Sedales ( La mar, como la vida... ) Miras desde la orilla unos sedales sobre fulgentes, calmas aguas, que apenas sí se ondulan en las rocas. Concéntricos círculos van marcando el punto en que vida o muerte aguardan la inocente ignorancia de los peces. Han de morder -habrientos- los anzuelos... Un temblor de escamas y de aletas agita el fondo marino de tu alma. Hay que escapar, huir, nadar tan lejos que no haya hilos, ni garfios que sujeten este libre discurrir de sinos, de vida silenciosa y sumergida, en esta mar de sombras y misterios. Nadar, quizá hambrientos de paz y libres. Libres de encauzar sentir y vida hacia lugares cristalinos y vacíos de redes, de nasas, de cordajes... Lugares sin señuelos en sus aguas. Sirenas de hielo Hay sirenas entre las algas de fondos abismales, atrapan el tiempo con sus manos, deshojan los sueños que se pierden pintándolos de luces que roban a la noche cuando llueven luceros sobre el agua. Hay marineros de humo sobr...