Mi sonetillo
Un conocido, poeta, al que respeto, ha recibido el encargo de un libro de sonetos. De su autoría, imagino. Generoso como es este gran hombre, me invitó a participar con un poema.
En principio, a pesar de la gratitud debida a la invitación, me sentí ajeno al proyecto. ¿Escribir un poema, así, de golpe y porrazo? ¿De qué? ¿Y además en soneto? Ja, años ha que no me meto en esos vericuetos formales. Yo, un descreído de la forma. ¿Descreído? Al menos harto (pronúnciese como en mi pueblo: jarto, jartito) de ella.
Total, que tenía pinta el asunto de que no iba a parte alguna por mi parte.
Pero...
Que sí, que sí, ¡tonto! Un poema en un libro de este ser. ¡Guau! Tan visible en papel no lo he sido hasta ahora. Y hala, tira palante Violante(lo marco en negrita para que anotéis y uséis esta expresión, qué ocurrencias tengo) me digo. Y ahí voy.
Bueno, no me enrollo más, que esta persiana ha alcanzado el tope. Que explico este descreimiento/descreímiento (por las dudas) y estos afectos porque una vez escrito el verso (irremediable, mío, querido, burlón), entiendo que el primero que podría sentirse burlado es mi propio amigo. ¿Junto a una rica colección de endecasílabos incluír lo mío? Parecería una burla de su trabajo, cosa que no es, sin duda. Me burlo de los serios sonetistas de sonetos serios. De esos sí. La forma es un juguete tan sólo, eso pienso. No es un obstáculo, es un instrumento más para nuestra diversión.
Gracias, amigo, por tu invitación. Y, en fin, entenderé que no tengas en cuenta mi sonetillo. Igualmente leeré tu libro.
¡Ah! Ahí va, claro. No sé vaya a quedar sin ver la luz.
En principio, a pesar de la gratitud debida a la invitación, me sentí ajeno al proyecto. ¿Escribir un poema, así, de golpe y porrazo? ¿De qué? ¿Y además en soneto? Ja, años ha que no me meto en esos vericuetos formales. Yo, un descreído de la forma. ¿Descreído? Al menos harto (pronúnciese como en mi pueblo: jarto, jartito) de ella.
Total, que tenía pinta el asunto de que no iba a parte alguna por mi parte.
Pero...
Que sí, que sí, ¡tonto! Un poema en un libro de este ser. ¡Guau! Tan visible en papel no lo he sido hasta ahora. Y hala, tira palante Violante(lo marco en negrita para que anotéis y uséis esta expresión, qué ocurrencias tengo) me digo. Y ahí voy.
Bueno, no me enrollo más, que esta persiana ha alcanzado el tope. Que explico este descreimiento/descreímiento (por las dudas) y estos afectos porque una vez escrito el verso (irremediable, mío, querido, burlón), entiendo que el primero que podría sentirse burlado es mi propio amigo. ¿Junto a una rica colección de endecasílabos incluír lo mío? Parecería una burla de su trabajo, cosa que no es, sin duda. Me burlo de los serios sonetistas de sonetos serios. De esos sí. La forma es un juguete tan sólo, eso pienso. No es un obstáculo, es un instrumento más para nuestra diversión.
Gracias, amigo, por tu invitación. Y, en fin, entenderé que no tengas en cuenta mi sonetillo. Igualmente leeré tu libro.
¡Ah! Ahí va, claro. No sé vaya a quedar sin ver la luz.
Los catorce
Para llegar a catorce
(que es lo que hace un soneto)
comience por el primero.
No me añada un estrambote
que no es rico sino pobre
el soneto entrado en versos.
En tocando lo del metro
cuchufletas al cipote
que no cuenta más que once.
¡Son diez dígitos, canelo!
y el uno, uno entre ellos.
En demás, que diga Lope
que yo firme me sujeto
con agrado a su criterio.
¿Cierto?
(que es lo que hace un soneto)
comience por el primero.
No me añada un estrambote
que no es rico sino pobre
el soneto entrado en versos.
En tocando lo del metro
cuchufletas al cipote
que no cuenta más que once.
¡Son diez dígitos, canelo!
y el uno, uno entre ellos.
En demás, que diga Lope
que yo firme me sujeto
con agrado a su criterio.
¿Cierto?
Comentarios
En fin, el verso el libre, y el poeta más. Y a eso: "Antón, Antón, Antón pirulero, cada cual, cada cual, que aprenda su juego". Esto es lo que digo. Por ser más claro, que para ser poeta no es necesario hacer ni un mísero soneto. Que la forma es la necesaria horma para calzar a cada poeta, pero que cada uno tiene tiene la suya. Y sujetarse a la que con tanta brillantez han cultivado los maestros es a la poesía innecesario. Nada digo de cada quién que se ase al verso como tabla de salvación en el naufragio. A la persona, bravo, Y le presto mi oído. Al poeta, camino incorrecto.
No digo que los sonetos no tenga sentido practicarlos porque los han practicado los maestros. Digo que algunos maestros lo son, entre otras, por la altura que han dado a la lírica en el soneto.
Por otra parte, a mí, personalmente (y nada sé de camarillas y tertulias), la sonoridad del soneto me rechina, incluso los muy buenos. Qué le voy a hacer, Alejandro. Es mi gusto personal. Por eso, por esa musica estridente que me parece que produce el soneto (y en cuanto a su música me refiero a que es pasado, pues si el idioma evoluciona haciendo a sus palabras cambiar de forma, tambien su música lo hace), creo que o el soneto evoluciona a otros modos, o se aferra a la comicidad y a otro discurso, o el soneto nace muerto. Pero en fin, es mi particular modo de ver.
Y no tan poco pensado como pueda parecer, pues lo tengo muy sentido. Pero, en fin, como muestra de buena voluntad, te propongo publicar en Poesía Abierta una selección de sonetos. Igual puedes completar una muestra al estilo de 'La poesía en 100 sonetos, 100' en este blog que me haga cambiar de idea. O 10, lo que quieras. ¿Te animarías?
En cuanto a cuestiones de gusto, pues no hay nada que hablar, cada uno tiene su gusto. Lo que sí, hay que tener cuidado cuando uno dice algo que forma parte de su arbitrario gusto como si fuera algo más bien objetivo. Por ejemplo, tu opinión sobre los poemas de amor, que serían cursis o pedantes. Yo creo que la cursilería y la pedantería son propiedades de la cursilería y de la pedantería, no de los poemas de amor, que pueden ser cursis o no, pedantes o no, ya que los hay de toda forma, autor y tipo. Pero como en ese comentario dijiste claramente “a mí me parece que…”. “para mí”, “según mi gusto”, entonces no vi ningún problema, ya que a uno le puede parecer que el Dante o el Quijote son una bazofia, y qué se le va a hacer, cuando no va con uno, no va, como con tu caso el soneto. De modo que los sonetos te resultan juguetones o pesados. Pues bien, es una cuestión de gustos. Yo no creo que la pesadez sea propia del estilo: creo que es propia del poeta que utilice ese estilo con pesadez. Que se presten a ser juguetones es cierto: se prestan a mucho. Poetas como Leopardi, tan clásicos, tan consagrados en la poesía medida, no escribían sonetos porque los consideraban menos serios, mientras que otros poetas, como Shakespeare, Baudelaire, Sor Juana, encontraban en los sonetos la más refinada de las formas clásicas, y ni hablemos del siglo de oro español. Pues nada, te busco sonetos si te parece.
Dos brochazos, tres churretes,
diez borrones arbitrarios,
un manchón extraordinario,
puesto todo al mal garete,
con –o sin- su colorete
y si acaso un mal tiznado,
te dicen algún “enterado”
que es arte del sublime,
e ignaro quien no lo estime.
Pues yo ignaro me he quedado.
Porque es un pitorreo
tener la desfachatez
de convertir la memez
de la pringue de un brocheo
en arte, cuando es la hez.
pringante de algún autor,
a quién le daré el favor
de creerte colorista,
decorador... ¡pero artista!
cuando lo haga mejor
Que en Altamira inició
el Arte su andadura,
y ahora, los caradura,
van contra la Evolución
cuatro brocheros, que son
como aquel chimpancé,
que por coger un pincel
y pinturas de colores,
pintorreó de mil amores
borrones en el papel.
¡Que no!, que entiendo de arte
y cualquier gordibrochero
tiene más arte y esmero
que tu desastre reparte;
aunque “Tratantes de Arte”
y críticos de arte arteros,
por aquello del dinero
-muy “telectuales” ellos-
te quieran poner el sello
de ser artista puntero
siendo solo pinturero.
Esa crisis del Humanismo, en el caso de los defensores de la huida de las formas en la poesía, la achaco a la crisis de la Filosofía, que si tiene una utilidad humanística, es sobre todo porque enseña a pensar.
Cuando alguien reniega de las formas, no cae en la cuenta de que lo que no tiene forma es o deforme, o in-forme, o amorfo.
Y tampoco cae en la cuenta de que ha de "conformar" su fobia a las formas a alguna formalidad. Aristóteles lo diría mucho mejor que yo, cuando afirma que el ser de un poema, por ejemplo, necesita de la Forma.
Sin "forma" no hay ser. Todo ser es también forma, aunque sea una forma informe o deforme o amorfa.
Creo asimismo, que la Poesía no ha de estar limitada por las formas -sonetos, lira, romance...- puede y de hecho va más allá. Pero pretender devaluar el vigor y valía de las formas tradicionales, es cuanto menos crisis de Humanismo.
Bienvenido el Poeta que hace poesía con cualquier forma, sea ésta formal o no.
Sospechoso el poeta que se pondera de disformal por moderno. Esa modernidad se cura con el tiempo.
Yo quisiera ser poeta a lo moderno
y escribir muchos versos arrimantes,
aunque fluyan mis rimas apremiantes
porque yo las destierro en el averno.
Yo quisiera liberarme de la forma,
e informe, conformarme a los poetas
que deforman toda forma con sus jetas
por lograr lo deforme como horma.
Y quisiera del ritmo no hacerlo
y pretendo arritmiar lo más posible
mas el ritmo me aflora tan visible
que parezco un orate sin quererlo.
Y quisiera inventar las insulseces
de los nuevos poetas de chorradas,
mas ni ritmos, ni rimas, ni tontadas
me permiten ser poeta de sandeces.
Y deforme, amorfo, arrimado,
conformado a normas anormales,
contemplarme superior a los mortales
en la horma del estar modernizado.
Cordialmente.
Javier.