollo de términos aproximativos-, le quitas o le añades un término, también la inutilizas. Ésta es una de las muchas similitudes que existen entre matemáticas y poesía.
Poema de Javier Moreno:
En este promontorio, de espaldas al mármol
desarmado por el tiempo, sorprende la extensión informe del mar. Una inmensidad azul
tangente a lo divino
salpicada de hilachas de espuma, anticipo de una nueva diosa, la que vive en la piel y despierta el deseo de otra. Olas
que son comas
delimitando el vacío, creando un ritmo quebrado, una música sostenida en la nada (como este raudal de aire que flota sobre las ruinas) y rompiendo en placer. No encuentro mejor justificación para que aquellos hombres (que desde este momento ya venero) edificaran aquí este templo
Poemas de Daniel Ruiz:
Circunferencia
Abrazo perpetuo
Sobre la nada
___
Circunferencia
Anhelo constante
Giras
___
Circunferencia
Dentro de ti
La oquedad
Poema de José Florencio Martínez:
Los números quebrados
Para cuando te rompas,
cántaro,
tengo ya las lágrimas a punto.
Para cuando te quiebres,
pájaro,
recoger tu canto.
Para cuando derrames,
cántico,
tu agua por el desierto de mis labios.
Poética y poema de Jesús Malia:
Lo quiso expresar Ortega y Gasset, aunque algo equivocado por excesivo, al afirmar que “la metáfora es el álgebra superior de la poesía”. No es necesario llegar a la complejidad del álgebra para abstraer y definir expresiones que se refieran simultáneamente a cosas, situaciones o hechos dispares (esto es la metáfora, establecer nexos entre lo aparentemente disperso y mostrar la multiplicidad de la unidad), sino que nos basta con la aritmética. ‘Uno’ se refiere por igual a un hombre, un gato, un ave, como a un pueblo, un país, un mundo, una galaxia. Enmendando a Ortega, pues, diré que la metáfora es la aritmética elemental de la poesía.
1 o nadie
lucia
son sus ojos la traza de un segmento de recta
estrellas suficientes para alumbrar la vida
y asirla y apresarla
en un teorema
su boca
matriz de dientes blancos y risa destapada
la caja de un tambor que tiembla de alegria
truncada sucesion
de axiomas y cuadrados
parentesis de carne y de estrellas
blancas
sus ojos
su boca
sus ojos
constituyen la clase de todos los conjuntos
su boca
sus ojos
su boca
Ya se han dado cuenta de la verdadera poesía encerrada en estos poemas, de cuya naturaleza forman parte las matemáticas. No hemos podido transmitirles el pulso, también existente, de los números, de las figras geométricas, el pulso de la tipografía, todo lo visual.
Ya termino: Esta antología no requiere, para su lectura, una formación matemática, sino que se dirige a los amantes de la poesía; pero de algún modo consigue un triple beneficio: despierta el interés por las matemáticas en los que somos más torpes, es un respaldo a los que enseñan las matemáticas como un horizonte que va más allá de los números y crea pasión por la poesía en los que en primer lugar fueran vencidos por la ciencia. Esta tarde esta antología, Primera antología de poesía con matemáticas, es, como dijimos al principio, un resplandor intelectual y emocional.Celebrémoslo.
Javier Lostalé
miércoles, 28 de marzo de 2012
Rodolfo Hinostroza en Madrid
Rodolfo Hinosotroza, gran poeta peruano que nos dio libertad para seleccionar su obra en πoetas, está hoy en Madrid, en la Libreria Iberoamericana, con motivo de la reedición de su segundo libro, Contra natura. En πoetas damos una muestra de él, así como del resto de su obra. (Ninguno de los libros te los puedes perder.) Hombre polifacético Rodolfo Hinostroza, tan deudo de la poesía como de la gastronomía y la astrología. A continuación la convocatoria de la librería, cuya dirección es C/Huertas, 40.
Recientemente se cumplieron 40 años de la publicación de un libro esencial para la poesía hispanoamericana contemporánea, Contra natura, de Rodolfo Hinostroza (Barral, 1971). Iberoamericana quiere unirse a las celebraciones y, aprovechando la breve visita de Hinostroza a Madrid, los invitamos a una intensa lectura, este miércoles 28 a las 20.00h., en el local de nuestra librería.
Después de la lectura, conversaremos con el autor, sobre su obra reciente y diversa, acompañados de una copa de vino.
***
Rodolfo Hinostroza (Huaraz, Perú, 1941) es uno de los poetas latinoamericanos vivos más importantes. Su obra poética incluye Consejero del lobo (1965), Contra natura (1971), Memorial de Casa Grande (2005) y poemas dispersos que han sido recogidos en varias recopilaciones de su poesía.
Si bien el Premio Maldoror (con Octavio Paz entre el jurado) otorgado a Contra natura en 1970 convirtió a Hinostroza en un poeta famoso, su producción es muy variada. Ésta incluye teatro, relatos breves, novela (Fata morgana), prosa (Aprendizaje de la limpieza) y obras dedicadas a la gastronomía peruana y la astrología.
Recientemente se cumplieron 40 años de la publicación de un libro esencial para la poesía hispanoamericana contemporánea, Contra natura, de Rodolfo Hinostroza (Barral, 1971). Iberoamericana quiere unirse a las celebraciones y, aprovechando la breve visita de Hinostroza a Madrid, los invitamos a una intensa lectura, este miércoles 28 a las 20.00h., en el local de nuestra librería.
Después de la lectura, conversaremos con el autor, sobre su obra reciente y diversa, acompañados de una copa de vino.
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Rodolfo Hinostroza (Huaraz, Perú, 1941) es uno de los poetas latinoamericanos vivos más importantes. Su obra poética incluye Consejero del lobo (1965), Contra natura (1971), Memorial de Casa Grande (2005) y poemas dispersos que han sido recogidos en varias recopilaciones de su poesía.
Si bien el Premio Maldoror (con Octavio Paz entre el jurado) otorgado a Contra natura en 1970 convirtió a Hinostroza en un poeta famoso, su producción es muy variada. Ésta incluye teatro, relatos breves, novela (Fata morgana), prosa (Aprendizaje de la limpieza) y obras dedicadas a la gastronomía peruana y la astrología.
domingo, 4 de diciembre de 2011
En breves fechas llega... 'Πoetas'
Ya está próximo el lanzamiento de Πoetas, antología que he tenido la suerte de preparar. El diseño de cubierta es obra de Julio Reija, y la imagen de Pedro Núñez. Se publica con Amargord, dentro de la 'Colección pi de poesía' que ahora inicio.
Iré informando de próximos eventos, por ahora te comparto esta breve reflexión a modo de nota. Inmensa ilusión. Gracias a los autores, que han confiado en mi trabajo, y a ti por tu atención.
Πoetas (primera antología de poesía con matemáticas)
Editorial Amargord, Colección pi de poesía
Se plantaba Ganivet en su Idearium español, entre otras cuestiones, la pertinencia de hablar de ciencia nacional. La respuesta solo puede ser un rotundo no. Y si hablamos de matemáticas, añadimos absolutamente no. Las matemáticas (este maravilloso conjunto de matemas, o saberes, áticos, o superiores) son la auténtica torre de Babel, de la que se nos ha querido hacer creer que es un lugar de confusión y desorden. Falso, los ladrillos de las culturas china, egipcia, griega, india, árabe…(todas las que han sido) se aparejan ármonicamente para alzar este portentoso edificio en que se habla un solo idioma. La humanidad ya se ha dotado de un lenguaje universal, el matemático, que nos facilita entendernos entre todos los hombres y mujeres de la tierra, así como con el propio Universo. Las matemáticas nos permiten hablar con las estrellas.
¿Y acaso son otras las aspiraciones de los poetas? ¿No busca el poeta el entendimiento de sí mismo y el mundo, el acercamiento al otro?
Con esta antología, al fin matemáticas y poesía se hacen justicia. Los matemáticos siempre han apreciado y empleado el soporte del verso (como se repasa en πoetas), y ahora los poetas se rinden a las matemáticas.
A pesar de que en este primer acercamiento a la πoesía nos hemos circunscrito al idioma español, no podíamos más que ser fieles al espíritu matemático y tomar una muestra lo más axhaustiva posible, para lo que hemos cruzado el charco y traído autores de Hispanoamérica. Rodolfo Hinostroza, Enrique Verástegui, José Florencio Martínez, David Jou, Ramon Dachs, Daniel Ruiz, Agustín Fernández Mallo, Javier Moreno, Julio Reija y Jesús Malia constituyen la nómina.
Se abre una vía más, la del versω, un nuevo afluente de la poesía.
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