'Querida Quiela', entrega semanal
9
Láora me ha organizado una salida, querida Quiela:
pretende que pase unos días en un balneario cercano a la costa, aunque en altura. Dice que allí, además, me harán una revisión médica, que no me vendrá mal una a fondo, que llevo una vida tan sedentaria que el hecho de no enfermar nunca puede ser signo de que esté incubando algo muy feo, y que incluso me convendría un chequeo del sistema nervioso, que enfermedades como el alzeimer conviene detectarlas con prontitud. Sólo de oirla me dan aprensiones.
¿Recuerdas, Quiela, cuando subismos a la montaña aquel verano? Diego y Frida nos acompañaron. Diego mataba a Frida de celos, siempre decía que la poesía y la pintura estaban sedientas de encontrarse, que había que aprovechar las oportunidades que brindaban el encuentro de una pareja de poetas con una pareja de pintores. A ti tampoco te gustaba la gracia, pero sé que Diego sólo lo hacía por burlaros y no dejé de reírsela.
Aquélla fue la primera vez que hicimos el amor, ¿recuerdas, querida Quiela? He libado tus labios, ya no quiero licor.
Láora me ha organizado una salida, querida Quiela:
pretende que pase unos días en un balneario cercano a la costa, aunque en altura. Dice que allí, además, me harán una revisión médica, que no me vendrá mal una a fondo, que llevo una vida tan sedentaria que el hecho de no enfermar nunca puede ser signo de que esté incubando algo muy feo, y que incluso me convendría un chequeo del sistema nervioso, que enfermedades como el alzeimer conviene detectarlas con prontitud. Sólo de oirla me dan aprensiones.
¿Recuerdas, Quiela, cuando subismos a la montaña aquel verano? Diego y Frida nos acompañaron. Diego mataba a Frida de celos, siempre decía que la poesía y la pintura estaban sedientas de encontrarse, que había que aprovechar las oportunidades que brindaban el encuentro de una pareja de poetas con una pareja de pintores. A ti tampoco te gustaba la gracia, pero sé que Diego sólo lo hacía por burlaros y no dejé de reírsela.
Aquélla fue la primera vez que hicimos el amor, ¿recuerdas, querida Quiela? He libado tus labios, ya no quiero licor.
Comentarios