Brevísima muestra del ultraísmo, poemas de César A. Comet
PAISAJE HÚMEDO La espuma del Sol -color de azúcar- crece y se torna greda Y el sol es el timbal de un músico borracho El gran espejo donde el Océano se miraba se ha roto en innúmeros fragmentos de vuelos fracasados (¿Estros de astros para el sistro que tañe Dios?) Desde aquí nada se ve Pero yo veo más que si viese VEO VEO Las grandes cafeteras de los tejados destilan el oscuro líquido en las cocinas ESTANCIA En un rincón sufrido de este cuarto sin alas sobre la mesa ciega mira, seca, la lámpara. Es de polvo y de sombra esta abúlica calma, en la cual se fabrican horas desvencijadas. Crujen muchas ausencias entre las cosas áridas; consumen los periódicos sus luces apagadas; se emperezan los libros, todos con llave echada, y se enreda una lluvia de tierna y fina agua en el tronco de sombra que ha mustiado sus ramas. Hay un sopor de amnesia en el aire sin alma; los sonidos enfermos sus deliquios apagan, y la flor que no nace llor...