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Mostrando entradas de julio, 2010
Prensa & Colaboraciones

Poesía Abierta: +20 Años de Historia Digital

Espacio abierto para reseñas literarias, artículos patrocinados y proyectos editoriales en un dominio de alta autoridad (DA 34).

Un poema de José Ignacio Serra

Danza de la muerte Tríptico dionisiaco I Del no consciente abismo o duermevela, Tránsito en que el arco iris Del sueño nos invade, Dejando levemente atado un hilo Al peso de las sábanas (El cuerpo que abandona su figura Por un perfil de nube), Surges precipitado en la mitad del salto A la monotonía eléctrica De la pálida luz en el vacío Amarillo de habitación cerrada. Cruje la mano histérica Buscando apoyo y devolviendo el golpe, Pistoletazo brusco del cristal Contra su marco férreo. Lanzas a través de la noche un grito Que se hunde en la voz de la tormenta. En el pie de la noche se detiene Indecisa la mano Y al fin se vuelve espejo de la luna Tu rostro que refleja interrogante La percha de marfil del escenario.

Pedro Montealegre participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo

YO TE DIRÉ LA VERDAD: no me dirás la verdad, porque el salmón es verdad, su color es el brazo abierto de Rembrandt, me refiero a su muerto diseccionado en la morgue: ay, doctor Morgue, ¿no fue Ud. quien diseccionó la cantárida? Su trabajo, ¿explica la significación de la música?, ¿el movimiento de la chépica en el cementerio? O mejor: ¿explica la tradición milenaria –de China– de escribir ideogramas con la pata de un grillo? Yo te diré la verdad, pero antes tu mentira: que esplenda, que esplenda: dame tu mentira. Si me das una gota, quizás la verdad de la gota sea chépica: sea el cementerio este libro esperado. O esta revolución: escribir siempre igual: mirar al muerto con sus ojos de muerto: al final de ellos, la vibración de la luz: tal vez la verdad sea atar esa luz a la idea del Arte: la idea del Arte, susceptible de ciudad: siempre ella: su poder: su cuerno: le dice: unicornio, unicornio mío: haré de ti una esfinge. Yo no quiero la esfinge. Yo quiero el rápido rasguño del gato: la...

Dos versos de Beatriz Ramírez

Entre filigranas y plumas Hasta los besos que no me das me llegan. Tus besos vuelan y esquivan el tiempo, van alimentando los cielos y los pájaros que emigran al sur. Aquí sentada al otro lado de mi sueño, cierro mis ojos y llueven tus besos delicadamente, suavemente entre los pétalos y los tejados. En esta prisión amarilla de escayolas y quebrantos van llegando tus cartas que leo con fervor. Tu mano sujeta a la mía para liberarme y entre filigranas y plumas te escribo un poema de amor. El llanto del olivo Frente a un árbol de olivo lloré tu ausencia, la tierra seca absorbió mi llanto. El triste olivo lloró conmigo, llamó al olvido y a un nuevo amor.

Un poema de Miguel Losada

Tientas la claridad Y dices sombra Buscas quietud Y el siglo te confunde con sus juegos. Sobre algunas mentiras Se construye mejor El puente de los días. Cerrar los ojos Es cruzar el muro. De nada sirven ya Las verdades eternas Las gastadas verdades Propiedad de unos pocos Que conservan las llaves Del porqué de las cosas. Disfruta en soledad Tu minúscula parcela De poder Tus sueños fuera del círculo. Fue la tarde que muere Nada podrá acallar el esplendor del cielo.

Poesía en Lavapiés

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'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

61 Cuantas más palabras raras conoce uno e incorpora a su habla, más inaccesible alos demás. Cuanto más conoce uno a los otros, más se distancia de ellos. ¡Cruel y amado destino! 62 Por juntar más palabras no se alcanza más lejos, más bien al revés: a más decir, mayor confusión. Un quilombo, ché. 63 Si las palabras hablaran…

¿Alguien sabe latín? Advertencia, antes de leer esta entrada deja la comida a un lado

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entraña . ( Del pl. n. lat. interanĕa , intestinos). 1. f. Cada uno de los órganos contenidos en las principales cavidades del cuerpo humano y de los animales. 2. f. Parte más íntima o esencial de una cosa o asunto. 3. f. pl. Cosa más oculta y escondida. Las entrañas de la tierra, de los montes. 4. f. pl. El centro, lo que está en medio. 5. f. pl. Voluntad, afecto del ánimo. 6. f. pl. Índole y genio de una persona. Hombre de buenas entrañas. extraño , ña . ( Del lat. extranĕus ). 1. adj. De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio . U. t. c. s. 2. adj. Raro, singular. 3. adj. extravagante. Extraño humor, genio. Extraña manía. 4. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Que es ajena a la naturaleza o condición de otra de la cual forma parte. U. t. c. s. Pedro es un extraño en su familia. 5. adj. Que no tiene parte en algo. Juan permaneció ...

Abel Quezada: 'El mexicano y otros problemas'(y fin)

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Ahora que llegamos al fin, quiero recordarles a los amigos de Enrique Mortiz las muchas fechas que llevamos publicitando la sin par obra de Abel Quezada por ellos editada originalmente en 1977. Esto lo hemos realizado sacrificando en el escáner nuestro ya antes deteriorado ejemplar(desde el propio monento de su compra en 2004). También recordarles los apenas 63 admiradores de Quezada en Facebook en aquella fecha de 30 de marzo de 2010. En fin, amigos de la editorial Enrique Mortiz, recuerden esto cuando vuelvan a editar al admirado cartonista, y entonces, por favor, me conformaré con que por toda gratificación me envíen un volumen de la obra. Gracias.

'Yo Matías', por Sendra

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Un poema de José Luis Gómez Toré

Fe de música Ser fiel a tu desnudo es beber la memoria mojada de la tierra, dejarse corromper por la semilla que conspira silencios, devorar el azúcar que la muerte guarda dentro del fruto, aprender el amargor de la almendra nocturna, el peligroso brillo de la granada abierta, ser tiempo contra el tiempo. Ser fiel a tu desnudo es expulsar al mercader del templo de la arcilla, saberse de la carne torturada, de los cuepos sin sueño que mañana serán implacable blancura. Ser fiel al país de tu desnudo es heredar la noche, corromper el olvido porque somos los muertos.

Bárbara Butragueño participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo

El asunto es éste: el cuerpo se dilata en soledad se expande sobre sí mismo y de cuando en cuando abre puertas ventanas se proyecta pero hay algo de negación en la apertura algo de carencia que abre huecos y el cuerpo es pájaro enfermo que gira y se vierte fósforo en la garganta sacrificio y el cuerpo busca porque se busca se lanza porque se niega y es en el salto donde por fin se asume en vertical se asume en punto de fuga: es lo precisamente otro desde fuera de sí mismo y cae y se termina de parir en la caída. Y es entonces cuando uno debe asumir el oficio cuando es debido hacerse límite y cercar el origen y gritar alacranes y apuntalar las casas que nos quedan dejar de pulirnos a modo de espejo comprender que somos sed porque somos pozo y entender que la forma más perfecta del amor es el regreso y volver a uno para no negarse jamás volver a uno para ser el centro de toda ausencia y cobrar sentido en la casa propia de los huesos en la oscura biología del desahucio que se impone.

Un poema de Miguel Losada

Mundo en vuelo Si todo es a la dicha, Y sin embargo muere, No confundas la limpia Densidad de las cosas. Siempre, a tu alrededor, El mundo te acompaña. Más allá de esos cerros No hay un cielo distinto Del que rigen tus ojos. Si los cierras, se escucha La memoria del tiempo. Rumor que se desborda De tu boca en el canto. Lentitud de las horas El instante atraviesa Su plenitud de imágenes. Todo en límite exacto. Mas si juegas distancia, No adelantes tu siembra. Recela del que lleva El triunfo en su garganta Con alfiles de engaño Te ganará la mano. El poderoso vence Con sus voces de invierno, Humedad que doblega La libertad del sueño. En tu frente reside El poder del silencio. La arcilla cobra forma En tu mirada, Recinto donde anida La conciencia tranquila De las pequeñas cosas. Por tu boca, que es de agua, Se detiene la Nada. Aunque esa voz se apague Otra vez se desata En la fuente del pecho. Otra voz de ceniza Otra voz que desciende Los campos de la noche. No hay más que este comienzo De...

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

58 Cada palabra que muestra un objeto, vela el mundo. 59 Si dice, calla; si muestra, oculta; si aproxima, distancia. 60 ¿Podremos afirmar ya que la palabra no vale para decir el mundo?¿Convendrá con nos que tampoco la imagen? Digamos la Tierra, ¿es posible una imagen (digo foto, instantánea) que la atrape completa y nos muestre a cada ser que la holle o que nade en sus ríos o que ocupa su atmósfera, y nos muestre a los simios en la rama del árbol y a la araña afanosa y al koala que trepa…? Claro que no, pero lo sueño, con los ojos abiertos. Nimia palabra. Una sóla palabra que todo ilustre.

Abel Quezada: 'El mexicano y otros problemas'(17)

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'Yo Matías', por Sendra

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'La pira funeraria' es un poema de Víctor M. Muñoz

La pira funeraria: Una llama que clama, una llama que inflama, una llama que llama, que llama tu nombre y persiste tu nombre, que llama y consume, que llama y reclama, que llama tu nombre y aclama tu nombre, que llama mi nombre, sin llamas tu nombre, que al mío denuncia. Una llama que rompe luces, llama que seca los llantos vengados, llama que corrompe el olvido, tu nombre. Y cierra los círculos. Y duerme. Y pide en los infiernos santuario.

Lourdes de Abajo participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Dos poemas suyos

El lápiz es la soga que anuda este dolor. Y lo sostiene. ___________________________ Amarillo el ocre parece viste el agua mi cuerpo desteñido. Símbolo en la maleza que cifra este paisaje. Semen en la mirada nacida. Lentitud. Pájaro blanco que reconozco.

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

55 La palabra no es mensaje, es criptograma. 56 La palabra no da, sino que guarda. 57 La palabra no ofrece, sino que niega.

Abel Quezada: 'El mexicano y otros problemas'(16)

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Los planeadores, Tlaxcala y más problemas

'Yo Matías', por Sendra

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¡Ay! la ignorancia, cuán dañina

Diotima, el gran amor de Hiperión, el protagonista de la novela de Hölderlin, resulta ser la Diotima (al menos en nombre, que la de la novela de Hölderlin es de Calauria, actual Poros) que en 'El banquete o del amor' de Platón, descubre los saberes sobre el amor a Sócrates. Esta otra Diotima es de Mantinea, actual Paleópoli. ¡Ah! La que me resulta más llamativa es la teoría de Fedro (¿no tiene Platón un diálogo que lleva su nombre? Creo tener el recuerdo de no recordarlo pero haberlo leído) de la procedencia de los sexos. Aquella tontería de las medias naranjas resulta una buena bella fantasía en las líneas que Platón pone en boca de Fedro en 'El banquete'. No cuento más. Salud. Sigo en directo: cuenta Diotima a Sócrates que cuando nació Afrodita los dioses lo celebraron con un gran festín al que acudió Poros, hijo de Metis. Poros, embriagado de néctar, entró al jardín de Zeus a encontrar el sueño. Penía se acosto a su lado y fue madre del Amor. "He aquí por qué el...

Hum...! Mutar y mudar...

Así son las cosas y así te las estoy contando, permíteme el chiste. Me sorprendió, sí, que tangir y tañer (¡tañir no está en el DRAE!) tuvieran una conexión tan directa que las convierta en sinónimas. Pues lo mismo con mutar y mudar, con la denotación tan diferente que hacemos de cada cual (y digo denotación y no connotación). ¿Cuál es la vulgarización del término latino? Obviamente mudar (como tañer en el caso anterior), pues el vocablo latino es mutare (para el caso anterior, en latín no existía la ñ, qué raros que eran). Pero en fin, si en vez de mi hemorragia verborreica prefieras la fuente del DRAE (yo prefiero la de la plaza de España, pero qué le vamos a hacer), ahí van: mudar 1 . ( Del ingl. mudar, y este del hindi madār ). 1. m. Bot. Arbusto de la India, de la familia de las Asclepiadáceas, cuya raíz, de corteza rojiza por fuera y blanca por dentro, tiene un jugo muy usado por los naturales del país como emético y contraveneno. mudar 2 . ( Del lat. mutāre )...

Me reconcilio con Pepe

Tanta perorata contra la novela tenía que derivar en esto: a leer ensayo (y poesía, ¡eh!: Hugo Mujica. Pero ésta en pequeñas dosis.) Sí, andaba yo escogiendo de entre mis libros la próxima víctima que iría a parar la contenedor de reclicaje de papel, cuando he descubierto en mi mano un libraco de hace 30 años que no sé de dónde habré sacado, la verdad. Y en fin, no sé por qué me ha dado por arrancar a leerlo, que el pobre estaba ahí sin que le hiciera ni caso. No sé, debe ser el mismo impulso que te mueve a hacer una llamada o mandar un SMS a alguien de quien has decidido pasar hace mucho tiempo. Será porque la tensión se ha aliviado y se ha reconciliado uno consigo mismo y prefiere cerrar sin acritudes. Pues nada, que un librito de Pepe, sí, pero no Cereijo ni Ramos, queridos poetas y queridas personas que bien guardadas estén, sino de otro más viejo: Ortega y Gasset. Pepe Ortega. El otro José Ortega es el torero, pero con éste nunca tuve relación. No debió ser en 'La rebelión de ...

'Las olas' de Virginia Woolf

Hablando con Orlando Hernández en el barrio de Lavapiés (dónde si no) de mi 'Querida Quiela' (qué a saber siquiera cómo se llamará después de la acometida en que estoy), me recomendó que leyera la novela de Woolf. Le agradezco mucho a Orlando la referencia, y a las bibliotecas públicas que pudieran ayudarme en esta ocasión. Pero, en fin, aquí delante tengo el ejemplar que abandono. Mañana mismo lo devuelvo a la Biblioteca Centro, a la Pedro Salinas, por si te interesa o lo estabas esperando. ¿? ¡Ay! He de reconococer que es una obra originalísima la de Woolf, pero cuenta demasiadas cosas. Aprecio su intención, pero no la ejecución. La idea que expresa en el título se puede expresar más intensamente con menos líneas. Qué manía la de los narradores: enrrollarse sin control. Así, mi problema no es con Woolf, es con el género. La novela cuenta demasiadas cosas. Volviendo a 'Las olas': ¿A qué perder el tiempo en esa sucesiones alternadas de las reflexiones inexpresadas y ...

Alfonso López participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo

Estamos solos los dos. No sabemos quiénes son esos dos, pero nos reímos. Desnudos, nos reímos, los dos, sin saber quiénes somos desnudos, los dos. Podría abrazar tu cuerpo y no saber nada, desaparecer en el abrazo como se desaparece cuando se duerme y no saber si soy abrazo o alguien que duerme. Me gusta estar desnudo junto a ti. Ante ti, detrás de ti, sin saber quién eres. Sin saber quiénes son esos dos sin saber quiénes somos, ni quiénes son.

'El verso del verso', por Jesús Malia Gandiaga

52 El desatino que es cada palabra de por sí, inútil en cada inútil idioma (si bastara, habría sólo uno, como el mundo, y para siempre), hace que carezca de importancia que signifique una cosa o su contraria. 53 ¿El contrario de palabra es silencio, tal vez satisfacción? Autosuficiencia, quise decir. 54 La palabra no es puente, es alambrada.

Canciocilla que pretende ser graciosa para la celebración de la boda de unos amigos (entre sí)

Aquí estamos congregados Por Miguel y Beatriz Por un hecho afortunado A resultas de un desliz. El desliz se llama Jorge Aunque aún no es nacido Pero aquí lo esperamos Con esta copa de vino. Sea feliz vuestro casorio Sed felices en el hijo Y pa no haya divorcio No al suspiro, sí al gemido. Ya termina mi saludo Toca su fin mi conseja Y en mí os ofrezco un seguro Valedor de esta pareja. (Puede cantarse como aquellas del estilo de 'las niñas del intituto (eco: uto)...' o como jota aragonesa, al estilo de 'La virgen del Pilar dice...') ¡Ah!, por cierto, no me atreví a cantarla.

Abel Quezada: 'El mexicano y otros problemas'(15)

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Poesía en el Centro en Buenos Aires

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II Festival de Poesía en el Centro Del 7 al 14 de julio El Festival se propone reflexionar sobre la situación de la poesía argentina y latinoamericana en los comienzos del nuevo siglo, convocando a voces representativas de distintas tradiciones que se expresarán a través de su producción artística y teórica. Apertura: miércoles 7 de julio Lectura de Antonio Cisneros (Perú). Presentación a cargo de Jorge Boccanera. María Inés Aldaburu interpreta a Susana Thénon, Néstor Perlongher y los poetas del Siglo de Oro. Sala Solidaridad [2º SS] 18:00 hs. 1ª jornada: jueves 8 Mesa de lectura: María Teresa Andruetto (Córdoba) , , Gerardo Curiá (San Pedro), Soledad Castresana ( La Pampa ). Alicia Genovese y María Malusardi. Coordina: Inés Manzano. De 18:00 a 20:00 hs. Mesa de reflexión y debate: 200 años de antologías poéticas. Inclusión y exclusión. La política del canon. Jerarquización y arbitrariedad. De 20:00 a 22:00 hs. Participan: Santiago Sylvester (Salta), Irene Gruss, J...

Javier Alvarado, un poema de su libro Carta natal al país de los locos

LOS PATOS Estos son los patos cuyos lenguajes desconozco, Cuyas normas de comunidad He venido observando, desde este vegetal arribo Una sola hembra los domina con su pico amaestrado Por el limo del fondo, Todos llevan rastros de agua Entre sus alas y danzan sobre imaginarios Retratos de hielo, Los dos pichones acompañan a la madre, aunque a veces Se quedan solos, mientras ella se confunde con la palabra Del follaje. Algunos se suben a buscar el pan Cuando me dispongo a comer sobre la mesa Ellos me traen el aroma del aguaviento y sus prodigios Son dulces como espectros soleados y hermosos, Como pupilas de doncel; en grandes vaharadas Alguna bañista yace figurada Entre ellos, sobre estos perdidos árboles Que retratan otro idioma o alguna postal del sur De América Aquí están danzando con su juego temerario Buscando la comida bajo el agua sumergiéndose Y columpiando el aire con el movimiento de sus patas Tratan de encarnarlos la Pavlova, la Fonteyn La Alicia Alonso, con gasas y plum...

'Yo Matías', por Sendra

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Jorge Olivera participó en 'Madrid: una ciudad, muchas voces' el 10 de junio de 2010. Un poema suyo

sirenas 3 las he visto desnudando la aurora alejarse entre muchedumbres de delfines raspar el agua como aviones de titanio surcar el cielo como barcos entrevistos al filo del horizonte las he visto pasear tu mirada en los árboles del trasiego dominar las olas como látigos de pluma allanar senderos de espuma tras estela de vapor carguero, tu nombre no tiene el sentido de ángeles parados a la siniestra de aquel tu nombre no tiene el nombre de quien vino sobre el agua tu nombre no sacude corazones de nubes en los desiertos del cielo las he visto con sus cabelleras de fuego trenzado sacudir los verdes del río como mar, iluminar la tarde en rayo verde, despedida fugaz, aturdir la noche con su canto insoportablemente real, pasear su sombra en los ocasos de la escollera.