Y ahora nos entretendremos con los modernistas argentinos
Y empezamos, por supuesto, por un rarísimo, Leopoldo Díaz. Ni entrada tiene en Wikipedia el hombre. Como toda su obra seleccionada para esta serie son sonetos, me permito comenzar por los que siguen, celebración de dos tradiciones vivas de nuestra cultura. EL SONETO CASTELLANO Lope divino consagró el soneto: Orna su yelmo con penachos de oro, Y de su ritmo en el nadar sonoro Une la gracia y el reír discreto. El gran Cervantes le ofrendó en secreto De Aladino las gemas, el tesoro, Y con el fasto de un califa moro Dio el estrambote al último terceto. Los Argensolas, con murmullo suave; Quevedo, en alto pensamiento grave; Góngora y Tirso, con fulgor de luna. Cincelaron el vaso de armonía, Ánfora rebosante de ambrosía. Y le dieron su nombre y su fortuna. LA QUENA En la noche del trópico serena, Sobre sus alas muelles alza el viento Las fatigadas notas de un lamento Que allá en el fondo de los valles suena. Es la canción doliente de la quena; De las vencidas ...